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	<title>Revista leer &#187; Pepe Ribas</title>
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	<description>La revista decana de libros y cultura</description>
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		<title>Madrid en la fil: indignados y posmodernos</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Nov 2017 17:54:02 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">Se quiere “llevar la efervescencia” actual de Madrid –en palabras de <strong>Luis Cueto</strong>, coordinador general de la Alcaldía– a la 31ª edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Si el Madrid de los 80 trasladó a la creación artística su sexo sin miedos y su reacción a la crisis, la contestación a los recortes de los últimos años se ha visto más en las calles y menos en los garitos. “Es un movimiento –dice <strong>Ernesto Castro</strong>, moderador de la mesa redonda <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/accion-y-reaccion-madrid-al-limite/" target="_blank"><em>Acción y reacción. Madrid al límite</em></a> (26 de noviembre) y participante del encuentro <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/cultura-e-indignacion/" target="_blank"><em>Cultura e indignación</em></a> (28 de noviembre), ambos en el pabellón madrileño de la FIL– que desde el comienzo estaba inspirado en la literatura, aunque sea pseudoensayo, como es el caso de <strong>Stéphane Hessel</strong>. No ha habido movimiento social en Europa que haya tenido tanto respaldo intelectual de todo tipo como el caso del 15-M, ni la <em>Nuit debout</em> ni lo que sucedió en la plaza Syntagma”.</p>
<p style="text-align: left;">Quizá fue esa la protesta que rehuyeron los artistas de la Movida, defendida desde las fotos de <strong>Miguel Trillo</strong> y denostada por quienes vieron en ella un experimento de <em>sedación</em> promovido desde las instituciones públicas. Rebeldía descafeinada, enfundada en los ropajes excesivos de <strong>Tino Casal</strong>. Ya ha pasado el tiempo necesario para desmitificarlo, como hizo La Felguera Ediciones con <a href="http://www.lafelguera.net/web/la-movida-modernosa.html" target="_blank"><em>La Movida Modernosa</em></a>, y ha dejado de ser peligrosa su reivindicación, tanto como para que <strong>Cristina Cifuentes</strong> quiera resucitar su espíritu en un nuevo centro cultural. Sobre si existe un relato cultural recuperable, más allá del <em>petardeo</em>, Ernesto nos aclara: “<strong>La Movida es el ejercicio pleno de la posmodernidad como la ruptura de todo canon</strong> y la proliferación de poéticas individuales que no son posibles de subsumir bajo una misma categoría. En ese sentido habría que celebrarlo, porque no fue la construcción de un paradigma que todo lo engloba, como la poesía de la experiencia, la Generación del 27 y todo ese tipo de generaciones que crean como una sombra contra la cual deben luchar los seguidores. El rechazo a la Movida es institucional, académico y más bien político que de tipo cultural o de índole literaria”. Su padre, el crítico de arte <strong>Fernando Castro Flórez</strong>, comisario asimismo en esta FIL, asegura: “Para gente como yo que por edad vivió la Movida he comprobado que en España nos parece que <strong>es una gran cursilada descalificarla completamente como una cultura institucionalizada o subvencionada</strong> políticamente por el Ayuntamiento de <strong>Enrique Tierno Galván</strong> y, sin embargo, en el extranjero se considera un fenómeno digno de analizar. Hay muchísima bibliografía americana sobre la Transición, sobre lo que supuso la Movida, sobre qué había de político y de despolitizado en ella y en qué medida fue una especie de momento pop en que la ciudad de Madrid da su versión particular del pop. Lo hace con tres décadas de <em>décalage</em>, es decir, el pop ya está más que asumido institucionalmente en todo el ámbito internacional, pero la anomalía del franquismo hace que la cultura juvenil y popular llegue en los años 80”.</p>
<h5 style="text-align: left;">Movida y removida</h5>
<p style="text-align: left;">¿Y cómo se le explica al público mexicano lo que significó la Movida, un movimiento concebido para contradecir todo lo estatuido sobre lo que se podía crear, en todos los ámbitos frente a la aburrición de la canción protesta? ¿Interesa tanto allí cómo y a quién le sacaban la lengua en los escenarios? Pues parece que sí. Más allá de la extraordinaria vigencia de la música de la Movida en toda América Latina o de que en México <strong>Pablo Iglesias</strong> fuera en su momento “una <em>rock star</em> y haya fenómenos políticos a la manera de Podemos”, como afirma el autor de <em>Estética a golpe de like, </em>nos siguen de cerca y con interés. “<strong>España y México –nos cuenta Ernesto Castro– se parecen mucho más de lo que uno cree a primera vista</strong>, sobre todo teniendo en cuenta la hermandad que hubo tras la Guerra Civil motivada por el exilio republicano, la importancia que se concede allí a los filósofos exiliados como<strong> José Gaos</strong>, <strong>María Zambrano</strong> y el análisis o la literatura que se ha generado a partir de movimientos sociales como periodos revolucionarios”.</p>
<p style="text-align: left;">Pero para sorpresa de quien no conozca los gustos mexicanos, el seguimiento de nuestros héroes de la Movida no es cosa de nostálgicos o estudiosos de la posmodernez, pues su espíritu sigue vivo en las calles. Ernesto nos confiesa que el único hotel en el que ha escuchado por el hilo musical <em>Maquíllate</em> de Mecano fue en Guanajuato, lo que le hizo pensar que la Movida madrileña está más viva en México que en Madrid: “Del mismo modo que en España hubo un dominio cultural del franquismo durante cuarenta años, ellos tuvieron la cultura oficial del PRI, y sobre todo en el ámbito de la pintura empiezan a surgir personajes que tienen planteamientos distintos. La estética, o por lo menos el uso intermedial de las técnicas pictóricas, escultóricas, artísticas, es relativamente similar a lo que podría ser <strong>Ouka Lele</strong>. Con sus matices se produjeron tanto en España como en México fenómenos artísticos, en realidad de segundo nivel o de muy poco valor estético, pero que no obstante supusieron una ruptura y tuvieron una relevancia por lo menos interna importante en la apertura de posibilidades”.</p>
