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	<title>Revista leer &#187; Ficción</title>
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	<description>La revista decana de libros y cultura</description>
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		<title>El peso de los años y de los muertos</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Jun 2020 10:56:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Borja Martínez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura española]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa]]></category>
		<category><![CDATA[Planeta]]></category>
		<category><![CDATA[Rosa Maria Sardà]]></category>

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				<content:encoded><![CDATA[<p>No esperen los seguidores de <strong>Rosa Maria Sardà</strong> encontrar en este tardío debut narrativo una aplicación literaria de su extraordinaria vis cómica. <strong>La actriz se cambia de máscara y ofrece el reverso amargo de su proverbial ironía</strong>, una de sus grandes herramientas interpretativas. Esta «verídica historia» con presumibles trazas autobiográficas es una melancólica constatación del peso de los años y los muertos. Las vicisitudes del pasado afloran como <strong>arrugas en la memoria y el corazón</strong> trazadas por el recuerdo de los ausentes. Ellos son la única compañía cuando la soledad, que siempre estuvo ahí, acechando, se enseñorea del todo; cuando para hablar, para recibir las cartas, ya sólo quedan quienes no están para responder. Lo dice María, el personaje dominante de <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-un-incidente-sin-importancia/302098" target="_blank"><em>Un incidente sin importancia</em></a>, al final de su vida: «De cada uno de mis muertos llevo una partícula en la piel. Tengo noticia de ellos en mis manos, en mis ojos, en mi voz, en mi forma de comportarme, de amar. ¡Soy un estrambótico puzle de todos ellos, de tanto añorarlos, de no soportar que ya no existan!».</p>
<p>Los episodios de <em>Un incidente sin importancia</em> transcurren <strong>antes y después de la guerra entre una ciudad y la colonia de trabajadores de una cementera</strong> junto al mar. Se intuye que, aunque innominada, la ciudad es Barcelona, y que la cementera, que representa el cementerio de las ilusiones y las ambiciones de la familia protagonista, es Vallcarca, enclave industrial hoy abandonado a la sombra del Garraf, tan cerca y tan lejos de la balnearia Sitges. Aunque buena parte del encanto sombrío de esta historia, despiezada en capítulos que funcionan como relatos, reside precisamente en la ambigüedad del espacio.</p>
<p><strong>La cementera es cementerio</strong> porque los dos personajes más luminosos de la historia, María y Pepito, acaban allí sus días hasta que la muerte los separa. Se conocieron antes de la guerra. Él la rescató de una viudez prematura con hijos, ella recuperó junto a él su juvenil vocación como actriz. La guerra lo trunca todo. Como trunca directa e indirectamente la vida de la hija de María. Ella rechazará la vida y la profesión de su madre, pero la transmitirá al último eslabón de la historia, su hija, la que será feliz veraneando a la sombra de la cementera y que, presumiblemente, narra hoy con amargura las desdichas de los seres queridos que ya no están.</p>
<p>Sardà tiene la prosa pulcra de una lectora concienzuda, y eso le permite asumir con garantías razonables la escritura de este libro breve pero ambicioso. Que parece delatar por momentos su condición de actriz, por su gusto por la sugerencia y por un capítulo, el que da título al libro, que es un auténtico entremés que el lector se imagina perfectamente representado, incluso, elipsis mediante, con su amargo final.</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Borja Martínez</strong></p>
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		<title>Antonio Ferres, o la literatura de lo inevitable</title>
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		<pubDate>Sun, 12 Apr 2020 11:34:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Fernando Palmero]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Acento Cultural]]></category>
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				<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Se dio a conocer <strong>Antonio Ferres</strong> con un relato angustioso sobre el inevitable destino que aguardaba a los vencidos tras la Guerra, <strong><em>Cine de barrio</em>, premio Sésamo en 1956 e inicio de la carrera literaria del más desesperanzado de aquel grupo</strong> que formaban <strong>Juan García Hortelano</strong> (<em>Barrio de Argüelles</em>), <strong>Alfonso Grosso</strong> (<em>La zanja</em>), <strong>Jesús López Pacheco</strong> (<em>Central eléctrica</em>), <strong>Armando López Salinas</strong> (<em>La mina</em>) y <strong>Juan Eduardo Zúñiga</strong>, el misterioso Zúñiga, mayor que ellos pero sin ser de la generación del primer realismo de posguerra, porque este grupo se constituyó como nuevo cuando encontró su sustento teórico en los ensayos de <strong>José María Castellet</strong> (<em>La hora del lector</em>) y de <strong>Juan Goytisolo</strong> (<em>Problemas de la novela</em>), y el apoyo político en el Partido (el único, para ellos), no olvidemos que para esta generación del realismo social, nacida con el aliento de la revista falangista que dirigían entre otros <a href="http://dbe.rah.es/biografias/53908/rafael-conte-oroz" target="_blank">Rafael Conte</a>, <em>Acento Cultural</em>, y la editorial Destino, primero, asesorada por el hoy olvidado pero en aquellos años imprescindible <strong>Rafael Vázquez Zamora</strong>, y Seix Barral, después, <strong>«lo social» era «una categoría superior a lo artístico», como dejara dicho Alfonso Sastre</strong>, por eso no se dejará de ver nunca la sombra del Partido en aquellas primeras novelas de los años 50, y no sólo porque algunos de ellos, como el propio Ferres o López Salinas, cobraban de <a href="https://www.egeda.es/EGEDA_LibrosMrMarshall.aspx" target="_blank">la Uninci</a><strong>, </strong>aquella productora cinematográfica emboscada en el Régimen, sino porque además de la utilización de técnicas narrativas muy cercanas al cine neorrealista, se colaban también las consignas de entonces, como la reconciliación nacional en <em>Los vencidos</em> o <em>Al regreso del Boiras</em>, ambas censuradas, pero decíamos que <strong><em>lo inevitable</em> es aquello que marca la literatura sin esperanza de Ferres desde su primer cuento</strong>, y así, sabemos que el hombre que «se estiró en la butaca hasta ocultarse en el respaldo» será descubierto y fusilado, como sabemos que Luis, escondido en la buhardilla de Valeria en su último cuento, aún inédito, <em>El sexto piso</em>, también será descubierto y fusilado, y que tras su apresamiento, en el cine continuará la proyección y el hombre ya esposado verá cómo se apaga la luz y escuchará la risa de las niñas, de la misma manera que Luis verá, junto a la tapia del cementerio donde le esperan los soldados armados, cómo brillaban los campos verdes «con las últimas lluvias», y cómo «el sol acariciaba la tierra», y sabemos también que tras el derrumbe de la chabola de Maruja por los de la piqueta en su primera novela queda el descampado, la llanura de Orcasitas, lleno de escombros: «En apariencia, no ocurría absolutamente nada. Sólo el sol caía sobre las arenas del mioceno, por los campos donde termina una triste y pobre ciudad», pero sólo en apariencia, porque la vida continúa, «no hay muerte ni principios», escribió <strong>Manuel Altolaguirre</strong>, al que cita Ferres en <a href="http://www.gadireditorial.com/titulos/cambios_hojas.html" target="_blank"><em>El libro de los cambios y las hojas</em></a>, su última entrega poética editada por <a href="http://www.gadireditorial.com/autores/a007.htm" target="_blank">Gadir</a> y en la que quiere el autor rendir homenaje al texto confuciano del I Ching, porque Ferres, que aparece en todos los manuales de literatura española, no se ha conformado con ser, como dice <strong>Santos Sanz Villanueva</strong> en el suyo, <strong>«el representante genuino de la novelística social»</strong>, sino que ha seguido buscando nuevas formas literarias, durante su retiro americano, primero en México de la mano de <strong>Max Aub</strong> y luego como profesor en varias universidades de EEUU, miembro como fue de aquella otra emigración, la segunda que dice <strong>Andrés Sorel</strong>, «la de nuestra </span><i><span style="font-weight: 400;">intelligentzia</span></i><span style="font-weight: 400;">»</span><span style="font-weight: 400;">, y en su exilio formó una gran biblioteca de textos budistas a través de los cuales encontró una manera nueva de mirar el mundo, y ya en los años 90 llegó a la novela autobiográfica en <a href="https://www.pre-textos.com/escaparate/product_info.php?products_id=248" target="_blank"><em>Los confines del reino</em></a>, <strong>en la que ajusta cuentas con su pasado comunista</strong>, y a una suerte de relato memoralístico de extremada belleza y elegancia narrativa, <a href="https://elcultural.com/Memorias-de-un-hombre-perdido" target="_blank"><em>Memorias de un hombre perdido</em></a>, en las que trata de no ser quien fue, «quien fuera aquel que no recuerdo», por eso hay un guiño en este nuevo libro a esas memorias en el poema en prosa «Los hijos de cura no dan sombra», y por eso dice también: «He escrito estos versos, alguna vez… Quizás hace mil años… Reconozco que en ellos soy al mismo tiempo yo y todo esto que se mueve y gira, o que permanece, mientras lo retienen mis ojos», por eso, <strong>en esa búsqueda de trascenderse a sí mismo, de no quedar atrapado en los temarios del bachillerato, llegó Antonio Ferres a la poesía</strong>, ya octogenario, para decirnos que es la esencia de la vida el cambio y que la tragedia de España es «historia repetida de los hombres», y dice que no debemos olvidar de dónde venimos y que por eso tiene aún actualidad <em>La piqueta</em>, porque cuenta la historia de aquellas gentes de Andalucía y Extremadura que se iban acomodando a las puertas de una ciudad que había levantado un muro de defensa contra ellos, y ahí construían sus chabolas, que luego fueron casas, que luego fueron calles, que luego fueron barrios y finalmente pueblos, hoy ya absorbidos por la ciudad, y dice que en Orcasitas, donde hay una <a href="https://orcasitas.org/" target="_blank">asociación</a> que se llama Del barro al barrio, leen <em>La piqueta</em> como una épica, como si fuese <em>La Ilíada</em> o <em>La Odisea</em> de su barrio, y que por eso su amigo <strong>Paco García Olmedo</strong> lo bautizó como el Homero de Orcasitas, pero de aquella novela hace ya más de 50 años y Antonio Ferres acaba de cumplir 90 y sigue escribiendo poemas y cuentos y acude cada martes a su tertulia del Café Gijón donde prepara junto a sus compañeros un concurso de relatos que han llamado <a href="http://www.avuelapluma.com/el-cafe-gijon-convoca-el-i-concurso-de-cuentos-insurgentes" target="_blank"><em>Cuentos insurgentes</em></a> para ver si pudiera servir de semillero de nuevos autores como sirvió durante tantos años aquel premio de las Cuevas de Sésamo donde destacaron tantos jóvenes creadores como Antonio Ferres.</span></p>
<p style="text-align: right;"><em>Revista LEER</em>, <a href="/2014/03/leer250-11-m-hito-y-tabu/" target="_blank">número 250</a>, marzo de 2014</p>
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		<title>Algunos buenos libros (ix)</title>
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		<pubDate>Sat, 23 Mar 2019 17:33:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>A finales de 2017 <strong>Karla Suárez</strong> presentaba <strong><em>El hijo del héroe </em>(Comba)</strong>, cierre de una personal tetralogía literaria inspirada en sus vivencias y en la historia reciente de su país, Cuba. Autora reconocida, seleccionada por Hay Festival para el <a href="https://www.hayfestival.com/bogota39/bogota39-en-2007.aspx" target="_blank">Bogotá 39 de 2007</a>, por primera vez en doce años se publicaba una novela suya en España casi al mismo tiempo que en Francia y Portugal, países en los que sus libros se editan con total regularidad. «En España yo no entiendo cómo fun­cio­nan las cosas edito­ria­les. Mis­te­rios de este mundo lite­ra­rio que tanto ha cambiado, en el que yo creo que se buscan más lo núme­ros que la lite­ra­tura», <a href="/2018/01/karlasuarez/" target="_blank">explicaba entonces a LEER</a>. Ahora, de nuevo Comba resuelve otra cuenta pendiente con Suárez y publica aquí, ocho años después de las ediciones <a href="https://www.quetzaleditores.pt/produtos/ficha/havana-ano-zero/10527077" target="_blank">portuguesa</a> y <a href="https://editions-metailie.com/livre/la-havane-annee-zero/" target="_blank">francesa</a>, la tercera pieza de su ciclo novelesco, <strong><em>Habana año cero</em></strong>. Una excelente noticia, porque Karla Suárez es una de las voces más claras y estimulantes de la literatura de su país. Esta tercera novela <strong>discurre en los estertores del llamado Periodo Especial</strong>, la época de privación que siguió al colapso de la Unión Soviética. «Todo ocurrió en 1993, año cero en Cuba. El año de los apagones interminables, cuando La Habana se llenó de bicicletas y las despensas se quedaron vacías. <strong>No había de nada. Cero transporte. Cero carne. Cero esperanza. Yo tenía treinta años y miles de problemas</strong>». Por eso y pese a todo la matemática Julia se embarca en una pesquisa con Euclides, mentor, ex amante –«Nuestro romance empezó en la cátedra un día que llovía mucho. Estábamos solos. Era tarde. Mi tesis era muy difícil y afuera diluviaba. La solución de ese problema la encontramos encima de una mesa»– y ahora amigo, para encontrar el documento que demuestre que <strong>Antonio Meucci</strong> inventó el teléfono en Cuba. La ilusión por hallar la prueba que certifique el hallazgo cautiva las energías de dos científicos acogotados por las circunstancias de un país en ruinas y anima una novela brillante, alegre y hermosa, que discurre al ritmo preciso, musical y armónico, de capítulos cortados a escoplo, que impone la cabeza de ingeniera de Suárez.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-8592" src="/wp-content/uploads/2019/03/img-190323192435-0001-e1553361794428.jpg" alt="img-190323192435-0001" width="300" height="469" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="https://www.editorialcomba.com/catalogo/libros/narrativa/habana-ano-cero/" target="_blank">HABANA AÑO CERO</a><br />
