Fantasías y distopías que ganan lectores

DSCN4851

Recu­pe­rar el peso de lo lite­ra­rio y visi­bi­li­zar con natu­ra­li­dad el acti­vismo feme­nino en el género: dos cla­ves del éxito del #FFFV, que cum­plió cinco años en plena forma como revul­sivo lec­tor y con las mejo­res pers­pec­ti­vas de futuro.

Hay otros mun­dos y están en Fuen­la­brada. No hace falta ava­larlo con el para­fra­seo a Paul Éluard por­que el Fes­ti­val de Fan­ta­sía de Fuen­la­brada (16–18 de junio) supera, y con muy bue­nas notas, su pri­mer lus­tro. Dados su dina­mismo, ver­sa­ti­li­dad y la impe­tuosa jovia­li­dad que lo viene ali­men­tando, ade­más, ame­naza con man­te­nerse eter­na­mente joven. Cuenta con un padrino a la altura de todos los desa­fíos (meti­dos en género, ¡a la altura del mis­mí­simo Sirius Black!): el con­ce­jal de Juven­tud e Infan­cia de Fuen­la­brada, Fran­cisco Manuel Paloma. Sirva de ejem­plo cómo reco­gió el guante cuando la aso­cia­ción orga­ni­za­dora Lupus in fabula le fue plan­teando nue­vos retos sobre la mar­cha,  como lan­zar un juego de rol en torno a la ya de por sí muy meri­to­ria Anto­lo­gía Fuen­la­brada Fan­tás­tica. Esto ocu­rría en la misma inau­gu­ra­ción de esta edi­ción que a con­ti­nua­ción movi­li­za­ría en sus tres jor­na­das a más de siete mil par­ti­ci­pan­tes. Del intenso pro­grama, dedi­cado de base pero ni mucho menos en exclu­siva a la fan­ta­sía clá­sica medie­val, des­tacó la apa­sio­nante con­ver­sa­ción en torno a la lite­ra­tura dis­tó­pica que man­tu­vie­ron los auto­res de la edi­to­rial Nowe­vo­lu­tion: Dioni Arroyo (Fra­ca­sa­mos al soñar), María Angulo (El gen Ale­xan­der) y Víc­tor M. Valen­zuela (La gue­rra de los imper­fec­tos, Los últi­mos libres).

La charla estre­lla sobre lite­ra­tura dis­tó­pica per­mi­tió reco­men­dar a los más jóve­nes clá­si­cos como 1984 de George Orwell

Coin­ci­die­ron en apre­ciar el oscu­re­ci­miento que a lo largo de los últi­mos años ha expe­ri­men­tado el con­cepto de dis­to­pía en la lite­ra­tura, “signo de adver­ten­cia de lo que puede suce­der­nos”, de aviso para que no per­da­mos de vista los valo­res huma­nos, resu­mió Arroyo. Se bro­meó con el chiste de que “un escri­tor de dis­to­pía no es un pesi­mista sino un opti­mista con expe­rien­cia”, y la charla per­mi­tió reco­men­dar clá­si­cos como 1984 de George Orwell y títu­los de reciente edi­ción como No pien­ses en un ele­fante de George Lakoff (Penín­sula), y desde el con­cepto orwe­lliano de neo­len­gua se puso énfa­sis en la nece­si­dad de que los más jóve­nes no pier­dan estas lec­tu­ras bási­cas que les ayu­dan a desa­rro­llar un ade­cuado pen­sa­miento crí­tico, que­dando patente la capa­ci­dad de esti­mu­la­ción inte­lec­tual que le es con­na­tu­ral a la lite­ra­tura de género.

Las Fan­tás­ti­cas del #FFFV

González-Pola (‘Anto­lo­gía Fuen­la­brada Fan­tás­tica’) con el Come­pie­dras de la expo­si­ción guiada por Colin Art­hur (“La His­to­ria Inter­mi­na­ble’). Foto: M.R.

Entre el público de la reunión dis­tó­pica se contó con la pre­sen­cia de Susana Vallejo, quien pro­ta­go­nizó otra de las citas estre­lla, Letras en feme­nino, junto a Aran­zazu Serrano, Lucía Gon­zá­lez Lavado, Diana Azpiri y Diana Camp­bell. Este debate hizo visi­bles los esfuer­zos de todas por tras­cen­der los arque­ti­pos lite­ra­rios de “la sana­dora” y “la hechi­cera” en aras de que per­so­na­jes feme­ni­nos fuer­tes “de espada”, de pro­ta­go­nismo genuino, en los que las escri­to­ras vie­ron, por iné­dito, el más sucu­lento campo de explo­ra­ción. No duda­ron en afir­mar que las auto­ras tie­nen que con­quis­tar mucho terreno den­tro del género, si bien esti­ma­ron que en la corriente Infan­til y Juve­nil los nom­bres de mujer cuen­tan con pleno reco­no­ci­miento. La con­clu­sión gene­ral fue opti­mista: “las cosas ya están empe­zando a cam­biar para nosotras”.

Deja mues­tra de ello el fes­ti­val, con pre­sen­cias feme­ni­nas incon­tes­ta­bles: María José Lillo, codi­rec­tora de con­te­ni­dos junto a Abel Muri­llo; Azahara Herrero, joven ilus­tra­dora afin­cada en Cam­bridge, par­ti­ci­pante en la Anto­lo­gía Fuen­la­brada Fan­tás­tica, a la que veni­mos viendo cre­cer con el mues­tra­rio de su tra­bajo en el Mer­cado Troll edi­ción tras edi­ción; Cova­donga González-Pola, tam­bién cola­bo­ra­dora en la Anto­lo­gía, quien desa­rro­lló en el Espa­cio Joven La Plaza un taller de escri­tura crea­tiva sobre villa­nos y asi­mismo, en el Mer­cado Troll, fue una de las auto­ras fir­man­tes; y Ana Coto, escri­tora y edi­tora, la pro­pia mode­ra­dora de la mesa redonda.

MAICA RIVERA (@maica_rivera)

* Foto de enca­be­za­miento de la ilus­tra­dora Azahara Herrero, incluida en la “Anto­lo­gía Fuen­la­brada Fantástica”.

PORTADA284-(1)-001Una ver­sión de este artículo apa­rece publi­cada en el Extra de verano de 2017, 284, de la Revista LEER

Anímate a comentar.

el milagro original del leer

resucitar

Adriana Hidalgo

Lucia Berlin

vervuert

navona

dracena

canalla

cazador de ratas

tan poca vida

el innombrable

club leteo