#LEERsinprisa entre mujeres

IMG_20160307_144006

Tan esti­mu­lante resultó la velada lite­ra­ria en el pro­grama “Pre­fe­ri­ría No Hacerlo” de Ara­gón Radio de la que par­ti­ci­pa­mos ayer por cor­te­sía de Ser­gio del Molino e Iguá­zel Elhom­bre, que hoy con­ti­nua­mos cele­brando esa deli­cada incli­na­ción hacia lo feme­nino de nues­tro mimado número de marzo. Con una edi­ción sor­presa de #LEER­sin­prisa, ini­cia­mos la con­me­mo­ra­ción del que hemos bau­ti­zado en la casa como el Día de la Mujer Escri­tora, una jor­nada que cul­mi­nará en Espa­cio LEER esta tarde con una con­vo­ca­to­ria muy espe­cial.

¡Al ata­que, las chi­cas al poder!

M: Aguar­da­mos ilu­sio­na­dos la lle­gada de Paz Martín-Pozuelo, motor del colo­quio en torno las his­to­rias de El más her­moso de los mila­gros y otros cuen­tos de muje­res (Playa de Ákaba), “un libro lleno de muje­res que sufren, que tiem­blan, que aguar­dan, que sue­ñan, que pasean jun­tas, que viven, sin tiempo para la tris­teza”. En el sofá rojo, a las 19 horas, la autora con­ver­sará con la edi­tora, y tam­bién poeta, Noemí Tru­ji­llo, y las escri­to­ras Lea Vélez y Car­men Arche. Un encuen­tro de ellas, con ellas y por ellas. Para hablar de lo feme­nino en la escri­tura y de la escri­tura en feme­nino, “de la sen­si­bi­li­dad de hacer grande lo pequeño y de cómo escri­bir puede, lite­ral­mente, sal­varte la vida”. De la con­di­ción de escri­tora, aquí y ahora.

B: No sé si por casua­li­dad, estos días han apa­re­cido un buen puñado de estu­pen­dos libros escri­tos por muje­res. Con tra­duc­ción de Jon Bil­bao y post­fa­cio –en reali­dad un pró­logo que va al final– de Rodrigo Fre­sán, Impe­di­menta nos brinda una nueva joya iné­dita hasta ahora en cas­te­llano de Iris Mur­doch, la autora bri­tá­nica enco­miada sobre todos sus con­tem­po­rá­neos por Harold Bloom. El libro y la her­man­dad se publicó ori­gi­nal­mente en 1987 y fue fina­lista del pre­mio Boo­ker. La reunión, una noche de verano, de un grupo de anti­guos alum­nos de Oxford her­ma­na­dos hace años en torno al patro­ci­nio del libro de uno de ellos implo­siona de manera impre­vista e impre­vi­si­ble. Ahí queda eso.

M: Jefe, recojo el guante mien­tras sigo como buena anfi­triona con los pre­pa­ra­ti­vos de esta tarde que juga­mos en casa. Por­que no pode­mos dejar de reco­men­dar las publi­ca­cio­nes de este par de invi­ta­das: Suzanne (Tur­pial), pri­mera novela de Noemí Tru­ji­llo; y la inol­vi­da­ble El jar­dín de la memo­ria (Gala­xia Guten­berg) de Lea Vélez.

B: Carol, la pre­ciosa y pre­cio­sista pelí­cula de Todd Hay­nes, ha puesto a huevo la última reedi­ción de la homó­nima novela de Patri­cia Highs­mith, la única de amor de su autora, que la publicó con seu­dó­nimo y otro título en 1952. Cuando la escri­bió, recién ter­mi­nada Extra­ños en un tren, Highs­mith tra­ba­jaba en la sec­ción de jugue­tes de unos gran­des alma­ce­nes. La visión res­plan­de­ciente de una clienta rubia envuelta en un abrigo de visón le ins­piró la his­to­ria del hete­ro­doxo romance de The­rese y Carol, que ahora han cobrado vida gra­cias a las pro­di­gio­sas inter­pre­ta­cio­nes de Roo­ney Mara y Cate Blan­chett. Siguiendo en Anagrama no me resisto a men­cio­nar un último Pre­mio Herralde con nom­bre de mujer, Marta Sanz y su Farán­dula, pro­ta­go­nista de una de las entre­vis­tas del número de marzo de LEER; y la recu­pe­ra­ción de Dúo de Colette con pró­logo de Milena Bus­quets.

M: Añado Se busca mujer per­fecta (Reser­voir Books). No puedo resis­tirme a una de sus fra­ses de pre­sen­ta­ción: «No sé si existe la mujer per­fecta. Pero sí sé lo que es un amor per­fecto». Tiene toda la pinta de ser uno de mis esco­gi­dos y cono­ci­dos guilty plea­su­res, pro­ta­go­ni­zado por la artista visual y fotó­grafa Émi­li­enne, quien ronda los cua­renta años, y cuyo nuevo pro­yecto con­siste en foto­gra­fiar muje­res per­fec­tas con la aspi­ra­ción de ganar un pres­ti­gioso con­curso en Arles. Rea­li­zará un peri­plo a la caza de la per­fec­ción feme­nina que comen­zará por el retrato de su vecina Julie, y la con­du­cirá por Fran­cia e Ita­lia donde no sólo se enfren­tará a dife­ren­tes visio­nes y ver­sio­nes de la mujer moderna, sino que tam­bién ten­drá que hace frente a un amor ines­pe­rado y hui­dizo con el que se topará en el camino. Oh, sí, me ape­tece mucho leer este libro.

