Revista leer
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#leer294: Rafael Borràs, el último editor

Uno de los más importantes editores españoles del último medio siglo protagoniza la portada de LEER y propicia una reflexión sobre un oficio en peligro de extinción.

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Forma parte de una estirpe extin­guida, la de los edi­to­res de la edad de oro del libro, cuando en las gran­des empre­sas del ramo las ideas no estor­ba­ban al nego­cio. Diri­gió el cri­te­rio lite­ra­rio de Pla­neta durante las mejo­res dos déca­das de la edi­to­rial que ahora cum­ple 70 años, y ayudó a escla­re­cer la his­to­ria y la memo­ria con­tem­po­rá­nea del país con la colec­ción Espejo de España. Des­pués de publi­car sus memo­rias en tres abun­dan­tes tomos, Rafael Borràs entrega ahora La subasta (Bere­nice). Su segunda casi-novela ofrece la opor­tu­ni­dad de reivin­di­car a tra­vés de su figura ese «ofi­cio de caba­lle­ros» que des­a­pa­re­ció usur­pado por los gestores.

No se ofen­dan los muchos bue­nos edi­to­res de hoy. Si Borràs es «el último», siguiendo el titu­lar de LEER, es por­que repre­senta una espe­cie des­a­pa­re­cida de la que pro­ce­den los que en el pre­sente, casi siem­pre desde un regis­tro inde­pen­diente, sos­tie­nen la dig­ni­dad del ofi­cio. La espe­cie de quie­nes con­for­ma­ron para las gran­des casas edi­to­ria­les catá­lo­gos con­sis­ten­tes, sos­te­ni­dos con cri­te­rios lite­ra­rios e inte­lec­tua­les sin des­cui­dar la exi­gen­cia de bene­fi­cio del empre­sa­rio de turno. Lo cual no es una qui­mera ni una inge­nui­dad: una indus­tria cul­tu­ral que pres­cinde de las ideas está apos­tando por su auto­des­truc­ción. El tiempo coloca nom­bres como el de Borràs en la tras­tienda donde tra­ba­jan his­to­ria­do­res y espe­cia­lis­tas, pero él, al con­tra­rio que la mayo­ría de sus cole­gas, se ha empe­ñado en escri­bir. Sus cita­das memo­rias son un regis­tro insus­ti­tui­ble de medio siglo de his­to­ria inte­lec­tual y edi­to­rial de España. Tras su pri­mera incur­sión en la casi-ficciónCuando tú ya estés muerto (Edhasa), La subasta es una diver­tida sátira del mundo edi­to­rial ambien­tada en la Feria del Libro de Frank­furt. Borja Mar­tí­nez ha con­ver­sado con él sobre su libro, su ofi­cio, sus cole­gas, y per­so­na­jes con­tro­ver­ti­dos como Car­men Bal­ce­lls, la todo­po­de­rosa Agente, muy pre­sente en La subasta y en la vida pro­fe­sio­nal de Borràs. Ade­más, David Esco­bar Laplana, autor de una tesis doc­to­ral y un libro dedi­ca­dos a Espejo de España, traza una cer­tera sem­blanza de quien por encima de todo ha ambi­cio­nado «expli­car la España con­tem­po­rá­nea a un lector/ciudadano que solo había acce­dido a una his­to­ria ter­gi­ver­sada o a un relato leni­tivo y trun­cado» de la misma.

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Por irra­dia­ción apa­re­cen otros edi­to­res en el último número de LEER. Max Lacruz, edi­tor de Funam­bu­lista, hablando de su padre, el his­tó­rico Mario Lacruz, un hace­dor de biblio­te­cas a la altura de Borràs; Paco Igna­cio Taibo II expli­cando su par­ti­cu­lar revo­lu­ción al frente de Fondo de Cul­tura Eco­nó­mica, el gigante edi­to­rial público mexi­cano; o Ser­vando Rocha reve­lando los secre­tos de La Fel­guera, el más emble­má­tico sello con­tra­cul­tu­ral espa­ñol de los últi­mos años. Incluso el artículo de Óscar Caba­llero dedi­cado a Geor­ges Sime­non en el tri­gé­simo aniver­sa­rio de su muerte podría tener una expli­ca­ción borra­siana en tan borra­siano número de LEER. Ávido lec­tor de la obra del belga, Borràs le cita opor­tu­na­mente en el arran­que de sus memo­rias: «Lo difí­cil, cuando uno intenta recor­dar, es sepa­rar lo impor­tante de lo que no importa».

Siguen un escla­re­ci­miento a tra­vés de los libros, de Vasari a Didi-Huberman, de los mis­te­rios de la obra de Fra Ange­lico, uno de los pro­ta­go­nis­tas del bicen­te­na­rio de El Prado con una expo­si­ción anto­ló­gica; una refle­xión de la obra cre­pus­cu­lar de los escri­to­res par­tiendo del último libro de J. M. Coet­zeeLa muerte de Jesús; el aná­li­sis de La lira de las masas, el libro de Mar­tín Rodríguez-Gaona, último Pre­mio Málaga de Ensayo, que pin­cha la bur­buja de la nueva poe­sía pop­tar­doa­do­les­cente, pero que no deja de des­nu­dar las ver­güen­zas del esta­ble­ci­miento poé­tico pre­ce­dente; entre­vis­tas a Isa­bel Bur­diel (Emi­lia Pardo Bazán), Soco­rro Vene­gas (La memo­ria donde ardía), Gre­go­rio Morán (Memo­ria per­so­nal de Cata­luña), Dolo­res Payás (Solo som­bras), Leyre Khyal y Un Tío Blanco Hetero (Prohi­bir la man­zana y encon­trar la ser­piente) y Ale­jan­dro Baer; ade­más de las sec­cio­nes habi­tua­les y otros muchos con­te­ni­dos, entre ellos uno de los nue­vos rela­tos de Patri­cia Este­ban ErlésDe culos y man­za­nas, inclui­dos en Man­der­ley en venta y otros cuen­tos (Pági­nas de Espuma).