Escohotado: «Decir que Hegel era idealista es de ignorantes»

Antonio Escohotado, rodeado de sus libros.
En el arran­que de la reno­vada web de LEER recu­pe­ra­mos en su ver­sión ínte­gra la última entrega de una de nues­tras sec­cio­nes más segui­das, Las Biblio­te­cas Fan­tás­ti­cas: un pre­texto noti­cioso nos sirve para acer­car­nos a figu­ras rele­van­tes de la cul­tura y la socie­dad espa­ño­las a tra­vés de los libros que apre­cian y ate­so­ran. En nues­tro último Extra de Navi­dad visi­ta­mos en su casa Torre­lo­do­nes a Anto­nio Escoho­tado, que aca­baba de publi­car la segunda entrega de su monu­men­tal obra Los enemi­gos del comer­cio (Espasa). Lo firma FERNANDO PALMERO.

Lleva 14 años enfras­cado en una inves­ti­ga­ción des­co­mu­nal con ambi­cio­nes de tota­li­dad sobre los orí­ge­nes y el desa­rro­llo de las ideas comu­nis­tas, de la que acaba de publi­car el segundo volu­men. Los enemi­gos del comer­cio es la gran obra de un pen­sa­dor tan rigu­roso y metó­dico como hete­ro­doxo y polé­mico.

Pensó que el de las dro­gas era el mayor tabú al que podía enfren­tarse, pero tras el “cero pata­tero” que sacó en su opo­si­ción a cáte­dras, en la que pre­sentó un pequeño ensayo que había que­dado como un apén­dice des­col­gado de Sesenta sema­nas en el Tró­pico, des­cu­brió que había otro que ope­raba con más con­tun­den­cia aún: “Mi inves­ti­ga­ción intenta ser abso­lu­ta­mente ecuá­nime, no dedico un solo adje­tivo peyo­ra­tivo a mi objeto de estu­dio his­tó­rico, pero parece que sólo se puede hablar de esta cues­tión si te dan un diploma pre­vio para his­to­riar el fenó­meno. Si no, eres un trai­dor y mere­ces que te lle­ven al Gulag”.

¿Qué se pro­puso con ‘Los enemi­gos del comercio’?

Mi idea básica era esta­ble­cer el prin­ci­pio de con­ti­nui­dad entre los comu­nis­tas pro­to­cris­tia­nos y los comu­nis­tas cien­tí­fi­cos que vie­nen a par­tir de Babeuf y la Revo­lu­ción Fran­cesa, y hacerlo con una inves­ti­ga­ción en pro­fun­di­dad, por­que ahora sé más, tengo inter­net y no estoy en una celda de cas­tigo, como cuando escribí mi libro sobre las drogas.

¿Escri­bió His­to­ria gene­ral de las dro­gas en la cárcel?

Lo redacté allí, sí. Cuando entré, lle­vaba dos male­tas con las fichas que había ela­bo­rado durante años. Lo único malo de la cár­cel son las malas com­pa­ñías, y para estar solo tie­nes dere­cho a pedir inco­mu­ni­ca­ción. Estuve bien, pero tras un año entero sin hablar con nadie, acabé hacién­dolo solo.

Ahora, no es que hable solo, pero sí lo hace desde una inde­pen­den­cia y un rigor tan poco habi­tua­les que la impo­si­bi­li­dad de enca­si­llarlo hace que muchos lo tra­ten con la con­des­cen­den­cia que se otorga a los locos. Pero nada más lejos de la reali­dad. Anto­nio Escoho­tado (Madrid, 1941) es uno de los más sóli­dos pen­sa­do­res espa­ño­les, como demues­tran obras ya clá­si­cas como Ensayo sobre la filo­so­fía de la reli­gión de Hegel, Reali­dad y subs­tan­cia o Caos y orden. En su biblio­teca polí­glota, donde fal­tan todos los libros que ha ido pres­tando y no le devol­vie­ron, ocu­pan un lugar pri­vi­le­giado las obras de Kant, de Hegel, de Aris­tó­te­les, de Marx, de su admi­rado Solón y una colec­ción de filó­so­fos pre­so­crá­ti­cos a los que dedicó otra de sus obras de refe­ren­cia: De phy­sis a polis. La evo­lu­ción del pen­sa­miento griego desde Tales a Sócra­tes.

Por el segundo tomo de su ambi­ciosa Los enemi­gos del comer­cio ha reci­bido crí­ti­cas de todos los que no con­ci­ben el tra­bajo inte­lec­tual como una acti­vi­dad libre de pre­jui­cios. Su con­cep­ción del Estado, por ejem­plo, no con­tenta ni a inter­ven­cio­nis­tas ni a libe­ra­les:  “Ahora escu­cha­mos estas cosas fan­tás­ti­cas de que están des­man­te­lando el Estado del Bie­nes­tar, pero la única solu­ción es arrui­narlo, por­que de donde no hay no se puede sacar. Es el sueño de la cor­nu­co­pia, es decir, el cuerno de la abun­dan­cia, sue­ños mági­cos com­bi­na­dos con teo­rías cons­pi­ra­to­rias y un ren­cor infi­nito. Por otra parte, se ha lle­gado a for­mar un nuevo esco­las­ti­cismo libe­ral muy curioso a par­tir de la inter­pre­ta­ción que hace de Murray Roth­bard, un nor­te­ame­ri­cano muy sim­plón, que tiene cierto valor a mi jui­cio como jurista en su crí­tica del con­trato del depó­sito irre­gu­lar de dinero, pero que por lo demás es un igno­rante, es el anar­co­ca­pi­ta­lista puro y el que genera todos los odios. Sin embargo, está com­ple­ta­mente de acuerdo con los mar­xis­tas en una cosa curiosa, y es que el Estado es cul­pa­ble, no los gobier­nos, el Estado. Para mí el Estado es inocente”.

¿Está tra­ba­jando ya en el ter­cer tomo?

Sí, estoy en los cinco años de la égida de Lenin y en el periodo de 1918 a 1928. Lenin gobierna cinco años y Sta­lin emerge como líder indis­cu­tido en 1928, pero entre medias hay unos años de inde­ci­sión en los que están Kame­nev, Zino­viev, Trotsky, Buja­rin y Sta­lin. Aparte de las obras com­ple­tas de Lenin, estoy con­sul­tando el uti­lí­simo libro de E. H. Carr, La Revo­lu­ción Bol­che­vi­que, y la obra de Richard Pipes. La de Carr, que diga­mos es pro bol­che­vi­que, la puedo con­sul­tar com­pleta (son unos 14 volú­me­nes) en el Mar­xists Inter­net Archive, y la de Pipes, otros tan­tos, en la Online Library of Liberty. El his­to­ria­dor anti­guo nor­mal­mente recu­rría a una biblio­gra­fía o a otra. Ahora con inter­net pue­des con­sul­tar las dos y, si tie­nes pacien­cia, leer, por ejem­plo, todos los memo­ran­dos de Lenin que no esta­ban cen­su­ra­dos, unos 4.700 apro­xi­ma­da­mente. Si los lees por orden cro­no­ló­gico, vas des­cu­briendo al per­so­naje, cómo vive, cómo res­pira, y para mí es enor­me­mente iluminador.

Libros de referencia

¿Por qué la ima­gen de Lenin ha salido mejor parada que la de Stalin?

Es curio­sí­simo, por­que no ha habido una per­sona más cruel y más deci­dida a solu­cio­nar las cosas por la vio­len­cia que Lenin. Hay una carta al Polit­buró del año 22, a la que hace refe­ren­cia Pipes, en la que dice que la ham­bruna que vive Rusia les favo­rece, por­que es mejor ser pocos pero mejo­res, y que como las ciu­da­des están lle­nas de miles de cadá­ve­res inse­pul­tos, es el momento ideal para aca­bar de saquear los tem­plos y con sus rique­zas ali­men­tar al pue­blo. Un loco. Un demente.

Empieza usted estu­diando onto­lo­gía y a los pre­so­crá­ti­cos y acaba en Lenin.

