Sharon Olds, premio Leteo 2015

comprobar que no sale pixelada

Poeta indis­pen­sa­ble de las letras esta­dou­ni­den­ses, com­pro­me­tida, desde lo coti­diano, con su crea­ción y el mundo, y con su tiempo a tra­vés de lo creado, esta semana Sha­ron Olds será galar­do­nada con el XV Pre­mio Leteo, una ini­cia­tiva que en los últi­mos años ha lle­vado a León a auto­res de la cate­go­ría de Paul Aus­ter, Amé­lie Not­homb, John Ban­vi­lle, Michel Houe­lle­becq, Mar­tin Amis, Enri­que Vila-Matas, Juan Gel­man o Ado­nis, y que desde esta edi­ción cuenta con el res­paldo de LEER. La cita, este fin de semana en el MUSAC de León.  


Natu­ra­li­dad y crudeza 

Por Marta Caballero

Pro­ba­ble­mente nadie ha decli­nado jamás una invi­ta­ción de una Pri­mera Dama con la mili­tante ele­gan­cia con la que lo hizo Sha­ron Olds (San Fran­cisco, 1942) en 2005: “Muchí­si­mos nor­te­ame­ri­ca­nos que sin­tie­ron orgu­llo por nues­tro país ahora sien­ten angus­tia y ver­güenza por este régi­men vigente de san­gre, heri­das y fuego. Pienso en el lino lim­pio de tu mesa, los cuchi­llos bri­llan­tes y las lla­mas de las velas, y no podría dige­rirlo”. Estas pala­bras envia­das en una carta abierta se las dedicó a Laura Bush negán­dole su asis­ten­cia a los actos del Fes­ti­val Nacio­nal del Libro en Washing­ton, y hablan muy bien de qué tipo de per­sona es la remi­tente. Poeta tar­día, maes­tra en la auto­in­da­ga­ción, femi­nista, honda y clara a la vez, intensa, llena de fuerza, la autora, uno de los pila­res de la poe­sía nor­te­ame­ri­cana con­tem­po­rá­nea y con­si­de­rada una de las voces más impor­tan­tes de este país, estará en León para reci­bir el Pre­mio Leteo, una visita que repre­senta una opor­tu­ni­dad única para que los lec­to­res espa­ño­les se acer­quen a su obra, según sos­tiene el tam­bién poeta Óscar Curie­ses, que actual­mente está tra­du­ciendo para el sello Bartleby su libro The Gold Cell.

Poeta tar­día, maes­tra en la auto­in­da­ga­ción, femi­nista, honda y clara a la vez, es uno de los pila­res de la poe­sía nor­te­ame­ri­cana contemporánea

El direc­tor de la Colec­ción de Poe­sía de la misma edi­to­rial, Manuel Rico, des­taca de la pro­duc­ción del Olds el apego a la coti­dia­ni­dad, “a la reali­dad fami­liar, a lo que algu­nos crí­ti­cos y tra­duc­to­res han lla­mado el exte­rio­rismo”. Y añade: “Sus poe­mas abor­dan el dolor y la expe­rien­cia fami­liar con rea­lismo pero sin des­aten­der esas zonas mis­te­rio­sas que lo coti­diano nos pre­senta”. Olds, que nació diez años des­pués que Syl­via Plath y 14 des­pués que Anne Sex­ton, engarza con una tra­di­ción que, como amplía Rico, man­tiene un deno­mi­na­dor común, “el canto a lo más pró­ximo y vivido, la ape­la­ción a la memo­ria, el enfren­ta­miento del drama fami­liar y de la muerte con la natu­ra­li­dad y la dis­tan­cia emo­cio­nada de una poeta rea­lista”. En la misma línea, su tra­duc­tor ensalza el con­traste entre la cru­deza y la vio­len­cia con la ter­nura, espe­cial­mente en El padre, estre­me­ce­dor libro, un ver­da­dero exor­cismo que está con­si­de­rado su obra maes­tra y que en España tam­bién editó Bartleby, un poe­ma­rio que se llena de amor para hablar de maltrato.