</strong></em><strong>Karla Suárez<br />
</strong>Comba</p>
<p> </p>
<p>«En el principio fue la madre», advierte en la excelente introducción de este <em>La muerte difícil</em> de René Crevel su traductor y editor, <strong>Julio Monteverde</strong>. El odio a una madre ferozmente burguesa y autoritaria, capaz de exponer al hijo de catorce años a la visión del padre suicida colgado de una soga a modo de inconcebible lección moral, propició el «anti-Edipo» de Crevel y con ello buena parte de los posicionamientos vitales y artísticos que le convirtieron en uno de los miembros más originales de la tribu surrealista, empezando por su bisexualidad militante y continuando con su marxismo a la contra de Moscú. Todo ello se proyecta en esta novela inédita en castellano hasta la fecha, y que con su habitual buen criterio editorial publica desde Sevilla <strong>El Paseo</strong>. <em>La muerte difícil </em>es <strong>una síntesis de todas las rebeldías de Crevel</strong>, que se mira en el espejo de su protagonista, Pierre Dumont, homosexual y toxicómano, atrapado entre la pasión enfermiza por el arrogante americano Arthur Bruggle –trasunto del pintor y músico <strong>Eugene MacCown</strong>, con quien Crevel tuvo una historia tempestuosa entre 1924 y 1926, año precisamente de publicación del libro– y el amor filial y sanador por su amiga Diane, cuyo padre, el señor Blok, se suicida de manera mimética a como lo hizo el padre de Crevel. Elementos autobiográficos de un libro que para <strong>Klaus Mann</strong> recogió como pocos «la esencia de la juventud europea tras la Gran Guerra». Esta edición de El Paseo cuenta como reclamo adicional con <strong>un texto extraordinario, a modo de prefacio, de Salvador Dalí</strong>, que esclarece a su manera paranoico-crítica la figura de un amigo querido –recientemente han sido subastadas, y adquiridas por la Fundación Dalí, <a href="http://www.elpuntavui.cat/cultura/article/19-cultura/1562894-l-estiu-cadaquesenc-de-dali-gala-i-crevel.html" target="_blank">un puñado de fotos inéditas</a> de ambos con <strong>Gala</strong> en Port Lligat– al que recuerda en permanente proceso de reventar y renacer, aquejado de tuberculosis, opiomanía o contradicciones políticas hasta su suicidio en 1935, y que es asimismo <strong>una síntesis poética de lo que fue la implosión del movimiento surrealista</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://elpaseoeditorial.com/es/inicio/52-la-muerte-dificil-9788494898471.html"><img class="aligncenter size-full wp-image-8591" src="/wp-content/uploads/2019/03/978849489847-e1553361436381.jpg" alt="La muerte difícil_cubierta_280219.indd" width="300" height="468" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="http://elpaseoeditorial.com/es/inicio/52-la-muerte-dificil-9788494898471.html" target="_blank">LA MUERTE DIFÍCIL</a><br />
</strong></em><strong>René Crevel<br />
</strong>El Paseo</p>
<p> </p>
<p>«<strong>Un hombre absolutamente rodeado de gloria, no de una gloria académica, sino popular, dilatada.</strong> Era rico, ruidoso, importante, y su nombre volaba de un continente a otro. Un hombre fabuloso, desorbitado». <strong>Vicente Blasco Ibáñez</strong> en versión <em>homenot</em>, en palabras precisas de <strong>Pla</strong>. Político, editor, periodista, agitador y sobre todo novelista, la faceta que le convertirá en celebridad internacional, el autor de <em>La barraca </em>rompió moldes y emprendió proyectos de toda naturaleza. Fue más grande de lo que podía ser un español de la época, y paradójicamente esa dimensión le ha convertido con el tiempo en una figura relativamente obliterada. Ambicioso, proteico, inasequible, sospechoso para el estamento literario español, quedó fuera del canon. Murió de neumonía en su <a href="https://www.menton.fr/Jardin-Fontana-Rosa.html" target="_blank">opulento retiro</a> de la Costa Azul un día antes de cumplir 61 años, en enero de 1928. Le quedaba mucho por escribir. Entre otras cosas, unas memorias. Ahora, para cubrir parcialmente ese vacío de la propia voz, <strong>Emilio Sales</strong> y <strong>Francisco Fuster</strong> han recopilado para <strong>Fórcola</strong> las veinticinco mejores entrevistas que Blasco Ibáñez concedió entre 1910 y 1928 a a medios de España, Francia, Argentina, Cuba y Estados Unidos. Corresponden a su periodo internacional. Años en los que se hace colono en Argentina, triunfa en Estados Unidos con <em>Los cuatro jinetes del Apocalipsis</em>, intenta una carrera en el mundo del cine, viaja lujosamente alrededor del mundo en el crucero <em>Franconia </em>presuntamente financiado por <strong>Hearst</strong>. Hojear este manejable volumen de Fórcola, aderezado con un oportuno pliego fotográfico que ilustra la asombrosa vida aventurera de su protagonista, nos aproxima a un hombre paradójico, <em>celebrity</em> internacional en vida y español relativamente olvidado hoy. En la imagen de portada vemos a Blasco asomado a un balcón del parisino Hôtel du Louvre. Allí se encontró en esa misma época con <strong>Manuel Bueno</strong>, que escribió para <em>ABC</em> un excelente texto, recogido aquí, que da una medida plausible del personaje. «El pasado no existe para Blasco Ibáñez. <strong>Como todos los seres fuertes, nace todos los días</strong>, y el universo canta un nuevo himno en sus oídos. Los recuerdos y las nostalgias se quedan para nosotros, los que no nos consolamos de las ilusiones perdidas, de los sueños truncados y de las burlas implacables del destino». El himno blasquista de aquel día era llevar la república a la España alfonsina y primoriverista. No le dio tiempo.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://forcolaediciones.com/producto/suenos-de-revolucionario/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8590" src="/wp-content/uploads/2019/03/978841742529-e1553361376769.jpg" alt="978841742529" width="300" height="450" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="http://forcolaediciones.com/producto/suenos-de-revolucionario/" target="_blank">SUEÑOS DE REVOLUCIONARIO</a><br />
</strong></em><b>Emilio Sales y Francisco Fuster (eds.)<br />
</b>Fórcola<b><br />
</b></p>
<p> </p>
<p>La gente no entiende, o lo hace con dificultad, lo que ve, lee o escucha. Vivimos superficialmente distraídos. Falta voluntad, entendimiento y memoria. La sociedad se resiente del empobrecimiento espiritual y devuelve más pobreza a sus miembros. Así ve las cosas <strong>Miquel Escudero</strong>, que observa la realidad desde una condición académica, la de matemático, que seguramente le ayuda a aislar, reconocer y conjuntar ideas e impresiones cuando ejerce de escritor. De su experiencia enseñando en la universidad ha extraído <strong>la voluntad y la exigencia de enseñar a pensar</strong>, y lo aplica a su búsqueda y perfeccionamiento del «arte de vivir razonablemente». Un objetivo que puede resultar modesto en los términos pero que quizá sea el más ambicioso posible. En este su último libro, <a href="https://edicionescarena.com/producto/sostiene-mengano/" target="_blank"><em>Sostiene Mengano</em></a> (<strong>Carena</strong>), que esta semana presentó en Madrid de la mano de <strong>Ramón Tamames</strong> y <strong>Francesc de Carreras</strong>, Escudero reflexiona sobre la sociedad, la historia, la política o el arte a través de las afirmaciones de los demás. Cada página es una pieza que lleva el nombre de alguien que ha sostenido algo en algún lugar, y que propicia un comentario leve, cordial, una invitación a reflexionar. Un libro penetrante pero conciliador, sorprendente y oportuno, que reúne a personas y personajes diversos para que sea el lector quien metabolice las afirmaciones y los interrogantes resultantes.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://edicionescarena.com/producto/sostiene-mengano/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8589" src="/wp-content/uploads/2019/03/Sostiene-Mengano-e1553361340354.jpg" alt="Sostiene-Mengano" width="300" height="448" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="https://edicionescarena.com/producto/sostiene-mengano/" target="_blank">SOSTIENE MENGANO</a><br />
</strong></em><strong>Miquel Escudero<br />
</strong>Carena</p>
<p> </p>
<p><strong>Penelope Lively</strong> no solo es una reconocida novelista sino una apasionada jardinera. En este libro que brota con la primavera de la mano de <strong>Impedimenta</strong> en traducción de <strong>Alicia Frieyro</strong>, Lively reflexiona sobre la necesidad y el sentido del jardín a través de su experiencia personal y de la literatura. Porque <strong>en su vida el jardín, la escritura y la lectura se han injertado mutua y exitosamente</strong>. La pasión jardinera de Lively, heredada de su familia, despertó durante su infancia en El Cairo, donde su padre trabajaba para el Banco Nacional de Egipto, en un jardín cuidadosamente organizado por su madre al estilo inglés donde la pequeña Penelope encontró una salida secreta al país de las maravillas de <strong>Carroll</strong> en el seto sobre el que se tumbaba a leer. Hoy escribe de una pasión que ya no puede practicar como antes, desde la limitada «jardinería de senectud» que todavía se puede permitir, pero que puede recrear con el entusiasmo de siempre a través de su vigorosa escritura. «Cultivamos para mañana, y aun para después. Cultivamos con expectación, y esa es la razón de que resulte tan estimulante», asegura Lively. <strong>Un ejercicio, pues, necesario y a la contra de un tiempo actual de satisfacciones instantáneas.</strong> «Cuando trabajamos en el jardín nos hacemos inmunes a los dictados del tiempo. Creamos orden. Diseñamos y dirigimos. Nos plantamos ahí, en medio de la vegetación, escapamos de los problemas mundanales, ejercitamos nuestras rodillas y nuestra espalda, ponemos a funcionar nuestros ritmos circadianos, estimulamos nuestro sistema inmunitario, y posiblemente sumamos unos cuantos años de vida». Fascina a la escritora «la tenacidad y la antigüedad de la vida vegetal», y certifica la proustiana capacidad de evocación que pueden tener las fragancias vegetales. «Y esa es la razón de que constituyan un material tan fértil para el escritor». Una hermosa lectura, abundante en referencias botánicas que invitan al apunte o el googleo del jardinero aficionado, y que se desgranan en un práctico índice onomástico de especies, conceptos, categorías, autores y libros. Una caja de semillas y letras.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://impedimenta.es/libros.php/vida-en-el-jardin"><img class="aligncenter size-full wp-image-8588" src="/wp-content/uploads/2019/03/9788417553050_VIDA-EN-EL-JARDIN_RGB_900-e1553361284267.jpg" alt="VIDA EN EL JARDIN" width="300" height="480" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><b><i><a href="http://impedimenta.es/libros.php/vida-en-el-jardin" target="_blank">VIDA EN EL JARDÍN</a><br />
</i>Penelope Lively<i><br />
</i></b>Impedimenta</p>
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		<title>Algunos buenos libros (viii)</title>
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		<pubDate>Sat, 16 Mar 2019 16:43:02 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>La ceremonia del <strong>Loewe</strong> tiene algo de milagroso. Está la habitual parte mundana, el cóctel donde, acogidos al pródigo paraguas del lujo, <strong>se ve alternar a los poetas –oficio complementario de los poetas avispados– con la gente de un mundo más próspero que el suyo</strong>. Y luego está el momento casi <em>eucarístico</em> en que, sentados ya todos a las suntuosas mesas de un salón del Palace, el poeta recita y el auditorio escucha. Volviéndose sobre la propia silla si el escenario queda a la espalda, o cerrando los ojos para mejor asimilar el poema, esa «delicada y pura fusión del sentir y el pensar», en delicada y pura definición de <strong>Octavio Paz</strong> que <strong>Antonio Colinas</strong> citó en su presentación, el pasado jueves, de <strong>Basilio Sánchez</strong>, XXXI Premio Loewe con su poemario <a href="https://www.visor-libros.com/tienda/novedades/he-heredado-un-nogal-sobre-la-tumba-de-los-reyes.html" target="_blank"><em>He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes</em></a>. Un libro hecho de silencio, contemplación y naturaleza, un libro de metamorfosis que exige descubrimiento y relectura, de gran pureza formal y sencillez, «uno de los libros más profundos» de la historia del Loewe. Basilio Sánchez, autor «de obra consolidada pero un tanto secreto», es <strong>poeta de la estirpe de William Carlos Williams; poeta médico</strong>. Y de su profesión le nace un aliento humanista que determina su confianza en la palabra propia contra un tiempo, el nuestro, de penuria ética y estética. <strong>«A contracorriente de la poesía sentimental tan de moda hoy»</strong>, subrayó Colinas precisamente en una edición en la que, por primera vez desde 2012, el premio a la Creación Joven, la que se supone que vive momentos de esplendor en las listas de ventas y los pasos de cebra, ha quedado desierto.</p>