El pri­mer ter­cio de mi vida lo dedi­qué a fami­lia­ri­zarme con la caja de herra­mien­tas del ontó­logo, para no hablar de pres­tado: ser, no ser, deve­nir, forma, mate­ria… con­cep­tos sobre los que gira la posi­bi­li­dad de comu­ni­car cual­quier cosa a los demás. Luego me di cuenta de que la onto­lo­gía había des­a­pa­re­cido, que era un saber caduco, por­que Hegel lo llevó a un extremo insu­pe­ra­ble. No me cabe en la cabeza que alguien diga que Hegel es idea­lista, eso es una cho­rrada gigan­tesca que no se le ocu­rre nada más que a un igno­rante o a un loco. En este segundo volu­men de Los enemi­gos del comer­cio dedico unas cuan­tas pági­nas a des­mon­tar la nece­dad esa de que él tenía el mundo cabeza abajo y Marx lo pone cabeza arriba. El único idea­lista de la pelí­cula es Marx. Lo lla­man deter­mi­nismo, pero es volun­ta­rismo puro y duro. Hegel es todo lo con­tra­rio: lo ver­da­dero es el todo, lo ver­da­dero es el resul­tado, todo a priori va siendo des­men­tido; la filo­so­fía de Hegel es una filo­so­fía de la media­ción, es decir, de cómo lo inme­diato va siendo abo­lido con­ti­nua­mente. Es el filó­sofo del deve­nir, el filó­sofo de la muerte, el filó­sofo de la fini­tud. Es el pri­mer cris­tiano que deja de creer en la inmor­ta­li­dad del alma y sigue siendo cris­tiano. Como yo. Me con­si­dero cris­tiano en el sen­tido de que lo que retengo de Jesús es la pri­ma­cía del fuero interno, la obli­ga­ción de ate­nerse a la con­cien­cia. Es un paso más que el que dio Sócra­tes. Y eso creo que jus­ti­fica que Jesús sea, o el cris­tia­nismo sea, la divisa de mi civi­li­za­ción, la civi­li­za­ción Occidental.

Su pri­mer libro, sin embargo, fue sobre Marcuse.

Sí, me resul­taba muy atrac­tiva la com­bi­na­ción de Hegel y Freud que hace Mar­cuse, por­que en Mar­cuse el mar­xismo es muy cutá­neo. Ade­más, ambos, Hegel y Freud, son maes­tros míos, junto con Aris­tó­te­les. Sólo ya en la ancia­ni­dad des­cu­brí a Hume como el cuarto tutor de mi espí­ritu. En el ter­cer tomo, cuando hable de la revi­sión que hizo la Escuela de Fránc­fort, voy a seguir diciendo que Mar­cuse es el único que tiene alguna cosa que decir, por­que Horkhei­mer y, sobre todo, Adorno son sopo­rí­fe­ros y absurdos.

Y hablando de revi­sio­nes, ¿qué le parece la que hizo Lacan de Freud?

Que es una de las demo­li­cio­nes más com­ple­tas que se puede uno ima­gi­nar, por­que Freud es un genio y Lacan no sólo es bobo, sino que es un bobo maligno. En aque­lla época, Lacan, Deleuze, Guat­tari y en buena medida tam­bién Fou­cault hacían una espe­cie de ver­bo­rrea ridí­cula, donde a base de extra­ñí­si­mas cons­truc­cio­nes sin­tác­ti­cas con­se­guían pro­du­cir la apa­rien­cia de un hallazgo con­cep­tual, que por supuesto no exis­tía. Hegel comen­taba que el espí­ritu fran­cés tiene como cul­mi­na­ción la ocu­rren­cia, lo inge­nioso. Y lo era en los tiem­pos de La Roche­fou­cauld, pero des­pués del Terror empezó a adop­tar unas for­mas más pre­ci­sas, empezó a ser van­guar­dia y ya direc­ta­mente se dedicó a epa­tar al tonto, al que se dejaba. Como ade­más, todos éstos eran del PC fran­cés, de alguna manera tenían un halo de santidad.

¿Es el socia­lismo el tronco común de los dos tota­li­ta­ris­mos del siglo XX?

Tiene muchí­sima gra­cia que los comu­nis­tas y los mar­xis­tas hablen de los fas­cis­tas como alguien dis­tinto de ellos. ¿Es que no se han ente­rado de que nazi sig­ni­fica nacio­nal socia­lista y de que lo único que tie­nen en común de ver­dad Lenin y Sta­lin con Hitler es el socia­lismo en sen­tido tota­li­ta­rio? La gran dife­ren­cia se da entre el socia­lismo demo­crá­tico, al estilo de Saint-Simon, y los socia­lis­tas mesiá­ni­cos o comu­nis­tas pro­pia­mente dichos. Es increí­ble que un comu­nista pro­pia­mente dicho diga que Hitler, que con­si­dera a Lenin la gran figura del siglo, no es comu­nista. En España, por ejem­plo, Ledesma Ramos es comu­nista y José Anto­nio, tam­bién, en gran medida. Basta leer los tex­tos. Mi padre fue uno de los fun­da­do­res de la Falange (yo creo que hay al menos una línea del Cara al Sol escrita por él) y, al igual que Ridruejo y otros muchos, empezó siendo socia­lista de Besteiro.  

¿Qué lec­tu­ras recuerda de sus años de militancia?

Entre otros, leía­mos a Lukács, El asalto a la razón, e His­to­ria y con­cien­cia de clase. Ahora, al hacer este segundo tomo, me he dado cuenta de que Lukács viene de Rosa de Luxem­burgo, emplea tex­tual­mente las mis­mas pala­bras y sigue las mis­mas líneas de razo­na­miento. Pero sobre todo, leía­mos Nues­tra Ban­dera y Mundo Obrero y hacía­mos cam­pa­ñas de alfa­be­ti­za­ción en Mora­ta­laz o San Blas, que eran en reali­dad cam­pa­ñas de pro­pa­ganda en las que decía­mos que Sta­lin y Jrus­chov eran los bue­nos y que la mal­vada era Nor­te­amé­rica. ¡Qué cosas! EEUU es el impe­rio más tierno y menos agre­sivo que recuerda la His­to­ria de la Huma­ni­dad con muchí­sima dife­ren­cia. Han venido a soco­rrer a Europa dos veces de la sal­va­jada que había­mos mon­tado con nues­tros odios fra­tri­ci­das. El mundo ya puede darse con un canto en los dien­tes por que estén ahí sus por­taa­vio­nes y sus divi­sio­nes. Quién hubiera podido resis­tir a Sta­lin sino ellos. Pero vol­viendo a aque­llos tiem­pos, nues­tra mili­tan­cia comu­nista era como un tablao fla­menco, afor­tu­na­da­mente, si no, habría sido una colec­ción de che­kas y ase­si­na­tos. Cada día tenía­mos una esci­sión por­que cada cual que­ría ser más de izquier­das que el otro. El uno era maoísta, el otro des­cu­bría a Enver Hoxha, aquel mama­rra­cho de Alba­nia, los otros eran gue­va­ris­tas… todos muy serios, eso sí.

¿Qué es ser de izquierdas?

No lo sé. ¿Sig­ni­fica ser comu­nista en el sen­tido de Marx y el Apo­ca­lip­sis de San Juan, cuyo pro­grama es idén­tico? En el Apo­ca­lip­sis te encuen­tras párra­fos en los que se dice que tem­bla­rán ante el cas­tigo inmi­nente todos los comer­cian­tes, los arma­do­res de buques y los nue­vos ricos. No los ricos, los nue­vos ricos. La misma idea pri­ma­ria que está desde Daniel y el deutero-Isaías: el rico es el malo, el pobre es el santo y hay que abo­lir el ins­tru­mento cri­mi­nal para man­te­ner y ensan­char la pro­pie­dad pri­vada que es el comer­cio. Luego, lo que hace la Patrís­tica greco-latina es sim­ple­mente ser fiel a la tesis de que no pue­des tener a Dios y al dinero, tie­nes que ele­gir entre Dios y el dinero, y eso apa­rece 22 veces en el Nuevo Tes­ta­mento. Por eso es muy gra­cioso que digan que el comu­nismo es una crea­ción de Marx, es insó­lito. Por otra parte, en el Nuevo Tes­ta­mento se rea­liza la gran ope­ra­ción con­cep­tual de con­ver­tir al chivo expia­to­rio en un ins­tru­mento de ven­ganza colec­tiva, que pro­mete euge­ne­sia y liqui­dar a nues­tros enemigos.

¿Pero tiene algo que ver el dis­curso de Pablo de Tarso con el de Jesús?

Sí, en una cosa: vamos a pro­lon­gar la socie­dad escla­vista que es mucho mejor que la socie­dad comer­cial. Y le vamos a decir al esclavo: resig­na­ción, obe­dece de cora­zón. Y tam­bién: el que no tra­baje que no coma, que es lo mismo que decía Lenin.