<p style="text-align: left;">Esas otras formas de hacer ciudad de los rebeldes que coparon las salas de ensayo, los bares, en Madrid tenían mucho de lúdico. Ni <strong>Fabio</strong> ni <strong>Pedro</strong> ni Kaka de Luxe, o Los Zombies con su estética estridente y ecléctica, jugaron a otra cosa que no fuera la ruptura de códigos. Una permisividad medioambiental que permitió la convivencia de Los Nikis y La Polla Records, en las antípodas ideológicas, que hoy enmiendan <strong>los representantes de la <em>indignación</em>, más afines a la decantación que al cante</strong>, salvo excepciones como la de <strong>Monedero</strong> y sus fandanguillos.</p>
<p style="text-align: left;">El anverso de la cultura despreocupada de los 80 lo tenemos en los protagonistas de las sentadas en las plazas públicas, de ahí que Fernando Castro, responsable de exposiciones como <em>La extraña comunidad de la columna</em>, haya optado por <strong>enfrentar en la FIL dos tipos de rebeldía, la amable, histriónica, cutre y glam, frente a la “transcaspa de tendencia viejuna”</strong>: Madrid “tiene esa cosa de ser un espacio culturalmente muy contradictorio. Recordar la Movida y los indignados no es para hacer la crónica de dos fracasos, sino de dos momentos de intensidad y también para entender qué está pasando hoy. <strong>Lo que me interesaba de llevarlos al mismo tiempo es que uno critica al otro</strong>, porque evidentemente el movimiento de los indignados, entre otras cosas, es un cuestionamiento de la cultura de la Transición. Mi generación es la de los nihilistas hedonistas o lúdicos o de los nietzscheanos dionisíacos, la primera que se consolida después de la Transición. <strong>Somos contemplados por los indignados como unos cínicos</strong>, gente que buscó instalarse en la institución cultural, que abandonó toda posición crítico-política en beneficio del mercado”. Si su generación, la de los 80, le pareció “divertida, aunque cultural, simbólicamente, pictóricamente me parecía escandalosamente floja, cuando no deliberadamente cursi o absolutamente kitsch, el movimiento de los indignados me sigue pareciendo muy revelador, un fenómeno que, menos mal, sacó al país de una atonía en la que no pasaba nada, que es la forma en la que la política corrupta puede continuar. <strong>Los herederos de la Movida son tan funestos como los capitalizadores del 15-M</strong>; la lectura de que el 15-M es Podemos me parece una de las usurpaciones más grandes que ha podido existir”.</p>
<h5 style="text-align: left;">De palafrenes y opositores</h5>
<p style="text-align: left;">¿Quiénes estarán al pasar lista, quién falta en la FIL? <strong>¿Son los motores económicos o la ideología los que han dejado en tierra a firmas conocidas de la literatura?</strong> “Sí sé que constituir la delegación madrileña no ha sido fácil. Ha habido muchos que no querían ir y la opción que se ha tomado incluye mucha gente joven que no tiene mucho que ver con esas dinámicas un poco extrañas.<strong> Los <em>big names</em> como Marías y todos estos no han bajado al arroyo</strong>; parece ser que para ellos viajar a la FIL no es importante, que su importancia tiene, creo yo”, reconoce Fernando Castro. Le preguntamos abiertamente si en ese no querer ir hay algo de no querer ir con <span style="text-decoration: underline;">este</span> (recalcamos) Ayuntamiento: “Pues tal vez. En el caso de Marías, a lo mejor tiene que ver con que no hay palafreneros, que no lo llevan en un palanquín, que yo creo que si pudiera ir desde aquí hasta allí transportado en una alfombra roja interminable que surcara por encima del Atlántico y fuera recibido con clarines como si fuera el retorno de <strong>Rubén Darío</strong>, pues seguramente iría.<strong> Hay personajes en la literatura y en la cultura española que son de un atrabiliario que flipas</strong>”, dice socarrón. Aunque para Ernesto, autor de <a href="http://www.alphadecay.org/libro/contra-la-postmodernidad/" target="_blank"><em>Contra la posmodernidad</em></a>, la deserción de semejante cita es ante todo la pérdida de una oportunidad: “Si uno tuviera que medir la importancia cultural de un país en términos demográficos, evidentemente<strong> la cabeza cultural de la hispanidad es México</strong>. Guadalajara es además mucho más que México, con la importancia que tiene ser la segunda feria después de Frankfurt. Es una especie de nodo de todo lo que se va a publicar en Iberoamérica y donde España cumple un papel esencial, porque se puede decir que el <em>boom</em> literario de los 60 es una invención de Seix Barral como el siguiente de <strong>Bolaño</strong>, <strong>Villoro</strong> y compañía es una invención de Anagrama. Hay que recordar que esto no es tampoco otra cosa que una feria y que al fin y al cabo lo que va a hacer cada cual de una manera más o menos velada es intentar colocar su pastel. Allí van a contar la novela que acaban de escribir o que están a punto de publicar. Es un mercadillo más que una gran exposición universal donde Madrid se presenta al mundo”.</p>
<p style="text-align: left;">Y el modo de hacerlo es a través de su producción literaria, pues como afirmó <strong>Manuela Carmena</strong> “los libros explican por qué la ciudad es como es”. Para saber leer las raíces de la gestación del nuevo Madrid que nació con la Movida, el <em>destacamento</em> cultural madrileño en Guadalajara se apoya en los que retrataron esa ciudad que quiso, en los años locos, conquistar la luz, para cambiar el mundo, volviendo a <strong>León Felipe</strong>, que con su <em>Ganarás la luz</em> enmarca la presencia de Madrid como ciudad invitada en la FIL. Nada más actual que sus versos de <em>Español del éxodo y del llanto</em>: “Ya no hay patria. La hemos matado entre todos: / Los de aquí y los de allá”.</p>