El femi­nismo es otra de sus cons­tan­tes, una acti­tud que, sos­tiene Rico, conecta con el pro­gre­sismo esta­dou­ni­dense de los sesenta, con las movi­li­za­cio­nes por los dere­chos civi­les y con­tra la gue­rra de Viet­nam. “Sus poe­mas reivin­di­can a la mujer como sujeto inte­gral inde­pen­diente, como defen­sora de sus con­di­ción de ser humano en todas las cir­cuns­tan­cias. Hay com­po­si­cio­nes suyas como «El aborto» y «Con­flic­tos», en las que su canto es un ale­gato con­tra el sufri­miento de las muje­res, con­tra su mar­gi­na­ción his­tó­rica. En lo colec­tivo y en lo personal”.

Sus poe­mas abor­dan el dolor y la expe­rien­cia fami­liar con rea­lismo pero sin des­aten­der las zonas mis­te­rio­sas de lo cotidiano

Pode­ro­sa­mente influen­ciada por Whit­man, Olds, que es cono­cida en los círcu­los poé­ti­cos patrios, tiene pen­diente, sin embargo, un encuen­tro mayor con los lec­to­res del país. “Quien haya leído con gusto a Plath o a Sex­ton no puede obviar a Olds”, sen­ten­cia Rico, que reco­noce que fue pre­ci­sa­mente aque­lla edi­ción de El padre en 2004 la que pro­pi­ció una audien­cia mayor a su pro­duc­ción, de la que tam­bién han edi­tado Los muer­tos y los vivos en 2006. Curie­ses aporta que en la actua­li­dad es un refe­rente de las nue­vas poe­tas espa­ño­las: “Aborda temas poco expre­sa­dos en la lite­ra­tura de muje­res. El cuerpo es una figura recu­rrente en su obra, la mate­ria­li­dad del ser humano. Frente a las auto­ras con­fe­sio­na­les, sus refe­ren­cias son más cer­ca­nas para los lec­to­res, ele­men­tos como la vio­len­cia o la ame­naza de vio­len­cia, las rela­cio­nes pater­no­fi­lia­les… No es una diva ni una acti­vista radi­cal pero imparte talle­res de crea­ción lite­ra­ria tanto en la Uni­ver­si­dad de Colum­bia, donde se doc­toró, como a enfer­mos en hos­pi­ta­les, esos con­tras­tes hablan mucho de su mundo y de sus libros”.

 

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Sha­ron Olds: «Mien­tras sea fiel a mi lado sal­vaje todo me parece bien»

Una entre­vista de Ana Merino

En Secun­da­ría leyó a Auden, E.E. Cum­mings, Whit­man y Sha­kes­peare, raí­ces de su amor por la poe­sía. ¿De qué manera relee a sus auto­res y en qué forma los ver­sos le siguen impac­tando? ¿Puede dar­nos retros­pec­tiva de su for­ma­ción como lec­tora de poe­mas y de cómo estos le afec­ta­ron en dife­ren­tes momen­tos de tu vida?

De niña acu­día a los ser­vi­cios de la Igle­sia Pro­tes­tante Cal­vi­nista, esa reli­gión donde ya está deci­dido antes de que uno nazca si se va al Infierno, con su fuego eterno, o no. Yo que­ría creer que estaba entre los no con­de­na­dos mien­tras escu­chaba los mara­vi­llo­sos Sal­mos y can­taba los Him­nos de deli­ciosa armo­nía y abu­rrida letra. De este modo los domin­gos me encon­traba expuesta al arte bueno y al arte malo; y a la metá­fora repre­sen­tada por la ver­dad lite­ral de la tran­subs­tan­cia­ción, de ese pan y de ese vino que eran la carne y la san­gre de Jesús. A los catorce años comencé a leer las obras de tea­tro y los sone­tos de Sha­kes­peare. Y me sumergí en su voca­bu­la­rio y en su gra­má­tica. Des­cu­brí que pro­nun­ciarlo y dele­trearlo era tan pla­cen­tero que se sen­tía como un masaje en el cerebro.