B: “En mi infan­cia siem­pre oía his­to­rias de muje­res, his­to­rias que nunca vi en los libros”. Lo dice Svetlana Ale­xié­vich y lo recoge Ali­cia Gon­zá­lez en el repor­taje sobre la pre­mio Nobel de Lite­ra­tura 2015 que publi­ca­mos en nues­tro muy feme­nino número de marzo de LEER. El galar­dón nos está ofre­ciendo una  pro­li­fe­ra­ción de tra­duc­cio­nes de su obra que com­pensa el vacío pre­vio. Si en las pági­nas de nues­tra revista Joa­quín Armada comenta El fin del “Homo sovie­ti­cus” edi­tado por Acan­ti­lado, nos acaba de lle­gar Los mucha­chos del zinc. voces sovié­ti­cas de la gue­rra de Afga­nis­tán (Debate).

M: No podría fal­tar­nos este 8 de marzo De mar a mar, la corres­pon­den­cia (sesenta y siete car­tas, para ser exac­tos) entre Rosa Cha­cel y Ana María Moix tan bien edi­tada por la edi­to­rial Comba (edi­ción de Ana Rodrí­guez Fis­cher). Juan Bau­tista Durán nos contó en su visita a Espa­cio LEER que el epis­to­la­rio se dis­fruta como una novela en la que se funde una doble trama vital: de un lado, la his­to­ria de una joven de die­ci­ocho años, Ana María Moix, que tras leer Teresa decide escri­bir a su autora, con­ven­cida de que una con­ver­sa­ción atenta con ella «es de las que cam­bia, o mejor, da sen­tido a unas inquie­tu­des y las enca­mina»; del otro, el pen­sa­miento de una mujer exi­liada en Bra­sil, Rosa Cha­cel, que encuen­tra a una inter­lo­cu­tora lo sufi­cien­te­mente esti­mu­lante para hacerle tro­car su soli­lo­quio en diá­logo, a pesar del enorme océano que las separa.

B: De entre los muchos cen­te­na­rios lite­ra­rios de este año cabe des­ta­car el de Nata­lia Ginz­burg. Edi­tora, tra­duc­tora, crí­tica y escri­tora, fue cata­li­za­dor clave de la cul­tura ita­liana del XX. Lanza Lumen de una tacada tres obras, todas ellas pro­lo­ga­das por Elena Medel: Léxico fami­liar, que aun­que se pre­senta como novela es la his­to­ria de su pro­pia fami­lia, judía y anti­fas­cista, y del con­texto en el que se desen­vol­vió, un Turín con­vul­sio­nado entre los 30 y los 50; la que pasa por ser la mejor novela de Ginz­burg, Todos nues­tros aye­res, ver­sión nove­lada del ante­rior a jui­cio de Italo Cal­vino; y la colec­ción Las tareas de casa y otros ensa­yos. Oscar Tus­quets Blanca ha ilus­trado la cubierta de los tres libros, y pintó un cua­dro expre­sa­mente para Léxico fami­liar.

M: Final­mente deja­mos sobre la mesa este tema: «con el tér­mino Gene­ra­ción del 27 se conoce al que segu­ra­mente es el grupo de lite­ra­tos y artis­tas más influ­yen­tes y cono­ci­dos de la cul­tura espa­ñola. Su legado es amplia­mente cono­cido siem­pre y cuando hable­mos de ELLOS. ¿Pero qué sucede con ELLAS? ¿Es que acaso no había muje­res?» Nada más lejos de la reali­dad, nos dice este libro. Para dar­nos a cono­cer que «den­tro del Grupo del 27 exis­tie­ron, crea­ron y triun­fa­ron una gene­ra­ción de muje­res pin­to­ras, poe­tas, nove­lis­tas, ilus­tra­do­ras, escul­to­ras y pen­sa­do­ras, de inmenso talento que no sólo goza­ron en su tiempo de éxito nacio­nal e inter­na­cio­nal, sino que a tra­vés de su arte y acti­vismo desa­fia­ron y cam­bia­ron las nor­mas socia­les y cul­tu­ra­les de la España de los años 20 y 30″. Ahí es nada.

B: Y aca­ba­mos con un escri­tor. Hom­bre, se entiende: Mario Var­gas Llosa. Que como todo el mundo sabe acaba de publi­car una nueva novela que arranca con el ines­pe­rado encuen­tro eró­tico de Cha­bela y Marisa. Dos muje­res de la elite limeña que nos invi­tan desde las pri­me­ras pági­nas a la lec­tura de Cinco esqui­nas (Alfa­guara).  Una nueva opor­tu­ni­dad para refle­xio­nar sobre la cons­truc­ción de per­so­na­jes feme­ni­nos por escri­to­res varo­nes. Tema recu­rrente desde Bovary…

B&M #LEER­sin­prisa

Hay un comentario

Escribe una respuesta

el milagro original del leer

resucitar

Adriana Hidalgo

Lucia Berlin

vervuert

navona

dracena

canalla

cazador de ratas

tan poca vida

el innombrable

club leteo