<p style="text-align: right;"><em><strong>ALICIA GONZÁLEZ</strong></em></p>
<figure id="attachment_7688" style="width: 690px;" class="wp-caption aligncenter"><a href="/wp-content/uploads/2017/11/38474369902_5a52fc5965_o.jpg"><img class="size-large wp-image-7688" src="/wp-content/uploads/2017/11/38474369902_5a52fc5965_o-1024x683.jpg" alt="Intervención del colectivo madrileño Boa Mistura en la Colonia Unidad Habitacional Independencia de Guadalajara con motivo de la FIL 2017." width="690" height="460" /></a><figcaption class="wp-caption-text">Intervención del colectivo madrileño Boa Mistura en la Colonia Unidad Habitacional Independencia de Guadalajara con motivo de la FIL 2017.</figcaption></figure>
<h3 style="text-align: left;"><em>De Pata Negra<br />
</em></h3>
<p style="text-align: left;">Borja Martínez</p>
<p>¿Otra vez, todavía, la Movida? Quizá tenga sentido, teniendo en cuenta la genealogía mexicana del término que con documentada intuición formuló el añorado editor de LEER <strong>José Luis Gutiérrez</strong> en un pasaje de su libro <em>Días de Papel</em>: “Parece como si la fijación freudiana de algunos dirigentes socialistas con el fenómeno del PRI mexicano, que <strong>Vargas Llosa</strong> definiera como <em>la dictadura perfecta</em> (…), les llevara a adoptar algunas de las expresiones y señas de identidad de los mexicanos, como la frase célebre <em>El que se mueve no sale en la foto</em>, una de las más conocidas de todas las acuñadas por el agudo sentido del humor de los aztecas. Porque la palabra <em>movida</em> también es de procedencia mexicana y su primera aparición conocida en España se produce en sendos monólogos de Mario Moreno, <strong>Cantinflas</strong>, en una de sus películas, <em>El señor fotógrafo</em>, estrenada el año 1958, veinticinco años antes de que la expresión eclosionara en la primavera socialista madrileña”.</p>
<p>Aquel invento, y este es un punto en el que se ponen de acuerdo los críticos de la llamada Cultura de la Transición, fue uno de los puntales del proyecto de dominación cultural con el que el PSOE se presentó a la hora de tomar el poder, tal y como ha dejado dicho, entre otros, <strong>Gregorio Morán</strong>, que en su libro <em>El cura y los mandarines</em> enunciaba su particular <em>Teoría de la ilustración</em>: “El PSOE viene a ilustrar y su política ilustrada es absolutamente memorable. Por primera vez hay un Gobierno que invierte en comprar inteligencia y compra a prácticamente la totalidad de la inteligencia española”.</p>
<p>Y en eso abundaba <strong>Pepe Ribas</strong>, redivivo él y su <em>Ajoblanco</em>, <a href="/2017/08/ajoblanco-3-0-utopia-contra-el-miedo/" target="_blank">en conversación con LEER este verano</a>: “Esa cultura domesticada por el socialismo, institucionalizada, sobre todo a partir del referéndum de la OTAN, ha sido capitaneada por el mundo de Prisa, que ha sido nefasto. Ha querido dominar el cine, los libros, la producción de literatura y de ensayo, la opinión, la radio; ha intentado dominarlo todo”.</p>
<p>Sirva este largo preámbulo de citas encadenadas  para esclarecer el <em>bicho</em>, la levadura si se quiere, que condiciona la receta del programa madrileño en la FIL. Por las razones que sea –escasez de recursos humanos, insuficiencia del millón de euros presupuestado, premura en los plazos– <strong>el Ayuntamiento <em>del cambio</em> no ha podido escapar de la inercia y le ha salido un programa “clásico”</strong>, en palabras de la propia alcaldesa, que lógicamente no puede ser más explícita. A nosotros se nos ocurre otra definición más gráfica: el resultado es un programa <em>pata negra</em>. <strong>La nómina Prisa tiene una representación y un peso abrumadores</strong>: estarán con papel destacado el exdirector de <em>El País</em> <strong>Jesús Ceberio</strong>, el director en ejercicio, <strong>Antonio Caño</strong>, el inevitable <strong>Juan Cruz</strong>, y también <strong>Javier Rodríguez Marcos</strong> y <strong>Manuel Rodríguez Rivero</strong>, por no citar (están más abajo) a los autores con mayor o menor vinculación con la casa que también pisarán Guadalajara, casi todos con méritos literarios suficientes, todo sea dicho. Pero el predominio es altamente sospechoso, y tiene momentos estelares como el mano a mano <strong>Luis García Montero</strong>-<strong>Almudena Grandes</strong>, bajo el título <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/poesia-y-prosa-amor-y-matrimonio/" target="_blank"><em>Poesía y prosa, amor y matrimonio</em></a>, que haría las delicias del comando irredento de <em>La Fiera Literaria</em>. <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2017-04-17/carmena-adjudicacion-stand-madrid_1366475/" target="_blank">Tampoco es casual</a> que el arquitecto del pabellón madrileño, el por otro lado notable <strong>Alberto Campo Baeza</strong>, sea el mismo que proyectó la casa madrileña del comisario general de Madrid en la Feria, <strong>Paco de Blas</strong>, que ya como responsable de Cultura del Cervantes de Chicago le organizó allá por 2003 una exposición antológica.</p>
<p>Sirva todo esto para ilustrar algo que nos viene preocupando en LEER, y que no es otra cosa que<strong> la contumacia de ese modelo cultural</strong> que ni siquiera las <em>fuerzas del cambio</em> del Ayuntamiento de Madrid, ni las más radicales ni las bienintencionadas, han sido capaces de desactivar.</p>