Hay 23 comentarios

  • Responder febrero 14, 2014

    Miguel Galán

    El redac­tor ha sido tímido esco­giendo el titu­lar y evi­tando la polé­mica que D. Anto­nio parece que­rer pro­vo­car. La entre­vista abunda en afir­ma­cio­nes epa­tan­tes (sin per­jui­cio de que pue­dan ser vera­ces siquiera rela­ti­va­mente) que hubie­ran cau­sado más impacto.

    Sin dar más deta­lles, afir­mar que «EEUU es el impe­rio más tierno y menos agre­sivo que recuerda la His­to­ria» puede pro­vo­car rechazo y pare­cer falso. Recien­te­mente pude leer la obra del Dr. Josep Fon­tana «Por el bien del Impe­rio» (http://​es​.wiki​pe​dia​.org/​w​i​k​i​/​P​o​r​_​e​l​_​b​i​e​n​_​d​e​l​_​i​m​perio) que extiende la res­pon­sa­bi­li­dad de muchas des­gra­cias actua­les y pasa­das a esa ternura.

    ¡Qué gran bene­fi­cio extrae­ría­mos de un debate entre estos dos auto­res! Los dos me pare­cen car­ga­dos de razo­nes y datos, y de la con­fron­ta­ción de sus ideas quizá extra­ye­se­mos algu­nas orien­ta­cio­nes hacia una salida con menos sufri­miento de la actual crisis.

    Por otro lado, con la can­ti­dad de recor­tes en par­ti­das socia­les (y los pocos habi­dos en suel­dos públi­cos, pre­ben­das arbi­tra­rias, estruc­tura admi­nis­tra­tiva) que esta­mos sufriendo, y la pri­va­ti­za­ción ama­ñada de ser­vi­cios bási­cos como sani­dad o ener­gía es difí­cil no pen­sar en des­man­te­la­miento del Estado del Bie­nes­tar. No hace mucho que un miem­bro de la élite gober­nante de la más libe­ral de las nacio­nes euro­peas decla­raba for­mal­mente el fin del Wel­fare … http://​ves​.cat/i5kb Entiendo que de donde no hay, no se saca, pero sin una audi­to­ría sobre el ori­gen de la quie­bra y un reem­plazo de los ges­to­res que falla­ron, nos va a ser difí­cil evi­tar un nuevo auge de la Restitución.

    Ser de izquier­das lo define D. Anto­nio en el tomo II, creo que como «libe­ra­lismo bien enten­dido» (ay, no tengo a mano la obra). En mi opi­nión esto debe incluir medi­das proac­ti­vas en favor de la com­pe­ten­cia comer­cial y la diver­si­dad del mer­cado, pro­tec­ción social a los que menos dan de sí o pade­cen algun impe­di­mento here­dado, segu­ri­dad jurí­dica, y garan­tía de que nin­gún poder, del tipo que sea, se sobre­pon­drá a la suma de las volun­ta­des indi­vi­dua­les expre­sa­das sin mediar fraude. El Estado, en suma, como límite a la ambi­ción pri­vada (según el pro­pio Escoho­tado en el colo­quio que man­tuvo en la F. Juan de Mariana)

    Pido dis­cul­pas si he malin­ter­pre­tado su afir­ma­ción o cito erróneamente.

  • Responder marzo 8, 2015

    Antonia

    Hay una serie de afir­ma­cio­nes tan inexac­tas y tan car­ga­das de emo­cio­na­li­dad e ideo­lo­gía que me pro­duce pro­funda decep­ción esta obra, des­pués de la expec­ta­ti­vas que genera un autor de una obra magna comoHis­to­ria Gene­ral de las dro­gas. Por­que quien lea el Mein Kampf verá que Hitler vuelca todas sus obse­sio­nes en des­pres­ti­giar al mar­xismo y al socia­lismo seña­lando lo érro­neo de estos e incluso afirma que sus pro­ble­mas con los judíos no son por su reli­gión o por su etnia sino por­que para él son mar­xis­tas. Es decir que Escoho­tado diga que Hitler era comu­nista o socia­lista es de una igno­ran­cia tan supina que asom­bra o cuando no pro­ducto de intere­ses pro­pa­gan­dís­ti­cos. Ade­más argu­menta que es socia­lista por­que su par­tido se llama nacio­nal­so­cia­lista, lo cual es un argu­mento ridículo, que va a lo mera­mente nomi­na­tivo, como decir que el par­tido popu­lar es de izquier­das por­que se deno­mina como el frente popu­lar. Una estu­pi­dez impre­sio­nante. Las afir­ma­cio­nes sobre EEUU pues tam­bién impre­sen­ta­bles, si uno lee La otra his­to­ria de EEUU, o el libro negro del capi­ta­lismo, pues poco se puede hablar de ter­nura en nin­gún grado. Vamos que mucho mamo­treto pero que no pasa la prueba del algodón.

  • Responder junio 13, 2015

    José

    En res­puesta al comen­ta­rio de Anto­nia me gus­ta­ría pun­tua­li­zar varias cosas. En pri­mer lugar, no tiene nada de arbi­tra­rio cali­fi­car a Hitler de comu­nista o socia­lista (en el sen­tido auto­ri­ta­rio de esas pala­bras). La Ale­ma­nia nazi, como, efec­ti­va­mente, mues­tra el nom­bre del par­tido, fun­ciona como un estado nacional-socialista. Es decir, en el que la eco­no­mía nacio­nal es autár­quica y está sujeta a un férreo con­trol del estado mer­ced a un tota­li­ta­rismo que reúne todos los pode­res en el fürer.

    Al mismo estilo, sal­vando las enor­mes dis­tan­cias, del modelo cubano, nor­co­reano o de la España de Franco (hasta que lle­gan los tec­nó­cra­tas al gobierno). Hitler podía tener todo el odio del mundo a los comu­nis­tas pero su ver­da­dera con­tra­fi­gura es el estado demo­crá­tico y de libre comercio.

    Ahora bien, en cuanto al papel de Esta­dos Uni­dos me parece que Escoho­tado, en efecto, exa­gera. El yan­qui, como todo impe­rio, gusta de meter las nari­ces en todas par­tes. Han puesto y qui­tado gobier­nos, fomen­tado regí­me­nes cri­mi­na­les… Todo eso es cierto. Y su mez­cla de arro­gan­cia y des­cuido ante los pro­ble­mas de los paí­ses islá­mi­cos son pati­na­zos que todos lamen­ta­mos. Pero Esta­dos Uni­dos es una demo­cra­cia (con todas sus limi­ta­cio­nes, sí) y con­viene no olvi­darlo. Por­que sus enemi­gos son inva­ria­ble­mente regí­me­nes a años luz de ellos en cuanto a liber­tad (Rusia, Irán, China…). En la vida real nos vemos obli­ga­dos de con­ti­nuo a ele­gir entre lo muy malo y lo menos malo, no hay sus­tan­cias puras, libres de mal o imperfección.

