Diez puertas de entrada a Ciria

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Hasta febrero de 2015 el Espa­cio Taba­ca­lera de Madrid acoge “Las Puer­tas de Uaset, última retros­pec­tiva de la pin­tura de JOSÉ MANUEL CIRIA (Man­ches­ter, 1960). Una lec­tura trans­ver­sal de su obra, con los focos espe­cial­mente ilu­mi­na­dos sobre las series y obras rea­li­za­das en sus años de estan­cia en Nueva York y Lon­dres (Foto­gra­fía: Maj Linds­tröm).
 

Esta­mos en el estu­dio madri­leño de José Manuel Ciria, en el barrio de Suan­zes, pró­ximo a uno de pul­mo­nes ver­des y oxi­ge­na­dos de la ciu­dad, el his­tó­rico jar­dín de la Quinta de los Moli­nos. Música a tope de Led Zep­pe­lin, buena elec­ción para des­per­tarse una mañana de domingo oto­ñal. Unos gran­dí­si­mos, son­rien­tes y cons­ti­pa­dos ojos me salu­dan. Y entra­mos en mate­ria. El muy inte­lec­tual y cos­mo­po­lita artista me trans­porta a la pri­mera a La lec­ción de anato­mía del doc­tor Nico­laes Tulp, el céle­bre óleo de Rem­brandt. “Me con­si­dero un inves­ti­ga­dor, un médico forense, que con su pincel-bisturí, disec­ciona dis­tin­tas capas de pintura”.

Jose Manuel Ciria, madri­leño, nacido en Man­ches­ter en 1960, y de for­ma­ción clá­sica y auto­di­dacta, des­pués de expe­ri­men­tar durante una década con la pin­tura figu­ra­tiva, al comen­zar la década de los 90, enfras­cado en la serie “Hom­bres, manos, for­mas orgá­ni­cas y sig­nos”, deci­dió sal­tar con impo­nente fuerza en el fér­til terri­to­rio del nuevo expre­sio­nismo abstracto.

Un terri­to­rio defi­nido en el caso de Ciria por una ela­bo­rada sín­te­sis entre la abs­trac­ción ges­tual y la geo­mé­trica. Así su vida y sus pasio­nes labo­ra­les hasta hoy. Un bucle de works in pro­gress. Irre­sis­ti­bles rein­ven­cio­nes, idas y vuel­tas y suce­si­vas hibri­da­cio­nes, mez­clas y cone­xio­nes entre lo figu­ra­tivo y lo abstracto.

Como me gusta decir que soy un inves­ti­ga­dor metido a pin­tor, que­ría que mis tra­ba­jos no se suten­ta­ran en el vacio, por eso intenté siem­pre dotar­los de unas vías teóricas”.

Me con­si­dero un inves­ti­ga­dor, un médico forense que con su pincel-bisturí disec­ciona dis­tin­tas capas de pintura

Las Puer­tas de Uaset, última retros­pec­tiva de su pin­tura, ofrece una lec­tura trans­ver­sal de su obra, con los focos espe­cial­mente ilu­mi­na­dos sobre las series y obras rea­li­za­das en sus años de estan­cia en Nueva York y Londres.

Comi­sa­riada por Car­los Del­gado Mayor­domo, Las Puer­tas de Uaset invita a una mirada pano­rá­mica sobre su extensa pro­duc­ción. Con la ilu­sión suge­rida de la anti­gua ciu­dad griega de Tebas, que hoy reposa bajo Luxor y bau­ti­zada por Homero como la Ciu­dad de las Mil Puertas.

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Sin­tag­mas V. Suite Sin­tag­mas. The Lon­don Boxes”, 2014. Óleo e impre­sión digi­tal sobre lienzo. 190 x 190 cm.