<p>El resultado es un programa que a costa de llevar a Guadalajara a algunos de los de siempre –ni siquiera a todos, y muchos de los mejores se han quedado fuera– ha desaprovechado, a nuestro juicio, la oportunidad de profundizar, no solo en la rica historia literaria de Madrid y en sus señas de identidad culturales, sino en los vínculos con México, que encuentran particularmente en el exilio republicano un lazo de oro. Por la infinidad de escritores extraordinarios como <strong>León Felipe </strong>(que inspira el lema de Madrid en la Feria, <em>Ganarás la luz</em>, y poco más), <strong>Max Aub</strong> o la <strong>Zambrano</strong>, por citar algunos, que enriquecieron desde el país hermano la cultura iberoamericana del siglo XX, pero también gracias a figuras como <strong>Rafael Giménez Siles</strong>, el malagueño fundador de la Feria del Libro de Madrid que a partir del 39 fundaría en su nueva patria un verdadero imperio editorial y librero, así como la Feria del Libro de México.</p>
<p><a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/exilio-espanol-mexico/" target="_blank">Apenas un encuentro</a> de cincuenta minutos –la duración estándar de todos ellos– organizado (30 de noviembre) por la Cátedra Vargas Llosa de <strong>Armas Marcelo</strong>, con clásicos como <strong>Pepe Esteban</strong> y <strong>Abelardo Linares</strong>, o la sesión sobre la <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/ayer-y-hoy-de-la-residencia-de-estudiantes/" target="_blank">Residencia de Estudiantes</a> (26 de noviembre) abordarán directa o indirectamente la cuestión. Un comité científico hubiera permitido que esa y otras posibilidades afloraran. Se me ocurre, por ejemplo, lo que un <strong>Gonzalo Santonja</strong> hubiera podido aportar. Santonja precisamente formó parte del contingente que en el año 2000, cuando España fue el país invitado de la FIL, viajó a Guadalajara. La nómina es más corta –la exigencia del programa ha crecido desde entonces tanto como la importancia de la Feria– pero aun así se nos antoja más completa y equilibrada que la que finalmente llevará Madrid. Por citar solo a algunos: Carlos García Gual, José Enrique Ruiz-Domènech, José María Merino, Juan Manuel de Prada, Enrique Vila-Matas, Felipe Benítez Reyes, Francisco Brines, Paloma Díaz-Mas, Antonio Gómez Rufo, María Luisa Balseiro, Eustaquio Barjau, José Luis Pardo, Fermín Cabal, Pedro Villora o Juan Mayorga, además de los ya fallecidos Claudio Guillén, Carlos Casares, Manuel Vázquez Montalbán, Eugenio Trías, Ángel González y José Hierro. De aquella expedición solo repite García Montero.</p>
<p><a href="http://www.madridganaraslaluz.com/wp-content/uploads/video/marwan_boamistura.mp4" target="_blank"><strong>Marwan</strong></a> representando esos nuevos caminos de la poesía que tanto espacio están dejando últimamente al <em>gato por liebre</em> o la presencia del superventas <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/participantes/blue-jeans/" target="_blank"><strong>Blue Jeans</strong></a> con el encuentro <em>Los lectores del futuro ya están aquí</em> –la formulación ominosa del título a lo <em>Poltergeist</em> quizá no sea inocente– son otros dos ejemplos de que había margen para hacer las cosas mejor.</p>
<p>Aún así, el programa cuenta con citas interesantes. Están los dos encuentros (<a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/madrid-los-mexicanos-piensan-mucho-en-ti/" target="_blank">26 de noviembre </a>y <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/madrid-ciudad-abierta/" target="_blank">1 de diciembre</a>) con escritores mexicanos e iberoamericanos –<strong>Jorge F. Hernández</strong>,<strong> Juan Carlos Chirinos</strong>, <strong>María Luisa Capella</strong>, <strong>Emiliano Monge</strong> y <strong>Antonio Ortuño</strong>– que han conocido o residido en Madrid, o las mesas consecutivas de <em>Realidad y relato</em>, moderadas por <strong>Adolfo García Ortega</strong> (30 de noviembre) con <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/realidad-y-relato-la-historia-interminable-hoy-i/" target="_blank"><strong>Andrés Ibáñez</strong> y <strong>Luis Magrinyá</strong> </a>y <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/realidad-y-relato-la-historia-interminable-hoy-ii/" target="_blank"><strong>Carlos Pardo</strong> y <strong>Ray Loriga</strong></a>, respectivamente. También las citas monográficas protagonizadas por <strong>Rosa Montero</strong> (29 de noviembre) <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/olvido-garcia-valdes-presentacion-explicacion-y-lectura/" target="_blank"><strong>Olvido García Valdés </strong></a>y <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/malas-intenciones/" target="_blank"><strong>Lorenzo Silva</strong></a>, este último en conversación con <strong>Marta Sanz </strong>(30 de noviembre), o el <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/la-mujer-en-la-novela-actual/" target="_blank">mano a mano</a> de <strong>Elena Poniatowska</strong> y <strong>Soledad Puértolas</strong> sobre la mujer en la novela actual (29 de noviembre). O la <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/programa/el-espanol-desde-las-dos-orillas/" target="_blank">mesa de traducción</a>, dentro de la sección de encuentros profesionales, con <strong>Miguel Sáenz</strong>, <strong>Pilar Adón</strong> y <strong>Carlos Fortea</strong> (27 de noviembre). <strong>Marcos Giralt</strong>, <strong>Vicente Molina Foix</strong>, <strong>Luisgé Martín</strong>, <strong>Andrés Barba</strong>, <strong>Mercedes Cebrián</strong>, <strong>Sergio del Molino</strong>, <strong>José Carlos Mainer </strong>o<strong> Antonio Orejudo</strong> son los autores que completan la nómina de relevantes.</p>