<p><a href="https://www.visor-libros.com/tienda/novedades/he-heredado-un-nogal-sobre-la-tumba-de-los-reyes.html"><img class="aligncenter size-full wp-image-8569" src="/wp-content/uploads/2019/03/img-190316175439-0001-e1552752124860.jpg" alt="img-190316175439-0001" width="300" height="457" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.visor-libros.com/tienda/novedades/he-heredado-un-nogal-sobre-la-tumba-de-los-reyes.html" target="_blank"><em><strong>HE HEREDADO UN NOGAL SOBRE LA TUMBA DE LOS REYES</strong></em></a><br />
<strong>Basilio Sánchez</strong><br />
Visor</p>
<p> </p>
<p><strong>«La Segunda Guerra Mundial comenzó en España en 1936»</strong>. Palabra de <strong>Claude G. Bowers</strong>, embajador norteamericano en nuestro país entre 1933 y 1939. Así lo expresó cuando pudo, es decir, al jubilarse del servicio diplomático en 1954, en la memoria de su misión en España, así titulada y recuperada ahora por <strong>Ricardo Artola</strong> en su editorial Arzalia. Bowers (1878–1958), hombre autodidacta, periodista de significación demócrata, viajó a Madrid por encargo de <strong>Roosevelt</strong> como embajador político. No era diplomático de carrera y este fue su primer destino. Le interesaba España como sociedad tipo de los polarizados años 30. En la primera parte del libro, Bowers pretende «describir la hermosa España de la paz», volcando impresiones de los políticos republicanos de todo signo, perspicaces apuntes sobre los españoles –sin la condescendencia habitual de otros observadores extranjeros– y abundantes descripciones de un país por el que viajó de manera incansable. Ya como embajador en guerra, desde San Juan de Luz se muestra favorable a la legalidad republicana –«en la guerra española mis simpatías se pusieron del lado de la democracia. Como demócrata jeffersoniano, mis sentimientos no podían manifestarse de otra forma»– y <strong>crítico con la política de no intervención</strong>. Cuando vuelve a Washington, Roosevelt le confiesa: «Hemos cometido un error. Has tenido razón todo el tiempo». Como dice <strong>Ángel Viñas</strong> en el prólogo, es, ni más ni menos, el «testimonio de un testigo inteligente, con más luces que sombras».</p>
<p><a href="https://arzalia.com/libros/mi-mision-en-espana/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8570" src="/wp-content/uploads/2019/03/mi_mision_en_espana_cubierta-e1552752208280.jpg" alt="mi_mision_en_espana_cubierta" width="300" height="454" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://arzalia.com/libros/mi-mision-en-espana/" target="_blank"><em><strong>MI MISIÓN EN ESPAÑA</strong></em></a><br />
<strong>Claude G. Bowers</strong><br />
Arzalia</p>
<p> </p>
<p><strong>Anagrama</strong> cumple medio siglo. Sello inconfundible e insustituible, es probablemente el proyecto editorial que mejor se identifica con la España democrática, en lo muy bueno y en lo prosaico. Si los reconocibles lomos de sus colecciones no faltan en ninguna buena biblioteca, con frecuencia predominan en los estantes de quienes simplemente rinden culto a las apariencias. Ordenados incluso por colores. Una hegemonía icónica resumida en la cómica afirmación, probablemente verídica, recogida por un importante colega editor: «Yo sólo leo libros de Anagrama». Pero que la banalidad ajena no nos impida reconocer la extraordinaria labor de su artífice, <strong>Jorge Herralde</strong>, que ahora compila textos, discursos y entrevistas relacionados con su trayectoria en este <em>Un día en la vida de un editor</em>. <strong>Un editor rodeado de mujeres</strong>, como salta a la vista en los agradecimientos del libro. Una de ellas, <strong>Silvia Sesé</strong>, que le sucede al frente de la casa, le prologa, y resume en pocos párrafos el secreto de Anagrama: <strong>el instinto de «un editor con radar»</strong>. Capaz de advertir en el tardofranquismo la demanda teórica y ensayística determinada por la agitación ideológica del momento; y a primeros de los 80, la oportunidad de ocupar un amplio espacio del mercado literario con sus colecciones de narrativa. Sobre esos dos pilares construye Anagrama un proyecto de solidez extraordinaria, que ha navegado sin zozobrar todas las marejadas del mundo del libro, sus crisis y transformaciones, a base de «coherencia en los virajes».</p>
<p><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/biblioteca-de-la-memoria/un-dia-en-la-vida-de-un-editor/9788433908094/BM_39"><img class="aligncenter size-full wp-image-8571" src="/wp-content/uploads/2019/03/f7d4c67a4d3aaa2e0176aefff5d739fe7cfbb8ca-e1552752380849.jpg" alt="f7d4c67a4d3aaa2e0176aefff5d739fe7cfbb8ca" width="300" height="483" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/biblioteca-de-la-memoria/un-dia-en-la-vida-de-un-editor/9788433908094/BM_39" target="_blank"><em><strong>UN DÍA EN LA VIDA DE UN EDITOR</strong></em></a><br />
<strong>Jorge Herralde</strong><br />
Anagrama</p>
<p> </p>
<p>«Mi antiguo hogar ya no existe. Todo se ha desvanecido. Incluso ha muerto». Cuando <strong>Bella Rosenfeld</strong> escribe estas palabras desde un pueblo de Francia, adonde se ha trasladado con su hija y su esposo, <strong>Marc Chagall</strong>, la Segunda Guerra Mundial está a punto de estallar. Los negros augurios previos a la conflagración europea prometen un escenario de convulsiones no menos drásticas que las que habían terminado con el mundo de su infancia. Nacida en 1895, Rosenfeld se crió en un próspero hogar burgués en la ciudad bielorrusa de <a href="https://goo.gl/maps/WobsGkk7vSt" target="_blank">Vitebsk</a>, donde formaba parte de la nutrida comunidad judía, la mitad de sus cincuenta mil habitantes. Allí conoció al amor de su vida, Moyse Segal, luego Marc Chagall, de extracción mucho más humilde pero tocado por el genio que le convertirá en un artista universal. Vivieron inseparables los avatares de la revolución, la caída en desgracia de la fortuna familiar de ella, el siniestro desencanto de los pogromos. Y años después, cuando Europa se encaminaba al desastre –en el gueto de Vitebsk, tomada por los alemanes en mayo de 1941, miles de judíos serán masacrados–, <strong>Rosenfeld se sintió repentinamente animada a escribir para rescatar el mundo de su infancia</strong>. «Me invade un acuciante deseo de robar a la oscuridad aunque fuera un solo día, una hora, un instante, de aquel hogar que ya no existe». Y a hacerlo «en mi titubeante lengua materna, el yiddish, la lengua en la que, desde que abandoné el hogar de mis padres, casi nunca he tenido ocasión de expresarme». El resultado es este hermoso libro que remite al imaginario pictórico de su esposo, primera pieza de un díptico que Rosenfeld entregará a imprenta ya en Estados Unidos poco antes de morir prematuramente en 1944, iluminado por unos preciosos grabados realizados expresamente por su esposo y reproducidos en esta edición de <strong>Mishkin Ediciones</strong> traducida directamente del yiddish por <strong>Rhoda Henelde</strong> y <strong>Jacob Abecasís</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.mishkin-ed.es/libro/?cod=978-84-942189-8-"><img class="aligncenter size-full wp-image-8572" src="/wp-content/uploads/2019/03/visd_0000JPG0270N-e1552752490382.jpg" alt="_visd_0000JPG0270N" width="300" height="472" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.mishkin-ed.es/libro/?cod=978-84-942189-8-" target="_blank"><em><strong>VELAS ENCENDIDAS</strong></em></a><br />
<strong>Bella Rosenfeld<br />
</strong>Mishkin Ediciones</p>
<p> </p>
<p>Los proverbios son <strong>condensaciones de sentido que viajan comprimidas en el tiempo</strong>. Pasan los siglos y su arcaica literalidad sigue estallando para ofrecernos la experiencia remota de otras generaciones que vivieron de modo muy distinto a nosotros pero se enfrentaron a los mismos y eternos dilemas de la existencia humana. La cultura china cuenta con una extraordinaria tradición proverbial, enriquecida por la cualidad pictórica de sus ideogramas. Traducido como frases hechas, los llamados <em>chéng yǔ</em> están formados salvo raras excepciones por solo cuatro caracteres o sinogramas que remiten casi siempre a una leyenda o anécdota de la literatura clásica china. Tienen una presencia clave en su cultura, así como en el aprendizaje de la lengua. Ahora la editorial <strong>Kairós</strong>, de la mano de la experta en pintura oriental <strong>María Eugenia Manrique</strong>, ofrece una completa colección de proverbios traducidos y presentados en su forma pictórica, acompañados de la leyenda originaria a la que remiten y del sentido que hoy tienen en su uso cotidiano. Frases como «romper la jarra por matar al ratón», «añadirle pies a una serpiente», «perdida la oveja, repara el corral», «querer ir al sur con el carro hacia el norte», «comprar la caja y devolver la perla», u otras de sentido menos intuitivo como «pescar la luna», «se hunden los peces, caen los gansos» o «la rana en el fondo del pozo» nos guían en este viaje espeleológico a la cultura china.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://editorialkairos.com/catalogo/sabiduria-de-la-antigua-china"><img class="aligncenter size-full wp-image-8573" src="/wp-content/uploads/2019/03/SabiduriaAntiguaChina_CB-e1552752581920.jpg" alt="SabiduriaAntiguaChina_CB" width="300" height="530" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://editorialkairos.com/catalogo/sabiduria-de-la-antigua-china" target="_blank"><em><strong>SABIDURÍA DE LA ANTIGUA CHINA</strong></em></a><br />
<strong>María Eugenia Manrique</strong><br />
Kairós</p>
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		<title>Diana Wynne Jones, la discípula que llegó a maga</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Mar 2019 18:44:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Ada del Moral]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>Había pasado el ecuador del siglo XX y, poco antes de que los hippies escribieran en las paredes aquello de “Gandalf for President”, una jovencita tesonera llamada <strong>Diana Wynne Jones</strong> se sabía con la suerte de tener a mano dos magos vivos: los oxonienses <strong>C. S. Lewis</strong> y <strong>J. R. R. Tolkien</strong> –porque la tercera en discordia, <strong>Edith Nesbit</strong>, ya criaba malvas físicas ajena a su condición de faro de escritores después de haberse pasado la vida manteniendo a su marido, el socialista <strong>Hubert Bland</strong>, que la honró con numerosas amantes y algunos bastardos–. Wynne Jones, una luchadora ya sin las contradicciones victorianas de Nesbit, era hija de los secos educadores <strong>Richard Aneurin Jones</strong> y <strong>Marjorie</strong>; la Segunda Guerra Mundial hizo que la familia emigrara a Gales y luego a York, donde tuvo fugaces agarradas con una añosa <strong>Beatrix Potter</strong>, también víctima de unos padres negligentes, egoístas y dados al abuso emocional. <strong>Las tres hermanas Jones, Diana, Isobel y Ursula</strong> –escritora, crítica literaria y actriz respectivamente– <strong>sufrieron, además, la racanería de unos progenitores con doble rasero moral.</strong> Por un lado se consagraban a la educación y por otro negaban la lectura a sus hijas. Hasta los quince años les daban una paga semanal de un penique que no daba ni para pipas. Después de una guerra familiar las chicas lograron seis pero resultó que, de esa magra asignación, debían sacar también el jabón, la pasta de dientes y otros enseres de limpieza. No les quedo otra que empollarse toda la biblioteca familiar, rica en <strong>Jane Austen</strong>, mitos clásicos o el ciclo artúrico y empezar a crear sus propias historias. Diana Wynne Jones jamás olvidaría los defectos de sus padres, que le sirvieron para aprovechar mejor la vida y crear buena literatura. Como todo lleva su tiempo, primero fluctuó en el limbo de quienes escuchan y acumulan saberes que, más tarde, pueden florecer en una labor propia. En su caso ayudaron, sin saberlo, dos magos <em>i</em><em>nklings </em>de excepción, Lewis y Tolkien, diferentes en todo menos en su talento. Si Lewis era menudo, de voz potente y entregado a un público numeroso en la sala más grande de todas, Tolkien, en cuanto tuvo claro que le pagarían igual con oyentes que sin ellos, optó por la sala más pequeña y dar sus charlas de espaldas. Por la brevedad de sus discursos y su apariencia, parecía un profeta menor del Antiguo Testamento, recordaba Wynne Jones. Tolkien, pionero de la narratología, nunca supo hasta que punto hizo fermentar su cerebro.</p>
