Feliz Día de las Librerías

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El año pasado cele­brá­ba­mos el #Día­De­Las­Li­bre­rías con la publi­ca­ción de “El mapa del tesoro de los libros” al que segui­mos dando mucho uso. Espe­cial­mente en este vier­nes que repe­ti­mos fes­tejo. Hoy más que nunca, lo des­ple­ga­mos con calma y deleite, por­que es el docu­mento idó­neo para #LEER­sin­prisa antes de empren­der nues­tra ruta librera. Adjun­ta­mos una chu­leta donde ano­ta­mos los impres­cin­di­bles para la jor­nada, ade­más de un bolí­grafo para seguir  com­ple­tando el lis­tado sobre la marcha.

M: «Este libro cuenta la his­to­ria de un desa­fío: cómo con­se­guir que una libre­ría pequeña, tra­di­cio­nal y de barrio se con­vierta en el núcleo indis­pen­sa­ble de la vida en comu­ni­dad de una ciu­dad euro­pea en el siglo XXI». ¡No cabe duda, jefe, éste es nues­tro libro del día! Mira, mira, lo edita Peri­fé­rica. Se titula Mi mara­vi­llosa libre­ría y cuenta anéc­do­tas de la coti­dia­ni­dad del ofi­cio. Su autora, Petra Hartlieb, recu­peró con su marido una anti­gua (y hoy mítica, al pare­cer) libre­ría vie­nesa que rebau­tizó con su pro­pio nom­bre, y esta pági­nas tam­bién dan cuenta de cómo tuvo que luchar con­tra un mon­tón de con­tra­tiem­pos desde su nuevo rol de empre­sa­ria con un cam­bio radi­cal de ciu­dad, de pro­fe­sión y, en defi­ni­tiva, de vida. Ah, parece una evo­lu­ción natu­ral, ella era perio­dista, crí­tica lite­ra­ria… y pasó al otro lado para con­ver­tirse en librera. ¡Oye, hazme caso!

B: ¡Sí, per­dón! Me apunto el tuyo. Pero sigo con el mío, por­que no puedo parar de leer a Oli­ver Sacks

M: ¡Pero cuén­ta­nos, trae acá! A ver… ¡la auto­bio­gra­fía de Sacks! Ya la tene­mos aquí, estupendo.

B: ¡No me la qui­tes! Sí, espe­rado como pocos libros de este otoño, acaba de lle­gar a las libre­rías.  En movi­miento, publi­cada en España, como el resto de las obras fun­da­men­ta­les del gran divul­ga­dor neu­ro­ló­gico, por Anagrama. Llevo ape­nas 80 pági­nas y no sé cómo me voy a sol­tar en pleno cie­rre de este mag­ní­fico relato rebo­sante de hones­ti­dad, inte­li­gen­cia, sabi­du­ría, talento narra­tivo y huma­ni­dad. Y no son tópi­cos de faja pro­mo­cio­nal. Anda el per­so­nal revo­lu­cio­nado con las fotos juve­ni­les del apuesto Sacks, empe­zando por la de por­tada, en pleno Green­wich Village en 1961 a lomos de su BMW R60. Estam­pas, algu­nas, al borde del homo­ero­tismo de un hom­bre que ges­tionó como pudo una homo­se­xua­li­dad que no reco­no­ció explí­ci­ta­mente hasta la publi­ca­ción de este libro poco antes de su muerte en agosto de este año. Lo cuenta con lujo de deta­lles; que serían lo de menos si no for­ma­ran parte sus­tan­cial del puzle rico, com­plejo, ejem­plar, del Sacks hom­bre e inte­lec­tual. Sigo leyendo…