Luego esta­ban algu­nos ver­sos de Ezra Pound, terri­bles en su ideo­lo­gía pero her­mo­sos; los que escri­bió cuando estaba pri­sio­nero en una celda, en una autén­tica jaula de metal en Pisa. Se le acu­saba de trai­ción por haber hecho pro­pa­ganda fas­cista en la radio durante la Segunda Gue­rra Mun­dial. Por lo que yo muchas veces me decía a mi misma: “What thou lovest well remains, the rest is dross” (“Lo que bien amas, per­dura; lo demás es escoria”).

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Des­pués leí a muchos otros poe­tas esta­dou­ni­den­ses como Gwen­dolyn Brooks o a Phi­lip Levine, con esos poe­mas sobre la Gue­rra Civil Espa­ñola que me impre­sio­na­ron profundamente.

¿Cree que el con­texto social y ser tes­tigo de dife­ren­tes momen­tos his­tó­ri­cos marca de forma clara la cons­truc­ción de su yo poé­tico? Su tiempo y su socie­dad se refle­jan muy bien en su obra…

Estoy de acuerdo en que los tiem­pos en los que vivi­mos se refle­jan en la crea­ción del artista. El amor sexual, el sexismo, la gue­rra con­tra las muje­res, todo eso son luga­res de los que par­ten mis poe­mas. La mujer como un mero objeto domés­tico, el riesgo de abuso con­tra el cuerpo feme­nino, o nues­tras pro­pias expe­rien­cias sexua­les y las de otros, me han pare­cido temas suge­ren­tes. Mi pró­ximo libro, que se publi­cará en sep­tiem­bre de 2016, es de odas. Incluye una oda al himen, una oda al clí­to­ris, una oda al pene, una oda al tam­pón, una oda al con­dón; pero tam­bién una oda a mi blan­cura, a las cosas de las chi­cas, a los bigo­tes, a las estrías o a los últi­mos árbo­les de la ciu­dad de Nueva York.

¿De qué manera cons­truye sus libros? En algu­nas oca­sio­nes ha expli­cado que, de pronto, sus poe­mas se agru­pan y for­man un libro. Que muchos de sus libros no sur­gen de un plan preconcebido.

Efec­ti­va­mente, no escribo libros, escribo poe­mas. Enton­ces, cada cua­tro o cinco años, busco los que fun­cio­nan mejor, los extiendo por el suelo y trato de encon­trar afinidades.

¿De qué forma piensa en un título cuando tiene todos esos poe­mas jun­tos? ¿Cuál resultó el más difí­cil e intenso? ¿Fue “El padre”?

La ver­dad es que “El padre” no me resultó duro de orde­nar, puse esos poe­mas cro­no­ló­gi­ca­mente. Ya había expe­ri­men­tado antes con divi­sio­nes for­ma­les cuando orga­nicé “los poe­mas para los muer­tos” y “los poe­mas para los vivos”; y ahora con las “Odas” trato de alcan­zar un orden variado de forma que los poe­mas sobre el cuerpo no estén todos amon­to­na­dos y evi­tar una satu­ra­ción que pueda resul­tar desagradable.

Hay una ten­den­cia a pen­sar que la poe­sía es una expe­rien­cia de la juven­tud efer­ves­cente, pero usted debutó a los treinta y ocho años. Es decir, llegó al espa­cio de los lec­to­res con una voz tan madura y potente que ha hecho que cada uno de sus libros poé­ti­cos sea fabu­loso. ¿Piensa que comen­zar a publi­car a esa edad hizo que su poe­sía fuera más sólida? Cuando uno mira sus libros des­cu­bre una voz única y muy autén­tica, como si ya hubiera fil­trado el sonido de otras voces en libros que nunca publicó.