<p>Mientras, Wynne Jones se acercaba a su destino: cuarenta libros exitosos, uno de los cuales, <a href="https://www.nocturnaediciones.com/libro/174/castillo_ambulante" target="_blank"><em>El castillo ambulante</em></a>, dentro de la trilogía <em>Ingary</em>, compuesta por <a href="https://www.nocturnaediciones.com/libro/176/castillo_aire" target="_blank"><em>El castillo en el aire</em></a> y <a href="https://www.nocturnaediciones.com/libro/10/casa_mil_pasillos" target="_blank"><em>La</em> <em>casa de los mil pasillos</em></a>, <strong>daría lugar a <a href="https://youtu.be/iwROgK94zcM" target="_blank">la mítica película de animación</a> del maestro Miyazaki</strong>. Hasta llegar a la cima pasaron muchas cosas: un marido experto en literatura medieval, hijos, una década en barbecho y negativas de las editoriales, siempre recelosas hasta que hacen caja con algo nuevo. Suerte que no se desanimó y tropezó con la agente<strong> Laura Cecil</strong>. Juntas iniciaron una carrera ascendente en la que Wynne Jones no cedió un ápice de su independencia creativa. Algunos de sus títulos se han publicado de manera deslavazada en España aunque <strong>aún queda mucha obra inédita de esta maestra de la fantasía a quien tanto debe la archiconocida J. K. Rowling</strong>, cuyos magos y escuelas mágicas tuvieron su pavimento en las narraciones de Wynne Jones, admirada por <strong>Neil Gaiman</strong> y otros tantos reconocidos autores. Dueña de un humor acerado y de una honestidad inquebrantable publicó, antes de morir de cáncer de pulmón en 2011, la curiosa <em><a href="https://www.nocturnaediciones.com/libro/4/guia_completa_fantasilandia" target="_blank">Guía de Fantasilandia</a> </em>(Nocturna) donde, entre bromas y veras, denuncia los convencionalismos de los hijos espurios de Tolkien y sus mezcolanzas medievales donde sólo se come estofado, buenos y malos se adivinan por las ropas y color de ojos y no se puede viajar sin sufrir mil emboscadas que terminan con una mega batalla entre el bien y el mal.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-8564" src="/wp-content/uploads/2019/03/Diseño-sin-título-3.png" alt="dwj" width="800" height="416" /></p>
<p>Su obra es todo lo contrario al tópico. <strong>Mordaz, aguda y dotada de un gran sentido de la comprensión, sus personajes son de carne y hueso</strong>, su magia pringa, huele, está ahí, igual que la maldad, la bondad y la seducción. Aunque varios de sus libros formen sagas, como <em>Los Mundos de Chrestomanci</em>, <em>Dalemark</em> o la famosa trilogía <em>Ingary</em> (más conocida por <em>Los libros de Howl</em>, mago alado que trae locas a tantas chicas), nunca es predecible y cada volumen, por más que se relacione con los otros, es independiente. Otras de sus características son la complejidad narrativa, los personajes bien construidos con relaciones intrincadas, la fascinación por el poder y el lenguaje o la invitación a pensar más allá de lo políticamente correcto.</p>
<p>Más curiosidades: entre el primer libro de <em>Ingary</em>, <em>El castillo ambulante</em>, y el último,<em> La casa de los mil pasillos, </em><strong>pasaron dos décadas porque su trabajo no respondía a ningún plan de marketing editorial.</strong> Wynne Jones no planeaba secuelas. Cuando terminaba un libro lo daba por cerrado, y en caso de reunirse de nuevo con esos personajes los lleva a otro escenario donde introduce, como nexo, nuevos protagonistas. Así pasa con <em>El castillo en el aire </em>y su ambiente oriental, tan diferente del primer tomo, y después con <em>La casa de los mil pasillos, </em>donde Howl aparece trasformado en un niñito angelical para horror de su enamorada Sophie pero a quienes se llega a través del recién llegado Charmain. Darse cuenta de que, para continuar, necesitaba criaturas y lugares frescos le llevó mucho tiempo. No siempre tardaba tanto en terminar las novelas; a veces trece días (<em>Vida mágica</em>, Anaya), otras ocho años (<em>Power of Three</em>) o los diez que necesitó para su única secuela de verdad: <em>The crown of Dalemark</em>. Tampoco programaba las sagas. <strong>Buscaba libros auto conclusivos, huyendo de la planificación férrea, dejando a los personajes acudir.</strong> Aseguraba que tenía la cabeza llena de gente, quizás un recuerdo del enloquecido centro de conferencias que montaron sus miserables padres, y sólo metía gente real en sus tramas cuando esta le enfadaba. Así creaba villanos de aúpa. Odiaba los tabúes y consideraba la literatura fantástica una buena forma de combatir las llamadas “normas para escribir”, la mordaza que esquivaba de continuo. <strong>A los nuevos escritores les dedica este consejito:</strong> «Nunca planifiques con demasiado detalle, ya que dará rigidez y falta de vida a tu historia. Nunca te plantees un solo borrador. Haz una versión final muy cuidada para que otros la puedan leer. La forma de comprobar que no está terminado es cuando repasas un fragmento, retrocedes un poco y te dices:  “Oh, creo que funcionará”, lo que significa que definitivamente no lo hará y debes reescribirlo un poco».</p>
<p>Dura, como las rocas de sus castillos mágicos, la dama Diana Wynne Jones se ganó hace mucho su varita mágica. ¡Quien pudiera escucharla de viva voz! Por suerte, quedan sus libros.</p>
<p style="text-align: right;">Revista LEER, <a href="/2015/04/leer-en-abril-como-ser-miguel-de-cervantes/" target="_blank">número 261</a></p>
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		<title>Algunos buenos libros (vii)</title>
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		<pubDate>Fri, 08 Mar 2019 16:47:55 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[«¿Por qué sabemos tanto de Zeus y casi nada de Metis?». El viejo dios griego se comió a su primera esposa –literalmente–, y podría parecer que con este arbitrario gesto inauguró un patriarcado caníbal que relegó a las mujeres a un papel subsidiario, también en la literatura. «¿Quién ha devorado a nuestras autoras?». Preguntas sucesivas de Teresa [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>«¿Por qué sabemos tanto de Zeus y casi nada de Metis?». El viejo dios griego se comió a su primera esposa –literalmente–, y podría parecer que con este arbitrario gesto inauguró un patriarcado caníbal que relegó a las mujeres a un papel subsidiario, también en la literatura. «¿Quién ha devorado a nuestras autoras?». Preguntas sucesivas de <strong>Teresa López-Pellisa</strong> y <strong>Ricard Ruiz Garzón</strong> en la introducción de <a href="http://paginasdeespuma.com/catalogo/insolitas/" target="_blank"><em>Insólitas</em></a>, primera recopilación de relatos de género fantástico escritos por mujeres de España y Latinoamérica. Los esfuerzos por reivindicar a «las hijas de Metis» se han multiplicado en los últimos años –ahí está el <a href="https://www.bieses.net" target="_blank">proyecto Bieses</a> que fue <a href="/2016/03/leer-en-marzo-cherchez-la-femme/" target="_blank">portada de LEER en marzo de 2016</a>–. Este, de la mano de <strong>Páginas de Espuma</strong>, busca la perspectiva femenina sobre un género en el que han sido consideradas tradicionalmente unas intrusas, pese a las maniobras pioneras de <strong>Shelley</strong>, por ejemplo. Esta antología demuestra que la mirada de la mujer escritora aporta virtudes adicionales al extrañamiento con que lo fantástico se aproxima a la realidad. Y nos hace mirar de nuevo a otra antología, <a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/coleccion-las-puertas-de-lo-posible/las-otras-antologia-de-mujeres-artificiales/" target="_blank"><em>Las otras</em></a>, editada en 2018 por <strong>Eolas</strong> y también a cargo de López-Pellisa, compilación de relatos de mujeres artificiales escritos esta vez por autores y autoras, y en la que encontramos nombres que repiten en <em>Insólitas</em> como <strong>Sofía Rhei</strong>, <strong>Ana María Shua</strong>, <strong>Patricia Esteban Erlés</strong>, <strong>Lola Robles</strong> o <strong>Elia Barceló</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://paginasdeespuma.com/catalogo/insolitas/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8547" src="/wp-content/uploads/2019/03/15499628489788483932544_04_h-e1552053502876.jpg" alt="15499628489788483932544_04_h" width="300" height="480" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://paginasdeespuma.com/catalogo/insolitas/" target="_blank"><strong><em>INSÓLITAS</em></strong></a><br />
Varias autoras. Edición de<strong> Teresa López-Pellisa</strong><br />
Páginas de Espuma</p>
<p> </p>
<p>«<strong>¡No puedo más!</strong> Me duele todo el cuerpo, toda el alma. Hace sol y no lo veo. Canta el pájaro y me suena a funeral. No puedo más, no puedo más. ¡Qué mala estoy!». <em>La patria de otros </em>es un libro de una crudeza inhabitual. <strong>Concha de Marco</strong> (1916–1989), escritora, poeta, esposa asimismo del escritor y crítico e historiador del arte <a href="https://gayanuno.es" target="_blank"><strong>Juan Antonio Gaya Nuño</strong></a> (1913–1976), dejó seis cuadernos de dietario intermitente y memorias, escritos entre noviembre de 1974 y septiembre de 1977, en los que retrata una vida cotidiana marcada por la frustración y recuerda una vida dura marcada por el trance traumático de la Guerra Civil. Recientemente han visto la luz de la mano de <strong>Cálamo</strong> en una edición a cargo de <strong>José María Martínez Laseca</strong>. «Yo no sé este hombre, yo no sé qué es lo que quiere. Tiene dinero y se desespera y rabia y me mentaliza de angustia por nada. Y me encuentro que no soy más que una pobre mujer sin libertad que no dispone para sí de nada que no tenga que pedir al marido que es el amo de todo incluso de mi salud», escribe un año antes de enviudar. Los nervios, las indigestiones, las dolencias del marido conviven en sus páginas con la sensibilidad extrema, el amor por la ópera, los versos propios y ajenos, la admiración por <strong>Machado</strong>. Y una mirada al mundo que le rodea teñida de amargura y desesperación. «Me encontré a <strong>Luis Rosales</strong> y me dijo que mi libro era muy bonito», anota poco después de la publicación de su poemario <em>Celda de castigo</em>. «Me ha llamado <strong>Carmen Conde</strong> y me lo ha puesto por las nubes, de verdad, con entusiasmo (…). Pero qué pensarán esos mierdas. No saben que la celda de castigo es mi propio cuerpo, y eso se sabe desde los místicos. Ignorantes, berzotas». <strong>Tacos, maldiciones, críticas a los figurones habidos y por haber, especialmente acerbas contra Julián Marías</strong>. Despiadada en la intimidad de sus libretas. «Se ha llegado ya al tocar el fondo en el terreno de la cultura. En prosa: <strong>Umbral</strong>. En poesía: <strong>Gloria Fuertes</strong>. Y pues que el vulgo es necio hablarle en necio para darle gusto. Yo no doy gusto a nadie. Mierda». El 22 de diciembre del 75 apunta: «El franquismo ya está enterrado bajo una losa de tonelada y media. La otra noche <strong>Celaya</strong> intervino en <em>Directísimo</em>, daba pena, lástima (…). Van a reponer en sus cátedras a los <strong>Tierno</strong>, <strong>Aranguren</strong> y etc. Espero que a nosotros nos sigan silenciando, espero, lo deseo más que nunca. Que no nos vengan ahora con limosnas, no quiero limosnas. Que nos dejen apartados como antes. Que nos dejen vivir y morir en paz. <strong>Ya nada ambicionamos. Más que nunca solos. Más que nunca, inexistentes.</strong> Lo deseo con toda mi alma. No somos nada, no existimos. Apartados». Desde «la centralidad de los márgenes», escribe <strong>Gonzalo Santonja</strong> en el prólogo, Concha de Marco ha dejado un testimonio necesario, «imprescindible, para conocer la verdad de un tiempo que, pese a quien pese, todavía no se trata de un tiempo ido».</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.edicionescalamo.es/libro/la-patria-de-otros/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8548" src="/wp-content/uploads/2019/03/1EZRSU1sWaPDPuH92OB03qg-e1552053623142.jpg" alt="1*EZRSU1sWaPDPuH92OB03qg" width="300" height="450" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.edicionescalamo.es/libro/la-patria-de-otros/" target="_blank"><strong><em>LA PATRIA DE OTROS</em></strong></a><br />
<strong>Concha de Marco</strong><br />
Cálamo</p>
<p> </p>
<p>«En ninguno de los libros / que leí para ser madre perfecta / encontré lo único importante: / la maternidad es un largo camino / para amar mis imperfecciones / tanto como te amo a ti / querida hija imperfecta». El primer poema de <a href="http://yalodijocasimiroparker.com/es/novedades/querida-hija-imperfecta.html" target="_blank">este libro</a> de <strong>Ana Pérez Cañamares</strong> editado por <strong>Ya lo dijo Casimiro Parker</strong> –que de paso ha recuperado <a href="http://yalodijocasimiroparker.com/es/las-sumas-y-los-restos.html" target="_blank"><em>Las sumas y los restos</em></a>, el volumen con que la poeta tinerfeña afincada en Madrid ganó en 2012 el Blas de Otero-Villa de Bilbao– es un pórtico ideal que condensa las virtudes de este <strong>precioso poemario de la nueva maternidad</strong>. Desde los dolores del parto a los del desdén adolescente de la criatura en trance de convertirse en adulta, Cañamares busca a través de la poesía respuestas a la perplejidad, a los sentimientos que se supone no debe albergar como madre multitarea, al choque entre las necesidades de una niña y las vicisitudes y problemas de sus progenitores, a la culpa de madre de la madre como madre y como hija. <strong>Versos y reversos del amor incondicional y la condición femenina</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://yalodijocasimiroparker.com/es/novedades/querida-hija-imperfecta.html"><img class="aligncenter size-full wp-image-8550" src="/wp-content/uploads/2019/03/querida-hija-imperfecta-e1552053817979.jpg" alt="querida-hija-imperfecta" width="300" height="354" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://yalodijocasimiroparker.com/es/novedades/querida-hija-imperfecta.html" target="_blank"><em><strong>QUERIDA HIJA IMPERFECTA</strong></em></a><br />