<p>En un programa literario débil gana peso el ciclo de <strong>Fernando Castro Flórez</strong> <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/?s=Algo+m%C3%A1s+que+palabras" target="_blank"><em>Algo más que palabras</em></a>, que “refleja las posiciones crítico-artísticas de los creadores más radicales y lúcidos del panorama madrileño”, y verdaderamente reúne buenos nombres en una propuesta más propia de una bienal artística: <strong>José Maldonado</strong>, el colectivo Democracia, <strong>Carlos Aires</strong>, Los Torreznos, la reciente premio Velázquez <strong>Concha Jerez</strong>, <strong>Cabello y Carceler </strong>o<strong> Carlos Garaicoa</strong>. También prometen las tres charlas del ciclo <a href="http://www.madridganaraslaluz.com/?s=Pensando+la+ciudad" target="_blank"><em>Pensando la ciudad</em></a> organizado por <strong>Marcos García</strong> de MediaLab Prado y <strong>Antonio Lafuente</strong> del CSIC. O la programación de cine, dividida en sesiones históricas y contemporáneas. En el que de nuevo se echa de menos una profundización en los vínculos de ambas cinematografías. <strong>Buñuel</strong> aparte, no hubiera estado mal ver algo de su estrecho colaborador<strong> Luis Alcoriza</strong>. El director de la hilarante <em>Mecánica nacional</em> volvió a España en los 80 para hacer una inquietante película, <em>Tac Tac</em> (1982), que estamos convencidos que <strong>Almodóvar</strong> vio antes de escribir <em>La piel que habito</em>. Otra vez la Movida, <em>nomás</em>. Se cerraría el círculo.</p>
<p><a href="/wp-content/uploads/2017/11/0001-22-e1509962100837.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-7638" src="/wp-content/uploads/2017/11/0001-22-e1509962100837.jpg" alt="0001 (2)" width="250" height="336" /></a></p>
<p><em><br />
Una versión de estos artículos aparece en el <strong><a href="/2017/11/leer-en-noviembre-madrid-protagonista-en-la-fil-guadalajara/" target="_blank">número de noviembre de 2017, 287</a></strong>, de la edición impresa de la <strong>Revista LEER</strong>.</em></p>
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		<title>Ajoblanco 3.0: utopía contra el miedo</title>
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		<pubDate>Mon, 07 Aug 2017 19:25:37 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Quedar a charlar con Pepe Ribas en el Café Gijón puede parecer un contrasentido. La mañana anterior ha presentado en el Teatro del Barrio, uno de los bastiones del Lavapiés insurgente, la tercera encarnación de su Ajoblanco acompañado de Carolina Espinoza, compañera de aventura editorial. Con sus cafés a 3,90, el vetusto Gijón no representa [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Quedar a charlar con <strong>Pepe Ribas</strong> en el Café Gijón puede parecer un contrasentido. La mañana anterior ha presentado en el Teatro del Barrio, uno de los bastiones del Lavapiés </span><i><span style="font-weight: 400;">insurgente</span></i><span style="font-weight: 400;">, la tercera encarnación de su </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> acompañado de <strong>Carolina Espinoza</strong>, compañera de aventura editorial. Con sus cafés a 3,90, el vetusto Gijón no representa precisamente la imagen de la contracultura que una vez más viene Ribas a defender y difundir. Pero la vida es contradicción y las apariencias engañan, y a estas mesas de mármol se ha sentado personal de todo pelaje. Y ahí sigue además, entrando a mano derecha, en placa y retrato, la figura tutelar de <strong>Alfonso</strong>, “cerillero y anarquista” y prestamista de los ludópatas de Madrid hasta su muerte en 2006.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;"><strong>“Me han pasado muchas cosas”, adelanta enigmático</strong> Ribas para explicar el regreso del </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajo</span></i><span style="font-weight: 400;">. Antes de despedirnos me contará lo de su rara enfermedad digestiva, que primero se diagnosticó terminal y luego trajo de cabeza a los más reputados especialistas de Barcelona; antes de que, después de mucho trasiego de pruebas y muestras, tres semanas de penicilina bastaran para acabar con la bacteria que se lo estaba comiendo por dentro. La inesperada curación coincidió con el lanzamiento de su último libro, la novela </span><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-encuentro-en-berlin/91907" target="_blank"><i><span style="font-weight: 400;">Encuentro en Berlín</span></i></a><span style="font-weight: 400;">, y en la presentación conoció a su pareja de hoy, y feliz de seguir vivo fue cuajando la idea de <strong>volver con su icónica revista para explicar estos tiempos raros</strong> en los que de repente el punto de vista libertario quizá se antoja la más plausible aproximación a nuestra realidad canibal. Para ello, <strong>a la usanza de los viejos tiempos, con gran tirada y ambición iberoamericana, vuelve el </strong></span><strong><i>Ajo</i></strong><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p style="text-align: left;">Y lo hace en edición <strong>impresa como una apuesta ética</strong>. “No es cierto que el papel no esté funcionando”, asegura Ribas. “En Francia, en Alemania, en Gran Bretaña, en EEUU funciona, porque son países normalizados, con una prensa crítica e independiente del poder. Aquí esto no ha pasado. Todo está al servicio del partido que manda, que se ha inventado la historia de España que más le ha convenido, o la historia de Cataluña que más le ha convenido. Y este es el gran problema: que la historia, la memoria, está secuestrada por el poder, y esto hay que romperlo. Y sólo se puede romper con papel. No se romperá nunca desde las pantallas, porque las pantallas no tienen influencia, u ofrecen influencias efímeras, como la de <strong>Pablo Iglesias</strong>, que por mucho que se mueva ya está en decadencia, y durará cuatro días”.</p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Pero esto no es Berlín, París o Nueva York, donde hay muchos kioscos, mucho papel… y mucho texto. Aquí parece que en papel sólo funciona el estilo de vida…</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Porque aquí hay que empezar de cero y crear cultura crítica, y además decir muy claramente y con mucha valentía que medios de cabecera como </span><i><span style="font-weight: 400;">El País</span></i><span style="font-weight: 400;"> o </span><i><span style="font-weight: 400;">La Vanguardia</span></i><span style="font-weight: 400;"> han dejado de tener sentido porque <strong>durante 35 años han sido poder, punto, no han sido periodismo, y han configurado una opinión pública enferma</strong> que ahora hay que sanear como sea. La decepción de Podemos y del post 15M nos está ayudando mucho a poder sanar esa configuración de la opinión pública, porque la gente ya no se cree nada. Si el papel no vende en España es porque desde hace 35 años la prensa escrita ha sido totalmente vampirizada por lo institucional y todo este clan que empieza por González, y que ha seguido el PP, y que de alguna manera se llama Cultura de la Transición.</span></p>