Gra­cias por sus ama­bles pala­bras. Tenía treinta años cuando comencé a dedi­carme de lleno a la escri­tura, mien­tras ejer­cía como madre todo el día. Mi pri­mer libro apa­re­ció cuando cum­plí los treinta y siete. Toda­vía por aquel enton­ces era joven y sal­vaje. Ahora soy vieja y sal­vaje. Mien­tras sea fiel a mi lado sal­vaje todo me parece bien. Lo que ocu­rre es que, a dife­ren­cia de Louise Glück o Adrienne Rich, yo no había escrito nada que mere­ciera la pena hasta que apa­re­ció mi pri­mera obra.

Siem­pre hay gente que le pide con­se­jos para los jóve­nes poe­tas. ¿Puede dar­nos con­se­jos para los viejos?

Lo mismo que les digo a los jóve­nes poe­tas. Toma vita­mi­nas, baila, nada. No bebas mucho vino. No tomes dro­gas. Háblate a ti mismo con dul­zura y pro­tege tu cora­zón (eso lo he visto escrito en las ace­ras de Nueva York).

Su pri­mer libro ‘Satán dice’ fue un comienzo clave que tenía una mirada con­tun­dente. Sus escri­tos ofre­cen una voz llena de pre­ci­sión que va desde lo bio­grá­fico a la inven­ción lite­ra­ria y fabri­can pura poe­sía con imá­ge­nes muy explícitas…

Siento inten­sa­mente al hom­bre y a la mujer, los temas de género y raza, o cómo tra­tan los padres a los hijos. Tengo muchas cosas que elo­giar: el amor, el sexo, los hijos. Amo las pala­bras y tengo la suerte de que los sími­les lle­gan a mí, a mi brazo y a mi bolí­grafo, y que mi habi­li­dad intui­tiva va más allá de las estruc­tu­ras tra­di­cio­na­les. Me encanta sal­tarme la estruc­tura de los ver­sos tra­di­cio­na­les: ponme un límite dibu­jando una raya en la arena y me lo saltaré.

Toma vita­mi­nas, baila, nada. No bebas mucho vino. No tomes dro­gas. Háblate a ti mismo con dul­zura y pro­tege tu cora­zón. Son mis con­se­jos para el poeta

¿Qué puede con­tar sobre su pro­yecto Gold­wa­ter? ¿De qué forma entiende la res­pon­sa­bi­li­dad de los crea­do­res con el mundo?

Aque­llos que hemos sido pri­vi­le­gia­dos por la edu­ca­ción, las cir­cuns­tan­cias, el tiempo y el lugar en el que naci­mos, somos muy afor­tu­na­dos. Ade­más posee­mos un talento en el que nues­tro cora­zón, nues­tra mente, nues­tra alma y pen­sa­miento polí­tico pue­den dan­zar, y los pro­gra­mas de escri­tura crea­tiva son luga­res per­fec­tos para repar­tir esa suerte que tene­mos. El com­pro­miso de la Uni­ver­si­dad de Nueva York ha estado activo a tra­vés de los años en una pri­sión de muje­res, en escue­las secun­da­rias espe­cia­les y en una uni­dad onco­ló­gica infan­til. Nues­tros estu­dian­tes del MFA ayu­dan a que los niños, algu­nos de ellos ter­mi­na­les, y sus padres escri­ban jun­tos. Nues­tro pro­grama de talle­res más anti­guo es el del Hos­pi­tal Isa­dor Gold­wa­ter Memo­rial, un hos­pi­tal esta­tal de nove­cien­tas camas para gente gra­ve­mente limi­tada. Algu­nos de los escri­to­res de esa clase no pue­den moverse o hablar. Ese pro­grama ha estado fun­cio­nando durante casi treinta años, y los talle­res de escri­tura para vete­ra­nos de Afga­nis­tán o Irán lle­van fun­cio­nando seis años. La amis­tad entre “maes­tros” y “estu­dian­tes” en esas comu­ni­da­des es igual de enri­que­ce­dora para ambas par­tes. Tres de nues­tros estu­dian­tes gra­dua­dos ense­ñan en Gold­wa­ter durante el otoño y otros tres durante la primavera.