El mons­truoso espa­cio de Taba­ca­lera de Madrid, lugar en el que no había expuesto desde 2010, le ha obli­gado a “rese­tearse”. Allí pode­mos con­tem­plar nue­vos plan­tea­mien­tos de sus regis­tros ico­no­grá­fi­cos, sopor­tes, colo­res, tex­tu­ras, man­chas ence­rra­das en estruc­tu­ras y esta­lla­das, colla­ges de foto­gra­fía y pin­tura, téc­ni­cas de azar con­tro­lado, óleos que se asien­tan sobre lonas, pozos de luz y pin­tu­ras que se salen de las pare­des para con­ver­tirse en ins­ta­la­cio­nes. Pin­tu­ras para per­ple­jos, jar­di­nes secre­tos tam­bién, que encie­rran suge­ren­tes cam­pos de flo­res, con­fec­cio­na­dos con sin­tag­mas y peque­ños mándalas.

Muy via­jado, Ciria se ha cur­tido en expo­si­cio­nes por todo el mundo, en talle­res y con­fe­ren­cias. La última, sobre Rothko, la ha impar­tido en Riga. Pero su des­ta­cado bagaje teó­rico, ideas y plan­tea­mien­tos, pue­den dis­fru­tarse ade­más en audio­vi­sua­les y dis­tin­tos catá­lo­gos edi­ta­dos sobre su obra. Y en el docu­men­tal que sobre su tra­bajo rodó Artur Bal­der y se estrenó en el MoMA neo­yor­quino en 2013.

Podría pare­cer un hom­bre mis­te­rioso. Por lo entre­gado que es a los palim­pses­tos. Para nada. Acce­der a entrar y salir por las dis­tin­tas puer­tas que comu­ni­can a José Manuel Ciria resulta intrin­cado por el arse­nal con­cep­tual, pero ligero, lumi­noso, y a veces de inquie­tante poé­tica. He aquí una pro­puesta en diez movimientos:

  • Puerta 1. Hay pocas lec­cio­nes tan arre­ba­ta­do­ras para Ciria como La Meni­nas de Veláz­quez, o la cabeza cen­tral de Las Hilan­de­ras.
  • Puerta 2. Joseph Beuys le enseño a dibu­jar y pin­tar como resi­duo de la acción.
  • Puerta 3. Otro ale­mán, Die­ter Roth, inves­ti­ga­dor insa­cia­ble que se midió con todas las dis­ci­pli­nas y con­vir­tió su his­to­ria en un pro­ceso crea­tivo continuo.
  • Puerta 4. La obra del genio esta­dou­ni­dense del expre­sio­nismo abs­tracto Cy Twom­bly, una mara­vi­lla ins­pi­rada en los maes­tros clá­si­cos y antiguos.
  • Puerta 5. Wal­ter Ben­ja­min; otra ins­pi­ra­ción ale­mana. Filó­sofo, crí­tico social y lite­ra­rio, ensa­yista, traductor…
  • Puerta 6. “Los siete años que viví en Nueva York, con mi estu­dio en La Guar­dia Place. Des­pués probé a vivir en Ber­lín pero ahora es una ciu­dad para el arte más low cost. Ahora reparto mi vida y mi tra­bajo entre Lon­dres y Nueva York».
  • Puerta 7. “Me dis­gusta el com­por­ta­miento acom­ple­jado del arte espa­ñol. Las pug­nas, cama­ri­llas y envi­dias de los crí­ti­cos. Yo me mar­ché fuera de España, como ahora toca a muchos jóve­nes, por­que no-tuve-más-remedio”.
  • Puerta 9. La expor­ta­ción de la cul­tura espa­ñola sigue siendo asig­na­tura pen­diente. La cri­sis, el IVA y la falta de pre­su­pues­tos lo han com­pli­cado todo. El bipar­ti­dismo no ha con­se­guido la “puñe­tera y ansiada” Ley de Mecenazgo.
  • Puerta 10. Feliz: «A mí no me han nin­gu­neado como a otros. Estoy un 90% razo­na­ble­mente satisfecho».

MERCEDES YOYOBA

CIRIA. Las puer­tas de Uaset
Taba­ca­lera Pro­mo­ción del Arte
Emba­ja­do­res, 51. Madrid
Hasta el 1 de febrero de 2015
 
E14

«Memo­ria Abs­tracta», 2013.

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