  • Responder agosto 25, 2015

    Antonia

    Lo siento José, pero no, el nacio­nal socia­lismo de Hitler no tiene nada que ver ni con la social­de­mo­cra­cia, ni con el socia­lismo utó­pico, ni con el comu­nismo liber­ta­rio, ni con el socia­lismo cien­tí­fico, ni con nin­guna de estas varian­tes de esa corriente filo­só­fica. La pala­bra socia­lismo ( nacio­nal) no sig­ni­fica lo mismo para Hitler que para Marx o para Proud­hon. El pen­sa­miento de Hitler es aris­to­cra­tico, cor­po­ra­ti­vista, nacio­na­lista, impe­ria­lista, y defiende la pro­pie­dad pri­vada. No te con­fun­das. Y Hitler lo dice bien claro, que el mar­xismo y socia­lismo son su prin­ci­pal enemigo, por­que entre otras cosas nie­gan el carác­ter aris­tó­cra­tico de la socie­dad humana, sus jerar­quías, y son inter​na​cio​na​lis​tas​.La autar­quía no tiene nada que ver con el socia­lismo, el socia­lismo es inter­na­cio­na­lista, la autar­quía es pro­pia de regí­me­nes nacio­na­lis­tas. Es que sin­ce­ra­mente, se nota mucho que no habeis estu­diado nada de socio­lo­gía, ni de cien­cias polí­ti­cas, ni de la obra de estos auto­res, pero como con el cuña­dismo de este país todos somos exper­tos en todos los temas, pasa lo que pasa. Reco­nó­celo no he leído la obra de Marx, ni la de Engels, ni de la Proud­hon, ni Baku­nin, ni Owen, ni Saint Simon, ni Lenin, ni a la Lafarge, y aún así me per­mito corre­gir a los que sí los han leído y digo bar­ba­ri­da­des que no se sos­tie­nen. Estu­diá­telo mejor, por­que esa matriz que se está lan­zando desde think tanks ultra­li­be­ra­les de equi­pa­rar el nazismo con el socia­lismo, hace aguas. En todos los paí­ses hay inter­ven­ción del Estado, que suele ser el sec­tor eco­nó­mico más impor­tante, incluí­dos los EEUU, y esto no los hace nazis. EEUU será una demo­cra­cia ahora, a pesar de gran parte de la pobla­ción no tiene acceso al voto o tiene gran­des obs­tácu­los para ello como denun­cia la OSCE en un informe demo­le­dor , de que están prohi­bi­das las huel­gas gene­ra­les, de que los tra­ba­ja­do­res están some­ti­dos por­que si pier­den el tra­bajo pier­den tam­bién el seguro médico para ellos y su fami­lia, de que no hay una sani­dad pública desa­rro­llada, de que sigue exis­tiendo dis­cri­mi­na­ción a las mino­rías, de que la pobla­ción negra es acri­bi­llada por la poli­cía un día si y otro tam­bién, de que tie­nen cár­ce­les secre­tas para tor­tu­rar en Europa y sigue exis­tiendo Guan­ta­namo, donde hay per­so­nas secues­tra­das sin acu­sa­ción ni jui­cio, de que prac­ti­can ase­si­na­tos extra­ju­di­cia­les con dro­nes, de que espían a toda la pobla­ción mun­dial como revela Snow­den o Wiki­leaks , o de que prac­ti­can deten­cio­nes admi­nis­tra­ti­vas sin acu­sa­ción alguno en fun­ción de cri­te­rios de peli­gro­si­dad social como en Mino­rity Report. Por poner un ejem­plo de esta ter­nura que nos relata Anto­nio Escoho­tado. Pero digo, que lo será ahora, por­que casi hasta los años 70 la pobla­ción negra no tenía dere­cho al voto de facto y había apart­heid con leyes de segre­ga­ción racial, como las leyes Jim Crow. Así que de demo­cra­cia no había nada.

  • Responder septiembre 3, 2015

    Marcos

    https://​www​.you​tube​.com/​w​a​t​c​h​?​v​=​a​Y​C​n​0​V​73hVU

    Dife­ren­tes inten­cio­nes, o recur­sos de estilo, no con­du­cen nece­sa­ria­mente a resul­ta­dos dife­ren­tes, y bien pue­den par­tir de con­cep­cio­nes seme­jan­tes. La autar­quía eco­nó­mica «quizá» no se lea con la misma cla­ri­dad en Marx o Lenin que en la URSS, Cuba o Corea del Norte. El socia­lismo mesiá­nico (que no inclui­ría de lleno a Owen o a Proud­hon, y mucho menos a la social­de­mo­cra­cia) y el nacio­nal­so­cia­lismo tie­nen en común el des­pre­cio por la auto­no­mía y la liber­tad del indi­vi­duo; y el recurso impres­cin­di­ble al chivo expia­to­rio, sean capi­ta­lis­tas o judíos. El tono patético-enfático delata una matriz auto­ri­ta­ria y reden­to­rista común; lo que pasa es que el odio que Hitler le tiene a los judíos se con­si­dera enfer­mizo e irra­cio­nal, mien­tras que el que Marx le tiene a los ricos se con­si­dera com­pro­me­tido y cien­tí­fico. Tam­bién es cierto que el vic­ti­mismo nacio­nal­so­cia­lista es más fácil de loca­li­zar (el tra­tado de Ver­sa­lles) que el vic­ti­mismo rojo, que bien podría exten­derse hasta los orí­ge­nes del cris­tia­nismo. Y siem­pre se podría entrar en dis­qui­si­cio­nes un tanto maca­bras sobre si el ter­cer Reich tuvo mayor o menor poten­cia geno­cida que la URSS; en cual­quier caso, menor que la de EEUU.

  • Responder septiembre 11, 2015

    Antonia

    Me encanta el enlace por­que refuerza lo que digo, donde se ve una expo­si­ción clara de lo que es un estado cor­po­ra­ti­vista, total­mente con­tra­rio a lo que supone el socia­lismo donde una de las pre­mi­sas es el con­flicto inhe­rente de cla­ses den­tro del sis­tema de pro­duc­ción capi­ta­lista. En el Estado cor­po­ra­ti­vista el pro­blema no es que haya ricos y pobres sino que todos tie­nen que remar en la misma direc­ción, una uni­dad de des­tino en lo uni­ver­sal que dirían los falan­gis­tas, en bene­fi­cio del pue­blo ale­mán, ita­liano o espa­ñol, pue­blos por supuesto supe­rio­res a otros y que deben expan­dirse y colo­ni­zar­los. Y vemos tam­bién las cons­tans­tes ape­la­cio­nes al triunfo de la volun­tad, de la acción, del espí­ritu, por encima del aná­li­sis, el diag­nós­tico , y el racio­na­lismo que pre­go­nan las corrien­tes socia­lis­tas . Muchas gra­cias por subir ese vídeo, que reafirma como el socia­lismo ( nacio­nal) de Hitler sig­ni­fica algo muy dis­tinto de las corrien­tes socia­lis­tas de izquierda.

    Hablar de socia­lismo autár­quico pues es otra estu­pi­dez que sólo se sos­tiene desde ses­gos ideo­ló­gi­cos. El socia­lismo es inter­na­cio­na­lista, ¿ Enton­ces de dónde se sacan lo de la autar­quía? ¿ De Cuba ? Sin entrar en si es un país neta­mente socia­lista, Cuba comer­ció y comer­cia con los paí­ses que ha podido, es EEUU el que legisla para san­cio­nar el comer­cio con Cuba, no Cuba la que prohibe el comer­cio con ellos. ¿ De Corea del Norte? Un país que tiene mucho más de monár­quico y de des­po­tismo orien­tal cul­tu­ral here­dado, como señala en sus infor­mes hasta HRW, que de mar­xista o de socia­lista. De hecho a su sis­tema le lla­man Juche. ¿ Chi­vos expia­to­rios pro­pios del socia­lismo? Pues mire Ud, que los chi­vos expia­to­rios han exis­tido en todas las épo­cas y sis­te­mas. No hable­mos de los judíos ¿ ver­dad? con los libe­los de san­gre y esta­tu­tos de lim­pieza de san­gre, la per­se­cu­ción his­tó­rica a gita­nos, homo­se­xua­les, moros, comu­nis­tas, sin­di­ca­lis­tas. ¿ Los comu­nis­tas y sin­di­ca­lis­tas a los que se exter­mi­naba, per­se­guía, tor­tu­raba, encar­ce­laba de que sis­tema eran chi­vos expia­to­rios inhe­ren­Tes? Es que de ver­dad, os puede la ideo­lo­gía y no haceis más que sol­tar bar­ba­ri­da­des sin nin­gún rigor. Quien lea el Mein Kampf podrá ver como Hitler ataca con saña al mar­xismo y a la social­de­mo­cra­cia por­que van en con­tra de la aris­to­cra­cia y las jerar­quías huma­nas. Se ve per­fec­ta­mente que el socia­lismo de Hitler, no tiene nada que ver con las otras corrien­tes socia­lista en sus pre­mi­sas. ¿ Habla­mos del geno­ci­dio colo­nial hasta el siglo XX, de la trata de escla­vos, de las dic­ta­du­ras latio­me­ri­ca­nas, de Indo­ne­sia, de Haití? ¿ Cuánto le importa el indi­vi­duo ( ese con­cepto abs­tracto como socie­dad) al actual sis­tema socio­ecó­no­mico cuando mue­ren 30 millo­nes de per­so­nas de ham­bre cada año habiendo ali­men­tos sufi­cien­tes para el doble de la pobla­ción mun­dial, o cuando mue­ren miles de migran­tes en solo un año en las cos­tas euro­peas? ¿ De qué indi­vi­duo habla?

  • Responder septiembre 11, 2015

    Antonia

    De cifras maca­bras habla por ejem­plo el Libro Negro del capi­ta­lismo con 100 millo­nes de muer­tes atri­bui­bles entre 1900 y 1997.