¿Cree en el futuro?

No lo sé. Me preo­cu­pan dema­siado los niños, las muje­res y hom­bres jóve­nes, la liber­tad, la opre­sión, la into­le­ran­cia, los árbo­les, las flo­res, los pája­ros, el aire, la Tierra.

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Yo tam­bién soy Leteo

Por Rafael Saravia

Resulta que en el norte de España, en una pequeña ciu­dad como es León, se cele­bra desde prin­ci­pios de siglo un encuen­tro muy espe­cial en torno a la lite­ra­tura. Unas jor­na­das cul­tu­ra­les que en este año cum­plen su XV aniver­sa­rio. Esto tal vez no debe­ría ser espe­cial­mente rese­ña­ble si no fuera por­que estas jor­na­das, orga­ni­za­das por una aso­cia­ción sin ánimo de lucro, y actual­mente sin nin­gún res­paldo ins­ti­tu­cio­nal, han con­vo­cado en esta ciu­dad, León, a lo más gra­nado de la lite­ra­tura internacional.

yo tb soy LETEO (1)

Las Jor­na­das Leteo nacen por ini­cia­tiva de un grupo de jóve­nes escri­to­res de León que se dan cuenta de que la gran pro­gra­ma­ción lite­ra­ria en España se cen­tra­li­zaba en Madrid y Bar­ce­lona, frente a otras esce­nas lite­ra­rias impor­tan­tes pero sin los medios ni las ganas de desa­rro­llar una pro­gra­ma­ción de pri­mer orden. En aquel momento –habla­mos de 2001– no exis­tían fes­ti­va­les tan impor­tan­tes como Cos­mo­poé­tica en Cór­doba o el Hay Fes­ti­val de Sego­via, y las I Jor­na­das Leteo nacen con un afán muy con­creto: acer­car y dar a cono­cer lo mejor de la lite­ra­tura mun­dial a los lec­to­res del noroeste espa­ñol. Siem­pre desde la pers­pec­tiva de un grupo de escri­to­res vein­tea­ñe­ros con ham­bre de apren­der y descubrir.

El pri­mer galar­do­nado fue un poeta. Uno de los gran­des, aun­que toda­vía no había sido encum­brado y popu­la­ri­zado con el Pre­mio Cer­van­tes o el Reina Sofía. Anto­nio Gamo­neda abría una vía por la que cir­cu­la­ron muchos más. Por nues­tra ciu­dad pasa­ron año tras año escri­to­res de la talla de Belén Gope­gui, Gon­zalo Rojas, Fer­nando Arra­bal, Michel Houe­lle­becq, Amé­lie Not­homb, Mar­tin Amis, Ado­nis, Paul Aus­ter, Enri­que Vila-Matas, Ledo Ivo, Juan Gel­man, John Ban­vi­lle o Erri de Luca –que no pudo acu­dir pero lo hará en breve–. Este año, el XV Pre­mio Leteo recae en la mejor poeta viva esta­dou­ni­dense, Sha­ron Olds.

Ade­más de traer a una ciu­dad como León a estas per­so­na­li­da­des lite­ra­rias, el Club Leteo quiso gene­rar una cul­tura de base rea­li­zando cada año encuen­tros, lec­tu­ras y, sobre todo, un sello edi­to­rial que apos­tase por el riesgo y la cali­dad. Más de 40 publi­ca­cio­nes ates­ti­guan nues­tro buen hacer. Con tex­tos difí­ci­les de gran­des auto­res como Ilde­fonso Rodrí­guez, Miguel Suá­rez o Eduardo Milán, o de jóve­nes iné­di­tos como Car­los Loreiro, que acabó ganando el Pre­mio Nacio­nal de Poe­sía Joven con el libro publi­cado en Edi­cio­nes Leteo en el 2013.