<h5 style="text-align: left;"><b>Una cultura ‘intransitiva’</b></h5>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Si a mediados de los 70 el primer </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> pretendía dar “voz a esa juventud que está harta de lo que hay”, representado entonces por los novísimos o la </span><i><span style="font-weight: 400;">Gauche Divine</span></i><span style="font-weight: 400;">, el </span><i><span style="font-weight: 400;">lo que hay</span></i><span style="font-weight: 400;"> de hoy quizá sea el estertor de la <a href="http://www.megustaleer.com/libro/ct-o-la-cultura-de-la-transicion/ES0114463" target="_blank"><strong>Cultura de la Transición</strong></a> mencionada por Ribas y formalizada críticamente por <strong>Guillem Martínez</strong>. Aquella cuya fundación <a href="/2014/10/moran-este-es-mi-libro-mas-duro-y-mas-brutal/" target="_blank">explicaba <strong>Gregorio Morán</strong> a LEER en 2014</a> con motivo de la publicación de su último libro irredento, </span><i><span style="font-weight: 400;">El cura y los mandarines</span></i><span style="font-weight: 400;">: “El PSOE vino a </span><i><span style="font-weight: 400;">ilustrar</span></i><span style="font-weight: 400;">, y su política ilustrada es absolutamente memorable. Por primera vez hay un Gobierno que invierte en comprar inteligencia y compra a prácticamente la totalidad de la inteligencia española”.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">En esta línea de análisis abunda Ribas: “Esa cultura domesticada por el socialismo, institucionalizada, sobre todo a partir del referéndum de la OTAN, ha sido capitaneada por el mundo de Prisa, que ha sido nefasto. Ha querido dominar el cine, los libros, la producción de literatura y de ensayo, la opinión, la radio; ha intentado dominarlo todo, señalando a los buenos y a los malos. Y creó una clase intelectual dependiente de las directrices de <strong>González</strong> y <strong>Cebrián</strong>. Estos dos señores han provocado un cataclismo, porque terminaron con las revistas independientes de cine, con las revistas independientes de literatura, de cualquier cosa. Ellos fundaron ese canon, que es lo que Guillem Martínez ha llamado la Cultura de la Transición. Pero lo que Guillem Martínez ha olvidado es que ha habido mucha cultura </span><i><span style="font-weight: 400;">intransitiva</span></i><span style="font-weight: 400;">, como dice <strong>Constantino Bértolo</strong>, y en esa cultura intransitiva ha estado </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> y otra mucha gente que ha querido resistir a ese monopolio. Monopolio que hace que en este momento haya industria cultural pero no haya cultura. Porque no hay crítica independiente y porque nadie cree nada”.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Ante esto se rebela de nuevo </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> con ánimo intrépido. “<strong>No sabemos muy bien cuál es el camino. De momento hemos abierto una brecha</strong>. En diciembre inauguramos el <a href="https://www.ajoblanco.org/blog/espacio-ajoblanco-2" target="_blank"><strong>Espacio Ajoblanco</strong></a> (Santa Teresa 3, Barcelona) para encontrarnos… y nos hemos encontrado más o menos. Hemos encontrado a <strong>las nuevas generaciones</strong>, y nos hemos dado cuenta de que carecen de algo fundamental: <strong>no saben contextualizar, porque la educación recibida es totalmente fragmentaria</strong> y parcial, que los hace técnicos de algo, pero no saben ver el mundo. Y esto es muy problemático porque es pasto de cualquier demagogia, de cualquier nuevo fascismo, sea de derechas o de izquierdas. Esto es muy peligroso porque la gente no está armada. No tiene cultura y por lo tanto no tiene criterio propio. Hace falta reestructurar el sector cultural a partir del sistema educativo. Y ya no hablo de la universidad sino de los institutos de enseñanza media, que es lo que en el primer </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> se movilizó, no las universidades, lo cual se ha olvidado. Se han olvidado demasiadas cosas”.</span></p>
<p><iframe style="border: none; overflow: hidden;" src="https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2FRevistaAjoblanco%2Fposts%2F1269565379809347%3A0&amp;width=690&amp;show_text=true&amp;height=601&amp;appId" width="690" height="601" frameborder="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>No sé si este ‘Ajoblanco’ es como un tercer movimiento que filtra la experiencia del primero (1974–1980), el más libertario, y del segundo (1987–1999), que quizá buscaba integrarse, o contribuir a reconducir la cultura del régimen del 78. ¿Qué hay de uno y de otro?