    • Responder noviembre 3, 2015

      Marcos

      Está claro que no se puede ver una iden­ti­dad entre el socia­lismo de raza y el socia­lismo de clase, pero insisto en las seme­jan­zas. Yo no tengo pro­blema alguno en hablar de todas las víc­ti­mas o chi­vos expia­to­rios que hagan falta (por ejem­plo, está claro que los comu­nis­tas fue­ron el prin­ci­pal chivo expia­to­rio del Cau­di­llo, y excusa de las prin­ci­pa­les cana­lla­das de los ame­ri­ca­nos en el siglo pasado). Me parece que el debate es impo­si­ble mien­tras se con­ciba a «los ricos» como los malos y no como el chivo expia­to­rio del socia­lismo de clase, aun­que esto se defienda con que «los ricos» son el resul­tado de la bús­queda cien­tí­fica del ori­gen del mal en la socie­dad. La Razón del Pue­blo que no da razo­nes tiene un nom­bre dis­tinto de la Volun­tad del Pue­blo, pero sig­ni­fi­can lo mismo. El Tri­bu­nal de exter­mi­nio pon­drá el ídolo que más bonito quede para pre­si­dir el palco desde donde se con­tem­pla­rán las eje­cu­cio­nes. Que Sta­lin fuera «el cori­feo de la cien­cia» no lo hace menos dic­ta­dor y geno­cida, ni a Lysenko un genio de la cien­cia. La Ver­dad reve­lada por la Razón comu­nista se basa tanto o más en el odio y el resen­ti­miento como la Ver­dad reve­lada por el Espí­ritu Ale­mán. (Quizá con­venga recor­dar que en la época, teo­rías racis­tas o pró­xi­mas al dar­wi­nismo social no con­ta­ban con el des­cré­dito cien­tí­fico que tie­nen en la actualidad).

      El único posi­ble soporte cien­tí­fico para el odio de cla­ses, es decir, la lucha de cla­ses, sería la plus­va­lía. Pero la plus­va­lía solo es con­ce­bi­ble desde una teo­ría clá­sica del valor como la que podían tener Smith o Marx. Pasado casi más de un siglo desde los des­cu­bri­mien­tos de la Escuela Aus­triaca acerca de la nueva teo­ría del valor, sos­te­ner la cien­ti­fi­ci­dad del comu­nismo es, en el mejor de los casos, un des­piste. De ahí la inven­ción del neo­li­be­ral como nuevo muñeco de paja (como nuevo inte­lec­tual trai­dor), por­que mal­de­cir a los libe­ra­les queda muy feo eti­mo­ló­gi­ca­mente, como un poco totalitario.

      El comu­nismo rodea el deseo fra­tri­cida de un aura de cien­ti­fi­ci­dad racio­nal. Hitler no nece­sita esta fic­ción posi­ti­vista, habla del pat­hos al pat­hos. Los comu­nis­tas ten­drán más posi­bi­li­da­des de éxito en tanto lo imi­ten, mien­tras sean cons­cien­tes de que es más difí­cil con­ven­cer inte­lec­tual­mente de un deli­rio (sobre todo, a una pobla­ción media­na­mente culta), que hacer par­tí­ci­pes emo­cio­na­les del éxta­sis a tra­vés de una buena retó­rica, apro­ve­chando opor­tu­na­mente las situa­cio­nes de sufri­miento de las personas.

      Si el indi­vi­duo humano, el que yo veo, toco y escu­cho, es abs­tracto no sé qué no lo es. Negar cier­tas solu­cio­nes no es negar el pro­blema, la mise­ria existe y debe­mos hacer lo posi­ble para que deje de ser así. Pero no se puede olvi­dar que hay menos mise­ria hoy que hace un siglo y que las solu­cio­nes simples

      «Rico»=«Burgués pro­pie­ta­rio» (tam­bién hay que recor­dar que el rico de toda la vida no es tan ofen­sivo como el nuevo rico, el que se lo ha ganado [o robado, desde la pers­pec­tiva de la plusvalía]).

  • […] (**) el fun­da­dor de “Amnesia” […]

  • Responder noviembre 4, 2015

    Antonia

    Pue­des insis­tir hasta estam­parte la cabeza en una tapia si quie­res. Sigues sol­tando » cuña­de­ces» Mar­cos. Ponte a estu­diar y a leer antes de hablar, como decía Azaña. No has leído ni a Marx, ni a los clá­si­cos del socia­lismo, y aquí sigues tra­tando de esta­ble­cer doc­trina. Es aco­jo­nante. Ten un poquito de hones­ti­dad inte­lec­tual . Es como si me pongo yo aquí a hablar de medi­cina con médi­cos. ¿ Me pue­des decir como explica la TUM que si voy a com­prar una caja de aspi­ri­nas y me duele mucho la cabeza ( tengo una gran nece­si­dad) y en la far­ma­cia de guar­dia hay cinco per­so­nas para com­prar una caja ( esca­sez en la oferta) , el pre­cio de la caja de aspi­ri­nas es el mismo que cual­quier otro día? ¿ Se pro­du­cen subas­tas wal­ra­sia­nas cuando voy a com­prar al super­mer­cado? ¿Me pue­des decir como es que si la TUM deter­mina los pre­cios se mide esta en pre­cios tam­bién? ¿ Me pue­des decir como explica la TUM que sin cono­cer las nece­si­da­des de los deman­dan­tes ( dis­tin­tas bio­lo­gi­ca­mente y cul­tu­ral­mente) y siendo la mayo­ría de bie­nes que hay en el mer­cado repro­du­ci­bles inde­fi­ni­da­mente ( es decir no hay esca­sez) deter­mina esta los pre­cios? ¿ Cómo explica la TUM que las dis­tin­tas can­ti­da­des de uni­dad de con­sumo y las dis­tin­tas fre­cuen­cias de con­sumo entre uni­dad y uni­dad alte­ran las nece­si­da­des del deman­dante y por lo tanto el valor que de los pre­cios? Tanto que sabes Mar­cos, con­testa rapidito.

  • Responder noviembre 13, 2015

    Marcos

    Los pre­cios de los medi­ca­men­tos están legal­mente esta­ble­ci­dos, por lo que es difí­cil hacer un aná­li­sis del valor desde la pers­pec­tiva de un sis­tema de pre­cios fle­xi­bles. «¿Me pue­des decir cómo es que si la TUM deter­mina los pre­cios se mide esta en pre­cios tam­bién?» ¿el qué se mide en pre­cios? (¿los pre­cios?) Para empe­zar, la TUM no deter­mina los pre­cios, los pre­cios son los que son, la TUM es una teo­ría que trata de expli­car cómo se for­man estos (el afán es des­crip­tivo, no pres­crip­tivo; esto es lo que dife­ren­cia la cien­cia eco­nó­mica del ser­món eco­nó­mico). Los bie­nes que son repro­du­ci­bles inde­fi­ni­da­mente, no lo son gra­tui­ta­mente y es evi­dente que el ofer­tante no conoce a priori las nece­si­da­des del deman­dante. Por ello, un estu­dio de mer­cado nunca es deter­mi­nante, y el ofer­tante está obli­gado a some­terse a un con­ti­nuo ensayo y error de los pre­cios de sus pro­duc­tos. Obvia­mente, la urgen­cia del ajuste de pre­cios no es igual para un ten­dero que para una mul­ti­na­cio­nal. Un sis­tema de pre­cios fijos no es que esta­blezca valo­res ade­cua­dos o inade­cua­dos a las cosas, es que con­gela la posi­bi­li­dad de esta reeva­lua­ción autó­noma de los pre­cios (ade­más de can­ce­lar cual­quier inte­rés por aba­ra­tar los cos­tes de pro­duc­ción mediante inno­va­cio­nes). La TUM no es una expli­ca­ción exhaus­tiva de cómo se for­man los pre­cios, pero supone un gran avance res­pecto a la con­cep­ción clá­sica del valor, que esta­ble­cía el pre­cio de un objeto como una corres­pon­den­cia con su valor en horas de tra­bajo. Esta es la con­cep­ción que maneja tanto Smith como Marx, lo que le per­mite cons­truir el con­cepto de plus­va­lía, clave de bóveda de la malig­ni­dad del capitalismo.