M: Espera un poquito, que tene­mos que ter­mi­nar de lle­nar la mochila, aún que­dan impres­cin­di­bles de vier­nes. Bueno, lo cierto es que éste, como el tuyo, no sólo es impres­cin­di­ble de vier­nes, ¡es muchí­simo más! Es uno de los mejo­res títu­los del año. Sí, sí, lo mis­mito que te está suce­diendo a ti con Sacks lo estoy expe­ri­men­tando yo con esta joya publi­cada por Ático de los Libros: H de hal­cón. Tuve la for­tuna de aten­der como anfi­triona la visita de la autora, Helen Mac­do­nald, en nues­tro Espa­cio LEER. Fue un encuen­tro muy espe­cial, de los que dejan hue­lla. Tengo que con­fe­sar que la edi­tora Clau­dia Casa­nova y yo, ahí mismo, sen­ta­das junto a Helen en el #sofá­rojo, nos emo­cio­na­mos mucho con su his­to­ria… de la que no hablaré por­que me lo reservo para con­tarlo todo en el Extra de Navi­dad #LEER268 que ya se cuece a fuego lento (¡muchas ganas de darle deta­lles a nues­tro Pedro Cáce­res #coman­do­LEER, por cierto!).

B: Tam­bién para nues­tra edi­ción impresa de diciem­bre tene­mos a Jordi Coro­mi­nas tra­ba­jando en estos Dia­rios (1956–1985) de Jaime Gil de Biedma edi­ta­dos para Lumen por Andreu Jaume (de quien tanto te gustó su pri­mer poe­ma­rio que guar­das con celo desde el verano en tu cajón, Camp de mar). A los dia­rios de Retrato de un artista en 1956 publi­ca­dos des­pués de su muerte se suman ahora otros tres die­ta­rios iné­di­tos (corres­pon­dien­tes a 1959–1965, 1978 y 1985). Un tes­ti­mo­nio impa­ga­ble para cono­cer la obra y la per­so­na­li­dad inte­lec­tual y humana del poeta falle­cido en 1990. Tam­bién a cargo de Andreu Jaume está la nueva edi­ción recién apa­re­cida de Las per­so­nas del verbo, el libro que reúne la obra poé­tica de Gil de Biedma, publi­cado por pri­mera vez en 1975 y actua­li­zado en 1982. Una pareja de libros imba­ti­ble para un día como hoy.

M: ¡Y qué jor­nada excep­cio­nal la de hoy para todos los lec­to­res! Estoy guar­dando en la mochila esta bonita edi­ción de Orlando enamo­rado, Orlando furioso que nos hace lle­gar Gadir («una adap­ta­ción para todas las eda­des con ilus­tra­cio­nes de Euge­nia Ába­los) y se me está ocu­rriendo la gran idea de que esta tarde inter­ca­le­mos en nues­tra ruta librera la vista a la expo­si­ción El Furioso en la BNE. ¿Qué te parece?

B: ¡Hecho! Yo ando con los volú­me­nes de Pre-Textos… ya sabes, de por sí muy cui­da­dos, pero los de su colec­ción Cos­mó­po­lis des­ta­can par­ti­cu­lar­mente. Cada uno de los títu­los, dedi­ca­dos todos ellos a ciu­da­des, varía en el color de la car­tu­lina rugosa de su sobre­cu­bierta. Recuerdo el leve rosa de Mi Bue­nos Aires que­rido, de Ernesto Schoo, o antes el verde man­zana del Trieste de Magris y Angelo Ara. Llega ahora Maña­nas en Flo­ren­cia de John Rus­kin, en edi­ción y tra­duc­ción de Javier Alco­riza y tona­li­dad caramelo-amanecer, si me lo per­mi­ten. Y no parece casual la elec­ción en tanto que Rus­kin pro­pone un pro­grama de visi­tas escru­pu­lo­sa­mente mati­nal para el via­jero que quiera cono­cer las mara­vi­llas de la ciu­dad ita­liana. Rus­kin está de insos­pe­chada actua­li­dad gra­cias a la coin­ci­dente publi­ca­ción de Sésamo y lirios por Cáte­dra, tam­bién edi­tado por Alco­riza. El refi­nado dis­curso esté­tico de Rus­kin no es del todo ase­qui­ble, pero quizá es más per­ti­nente que nunca. Otro pack sobre­sa­liente para el día de las librerías.