<strong>Ana Pérez Cañamares</strong><br />
Ya lo dijo Casimiro Parker</p>
<p> </p>
<p>Después de preparar sendas ediciones de la <a href="http://fundcastro.org/tienda/castillo/diaz-del-castillo-bernal-tomo-i-•historia-verdadera-de-la-conquista-de-la-nueva-espana-cronica-de-indias/" target="_blank"><em>Historia verdadera de la conquista de la Nueva España</em></a> de <strong>Bernal Díaz del Castillo</strong> y de los <a href="http://fundcastro.org/tienda/novedades/cabeza-de-vaca-alvar-nunez-1490-1559-naufragios-y-comentarios/" target="_blank"><em>Naufragios</em></a> de <strong>Alvar Núñez Cabeza de Vaca</strong>, el académico de la Lengua<strong> Juan Gil</strong> prosigue la labor de esclarecimiento y rescate de los viejos textos de aquellas pioneras aventuras americanas españolas en el llamado Nuevo Mundo para la <strong>Biblioteca Castro</strong> con este volumen que recopila y ordena los documentos relativos a los viajes entre América y Filipinas que dieron lugar al galeón de Manila con el viaje a las llamadas islas de Poniente desde México y el descubrimiento, tras muchos intentos frustrados, de la ruta del tornaviaje en 1565. Y con ello la recuperación de las figuras de esos <em>navegantes olvidados por el Pacífico norte </em>del subtítulo. Memorias, instrucciones, relaciones de viajes que fascinan por hacerse a tientas y con una voluntad insospechada por parte de sus protagonistas. Los <strong>Legazpi</strong>, <strong>Urdaneta</strong> y otros personajes menos conocidos, en un nuevo volumen que ayuda a clarificar los pormenores de aquellas navegaciones precarias y heroicas, y que Gil dedica con muy buen criterio a uno de los grandes divulgadores de las hazañas náuticas castellanas, el añorado <strong>Miguel de la Quadra-Salcedo</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://fundcastro.org/tienda/novedades/legazpi-el-tornaviaje-navegantes-olvidados-por-el-pacifico-norte-s-xvi/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8552" src="/wp-content/uploads/2019/03/Portada-Tornaviajes-2-e1552054427761.jpg" alt="Portada-Tornaviajes-2" width="300" height="478" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://fundcastro.org/tienda/novedades/legazpi-el-tornaviaje-navegantes-olvidados-por-el-pacifico-norte-s-xvi/" target="_blank"><em><strong>LEGAZPI. EL TORNAVIAJE</strong></em></a><br />
Edición de <strong>Juan Gil</strong><br />
Biblioteca Castro</p>
<p> </p>
<p><strong>Ednodio Quintero</strong> es ya un clásico de las letras venezolanas e iberoamericanas, por más que su nombre, pese a resultar inconfundible, siga siendo un tanto secreto. Escritor para escritores, de los «de antes», en categoría de <strong>Fabián Casas</strong> citada por <strong>Vila-Matas</strong> en el texto que sirve de prólogo a estos <em>Cuentos salvajes.</em> Cuentos completos de Quintero que vieron la luz en Venezuela en 2017 de mano de la editorial <strong>El Estilete</strong> y a los que ahora Atalanta da nueva vida en un precioso volumen que se incorpora a una colección, Ars Brevis, que ya a cobijado a otros extraordinarios autores americanos como <strong>Felisberto Hernández</strong>, <strong>Francisco Tario</strong> o <strong>Nicolás Gómez Dávila</strong>. El imaginario andino y rural de Quintero, venido al mundo en una aldea remota a más de 1.700 metros de altitud en el estado venezolano de Trujillo, alimenta unos relatos dispuestos aquí de una manera que se antoja natural, orgánica. Porque empieza Quintero con un «Autorretrato» y un «intento de <i>ars narrativa</i>» donde se presenta, se esclarece, y adelanta las claves de su particular universo. Explica con breves y precisas pinceladas el primer combustible poético en el entorno agreste de su infancia, la concomitancia mágica entre el recuerdo de un buey avanzando por el camino real, montado por un muchacho como si de un caballo se tratara, y un poema de <strong>Li Po</strong> que descubrirá décadas después; y el hallazgo del cine proyectado contra una pared encalada; y sus primeras tentativas literarias al calor de las lecturas en la enorme biblioteca de su padrino Efraín, en un pueblo sólo un poco menos remoto que el suyo. Y ya en Mérida, como estudiante de Forestales, el encuentro con los autores que le fascinaron –<strong>Borges</strong>, <strong>Schwob</strong>, <strong>Bierce</strong>, <strong>Kafka</strong>, <strong>Cortázar</strong>– e intimidaron, disuadiéndole de escribir durante una década pero sólo para que comenzara entonces a escribir, casi sin darse cuenta, su primera novela, <em>La danza del jaguar</em>, y tantos cuentos maravillosos aquí recogidos.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.edicionesatalanta.com/libro.php?id=145"><img class="aligncenter size-full wp-image-8553" src="/wp-content/uploads/2019/03/9788494905421-e1552054587386.jpg" alt="9788494905421" width="300" height="470" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.edicionesatalanta.com/libro.php?id=145" target="_blank"><em><strong>CUENTOS SALVAJES</strong></em></a><br />
<strong>Ednodio Quintero</strong><br />
Atalanta</p>
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		<title>Algunos buenos libros (vi)</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Mar 2019 16:42:44 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>El pasado miércoles, en la librería <a href="https://www.facebook.com/nakamalib/" target="_blank">Nakama</a> de Madrid, <strong>Juan Soto Ivars</strong> presentó <a href="https://treshermanas.bigcartel.com/product/ola-de-frio" target="_blank"><em>Ola de frío</em></a> (Tres hermanas), la última novela de <strong>Diego Pita</strong>. Hace unos años, Juan trabajó en <a href="https://elpais.com/diario/2002/05/17/madrid/1021634682_850215.html" target="_blank">El Bandido Doblemente Armado</a>, la pionera librería bar que Diego había montado con su madre, <strong>Soledad Puértolas</strong>, en la también madrileña calle Apodaca. Asistió, de hecho, como empleado al cierre de la librería hace ahora siete años, y el miércoles reconoció que había distraído algunos ejemplares en ese trance final, lo cual mereció la exclamación de Puértolas, sentada entre el público. Y fue la más venial de las confesiones de Soto. Se habló mucho de El Bandido y de los recuerdos compartidos en aquel lugar, porque<strong> la presentación fue también reencuentro</strong>, pero de lo que se trataba sobre todo era de hablar de esta breve pero densa novela que narra <strong>el descenso a los abismos de la adicción en un Madrid reconocible</strong> de su protagonista, un Javier Lacalle, librero circunstancial en trance de rehabilitación. En su ansia de diluirse queda reflejada la actitud propia de una generación, la de Pita, anestesiada por el bienestar y sorprendida por la crisis, por las crisis por venir. Un poeta en potencia apagado por la adicción que solo se libera en sus sueños, dando en el orden de lo onírico la medida de lo que podría haber sido. Según Soto, la descripción de lo que es una fiesta de cocaína contenida en <em>Ola de frío</em> es de lo mejor y más preciso que ha leído al respecto en ese subgénero adictivo que es la literatura de la adicción. <strong>La fiesta de la cocaína, o perseguir algo que no se alcanza nunca</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://treshermanas.bigcartel.com/product/ola-de-frio"><img class="alignnone wp-image-8525 size-full" src="/wp-content/uploads/2019/03/9788494843570_L34_04-e1551446820343.jpg" alt="9788494843570_L34_04" width="300" height="460" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>OLA DE FRÍO</strong></em><br />
<strong>Diego Pita</strong><br />
<a href="https://treshermanas.bigcartel.com/product/ola-de-frio" target="_blank">Tres hermanas</a></p>
<p> </p>
<p>En la vasta obra de <strong>G. K. Chesterton</strong>, su colaboración semanal para el semanario gráfico <a href="https://www.britishnewspaperarchive.co.uk/titles/illustrated-london-news" target="_blank"><em>The Illustrated London News</em></a> a lo largo de más de 30 años, entre 1905 y 1936, fue su compromiso periodístico más duradero. Con los <a href="https://www.edicionesencuentro.com/libro/el-fin-de-una-epoca/" target="_blank">artículos correspondientes a 1905 y 1906</a>, inéditos hasta la fecha en castellano, Ediciones Encuentro comienza el proyecto de publicación de su obra completa periodística. Una iniciativa del <strong>Club Chesterton</strong> de la <strong>Universidad CEU San Pablo</strong> que pretende desarrollarse a volumen por año. Dicen en la introducción sus editores, <strong>Pablo Gutiérrez</strong> y <strong>María Isabel Abradelo</strong>, que en los artículos de Chesterton, verdaderos ensayos, pequeñas piezas ejemplares de su estilo y filosofía, «encontramos los temas centrales que constituyen la peculiar visión del mundo» y «la evolución de muchos de los conceptos que fraguarían en algunas de sus obras cumbre como <a href="http://www.acantilado.es/catalogo/ortodoxia/" target="_blank"><em>Ortodoxia</em></a> o <a href="https://www.edicionescristiandad.es/product/el-hombre-eterno/" target="_blank"><em>El hombre eterno</em></a>». Se nos antoja una forma excelente para el lector curioso de introducirse en el universo chestertoniano. Un libro delicioso donde el autor destila, a partir de la observación de la actualidad, su talento para la reflexión a base de humor e inteligencia. Repleto de píldoras que anuncian el desarrollo espiritual del siglo XX –<strong>«Si no queremos tener religión, nos vemos abocados a la necesidad más molesta de tener religiones»</strong>– o anticipan cosas más ligeras, como el escepticismo hacia el turismo –«Hay una razón muy clara y lógica de por qué no hay necesidad de visitar los lugares interesantes en el extranjero y es, sencillamente, que en toda Europa los lugares interesantes son exactamente iguales»– o el lenguaje inclusivo –«Siempre me ha llamado la atención el hecho de que al colectivo de la raza humana se le asigne el término “Hombre”. Se acercaría más a la verdad si se denominara “Mujer”»– por razones que merece la pena buscar en el libro. <strong>O el papel del provocador en tiempos de uniformización</strong>; así, a cuenta de una de las polémicas públicas de <strong>Bernard Shaw</strong>: «En un mundo tan lleno de secretos y corrupción, suelo ponerme del lado de quien comienza una pelea; verdaderamente, comenzar una pelea es el preludio esencial para hacer cualquier cosa».</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.edicionesencuentro.com/libro/el-fin-de-una-epoca/"><img class="alignnone size-full wp-image-8526" src="/wp-content/uploads/2019/03/9788490559529-2-e1551446916158.jpg" alt="9788490559529-2" width="300" height="460" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>EL FIN DE UNA ÉPOCA</strong></em><br />
<strong>G. K. Chesterton</strong><br />
<a href="https://www.edicionesencuentro.com/libro/el-fin-de-una-epoca/" target="_blank">Ediciones Encuentro</a></p>
<p> </p>
<p>Vivimos en un mundo conformado por la literatura. Es la intuición inicial que da pie a <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-poder-de-las-historias/273093" target="_blank"><em>El poder de las historias</em></a>, un viaje físico e intelectual en busca de los relatos que han ahormado la experiencia humana y las civilizaciones en que se ha desenvuelto. <a href="http://www.martinpuchner.com" target="_blank"><strong>Martin Puchner</strong></a>, catedrático de Literatura y Teatro en la Universidad de Harvard, defiende que cuando las historias orales se cruzaron con la escritura, los textos se convirtieron en los verdaderos «códigos fuente» de las culturas. Fueran desarrolladas por escribas celosos de su monopolio, maestros carismáticos que desafiaron la autoridad sacerdotal, los primeros autores individuales inspirados en los viejos textos o la masa alfabetizada que escribe y publica en medios impresos de acceso universal, han sido <em>Gilgamesh</em>, <em>La Ilíada</em>, la Biblia, <em>Las mil y una noches</em>, <em>La novela de Genji</em>, el <em>Quijote</em> o <em>El manifiesto comunista</em> los mimbres de un mundo «en el que las religiones se basan en libros y las narraciones se fundamentan en textos, un mundo en el que conversamos habitualmente con voces procedentes del pasado e imaginamos que podemos dirigirnos a los lectores del futuro». Contra el pesimismo a que invita el dominio del lenguaje binario y visual del mundo digital, Puchner <strong>reivindica la vigencia de las historias que han vertebrado la Historia</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-poder-de-las-historias/273093"><img class="alignnone size-full wp-image-8527" src="/wp-content/uploads/2019/03/portada_el-poder-de-las-historias_martin-puchner_201902111021-e1551446971907.jpg" alt="portada_el-poder-de-las-historias_martin-puchner_201902111021" width="300" height="444" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>EL PODER DE LAS HISTORIAS</strong></em><br />