    Bási­ca­mente, la TUM lo que per­mite es enten­der situa­cio­nes que eran sen­ci­lla­mente para­dó­ji­cas para la eco­no­mía clá­sica, como el hecho de que un Picasso pin­tado en 30 segun­dos valga millo­nes de veces más que lo que cuesta pin­tar toda una casa durante una tarde entera. En cual­quier caso, no tra­taba de hacer una defensa de la TUM, para lo cuál no estoy capa­ci­tado. Sim­ple­mente quiero decir que sin la plus­va­lía, ¿en qué queda la pre­ten­sión de cien­ti­fi­ci­dad del mar­xismo? No es que deba des­a­pa­re­cer, pero quizá si reco­no­cer su carác­ter reli­gioso basado en la idea pla­tó­nica de que la comu­ni­dad es como un indi­vi­duo (y no, más bien, como un con­junto de indi­vi­duos inter­re­la­cio­na­dos). A este res­pecto, es muy intere­sante estu­diar la con­ver­sión de Marx al cris­tia­nismo y sus pen­sa­mien­tos filo­só­fi­cos de juven­tud. Existe una buena com­pi­la­ción de los mis­mos, aun­que no sé si es fácil de con­se­guir: «El des­co­no­cido Karl Marx» (1975), reco­pi­lada por Robert Payne y edi­tada en espa­ñol por Brugeras.

  • Responder diciembre 8, 2015

    Antonia

    Hasta donde yo sé el pre­cio exacto de las aspi­ri­nas no lo fija el Estado, ( creo que los medi­ca­men­tos sin receta pue­den variar en un por­cen­taje) pero me da igual el ejem­plo con cual­quier otro pro­ducto repro­du­ci­ble inde­fi­ni­da­mente y en con­di­cio­nes de com­pe­ten­cia. No hay subas­tas wal­ra­sia­nas por nin­gún lado, y la TUM no es la que deter­mina los pre­cios en una eco­no­mía de mer­cado. No me entien­des. Lo que te estoy diciendo es que según la TUM , es la uti­li­dad mar­gi­nal de los bie­nes la que deter­mina sus pre­cios. Si tra­tas de expli­car cómo , ya no es sim­ple­mente des­crip­tivo, sino que estás entrando a valo­rar las cau­sas. Si A enton­ces B. La TUM trata de expli­car los pre­cios, pero luego para medir la uti­li­dad mar­gi­nal y para orde­nar dis­tin­tas uti­li­da­des se recu­rre a los pre­cios, es decir a lo mismo que la teo­ría trata de expli­car, enton­ces esto no tiene nin­gún poder expli­ca­tivo es como decir los pre­cios deter­mi­nan los pre­cios. ¿ Cómo se mide la uti­li­dad mar­gi­nal, en qué uni­da­des y cómo orde­nas las dis­tin­tas uti­li­da­des? Si yo con­sumo varias uni­da­des de un bien de forma seguida, aun­que mi satis­fac­ción decrezca el pre­cio sigue siendo el mismo. Pue­des pro­barlo cuando quie­ras, com­prate una bote­lla de agua cuando ten­gas mucha sed, des­pués com­prate otra y luego otra y cuando estés harto otra más y verás que el pre­cio sigue siendo el mismo. Si vamos los dos al super­mer­cado a com­prar el mismo pro­ducto pero que tiene una uti­li­dad dis­tinta para los dos nos va a cos­tar igual. Enton­ces la TUM no explica la for­ma­ción del pre­cio. Como mucho expli­cara la demanda de un bien. Están ven­diendo cre­ce­pe­los en muchas uni­ver­si­da­des. La mayo­ría de bie­nes en una eco­no­mía de mer­cado son repro­du­ci­bles inde­fi­ni­da­mente o de forma poten­cial­mente inde­fi­nida, es decir si aumenta la demanda está viene acom­pa­ñada de un aumento de la oferta, de un aumento de la pro­duc­ción. Es decir en la mayo­ría de los casos no hay esca­sez y la uti­li­dad, el amor, un demo­nio que posea tu espí­ritu o cual­quier varia­ble sub­je­tiva de esta índole es impo­si­ble que la conoz­can las par­tes. Cada per­sona bio­lo­gica y cul­tu­ral­mente tiene unas nece­si­da­des gra­dua­les dis­tin­tas ante los mis­mos pro­duc­tos, que ade­más varían según la fre­cuen­cia de con­sumo de un bien y de muchos otros fac­to­res. La TUM no es nin­gún avance por­que es erró­nea y no explica nada, lo con­funde todo. Ni siquiera en los casos de esca­sez y de mono­po­lio explica la for­ma­ción de pre­cios, por­que no se cono­cen las nece­si­da­des de cada parte, por­que depende del poder adqui­si­tivo que se tenga y de otros fac­to­res, haciendo de su for­ma­ción algo bas­tante arbi­tra­rio. Un Picasso no es una mer­can­cia que se repro­duzca inde­fi­ni­da­mente, enton­ces la for­ma­ción de su pre­cio es bas­tante arbi­tra­ria. Marx lo que defiende basi­ca­mente, y te lo voy a tra­tar de expli­car con una cla­ri­dad que pro­ba­ble­mente nadie te haya ofre­cido al res­pecto, es que los medios de pro­duc­ción en manos pri­va­das son el prin­ci­pal meca­nismo de desigual­dad en la socie­dad capi­ta­lista, más que la natu­ra­leza humana y esta desigual­dad eco­nó­mica se tra­duce en poder de unos sobre otros, el poder eco­nó­mico es poder polí­tico. Marx no habla de mal­da­des sino de bases mate­ria­les que deter­mi­nan la con­cien­cia. Es una visión mate­ria­lista y no idea­lista de la his­to­ria y de la Eco­no­mía. El con­cepto de plus­va­lía se sus­tenta en que es el tra­bajo el que crea valor, sin tra­bajo no hay mer­can­cias, y que a mayor tra­bajo social pro­me­dio en con­di­cio­nes de com­pe­ti­ti­vi­dad y de ausen­cia de esca­sez, el valor de cam­bio de las mer­can­cías será mayor. Esto no es algo con carác­ter nor­ma­tivo para Marx ni pres­crip­tivo, sino des­crip­tivo, des­pués de reco­pi­lar mucha infor­ma­ción. Para Marx la uti­li­dad de las mer­can­cias explica la demanda ( en las con­di­cio­nes dichas) y es una con­di­ción nece­sa­ria para que haya valor de cam­bio ( igual que haya oxí­geno para jugar a fut­bol) pero no con­di­ción sufi­ciente. Si no hay tra­bajo incor­po­rado ( aun­que sea ir a bus­car ese bien) no hay valor de cam­bio. El oxí­geno tiene mucha uti­li­dad pero sino hay tra­bajo incor­po­rado por medio no hay valor de cam­bio. Ahora si el oxí­geno lo embo­te­lla­mos, como hay tra­bajo incor­po­rado ya hay valor de cam­bio. Si es el tra­bajo social nece­sa­rio pro­me­dio lo que deter­mina el valor de cam­bio ¿ Qué deter­mina el tra­bajo? No puede ser el tra­bajo sino que­re­mos caer en tau­to­lo­gías , enton­ces Marx con­cluye que lo que deter­mina el tra­bajo es la fuerza de tra­bajo , que es lo que vende el tra­ba­ja­dor real­mente ( y que viene deter­mi­nada a su vez por los medios de sub­sis­ten­cia nece­sa­rios para repro­du­cirla) , que­dán­dose el empre­sa­rio la dife­ren­cia entre lo que paga por la fuerza de tra­bajo y el valor de cam­bio que genera esta , que es la plus­va­lía del valor gene­rado por el tra­ba­ja­dor. Esto a gran­des ras­gos. A mi me parece una teo­ría mucho más sólida que la TUM, ade­más obje­tiva, al revés que la TUM que es sub­je­tiva. Yo jamás he leído que Marx diga que la comu­ni­dad es como un indi­vi­duo ( con­cep­tos abs­trac­tos ambos) ¿Me puede decir en que parte de su obra dice esto?º