Leteo nace hace 15 años con un afán muy con­creto: acer­car y dar a cono­cer lo mejor de la lite­ra­tura mun­dial a los lec­to­res del noroeste español

En nues­tra anda­dura nos han acom­pa­ñado lo mejor de la lite­ra­tura de nues­tro país. Juan Car­los Mes­tre, Luis Alberto de Cuenca, Ray Loriga, Alberto Olmos, Juan Barja, Rodrigo Fre­sán, Félix Grande, Jesús Hila­rio Tun­di­dor, Agus­tín Fer­nán­dez Mallo, Jorge Rie­ch­man, Manuel Rico y un lar­guí­simo etcé­tera. O de la ilus­tra­ción, como Toño Bena­vi­des, Mar­tín, Raúl Allén, Modesto Lla­mas, Paula Escan­ciano, Dada­noias, Guz­peña, el artí­fice de nues­tro pre­mio Aman­cio Gon­zá­lez y otro sin fin de artis­tas plásticos.

Ahora, en el año que cele­bra­mos tres lus­tros, nece­si­ta­mos más que nunca que tú seas parte de este pro­yecto. Con­ta­mos con el apoyo de LEER como patro­ci­na­dor ofi­cial, ade­más del apoyo de la Fun­da­ción Mon­te­león y la Fun­da­ción Cere­za­les Anto­nino y Cinia. Tam­bién de muchos ciu­da­da­nos como tú que ya se han que­rido sumar a este pro­yecto para que la lite­ra­tura de pri­mer orden pueda seguir dis­fru­tarse en ciu­da­des peque­ñas como León. Por eso comen­za­mos la cam­paña Yo tam­bién apoyo Leteo, a tra­vés de la cual podrás hacerte Amigo de Leteo por tan sólo 50 euros al año. Con Esta apor­ta­ción, haces posi­ble que gran­des escri­to­res como Sha­ron Olds pue­dan char­lar y dia­lo­gar con sus lec­to­res del noroeste espa­ñol, pero tam­bién podrás con­se­guir unos bene­fi­cios fan­tás­ti­cos en torno a la lite­ra­tura, como por ejem­plo una sus­crip­ción anual a LEER. Ade­más de las publi­ca­cio­nes de cada año del Club Leteo y un des­cuento del 50% en el fondo de catá­logo de Edi­cio­nes Leteo. Pue­des infor­marte en la página de Leteo en LEER, revis​ta​leer​.com/​c​l​u​b​-​l​eteo/, o escri­biendo a leteo@​clubleteo.​com.

Cree­mos que la gran lite­ra­tura no debe ser mono­po­lio de las gran­des metró­po­lis. Con tu apor­ta­ción, seas de la ciu­dad que seas, res­pal­das esta filo­so­fía y esta manera de enten­der una cul­tura plural.

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Pro­gra­ma­ción de las Jor­na­das Leteo 2015

  • 0001Sábado 19 de diciem­bre
    Entrega XV Pre­mio Leteo a Sha­ron Olds,

    con lec­tura de sus poe­mas
    Inter­viene Oscar Curie­ses
    MUSAC. 20:30 horas
  • Domingo 20 de diciem­bre
    Mesa redonda Los muer­tos y los vivos. Pano­rama de la poe­sía de Olds en España

    MUSAC. 12:30 horas
  • Lunes 21 de diciem­bre
    Pre­sen­ta­ción de la novela Una his­to­ria de Anar Khan (Edi­cio­nes Leteo) de Alfonso Bar­guñó Viana

    Libre­ría Arte­mis. 20:30 horas
  • Mar­tes 22 de diciem­bre
    Pre­sen­ta­ción del poe­ma­rio Impa­ja­ri­ta­ble de Julio Obeso Gon­zá­lez (Edi­cio­nes Leteo)

    Café­Ris­tán 20:30 horas
  • Mar­tes 29 de diciem­bre
    Noches de R. Burns

    Clau­sura de las Jor­na­das Leteo con la poeta Ruth Miguel Alonso
    Chel­sea Bri­tish Bar. 21:00 horas

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