<strong>Martin Puchner</strong><br />
<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-poder-de-las-historias/273093" target="_blank">Crítica</a></p>
<p> </p>
<p>Acaba de llegar. <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/la-noche-fenomenal/9788433998712/NH_622" target="_blank"><em>La noche fenomenal</em></a>, de <strong>Javier Pérez Andújar</strong>, uno de los autores predilectos de la casa. Las primeras páginas ya nos sumergen en una Barcelona en extinción, entre la realidad y la ficción, poblada de bares y librerías reales y de personajes que existieron o no. Nos acordamos de <strong>Casavella</strong>, en parte porque Anagrama reeditó hace poco <em><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/el-secreto-de-las-fiestas/9788433998583/NH_609" target="_blank">El secreto de las fiestas</a> </em>y sus capítulos arrancan con un versículo, como hace aquí Pérez Andújar con mucha gracia y en verso. Y estamos deseando sumergirnos en la lectura de este libro sobre un grupo de inadaptados aficionados a las ciencias ocultas, colaboradores de un programa de televisión sobre el asunto, bestiario insólito tras cuyos pasos queremos ir desde el primer momento. Nueva aportación al peculiar realismo mágico de Barcelona que ya cultivaron <strong>Casavella</strong> y <strong>Mendoza</strong> y <strong>Pujol</strong> (<strong>Carlos</strong>) y otros muchos, y que tan bien funciona siempre, sea <a href="/2019/02/algunos-buenos-libros-iii/" target="_blank">trayendo a Holmes</a> a resolver un misterio en Sant Gervasi o haciendo adoptar a <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-sin-noticias-de-gurb/12657" target="_blank">un extraterrestre</a> perdido en la Ciudad Condal la apariencia de <strong>Marta Sánchez</strong> o el <strong>conde duque de Olivares</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/la-noche-fenomenal/9788433998712/NH_622"><img class="alignnone size-full wp-image-8528" src="/wp-content/uploads/2019/03/726172a1eda0f1d6487fdf964cd04eae76526f18-e1551447029908.jpg" alt="726172a1eda0f1d6487fdf964cd04eae76526f18" width="300" height="512" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>LA NOCHE FENOMENAL</strong></em><br />
<strong>Javier Pérez Andújar</strong><br />
<a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/la-noche-fenomenal/9788433998712/NH_622" target="_blank">Anagrama</a></p>
<p> </p>
<p>He aquí una novela hermosa desde su título, <em>Two on a tower</em>, <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=4594921&amp;id_col=100500&amp;id_subcol=100501" target="_blank"><em>Dos en una torre</em></a>, inédita en castellano hasta ahora, que la brinda Alianza con traducción de <a href="https://www.alianzaeditorial.es/autores.php?id=100007698&amp;tipo=traductor/a" target="_blank"><strong>Miguel Ángel Pérez Pérez</strong></a>. Con el cometa de 1881 como trasfondo astronómico, <strong>Thomas Hardy</strong> trabó esta historia de amor en la que la mujer, una vez más en su obra, desafía las estrechas convenciones victorianas. «Este romance de liviana composición resultó del deseo de <strong>contrastar la historia emocional de dos vidas infinitésimas con el formidable trasfondo del universo estelar</strong>, y de transmitir a los lectores el sentir de que, entre tan distintas magnitudes, la más pequeña pudiera ser la que como personas les resultase más grande», escribe el propio Hardy en el prefacio. El hastío lleva a una dama a punto de cumplir la treintena a fijarse por primera vez en una torre aislada sobre una colina arbolada que pertenece a la heredad de su marido en el suroeste de Inglaterra. Allí encuentra a un joven astrónomo que no ha cumplido los 20. Es el comienzo de un amor sometido a los inconvenientes de la diferencia de edad y de clase, y a la condición de casada de la dama. Una historia clásica contada de manera distinta a la luz del talento de Hardy de de las nebulosas del cosmos.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=4594921&amp;id_col=100500&amp;id_subcol=100501"><img class="aligncenter size-full wp-image-8529" src="/wp-content/uploads/2019/03/978849181356-e1551447108761.jpg" alt="978849181356" width="300" height="462" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>DOS EN UNA TORRE</strong></em><br />
<em>Thomas Hardy</em><br />
<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=4594921&amp;id_col=100500&amp;id_subcol=100501" target="_blank">Alianza</a></p>
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		<title>Algunos buenos libros (v)</title>
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		<pubDate>Fri, 22 Feb 2019 18:20:15 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Llega el habitual alijo de</strong> <strong>Cátedra</strong>, como siempre cargado de libros interesantes. Presentados en su estilo eficaz y reconocible, sin alardes de diseño. No pasen de largo. En el catálogo de Cátedra están los clásicos y las aportaciones eruditas y académicas. Pero también los enfoques novedosos y originales, propuestas demasiado sólidas para los sellos modernos y gaseosos y demasiado minoritarias para los que solían, pero ya no, basar prestigio y negocio en equilibrar su oferta entre lo que se vende mucho y lo que no tanto. El último alijo de Cátedra, decíamos. De su colección <strong>Letras Hispánicas</strong> llega una nueva edición de los <strong><em>Naufragios</em></strong>, la extraordinaria aventura de<strong> Cabeza de Vaca</strong> y un puñado de españoles pioneros y errantes por lo que hoy es Texas y el norte de México; la recopilación de las novelas de <strong>Galdós</strong> protagonizadas por el avaro <a href="https://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=141815" target="_blank">Torquemada</a>, o una antología de la poesía de <strong>Leopoldo de Luis</strong>, <a href="https://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=141816" target="_blank"><em>Libre voz</em></a>, a cargo de <strong>Sergio Arlandis</strong>; en la serie blanca de <strong>Letras Universales</strong>, una nueva versión del <em><a href="https://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=120551" target="_blank">Beowulf</a> </em>a cargo de <strong>Bernardo Santano</strong>. La colección Signo e Imagen de <strong>Genaro Talens</strong> presenta <em>Ver para creer</em>, de <strong>Santos Zunzunegui</strong> e <strong>Imanol Zumalde</strong>, una oportuna fenomenología del cine documental en tiempos de crisis de la idea de verdad. En su serie de Historia aparece el homenaje a <strong>Ricardo García Cárcel</strong> en su 70 cumpleaños coordinado por <strong>Doris Moreno</strong> y <strong>Manuel Peña</strong>, <a href="https://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=171120" target="_blank"><em>Diálogos con la Historia</em></a>, en el que más de treinta historiadores reflexionan sobre la disciplina partiendo de una obra, un autor o una escuela de su predilección. La colección de crítica y estudios literarios nos brinda una <em><a href="https://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=150225" target="_blank">Introducción básica a la poesía</a> </em>de <strong>Francisco Torres Monreal</strong>. La de Grandes Temas, una oportuna y amena historia cultural del Museo del Prado desde sus orígenes hasta la Guerra Civil, <em><a href="https://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=160083" target="_blank">El Prado. La cultura y el ocio (1819–1939)</a> </em>de <strong>Eugenia Afinoguénova</strong>. Y el último volumen de la colección <a href="https://www.uv.es/uvweb/instituto-universitario-estudios-mujer/es/publicaciones/coleccion-feminismos/coleccion-1285943340116.html" target="_blank">Feminismos</a> que edita en colaboración con la Universidad de Valencia, <a href="https://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=164140" target="_blank"><em>Empujando al patriarcado</em></a>, en el que la veterana ensayista norteamericana <strong>Cynthia Enloe</strong> desenmascara las nuevas formas de imposición sexista en un escenario de aparente conquista de la igualdad.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-8499 size-full" src="/wp-content/uploads/2019/02/Diseño-sin-título1.png" alt="Diseño sin título" width="700" height="400" /></p>
<p> </p>
<p>Hay goteo de novedades <strong>en clave femenina</strong>, preludiando un 8 de marzo que promete ser tan intenso y reivindicativo como el de 2018, y <strong>no faltan para el público infantil</strong>. Llega de <a href="http://nubeocho.com/index.php/es/" target="_blank">NubeOcho</a>, el sello especializado en álbumes para concienciar a los más pequeños en el respeto de la convivencia y la diversidad, <em>Clara Campoamor</em>, de <strong>Raquel Díaz Reguera</strong>, un cuento ilustrado dedicado a la artífice del sufragio femenino en España. Y de <strong>Liana Editorial</strong>, editorial de nueva creación de <strong>Marta Tutone</strong>, <em>Chicas malas</em>, de <strong>Assia Petricelli</strong> y <strong>Sergio Riccardi</strong>, quince historias de mujeres valientes y creativas reconocido con el <a href="http://www.andersen.it/2014fumetti/" target="_blank">Premio Andersen</a> al mejor cómic en 2014. Una heterogénea colección de mujeres pioneras, de la revolucionaria francesa <strong>Olympe de Gouges</strong> a la activista afroamericana <strong>Angela Davis</strong>, pasando por <strong>Marie Curie</strong>, <strong>Hedy Lamarr</strong>, <strong>Miriam Makeba</strong> o <strong>Alfonsina Morini Strada</strong>, la primera ciclista que compitió en carreras de hombres. La otra referencia inaugural de Liana se titula precisamente <em>La bicicleta amarilla</em>, un relato en verso de <strong>Matteo Pelliti</strong> acompañado de las extraordinarias ilustraciones de inspiración futurista de <strong>Riccardo Guasco</strong>. El pequeño Juanito, la ciudad, el deseo de tener una bicicleta amarilla perfectamente equipada y veloz, el sueño hecho realidad por el padre a partir de un cuadro oxidado y la promesa de una ciudad más habitable a base de pedaleos. Una preciosidad.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-8502" src="/wp-content/uploads/2019/02/img-190222192747-0001-e1550857168321.jpg" alt="img-190222192747-0001" width="300" height="420" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>CHICAS MALAS<br />
</strong></em><strong>Assia Petricelli (guión) y Sergio Riccardi (ilustraciones)<br />
</strong><a href="https://www.facebook.com/lianaeditorial/" target="_blank">Liana Editorial</a></p>
<p> </p>
<p>En tiempo de banalización resulta encomiable todo esfuerzo editorial para propiciar el acercamiento del público lector a la obra de filósofos y pensadores. Ahora que la complejidad ambiente nos echa en brazos de soluciones demasiado sencillas, <strong>no está de más volverse hacia el acervo filosófico en busca de respuestas de calidad</strong>. Es necesario tener presente que muchos y muy sabios llevan siglos desentrañando las incógnitas de la existencia y de la condición humana sin llegar a conclusiones definitivas. <strong>Ariel</strong> prosigue su labor en ese sentido con este <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-soy-dinamita/290010" target="_blank"><em>¡Soy dinamita!</em></a>, exitoso libro de una escritora avezada en lides biográficas como la británica <strong>Sue Prideaux</strong>. Si hay un autor que hizo propias las inquietudes de su tiempo, hasta el punto de metabolizarlas, fue <strong>Friedrich Nietzsche</strong>. De ahí el influjo que su poderosa y profética obra sigue ejerciendo. Prideaux se emplea en desmontar algunos de los tópicos en torno a su figura y su filosofía. <strong>Ni antisemita, ni nacionalista, ni nihilista.</strong> La clave de muchos malentendidos se encuentra en la figura de su hermana y albacea Elisabeth, que dispuso a su antojo del archivo de Friedrich, puso su obra al servicio del nazismo y condicionó durante décadas las interpretaciones del trabajo filosófico de Nietzsche y de algunos episodios de su biografía. Así, descubrimos que la ruptura definitiva con <strong>Wagner</strong> no se produjo por diferencias acerca de la religiosidad del libreto de <em>Parsifal</em>, sino por el descubrimiento de una carta del compositor a un médico amigo en la que mostraba su preocupación por la salud de Nietzsche y atribuía sus problemas a <strong>un exceso de masturbación</strong>… Elisabeth se empeñó en ocultar este y otros aspectos de la vida de su hermano que ponían en evidencia la extraña relación que ambos mantuvieron toda su vida.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-soy-dinamita/290010"><img class="aligncenter size-full wp-image-8505" src="/wp-content/uploads/2019/02/portada_soy-dinamita__201812052158-e1550857663354.jpg" alt="portada_soy-dinamita__201812052158" width="300" height="472" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>¡SOY DINAMITA! UNA VIDA DE NIETZSCHE<br />
</strong></em><strong>Sue Prideaux<br />
</strong>Ariel</p>
<p> </p>
