Ansiedad, un mal de nuestro tiempo

En esta obra con­ce­bida con una curiosa fór­mula, el perio­dista nor­te­ame­ri­cano Scott Stos­sel, direc­tor de la pres­ti­giosa revista The Atlan­tic, com­bina un relato tes­ti­mo­nial de su viven­cia de la ansie­dad y de cómo ha mar­cado su vida desde su infan­cia con una narra­ción que pode­mos con­si­de­rar perio­dismo de inves­ti­ga­ción sobre el tema. Inves­ti­ga­ción exhaus­tiva y pro­funda en todas las áreas que toca: el enigma de la ansie­dad, la his­to­ria de la apa­ri­ción de los dis­tin­tos medi­ca­men­tos, la eterna cues­tión de la gené­tica y el apren­di­zaje o los fac­to­res ambien­ta­les que han pro­du­cido la fre­cuen­cia de los tras­tor­nos de ansie­dad en nues­tro tiempo, todo ello ade­re­zado con anéc­do­tas rela­ti­vas a sus ner­vios y a la repe­ti­ción de los pro­ble­mas psi­co­ló­gi­cos en su entorno fami­liar, desde su bisa­buelo hasta sus hijos pasando por su madre. Stos­sel ter­mina su tra­bajo plan­teán­dose la posi­bi­li­dad de reden­ción y de adqui­si­ción de resi­lien­cia. En este sen­tido, y basán­dose en su pro­pia expe­rien­cia, sus con­clu­sio­nes no son dema­siado opti­mis­tas: él no ha logrado sus obje­ti­vos a pesar de haber recu­rrido a todos los medios a su alcance, desde la psi­co­te­ra­pia clá­sica a la medi­ca­ción, pasando por tera­pias alter­na­ti­vas y medi­ta­ción. Stos­sel reco­noce que le hubiera gus­tado poder trans­mi­tir un men­saje de espe­ranza, pero que haberlo hecho no hubiera sido honesto teniendo en cuenta su per­so­nal experiencia.

Hay algo en las últi­mas pala­bras de Ansie­dad que nos pone tras la pista del sen­tido que puede tener para su autor este libro y, al mismo tiempo, de la per­sis­ten­cia de su ansie­dad. Stos­sel afirma que a pesar de ella, a pesar de todos sus sín­to­mas y de la vul­ne­ra­bi­li­dad gené­tica y cir­cuns­tan­cial que ha obs­ta­cu­li­zado su vida, ha logrado salir ade­lante, ocu­par el cargo de máxima res­pon­sa­bi­li­dad edi­to­rial en uno de los maga­zi­nes más influ­yen­tes y vete­ra­nos de su país, e incluso escri­bir este libro. Ante la posi­bi­li­dad de reden­ción, sugiere que qui­zás deja­ría de ser él mismo si sus difi­cul­ta­des psí­qui­cas desaparecieran.

Stos­sel sugiere que deja­ría de ser él mismo si su ansie­dad des­a­pa­re­ciera, y pro­ba­ble­mente ese ha debido de ser el mayor obs­táculo para superarla

Es difí­cil para mí, como psi­co­te­ra­peuta, cen­trarme en el con­te­nido del libro sin caer en un jui­cio clí­nico sobre el escri­tor, y he tra­tado de evi­tarlo. Pero esa con­si­de­ra­ción acerca de lo que se per­de­ría de sí mismo si des­a­pa­re­cie­ran sus sín­to­mas lleva inevi­ta­ble­mente a la con­clu­sión de que ese ha debido de ser su mayor obs­táculo para libe­rarse de la ansiedad.

Todos los capí­tu­los están muy bien docu­men­ta­dos, pero espe­cial­mente intere­san­tes me han pare­cido los dedi­ca­dos a la ansie­dad de sepa­ra­ción y el papel de la crianza y de la gené­tica, por­que pre­ci­sa­mente desde su punto de vista más perio­dís­tico que clí­nico incluye en el relato las apor­ta­cio­nes de algu­nos psi­có­lo­gos, incar­di­na­das en sus his­to­rias per­so­na­les, con lo que con­si­gue, por ejem­plo, con­ver­tir la teo­ría del apego en un relato mucho más intere­sante que el de cual­quier libro espe­cia­li­zado sobre el tema. A cam­bio de esto, mez­cla algu­nos con­cep­tos y equi­para diag­nós­ti­cos que no son del todo correc­tos. Así, habla casi sis­te­má­ti­ca­mente de ansie­dad y depre­sión o ansie­dad y melan­co­lía, inclu­yén­do­las en el mismo saco; incluso ansie­dad y tras­torno obse­sivo com­pul­sivo, y aquí habría mucho que matizar.

Por otra parte, la acu­mu­la­ción de datos es apa­bu­llante y posi­ble­mente mayor que la que cual­quier psi­có­logo o psi­quia­tra pudiera tener; hasta el punto, en algu­nos casos, de hacerse farra­gosa. Qui­zás por una cierta difi­cul­tad de dis­cer­nir lo esen­cial de lo que no lo es tanto, en ese afán casi obse­sivo de saberlo todo y trans­mi­tirlo todo sobre la ansie­dad, que deja tras­lu­cir ese per­fec­cio­nismo del que se acusa y que es uno de los dis­pa­ra­do­res de la ansie­dad. Sin embargo, la abun­dante infor­ma­ción no siem­pre con­vierte en correcto el punto de vista clí­nico de Stos­sel, qui­zás por­que su refe­ren­cias se apo­yan a priori en su pro­pio caso y en los de algu­nos fami­lia­res, sin tener la pers­pec­tiva más amplia que otorga a un espe­cia­lista la mul­ti­pli­ci­dad y dis­pa­ri­dad de casos con los que se enfrenta.

CARMEN DURÁN

ansiedad_9788432222948ANSIEDAD
Scott Stos­sel
Seix Barral. Bar­ce­lona, 2014
525 pági­nas. 20 euros
 
Una ver­sión de este artículo apa­rece publi­cada en el número de noviem­bre de 2014, 257, de la edi­ción impresa de la Revista LEER. Dispo­ni­ble en quios­cos y libre­rías de toda España (¡sus­crí­bete!).

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