</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">El segundo </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajo</span></i><span style="font-weight: 400;"> fue muy de espaldas al primero porque no se quiso volver a lo libertario. Era ya la era del <em>yo</em>: del artista, del filósofo, del director de cine. Del protagonista. <strong>De repente la cultura se convirtió en una cosa de protagonistas. Yo creo que ahora esto ya no vale</strong>, porque toda aquella gente, aquellos protagonistas están quemados. Ha vuelto la cultura del nosotros, o de lo común, que no es exactamente lo mismo. Ahora hay que revitalizar la cultura desde el rigor, desde la seriedad. Cuando a los jóvenes que vienen al Espacio les preguntas si leen libros te dicen que sí, pero que no siguen la actualidad. Con lo cual ya se han distanciado de la industria. Y a mí eso me ilusiona mucho. <strong>La industria exige actualidad y novedad. La cultura, profundidad y pasión</strong>. Del segundo </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> han quedado muchas cosas: la apertura a otras culturas, a otras músicas, a tener gustos combinados, distintos… Creo que nos hemos vuelto más internacionales. Nos hemos abierto. Y el segundo </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> tiene mucho que ver con esto. Ahora tenemos que volver a la identidad de cada uno, la que se forma, y por eso insisto en la educación y la cultura todo el rato. Lo que hay que ofrecer son elementos buenos, que te puedan apasionar y con los que te puedas sentir identificado.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>La aceleración de la experiencia propiciada por la revolución digital nos ha pillado sin referentes y en esa falta de educación de la que hablas. Y ahí adquiere un valor especial <a href="https://www.ajoblanco.org/revista-2017" target="_blank">el planillo de este primer ‘Ajoblanco’ 3.0</a>, porque no hay tema o artículo o reportaje que no ayude al lector a situarse de otra manera en el mundo de hoy.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Esa es nuestra intención…</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>…empezando por Josep Maria Esquirol: el artículo de Andrea Palaudarias y tu entrevista. Su propuesta filosófica es oportunísima y conecta de manera directa con las necesidades del ciudadano de hoy. Es Premio Nacional de Ensayo y no sale en ningún sitio.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Es que </span><i><span style="font-weight: 400;">el</span></i><span style="font-weight: 400;"> Esquirol es el gran filósofo del presente en este país. Y es fascinante haberlo encontrado, porque él no se prodiga… La entrevista de <strong>Javier Esteban</strong> a <strong>Claudio Naranjo</strong> también me parece bien. Y la de <a href="http://www.ninodeelche.net/" target="_blank"><strong>Niño de Elche</strong></a>. Se la hizo <a href="https://icarolavia.blogspot.com.es/" target="_blank"><strong>IcaroLavia</strong></a>, una bloguera de 21 años. Les encerramos en un espacio muchas horas, porque ella al principio iba a </span><i><span style="font-weight: 400;">derrapar</span></i><span style="font-weight: 400;">, pero al estar tanto tiempo juntos se sedujeron, cambiaron, y cambió todo.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Hay mucho periodismo en el nuevo ‘Ajoblanco’. Algo que rechazabas en la primera época, aunque ya no en la segunda. En este número se leen cosas que no se encuentran en ningún otro sitio.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Es que también hemos aprendido… Ya somos mayores. Además mi compañero <strong>Fernando Mir</strong> es un gran editor, lo ha sido en Planeta durante los últimos 20 años. Yo estoy contento. Ahora, es un experimento, y tenemos que ver cuáles son las consecuencias del experimento.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>La apuesta mixta revista-espacio me parece particularmente oportuna y necesaria en un lugar destruido en muchos sentidos como es Barcelona. ¿Cómo está metabolizando la ciudad su mutación en ‘ciudad de vacaciones’?</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">El proceso en Barcelona es muy complejo. Es una ciudad muy confusa, muy plural, que no sabe adónde va. La <strong>Colau</strong> ha traído un cambio de aires, pero no sé si tiene un plan. <strong>Barcelona está muriendo de éxito y el ciudadano común está viviendo muy mal</strong>, porque estamos totalmente invadidos. Te tienes que retirar a los barrios. Y allí te encuentras a los </span><i><span style="font-weight: 400;">pakis</span></i><span style="font-weight: 400;">, a los chinos, a los sudamericanos. Es una nueva realidad. Y por otro lado está el </span><i><span style="font-weight: 400;">procés</span></i><span style="font-weight: 400;"> y el independentismo, y mucha gente pasa de todo y es como no existiese nada, ni el turismo ni el </span><i><span style="font-weight: 400;">procés</span></i><span style="font-weight: 400;"> ni el independentismo…</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Barcelona os daría para un monográfico, pero abrís este primer ‘Ajoblanco’ con el artículo de Bernardo Gutiérrez sobre el Madrid insurgente post 15M.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;">En este momento Madrid cuenta con un movimiento alternativo más cohesionado. Es la ciudad del 15M, y por nuestra parte es también un homenaje a la ciudad donde todo aquello empezó. Así como en los 70 Barcelona empezó muchas cosas, a partir del 2000 ha sido Madrid la que lo ha hecho. Es un reconocimiento. En esto sí que no hay que hacer periodismo en sentido estricto, sino buscar experiencias y estar atentos a ellas. Ahora mismo no existe un sistema alternativo al capitalismo actual. Pero en la medida que haya gente que construya espacios de libertad y experimentación, la puerta a que algún día pueda haber una alternativa al sistema sigue abierta. <strong>La izquierda en este momento no tiene discurso, por mucho que se empeñen en que lo tienen.</strong> El discurso de lo social y del reparto está muy bien, pero no ofrece una alternativa al capitalismo. Más bien lo regenera, que es lo que hizo la socialdemocracia con el capitalismo después de la Segunda Guerra Mundial. Todo el discurso de lo social ha hecho posible la evolución hasta este neoliberalismo atroz.</p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>De repente la aproximación libertaria a la realidad cobra un nuevo sentido porque sintoniza con las necesidades de mucha gente.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Esto es esencial. Igual que en los 70 tuvo lugar un choque de generaciones con sensibilidades muy distintas, yo creo que ahora no. Está por una lado la gente integrada en el sistema, que además no queda más remedio que estar integrado, porque si no no comes, y luego está la gente que sobrevive como puede.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Y lo hace de manera transversal. Cuando Podemos surgió y se dijo heredero del 15M presumió de cierta transversalidad que en el momento de ocupar un espacio político se ha demostrado falsa. Ese rasgo genuino de lo libertario sería algo en lo que merecería hacer hincapié.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Es que lo libertario debe trabajar en ese sentido. Lo que pasa es que <strong>no hay pensadores. Por eso digo que hay que generarlo todo. Hay que atreverse.</strong> Perderle el miedo a plantear lo que estás planteando. No queremos el poder, queremos transformar la sociedad porque se está viniendo abajo.</span></p>