<p>En el <a href="/2019/02/vazquez-montalban-lo-popular-y-lo-culto/" target="_blank">último número de LEER</a>, <strong>Vicente Araguas</strong> <a href="https://twitter.com/Siltola/status/1098166316844883968" target="_blank">comenta</a> <em>Los cien mejores poemas de <strong>Karmelo C. Iribarren</strong> </em>que editó Siltolá Poesía en 2018. Un año antes apareció su poemario <em>Mientras me alejo</em>, el número 1001 de la colección Visor de Poesía, prologado por <strong>Luis Alberto de Cuenca</strong> –«tan sabio, sencillo, efectivo y emocionante como los anteriores»– y reconocido por CEGAL con el premio <a href="https://www.cegal.es/i-premio-los-libreros-recomiendan-y-i-premio-javier-morote/" target="_blank">Los Libreros Recomiendan</a>. Y de nuevo Visor publica ahora esta <em><a href="https://www.visor-libros.com/tienda/novedades/poesia-completa-1993-2018.html" target="_blank">Poesía completa (1993–2018)</a> </em>que <em>reemplaza</em> al volumen <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/calle-del-aire/1253-seguro-que-esta-historia-te-suena.html" target="_blank">editado por Renacimiento</a> en 2015. A Iribarren, poesía directa, concisa, nublada a veces, expresión de la cara amarga de la vida que él ha conocido bien, pero también de un amor que casi siempre redime, ya no se le escatima el reconocimiento. «Le debe más a Celaya o a Gil de Biedma que a los críticos que antaño le negaban todo», dice Pedro Simón en el prólogo de este volumen a mayor gloria de un poeta que vive una segunda juventud gracias en parte a la nueva ola poética que le tiene como referente. No es precisamente el «mal ejemplo» del título del último poema del libro: «Exiliado en mi interior, / nunca en venta / ni besando la mano de nadie, / arrastro mi minúscula épica / –por unas calles / que ni siquiera son ya mis calles– y me voy alejando».</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.visor-libros.com/tienda/poesia-completa-1993-2018.html"><img class="aligncenter size-full wp-image-8506" src="/wp-content/uploads/2019/02/img-190222195848-0001-e1550858772900.jpg" alt="img-190222195848-0001" width="300" height="464" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><b><i>POESÍA COMPLETA (1993–2018)<br />
</i>Karmelo C. Iribarren<i><br />
</i></b>Visor</p>
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		<title>Algunos buenos libros (iv)</title>
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		<pubDate>Fri, 15 Feb 2019 14:37:30 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Luis Alberto de Cuenca</strong> (LAC) ha escrito a lo largo de su trayectoria un buen puñado de piezas que encajan métrica (5/7/5) y filosóficamente en la horma del haiku. Y un entusiasta de su poesía como <strong>Antonio Benicio Huerga</strong> ha querido que una de las primeras referencias de su sello <a href="https://twitter.com/libmississippi" target="_blank"><strong>Los Libros del Mississippi</strong></a> sea una recopilación de esas piezas desperdigadas. Ambos presentaron el librito el pasado miércoles en La Casa Encendida ante una numerosa audiencia infiltrada de <em>haijines</em>, que no es una secta islamista sino aquellos que practican esta composición poética de origen nipón. LAC leyó algunos de sus haikus, diversos como el aliento poético de su autor. Culturalistas, metafísicos, pop. Susceptibles algunos de ser <a href="https://versosalpaso.madrid.es" target="_blank"><em>stencilizados</em> en pasos de peatones</a> o impresos en tazas de café y cuadritos decorativos. Uno de sus haikus más populares, titulado «Contigo» –asonantarlos, encadenarlos o titularlos son algunas de las licencias que se permite LAC con los haikus–, ha padecido ese tipo de apropiación. <strong>«Viajar a Marte / o al cuarto de la plancha. / Pero contigo»</strong>. Un día lo encontró en un popular bazar madrileño en forma de láminas para enmarcar. Cuando se puso en contacto con los responsables, lo más que consiguió es que le enviaran un lote de ellas. Prueben de hecho a <a href="https://www.google.com/search?q=contigo+viajar+a+marte+o+al+cuarto+de+la+plancha&amp;oq=contigo+viajar+a+marte+o+al+cuarto+de+la+plancha" target="_blank">googlear <em>Contigo</em></a> y encontrarán variaciones, apropiaciones e interpretaciones diversas y de dudoso gusto. La fogata de la aldea global proyecta sombras grotescas…</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://harpolibros.com/home/haikus-completos-1972-2018.html"><img class="aligncenter size-full wp-image-8471" src="/wp-content/uploads/2019/02/haikus-completos-1972-2018-e1550238204413.png" alt="haikus-completos-1972-2018" width="300" height="387" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://harpolibros.com/home/haikus-completos-1972-2018.html" target="_blank"><strong><em>HAIKUS COMPLETOS (1972–2018)</em></strong></a><br />
<strong>Luis Alberto de Cuenca</strong><br />
Los Libros del Mississippi</p>
<p> </p>
<p>«Alguien comparó la escritura japonesa con la lluvia». Es el primer <em>aerolito</em> de los reunidos en la última colección de aforismos de <strong>Carlos Edmundo de Ory</strong> (1923–2010) que <a href="https://laisladesiltola.es/catalogo/aforismos/aerolitos/" target="_blank">acaba de publicar La isla de Siltolá</a>, con edición al cuidado de <strong>José Ramón Ripoll</strong>. Estos «brotes del corazón» que comparten con el haiku su brevedad, la precisión y cierta inspiración oriental no son poemas, aunque hayan aparecido sistemáticamente en las antologías y libros poéticos del autor desde que comenzó a desgranarlos allá por los 60, primero en francés. Tampoco son greguerías, pues las píldoras ramonianas son estampas de un mundo pensado por el escritor, y los aerolitos son, según Ripoll, indicaciones con vistas al vacío y el silencio. Pero vemos paradojas –«Soy el vocero del Silencio»–, malentendidos verbales–«Todo es huevo bajo el sol»–, juego, e imágenes –«El piano azul de Duke Ellington»– y metáforas surrealistas –«Las rosas son radiografías de esqueletos de ángeles»– inequívocamente poéticas. Estos aerolitos aparecen como los meteoros que surgen de la oscuridad para iluminar brevemente el firmamento; los mejores caen a plomo y dejan huella en el entendimiento del lector. Una belleza.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://laisladesiltola.es/catalogo/aforismos/aerolitos/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8472" src="/wp-content/uploads/2019/02/Cubierta-Aerolitos-e1550238344242.jpg" alt="Cubierta Aerolitos" width="300" height="420" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://laisladesiltola.es/catalogo/aforismos/aerolitos/" target="_blank"><em><strong>AEROLITOS</strong></em></a><br />
<strong>Carlos Edmundo de Ory</strong><br />
La isla de Siltolá</p>
<p> </p>
<p>De las revistas de historia militar pasaron a los libros del mismo género, y aunque han sacado los pies del nicho con títulos prodigiosos como <a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas/numero/teenage-la-invencion-de-la-juventud-1875-1945-jon-savage/" target="_blank"><em>Teenage. La invención de la juventud 1875–1945</em></a> de <strong>Jon Savage</strong>, <a href="https://www.despertaferro-ediciones.com" target="_blank"><strong>Desperta Ferro</strong></a>, que este año cumple diez años, sigue sobre todo dando nueva vida a un género historiográfico hasta hace poco estigmatizado y cautivo de aficionados. Una de sus últimas aportaciones es <a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas/numero/plata-sangre-conquista-imperio-inca-guerras-civiles-peru/" target="_blank"><em>Plata y Sangre. La conquista del imperio inca y las guerras civiles del Perú</em></a>, del catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Barcelona <strong>Antonio Espino</strong>. Una aproximación actualizada, desde la óptica de la nueva historia militar, a unos hechos extraordinarios, la conquista del Estado más poderoso de América por Pizarro, Almagro y poco más de un centenar de soldados, y las peripecias y enfrentamientos posteriores entre ellos por el dominio del territorio, auténticas guerras civiles que diezmaron a la primera generación de conquistadores.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas/numero/plata-sangre-conquista-imperio-inca-guerras-civiles-peru/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8473" src="/wp-content/uploads/2019/02/Plataysangre-portada-e1550238521176.jpg" alt="Plataysangre-portada" width="300" height="457" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas/numero/plata-sangre-conquista-imperio-inca-guerras-civiles-peru/" target="_blank"><em><strong>PLATA Y SANGRE</strong></em></a><br />
<strong>Antonio Espino López</strong><br />
Desperta Ferro</p>
<p> </p>
<p>La escritora irlandesa <strong>Maggie O’Farrell</strong> es autora de tantas novelas como vidas tiene el gato, pero tiene muchas más vidas que las proverbiales siete de nuestro querido felino doméstico. Hasta diecisiete «roces con la muerte» describe en este originalísimo <a href="http://www.librosdelasteroide.com/-sigo-aqui" target="_blank"><em>Sigo aquí</em></a> que ofrece Libros del Asteroide en traducción de <strong>Concha Cardeñoso</strong>. Una grave enfermedad infantil y los efectos de sus secuelas neurológicas; un chapuzón adolescente que casi termina en ahogamiento o un baño que parecía plácido en las revueltas aguas de una playa del Índico; un rato vertiginoso como voluntaria de un lanzador de cuchillos, el casi atropello de un camión, un golpe fatal de maletero esquivado por la mínima, un asalto a punta de machete en Chile, un encuentro con un excursionista asesino, un vuelo a Hong Kong que parecía abocado a estrellarse, una cesárea complicada, un aborto… ¿Increíble? Pero cierto. No sabemos si O’Farrell tiene un magnetismo particular para las experiencias cercanas a la muerte o simplemente la capacidad de reconocerlas, aislarlas y componer con ellas esta suerte de autobiografía forense de una superviviente caminando por el abismo. Ella se reconoce a sí misma en sus encuentros, afortunadamente frustrados, con el acabose, e invita al lector a reflexionar sobre sus propios momentos críticos y abrazarse a la vida con nuevos bríos.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.librosdelasteroide.com/-sigo-aqui"><img class="aligncenter size-full wp-image-8474" src="/wp-content/uploads/2019/02/Sigo-aquii-e1550238611589.jpg" alt="Sigo aquii" width="300" height="481" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.librosdelasteroide.com/-sigo-aqui" target="_blank"><em><strong>SIGO AQUÍ</strong></em></a><br />
<strong>Maggie O’Farrell</strong><br />
Libros del Asteroide</p>
<p> </p>
<p>Leemos <strong>Spinoza</strong> y <em>best seller</em> en una misma portada, la de este <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-milagro-spinoza/288278" target="_blank"><em>El milagro Spinoza</em></a> de <strong>Frédéric Lenoir</strong> editado por Ariel, y parece un milagro en sí mismo. Lo que no consigan los franceses… –lo cuenta <strong>Óscar Caballero</strong> en un amplio reportaje para <a href="/2019/02/vazquez-montalban-lo-popular-y-lo-culto/" target="_blank">el último número de LEER</a>: el libro sigue siendo una religión en Francia–. El título es una provocación, en tanto que no hay milagros para Spinoza: su obra consagra la razón como argumento universal. Pero lo de Spinoza es <em>milagroso</em> para Lenoir porque fue capaz de producir una obra revolucionaria en una vida muy corta, y presentar una ruptura radical con el pensamiento anterior en un contexto poco propicio. Superó el pesado legado teológico, pero también a su maestro Descartes. Fue una osadía intelectual atreverse a integrar bajo el imperio de la razón ética y metafísica, lo material y lo espiritual. «Tomando la razón como único criterio de la verdad, se coloca de golpe en lo universal y lo intemporal», dice Lenoir, y <strong>su capacidad para iluminar nuestra inteligencia y aplacar nuestro corazón sigue vigente</strong>. Proclamar el orden de lo real fundó el futuro. Y su legado es digno de ser esgrimido hoy –cuando, por ejemplo, la expresión colectiva de los sentimientos y las pasiones amenaza la convivencia–. Es lo que hace Lenoir con este libro, una nueva referencia en lo que ya es todo un subgénero, la filosofía de los grandes autores compendiada, y en ocasiones aplicada a las contradicciones del mundo actual. Reemplazo plausible de la autoayuda.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-milagro-spinoza/288278"><img class="aligncenter size-full wp-image-8476" src="/wp-content/uploads/2019/02/9788434429666-e1550239419991.jpg" alt="9788434429666" width="300" height="460" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-milagro-spinoza/288278" target="_blank"><em><strong>EL MILAGRO SPINOZA</strong></em></a><br />
<strong>Frédéric Lenoir</strong><br />
Ariel</p>
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		<title>Algunos buenos libros (iii)</title>