  • Responder diciembre 13, 2015

    Marcos

    Des­cri­bir no es lo mismo que legis­lar, por eso cual­quier teo­ría cien­tí­fica que pre­tenda ser lo sufi­cien­te­mente rea­lista no puede ser deter­mi­nista (tiene que con­si­de­rar que no se cono­cen con pre­ci­sión abso­luta todas las varia­bles). La for­ma­ción de los pre­cios es en buena medida un pro­ceso aza­roso, pero no entiendo su obje­ción acerca de que los pre­cios se midan en pre­cios (si no me equi­voco, la fuerza de tra­bajo tam­bién se mide en fuerza de tra­bajo), eso no quita que la uti­li­dad de un objeto rela­tiva a un sujeto sea difí­cil de medir. Según lo que he entiendo, parece ser que para Marx el pre­cio de un objeto es una pro­pie­dad mate­rial intrín­seca al objeto (como el peso o el calor espe­cí­fico) y no el resul­tado del juego de oferta y demanda entre suje­tos; un juego que tiene que ver con la valo­ra­ción, la pre­vi­sión y la espe­cu­la­ción (por tanto, para expli­car la for­ma­ción de los pre­cios habrá que tra­tar de expli­car estos pro­ce­sos que son, en parte, dife­ren­tes en cada sujeto). Es un sujeto el que al fin com­pra o vende, por tanto no sé que tiene de rea­lista eli­mi­nar al sujeto de la des­crip­ción, cuando son pre­ci­sa­mente las nece­si­da­des de los suje­tos las que for­man la demanda (y el pre­cio final, mediante meca­nis­mos como los des­cri­tos por la TUM). El pre­cio de un objeto no es más de lo que alguien está dis­puesto a pagar por el objeto (ni menos de lo que el dueño este dis­puesto a acep­tar a cam­bio). Ata­car está diná­mica de mer­cado es ata­car la auto­no­mía de las per­so­nas a la hora de pro­du­cir o con­su­mir libre­mente. No entiendo que «es el tra­bajo social nece­sa­rio pro­me­dio lo que deter­mina el valor de cam­bio». El argu­mento de la plus­va­lía con­si­dera que el empre­sa­rio «roba» al tra­ba­ja­dor por­que se per­mite supo­ner que el emplea­dor tra­baja menos que el empleado. Quizá un mundo de emplea­dos fuera menos desigual, lo que está claro es que sería más pobre y auto­ri­ta­rio, como de hecho son y han sido los paí­ses en los que ha triun­fado el socia­lismo real.

  • Responder diciembre 17, 2015

    Antonia

    Es que la teo­ría de Marx no es deter­mi­nista exacta , sino deter­mi­nista esta­dís­ti­ca­mente. Esto lo sabe cual­quiera que la haya estu­diado. Veo que no es el caso, como con todo lo que ud expone, que habla y habla pero no ha leído, ni conoce. ¿ La fuerza de tra­bajo deter­mina la fuerza de tra­bajo? ¿ Cuando he dicho yo esto? No tie­nes ni idea. Dí no he leído el Capi­tal, pero aquí estoy tra­tando con todas mis fuer­zas de negar la teo­ría mar­xista de valor, por­que soy una per­sona muy rigu­ro­sosa e impar­cial ¿ Ver­dad? . El valor de la fuerza de tra­bajo viene deter­mi­nado por los medios de sub­sis­ten­cia nece­sa­rios para repro­du­cirla, nadie va a tra­ba­jar por menos de lo que per­mite su sub­sis­ten­cia, ni a los empre­sa­rios les con­viene por­que no podrían repro­du­cir el meca­nismo de acu­mu­la­ción de capi­tal, ya que sin tra­bajo no hay mer­can­cías ni plus­va­lía. El valor de cam­bio de las mer­can­cías, viene deter­mi­nado por el tra­bajo social­mente nece­sa­rio en pro­me­dio que se nece­sita para fabri­car esas mer­can­cías, en con­di­cio­nes de com­pe­ti­ti­vi­dad ( la com­pe­ti­ti­vi­dad ter­mina por acer­car el valor de cam­bio al que deter­mina su tra­bajo social incor­po­rado en pro­me­dio) y de ausen­cia de esca­sez ( la mayor parte de las mer­can­cías son repro­du­ci­bles inde­fi­ni­da­mente) En estas con­di­cio­nes, que son la mayo­ría, opera la TVL y no en otras. Esto no tiene carác­ter nor­ma­tivo, sino que viene ava­lado por nume­ros papers y datos esta­dís­ti­cos. Según los datos reco­pi­li­dos por Piketty la desigual­dad mun­dial no cesa de aumen­tar ¿Por qué será esto? y con ello el poder de unos sobre otros, habiendo millo­na­rios y empre­sas que dis­po­nen de más riqueza que varios paí­ses jun­tos. Y ape­nas hay movi­li­dad social, para hacerse millo­na­rio pesan más los ante­ce­den­tes fami­lia­res que los méri­tos indi­vi­dua­les. No hay hom­bre más libre, que el que tra­baja para sí mismo, que el es que dueño de sus medios de pro­duc­ción, y puede sub­sis­tir por sus pro­pios medios. Con la pau­la­tina desa­pa­ri­ción y des­mo­na­taje de los Esta­dos Nación, atra­vés de la absor­ción en orga­nismo inter­na­cio­na­les supe­rio­res jerar­qui­ca­mente y la adop­ción de tra­ta­dos vin­cu­lan­tes que dejan sin efecto todo el con­te­nido social de las Cons­ti­tu­cio­nes nacio­nal, cami­na­mos sin prisa pero sin pausa, hacia una dis­to­pía atroz, un neo­feu­da­lismo, posee­dor de los intru­men­tos de con­trol social y vigi­lan­cia más avan­za­dos, que dejan a la Stassi en una cha­pu­ci­lla inane. Que se lo digan al sr. Assange o a Snow­den. Ud se debe ver en el bando gana­dor, segu­ra­mente, en la élite ele­gida, aun­que aquí no ha demos­trado mucho cono­ci­miento de lo que defiende. «No entiendo que «es el tra­bajo social nece­sa­rio pro­me­dio lo que deter­mina el valor de cam­bio» Cómo lo va enten­der si no ha leído a Marx. El tra­bajo social nece­sa­rio ( pro­me­dio= Es la can­ti­dad de tra­bajo (expre­sada en tiempo )en pro­me­dio que nece­sita una socie­dad para fabri­car una mer­can­cía ( hay tra­ba­ja­do­res más rápi­dos, más len­tos) A mayor tra­bajo social incor­po­rado en una mer­can­cía mayor es su valor de cam­bio. Ud sigue repi­tiendo a pesar de que le expli­qué níti­da­mente como se forma el pre­cio, las pre­mi­sas de la TUM, es decir que el pre­cio se forma sub­je­ti­va­mente, pero cuando va al super­mer­cado no hay nin­guna subasta wal­ra­siana e inde­pen­dien­te­mente de las nece­si­da­des de cada uno, los pre­cios son los mis­mos. La TUM hace refe­ren­cia a la esca­sez y a la uti­li­dad, enton­ces si no hay esca­sez , pues la oferta se adapta a la demanda, y la uti­li­dad ( o el amor, o un demo­nio maligno que nos posee, por seguir con expli­ca­cio­nes sub­je­ti­vas) en cada uno es dis­tinta ¿ Cómo cojo­nes deter­mina el valor de cam­bio? . «Pero no entiendo su obje­ción acerca de que los pre­cios se midan en pre­cios » Este dia­logo es impo­si­ble, y se va a aca­bar aquí ¿ Donde he dicho yo eso? Esta ud muy verde. Yo lo que he dicho es que si la uti­li­dad mar­gi­nal pre­tende expli­car los pre­cios, es decir que es la uti­li­dad sub­je­tiva de las mer­can­cías com­bi­nada con la esca­sez ( a mayor esca­sez res­pecto la ofera y mayor uti­li­dad mayor es el pre­cio) en una Eco­no­mía social, esta uti­li­dad mar­gi­nal no puede medirse en pre­cios tam­bién, por­que enton­ces cae en cir­cu­la­ri­dad y no explica nada . No se puede medir la uti­li­dad mar­gi­nal, ni en una escala ordi­nal ni car­di­nal, La TUM es un pufo, un cre­ce­pe­los que se des­monta al mínimo aná­li­sis en pro­fun­di­dad. Aún no me ha res­pon­dido en qué parte de la obra de Marx dice que la comu­ni­dad es como un indi­vi­duo. No tengo nin­gún inte­rés en deba­tir con quien ni ha leído el Capi­tal, ni ha leído los clá­si­cos del socia­lismo, ni quien no res­ponde lo que se le pre­gunta. No me interesa nada. Debe­ría ud leer, estu­diar y saber antes de defen­der una posi­ción ideo­lo­gi­ca­mente como si fuera una fan ( la pala­bra fan viene de faná­tico, y a su vez de fanus, tem­plo) No voy a con­tes­tar más, no me gusta que me hagan per­der el tiempo.

    • Responder diciembre 17, 2015

      Marcos

      «Ape­nas hay movi­li­dad social, para hacerse millo­na­rio pesan más los ante­ce­den­tes fami­lia­res que los méri­tos indi­vi­dua­les» ¿se refiere a qué en com­pa­ra­ción con qué? Supongo que tiene que ver con su afir­ma­ción apo­ca­líp­tica «cami­na­mos sin prisa pero sin pausa, hacia una dis­to­pía atroz». No he leído «El Capi­tal», ni he afir­mado que «Marx dice que la comu­ni­dad es como un indi­vi­duo»; la dis­cu­sión que que­ría plan­tear desde el comienzo tiene que ver con «Los Enemi­gos del Comer­cio», que no sé si usted ha leído.