M: Ah, otro título muy espe­cial para este #Día­De­Las­Li­bre­rías: Los terri­to­rios del libro (Trama) de Manuel Dávila. La por­tada es muy sim­pá­tica, de genuino estan­darte para hoy. Para­do­jas, apo­rías y des­ve­los «con sen­tido común y mucho humor para un mapa que con­fi­gura los terri­to­rios abier­tos del libro que inclu­yen desde libre­rías, edi­to­ria­les, auto­res y lec­to­res hasta la pira­te­ría, la cen­sura, la auto­pu­bli­ca­ción y los nue­vos inter­me­dia­rios». Pri­mer capí­tulo, «Sr. McFly, bien­ve­nido a su libre­ría»… ¡Uy, con esto ya me ha ganado como lectora!

B: En una selec­ción de suge­ren­cias para el Día de las Libre­rías no podía fal­tar la novela grá­fica de Fra­nçois Olis­lae­ger dedi­cada a Mar­cel Duchamp y publi­cada en España por Tur­ner en su colec­ción El cuarto de las mara­vi­llas. Edi­tada en Fran­cia coin­ci­diendo con la gran retros­pec­tiva que se cele­bró el pasado año en el Cen­tro Pom­pi­dou de París, su espec­ta­cu­lar for­mato des­ple­ga­ble en acor­deón y la estruc­tura narra­tiva sin­to­niza per­fec­ta­mente con la per­so­na­li­dad y obra de su pro­ta­go­nista y es quizá uno de los libros más boni­tos del otoño.

M: Que no se me olvide recor­darte que hoy empieza el II Con­greso de Mis­te­rio y Enig­mas de la His­to­ria. Resulta que mañana Javier Arries, que pro­ta­go­nizó el 16 de junio en Espa­cio LEER nues­tra con­me­mo­ra­ción del aniver­sa­rio del legen­da­rio encuen­tro román­tico de Villa Dio­dati, abre las ponen­cias del día con una expo­si­ción que lleva el mismo título que su libro, Obje­tos mal­di­tos. El autor nos da el chi­va­tazo que le acom­pa­ñará alguien muy especial…

B: No pode­mos cerrar mochi­las para empren­der la ruta librera sin antes recrear­nos en que ayer tuvo lugar en Espa­cio LEER la pre­sen­ta­ción con­junta de dos libros de dos edi­to­ria­les dis­tin­tas. La tie­rra de los abe­tos pun­tia­gu­dos, de Sarah Orne Jewett, publi­cado por Dos Bigo­tes, y Por el bien del coman­dante, de Cons­tance Feni­more Wool­son, edi­tado por Ardi­cia. Con­ver­gen ambos por tra­tarse de dos obras escri­tas por y para muje­res, en un mismo espa­cio geo­grá­fico y mar­ca­dos por unas cir­cuns­tan­cias y unos pre­su­pues­tos muy simi­la­res. Reco­men­da­mos vehe­men­te­mente la adqui­si­ción (¿por qué no hoy?) y lec­tura de ambos. Ade­más Julio Gue­rrero, edi­tor de Ardi­cia, apro­ve­chó la visita a Espa­cio LEER para dejar­nos sus dos últi­mas joyas: En la nie­bla, un pequeño relato poli­cíaco ambien­tado en Lon­dres tras la gran nie­bla de 1897 del perio­dista nor­te­ame­ri­cano Richard Har­ding Davis (1864–1916), y sobre todo Quien así te ama. Se trata del tes­ti­mo­nio, iné­dito hasta ahora en espa­ñol, de la super­vi­viente de Aus­ch­witz Edith Bruck, una per­so­na­li­dad cul­tu­ral de pri­mer orden en Ita­lia, adonde llegó en 1954, y que en 1959 dejó escri­tas estas impre­sio­nes del antes, el durante y el des­pués del horror.

B&#LEER­sin­prisa

 

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