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		<pubDate>Fri, 08 Feb 2019 10:40:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[César Aira cumple 60 años el próximo 23 de febrero, y Literatura Random House lo celebra con dos libros que gustarán mucho a sus lectores. En Ariel Magnus, Ideario Aira ofrece… No, perdón: en Ideario Aira, Ariel Magnus ofrece un curioso repertorio de las ideas que aparecen en las ficciones del escritor argentino. Ocurrencias, píldoras, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>César Aira</strong> <strong>cumple 60 años</strong> el próximo 23 de febrero, y <strong>Literatura Random House</strong> lo celebra con dos libros que gustarán mucho a sus lectores. En <em>Ariel Magnus</em>, Ideario Aira ofrece… No, perdón: en <a href="https://www.megustaleer.com/libros/ideario-aira/MAR-016092" target="_blank"><em>Ideario Aira</em></a>, <strong>Ariel Magnus</strong> ofrece <strong>un curioso repertorio de las ideas que aparecen en las ficciones del escritor argentino</strong>. Ocurrencias, píldoras, intuiciones, caprichos de la imaginación que aparecen durante el proceso de escritura y que no duda en dejar caer en sus textos aunque nada tengan que ver con lo que viene contando, como a quien le urge anotar algo para no olvidarlo, solo que en este caso ante el sorprendido lector. Y un lector devoto que también es escritor como Ariel Magnus, que en 2007 ganó el premio La Otra Orilla con <em>Un chino en bicicleta </em>y Aira como presidente del jurado, se ha empeñado en recolectarlas, refundirlas y ofrecerlas alfabéticamente para hacer este diccionario que les da «la autonomía que su genialidad merece». Y en el que quizá podría figurar la fantasía sobre la confusión de un autor y un título que nos ha sugerido el diseño de la portada del libro y que torpemente hemos esbozado más arriba. En la P de Perdón.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.megustaleer.com/libros/ideario-aira/MAR-016092"><img class="aligncenter size-full wp-image-8434" src="/wp-content/uploads/2019/02/RH34987-e1549621749349.jpg" alt="RH34987" width="300" height="511" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="https://www.megustaleer.com/libros/ideario-aira/MAR-016092" target="_blank">IDEARIO AIRA</a></strong></em><br />
<strong>Ariel Magnus</strong><br />
Literatura Random House</p>
<p> </p>
<p>Seguro que <em>Magnus Ideario </em>ha gustado y mucho a <a href="https://twitter.com/villalobosjpe" target="_blank"><strong>Juan Pablo Villalobos</strong></a>, uno de los grandes entusiastas de Aira, aunque su relación comenzara de manera un tanto <em>airada</em> (…). En 2001 el escritor mexicano estudiaba Letras en la Universidad Veracruzana. Cuando le quedaban pocas páginas para terminar la primera novela que leyó del argentino, la arrojó violentamente contra una pared. Aquello <strong>desafiaba el orden y las convenciones de la literatura que le había gustado hasta la fecha</strong> y que le había llevado a estudiar Letras y querer ser escritor. Pero sólo un año después Villalobos era becario de un proyecto de investigación sobre la obra de Aira. <strong>La repulsión había mutado en veneración</strong> y enseguida en una verdadera obsesión por encontrar todas sus obras, por breves e inaccesibles que fueran. Ahora Villalobos ve premiada esa dedicación seleccionando y prologando <a href="https://www.megustaleer.com/libros/diez-novelas-de-csar-aira/MES-105573" target="_blank"><em>Diez novelas de César Aira</em></a>, algunas descatalogadas y de difícil acceso, para celebrar a este maestro argentino tan ajeno a la tradición del Boom que había alentado al joven Villalobos, deudor de las vanguardias, deseoso ante todo de «escribir algo nuevo» contra el imperativo de «escribir bien» («Buscar lo nuevo y lo raro en la obra artística no es la tarea frívola y vanidosa que parece ser, en primer lugar porque no se trata de buscar sino de haber encontrado», escribe Aira, y cita Villalobos, en <a href="https://www.megustaleer.com/libros/cumpleanos/MES-007759" target="_blank"><em>Cumpleaños</em></a>. Y con esa idea podría participar <em>airasamente </em>en ese recurrente debate realismo/experimentalismo que hace poco ha reactivado<strong> Jekyll &amp; Jill</strong> con la edición de la brillante diatriba de <strong>Ben Marcus</strong> <em><a href="http://jekyllandjill.com/shop/la-literatura-experimental-amenaza-destruir-la-edicion-jonathan-franzen-la-vida-tal-la-conocemos/" target="_blank">Por qué la literatura experimental amenaza con destruir la edición, a Jonathan Franzen y la vida tal y como la conocemos</a> </em>seguida de un frenético texto que es casi un caso práctico de la cuestión a cargo de <strong>Rubén Martín Giráldez</strong>).</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.megustaleer.com/libros/diez-novelas-de-csar-aira/MES-105573"><img class="aligncenter size-full wp-image-8435" src="/wp-content/uploads/2019/02/ERH35403-e1549621795983.jpg" alt="ERH35403" width="300" height="505" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="https://www.megustaleer.com/libros/diez-novelas-de-csar-aira/MES-105573" target="_blank">DIEZ NOVELAS DE CÉSAR AIRA</a></strong></em><br />
<strong>César Aira</strong><br />
Literatura Random House</p>
<p> </p>
<p><a href="http://www.menoscuarto.es/libro/los-secretos-de-san-gervasio/" target="_blank"><em>Los secretos de San Gervasio</em></a> era una aventura desconocida de Sherlock Holmes hasta que en 1994 le fue revelada a <strong>Carlos Pujol</strong>. Su caso barcelonés –¿quién mató al señor Turull?– es <strong>el único fracaso en el expediente del detective más famoso de la historia de la literatura</strong>. Por eso Holmes rogó al doctor Watson que no lo incluyera en sus crónicas. Aunque la pareja volvió a Baker Street sin esclarecer el caso, dejó material abundante para que un novelista local, el mismo que les había atraído a la Ciudad Condal, don Alejo Casavella, pergeñara uno de sus libros. «El primer autor español de novelas de sucesos misteriosos» deseaba que fuera Holmes quien resolviera el crimen de la novela que estaba escribiendo, aun a riesgo de convertir al detective en personaje de ficción. Pero en tanto que unos y otros resuelven su condición de personas o personajes aparece el fiambre de Turull cerca del Tibidabo. «Pujol, como <strong>Cervantes</strong> con las de caballería, hace <strong>una parodia de todas las novelas de detectives</strong>, pero no renuncia en <em>Los secretos de San Gervasio</em> a hacer una de ellas, y echa mano de rocambolescas circunstancias, increíbles deducciones o camelísticas coincidencias para ridiculizar a su gusto los excesos del género», cuenta <strong>Andrés Trapiello</strong> en el prólogo de este divertimento exquisito que Menoscuarto recupera 25 años después de su primera publicación, con un artículo del propio Pujol, a modo de epílogo, sobre la novela policíaca, publicado en 1973 en <a href="http://www.elciervo.es" target="_blank"><em>El Ciervo</em></a>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.menoscuarto.es/libro/los-secretos-de-san-gervasio/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8436" src="/wp-content/uploads/2019/02/978841574056-e1549621851771.jpg" alt="cub_SANGERVASIO_MaquetaciÛn 1" width="300" height="450" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="http://www.menoscuarto.es/libro/los-secretos-de-san-gervasio/" target="_blank">LOS SECRETOS DE SAN GERVASIO</a></strong></em><br />
<strong>Carlos Pujol</strong><br />
Menoscuarto</p>
<p> </p>
<p><strong>Marcos Ordóñez</strong> es un escritor valioso, cristalino y versátil, autor de novelas y de <em>noficciones</em> excelentes, su excepcional <a href="http://www.librosdelasteroide.com/-big-time-la-gran-vida-de-perico,1273" target="_blank"><em>Big Time</em></a>, hijo a su vez de <a href="https://elpais.com/cultura/2006/01/25/actualidad/1138143601_850215.html" target="_blank"><em>Beberse la vida</em></a>, libro sobre los años españoles de <strong>Ava Gardner</strong> que retrata el Madrid de su época con una riqueza, una sutileza y una honestidad de las que <a href="https://ardemadrid.movistarplus.es" target="_blank">esa serie reciente</a> tan estética carece. Ahora publica <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/una-cierta-edad/9788433998699/NH_620" target="_blank">este dietario</a> de entre 2011 y 2016. Se decide a hacerlo con la esperanza de que cumpla lo que él como lector gusta de encontrar: variedad y libertad. Sus motivos: «Tratar de sujetar lo que escapa del paso de los días, pensar con un poco de calma, y correr en libertad, jugando con tonos y géneros»: una definición plausible de dietario. No encontrará el lector <em>verdades</em> aforísticas –«me resultan pomposas y, peor, absolutistas»– ni maliciosos ataques personales, con o sin sigla –«no me seducen los ajustes de cuentas, enmendarle la plana a este o al otro»–. Sí algunos textos que nacieron en el dietario y acabaron en el diario, <em>El País</em> en este caso. Ordóñez llevó un cuaderno a primeros de los 90 y otro en la segunda mitad de los 2000 que nunca han visto la luz. A la tercera va la vencida y se atreve a compartirlo. Quizá la decisión forme parte de la constatación que da título y comienzo al libro.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/una-cierta-edad/9788433998699/NH_620"><img class="aligncenter size-full wp-image-8437" src="/wp-content/uploads/2019/02/ae4c1fd7c68518b830e7cc092b1adc9b738d4955-e1549621901297.jpg" alt="ae4c1fd7c68518b830e7cc092b1adc9b738d4955" width="300" height="470" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/una-cierta-edad/9788433998699/NH_620" target="_blank">UNA CIERTA EDAD</a></strong></em><br />
<strong>Marcos Ordóñez</strong><br />
Anagrama</p>
<p> </p>
<p>Nos asomamos al interior de <em><a href="http://aticodeloslibros.com/index.php?id_product=155&amp;controller=product" target="_blank">El romántico incurable</a> </em>con el temor inconfesable de encontrar pautas de comportamiento reconocibles en sus diez <em>historias de locura y deseo</em>. <strong>Frank Tallis</strong>, prestigioso psicólogo clínico y escritor británico de artículos y monografías sobre la materia, es también autor de novelas. En este libro funde ambas identidades para relatar esta <strong>colección de casos clínicos reales donde el amor se expresa en términos patológicos</strong>. Es el caso de Paul, el romántico incurable del título, que se aferra al amor por la mujer que le ha dejado porque aquello le hacía creerse inmortal, o de la paciente que se enamora obsesivamente de su dentista después de una operación, o del hombre casado que se acostó con 3.000 prostitutas por el placer del cortejo, de la anciana enamorada del espectro de su esposo o el <em>buen pedófilo</em> que nunca lleva a cabo su pulsión enfermiza. Enseguida pensamos en algunos libros de <strong>Oliver Sacks</strong>. A veces el amor puede ser un paseo por el abismo de la locura, y quizá estos casos extremos nos prevengan de nuestras propias visitas al precipicio.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://aticodeloslibros.com/index.php?id_product=155&amp;controller=product"><img class="aligncenter size-full wp-image-8438" src="/wp-content/uploads/2019/02/338-e1549621945567.jpg" alt="338" width="300" height="453" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="http://aticodeloslibros.com/index.php?id_product=155&amp;controller=product" target="_blank">EL ROMÁNTICO INCURABLE</a></strong></em><br />
<strong>Frank Tallis</strong><br />
Ático de los Libros</p>
<p> </p>
<p>En 1857, un <strong>Herman Melville</strong> desalentado por los sinsabores de la vida, asociados casi todos al fracaso de <em>Moby Dick</em>, <strong>emprende viaje a Jerusalén.</strong> En su escala en Liverpool visita a <strong>Nathaniel Hawthorne</strong>, que en su diario deja testimonio del estado de ánimo de su amigo: «Está mucho más sombrío que la última vez». Y acerca de sus sentimientos religiosos: «<strong>No puede ni creer ni hallar sosiego en el hecho de no creer</strong>. Y es demasiado honesto y valiente como para no tratar de hacer ni una cosa ni la otra». Igual que anticipó la novela moderna, Melville anuncia la angustia y las contradicciones del ser humano en la era de la muerte de Dios. Las de un «lector consumado de la Biblia y habitante de una religiosidad escéptica», en palabras de <a href="http://www.fjavierexpositolorenzo.es" target="_blank"><strong>Francisco Javier Expósito</strong></a>, que muy oportunamente ha trenzado el viaje de Melville con su propia peregrinación a Tierra Santa en marzo de 2017 acompañado de dos carmelitas y una heterogénea decena de peregrinos con motivaciones de lo más diversas. El resultado es <em><a href="https://www.lahuertagrande.com/publicacion/somos-tierra-santa-la-paz-de-meville/" target="_blank"><strong>¡Somos tierra santa! La paz de Melville</strong></a> </em>(<strong>La Huerta Grande</strong>), un original libro de viajes que reconstruye el periplo interior y exterior de Melville y los episodios de la historia sagrada acaecidos en lugares como Jaifa, Muhraka, Nazaret, el Lago Tiberiades, el desierto de Judea, Belén o Jerusalén desde la honda y particular espiritualidad de Expósito. <strong>Un excelente pórtico para adentrarse en el bicentenario del nacimiento de Melville</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.lahuertagrande.com/publicacion/somos-tierra-santa-la-paz-de-meville/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8439" src="/wp-content/uploads/2019/02/Portada-583x814-e1549621998610.jpg" alt="somostierrasanta" width="300" height="419" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><strong><a href="https://www.lahuertagrande.com/publicacion/somos-tierra-santa-la-paz-de-meville/" target="_blank">¡SOMOS TIERRA SANTA! LA PAZ DE MELVILLE</a></strong><br />
<strong>Francisco Javier Expósito Lorenzo</strong><br />
La Huerta Grande</p>
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