      Como usted afirma, no tengo cono­ci­mien­tos sufi­cien­tes para hacer una defensa rigu­rosa de la TUM frente a la TVL. Sus expli­ca­cio­nes no me acla­ran gran cosa, por­que esta­blece una serie de deter­mi­na­cio­nes ad hoc que sólo expli­can las cir­cuns­tan­cias res­trin­gi­das a las con­di­cio­nes que esta­blece mayo­ri­ta­rias, tam­bién ad hoc. No es cierto en gene­ral que «a mayor tra­bajo social incor­po­rado en una mer­can­cía mayor es su valor de cam­bio», sino ¿cómo explica la TVL la para­doja del valor?

      El pro­blema de la uti­li­dad mar­gi­nal es cuan­ti­fi­car las pre­fe­ren­cias sub­je­ti­vas. No sé qué es lo que usted niega: o la exis­ten­cia de pre­fe­ren­cias sub­je­ti­vas o la exis­ten­cia de un método obje­tivo para cuan­ti­fi­car estas pre­fe­ren­cias. Se puede rea­li­zar un estu­dio esta­dís­tico en el que los suje­tos encues­ta­dos sitúen en una escala gra­dual dis­tin­tos obje­tos en fun­ción de su uti­li­dad rela­tiva a una fre­cuen­cia de uso determinada.

      Y ya me dirá usted cuál es el bando en el que me veo y la posi­ción ideo­ló­gica que defiendo. Lo único que afirmo es que es expli­ca­ti­va­mente insu­fi­ciente esta­ble­cer una rela­ción de equi­va­len­cia entre el valor de cam­bio de un objeto y el tiempo de tra­bajo que cuesta pro­du­cirlo; pre­ci­sa­mente por que las pre­fe­ren­cias de los deman­dan­tes son indi­fe­ren­tes a este tiempo de pro­duc­ción. Sin esta rela­ción de equi­va­len­cia no se puede esta­ble­cer que, de manera abso­luta, en el sis­tema capi­ta­lista existe algo así como la plus­va­lía que los emplea­do­res roban a los empleados.

  • Responder diciembre 18, 2015

    Antonia

    Por­que el dia­mante lleva más tra­bajo social­mente nece­sa­rio incor­po­rado que el agua. A más tra­bajo social­mente nece­sa­rio incor­po­rado más valor de cam­bio ( con todas las con­di­cio­nes dichas y repe­ti­das ante­rior­mente, que son las mayo­ri­ta­rias). Esta para­doja ya la expli­caba hasta Jeno­fonte. Esta pre­gunta es la típica de alguien que no ha leído ni sabe asbo­lu­ta­mente nada de mar­xismo, ni de TLV. Lo de que no aumenta la desigual­dad y no hay ape­nas movi­li­dad social, no lo digo yo, sino los ingen­tes datos reco­pi­la­dos por Piketty. Dice ud: «No es que deba des­a­pa­re­cer, pero quizá si reco­no­cer su carác­ter reli­gioso basado en la idea pla­tó­nica de que la comu­ni­dad es como un indi­vi­duo» ¿ Donde dice Marx está bar­ba­ri­dad que ud señala ? Se piensa que por meter en una frase a Pla­tón está diciendo algo impor­tante. En reali­dad Marx pro­viene de la corriente aris­to­té­lica, mate­ria­lista, en con­tra de la visión idea­lista más acorde con la TUM. ¿ Qué va a ser lo siguiente robin­so­na­das? ( vaya a bus­car a goo­gle lo que son ) Ahora sí que no inter­vengo más, pues seguir por­fiando sin tener ni idea de lo que hablas. Que defor­ma­ción más penosa se está dando en muchas uni­ver­si­da­des y cole­gios. Enho­ra­buena al que le toque.

    • Responder diciembre 18, 2015

      Marcos

      Usted repite una serie de esque­mas con­cep­tua­les que, supongo, pro­ven­drán de fuen­tes irre­fu­ta­bles. Con los pocos cono­ci­mien­tos que tengo, estoy tra­tando de razo­nar con usted. Me parece con­tra­dic­to­rio expli­car que en un bien escaso como el dia­mante «a más tra­bajo social­mente nece­sa­rio incor­po­rado más valor de cam­bio», cuando ha afir­mado que esto es cierto solo en con­di­cio­nes de abun­dan­cia. Ten­drá que acla­rarme la dis­tin­ción entre bie­nes abun­dan­tes y esca­sos, pare­ce­ría que no depen­den de las tec­no­lo­gías de explo­ta­ción y dis­tri­bu­ción de bie­nes que exis­ten, y por ende, de la posi­bi­li­dad de inno­va­ción (haciendo impres­cin­di­ble una expli­ca­ción intrín­se­ca­mente pro­ba­bi­lís­tica). Si no, parece un pre­texto para linea­li­zar el juego entre oferta y demanda diciendo que es la demanda la que deter­mina la oferta en las mayo­ría de las situa­cio­nes. Sigo sin com­pren­der cuál es su obje­ción a la TUM, por qué la con­si­dera idea­lista. ¿Con­si­dera irrea­les las pre­fe­ren­cias de los suje­tos o con­si­dera que no impor­tan a la hora de expli­car la for­ma­ción de los pre­cios? La mate­ria para Aris­tó­te­les es justo lo con­tra­rio de «lo deter­mi­nado». Pre­ci­sa­mente, «Los Enemi­gos del Comer­cio» acla­ran la con­fu­sión acerca del supuesto rea­lismo de las tesis utó­pi­cas de Marx. Por supuesto no es algo que Marx reco­nozca, para él «el comu­nismo no es un estado que debe implan­tase, un ideal al que hay que suje­tar la reali­dad. Noso­tros lla­ma­mos comu­nismo al movi­miento real que anula y supera el estado de cosas actual.” Lo que está claro es que era un adi­vino pésimo.

  • Responder diciembre 24, 2015

    Anónimo

    No seré tan culto como uste­des pero des­pués de leer este com­bate de ans­wers una cosa me ha que­dado clara, Anto­nia en todos tus posts des­ca­li­fi­cas a Mar­cos en algún momento, mien­tras que er colega te res­ponde bas­tante edu­cado. Sed felices.

  • Responder febrero 12, 2016

    Anónimo

    Anto­nia des­ca­li­fica, pero es ver­dad que es bochor­noso que Mar­cos no conozca la teo­ría, ni haya leído lo que critica.Una per­sona que no sabe medi­cina y le dis­cute a un médico, sin cono­cer siquiera la teo­ría que está cri­ti­cando, es algo ver­gon­zoso e irres­pe­tuoso con los que sí saben.

  • Responder febrero 26, 2017

    Zasca

    Escoho­tado habla para su tar­get comer­cial, de ahí que pro­pale las con­sig­nas que desde hace al menos una década con­for­man el agit-prop de la bien comida «caverna mediá­tica». Algún día se narrará com­pleta la his­to­ria de esta farsa ideo­ló­gica auto­de­no­mi­nada libe­ra­lismo espa­ñol sur­gida al calor del azna­rato con el pro­pó­sito de sumi­nis­trar un sus­trato inte­lec­tual dis­tinto al falan­gismo para la dere­cha car­pe­to­ve­tó­nica, y cuya inte­li­gen­tzia la con­for­man una pano­plia de con­ver­sos mon­ta­ra­ces, mona­gui­llos, exte­rro­ris­tas y sem­bra­do­res pro­fe­sio­na­les del odio como Gus­tavo Bueno, Fede­rico Jime­nez Losan­tos, Pio Moa o César Vidal, por citar a los más cono­ci­dos. Por eso el fun­da­dor de Amne­sia va de bolo en bolo a sitios tan insig­nes como el Ins­ti­tuto Juan de Mariana, cuyo mayor logro his­tó­rico fue aque­lla tesis titu­lada «Héros de la Liber­tad» en la que las ideas que Don Anto­nio ensalza fer­vo­ro­sa­mente en su último tocho eran apli­ca­das para demos­trar la bon­dad de prác­ti­cas tan edi­fi­can­tes como la pros­ti­tu­ción infan­til, la trata de blan­cas, las ban­das de sica­rios o el trá­fico de órganos.

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