<figure id="attachment_7435" style="width: 690px;" class="wp-caption aligncenter"><a href="/wp-content/uploads/2017/08/Presentacion_ajoblanco_20junio2017_Madrid_veronicagranado_photography_Calidad_Web_00015.jpg"><img class="size-large wp-image-7435" src="/wp-content/uploads/2017/08/Presentacion_ajoblanco_20junio2017_Madrid_veronicagranado_photography_Calidad_Web_00015-1024x682.jpg" alt="Carolina Espinoza y Pepe Ribas durante la presentación de Ajoblanco en el Teatro del Barrio de Madrid el pasado 20 de junio. Foto: Verónica Granado" width="690" height="460" /></a><figcaption class="wp-caption-text">Carolina Espinoza y Pepe Ribas durante la presentación de Ajoblanco en el Teatro del Barrio de Madrid el pasado 20 de junio. Foto: Verónica Granado</figcaption></figure>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Todo esto 40 años después de las <a href="https://www.ajoblanco.org/blog/jornadas-libertarias" target="_blank">Jornadas Libertarias</a>. Has dicho y escrito mucho sobre aquello, pero ¿cómo ha evolucionado desde entonces tu percepción de los acontecimientos?</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Estuvimos muy cerca de acceder a un sistema alternativo porque la sociedad era mucho menos compleja. Había más economía de proximidad, había tejido productivo, en Italia estaba pasando lo mismo, había perspectivas utópicas claras, posibles. Las Jornadas Libertarias se plantearon como un gran encuentro de todas las corrientes antiautoritarias. Fue también el desahogo de los exiliados y los libertarios que habían ido a la cárcel. Pero a nivel teórico fue un fracaso porque <strong>no se supo encontrar el procedimiento para que el movimiento libertario pudiera integrarse en el anarcosindicalismo</strong>, que fue la apuesta que hicimos los independientes libertarios y la revista, y lo que estaba nutriendo a la CNT de miles y miles de jóvenes.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Me parece importante que señales esto porque desde el presente puede dar la impresión de que aquello no fue más que la última gran fiesta sin reglas antes de que la Transición se pasara a limpio en la Constitución.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Por un lado fue lo que tú dices, una fiesta, la fiesta de la libertad. El parque Güell, de repente, <strong>Jaume Sisa</strong> lo dice muy claro, fue el paraíso de Adán y Eva. Y todo el mundo hizo lo que le dio la gana. Muchísima gente perdió la virginidad allí porque hubo una especie de orgía mental de libertad. Pero es que pasaron más cosas. El reto era unificar el anarcosindicalismo con el movimiento libertario emergente, que en aquel momento era enorme. <a href="https://vimeo.com/6242800" target="_blank">El mitin de la <strong>Federica</strong> [<strong>Montseny</strong>] y <strong>Peirats</strong></a> el 2 de julio del 77 en Montjuic fue <strong>el más multitudinario de la Transición</strong>, con más de 250.000 personas. Esto causó un impacto tremendo. Tres semanas después, más de medio millón de personas acuden a las <a href="http://manuelhuerga.com/jornadas-libertarias/" target="_blank"><strong>Jornadas Libertarias</strong></a>. Y en septiembre hay una huelga de gasolineras capitaneada por CNT que paraliza Barcelona. Sólo circulan los coches que la CNT quiere. <strong>Esto recordó al año 36 y asustó mucho a la derecha. Por eso trajeron a Tarradellas corriendo.</strong> ¿Para qué? Para que el problema social se convirtiera en un problema sentimental. Esto fue una jugada muy bien pensada. Ahora en Cataluña vuelve a haber un problema parecido. Hay una izquierda radical muy importante, y <strong>el independentismo es la vacuna para que esta izquierda no progrese y se mantenga dividida</strong>, porque en ella hay gente independentista y gente que no lo es, o que no se lo plantea porque no le interesa. Pero en el 77 se estuvo muy cerca de que en Cataluña hubiera una revolución. Y una revolución libertaria, no marxista. Pero la CNT no supo llevar la huelga de gasolineras, porque no supo negociar. Y se asustaron, y la CNT se llenó de topos que la radicalizaron. <a href="https://www.ajoblanco.org/index.php?option=com_k2&amp;view=item&amp;id=101:transicion-espanola-caso-scala&amp;Itemid=269" target="_blank"><strong>Y llegó Scala</strong></a>, un caso de terrorismo de Estado clarísimo, probablemente no de Estado sino de la OTAN, porque tiene que ver con la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Gladio" target="_blank">Operación Gladio</a>, como muchas de las cosas que pasaron en los 70 en España, y esto se ha estudiado muy poco…</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Hay hechos que han sido desacreditados porque el discurso dominante los ha confinado al territorio de la conspiración o de la paranoia de sus protagonistas.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">La libertad te da una determinada capacidad de análisis. Muchas cosas que nosotros en </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajoblanco</span></i><span style="font-weight: 400;"> hemos contado y que en su momento nos decían que era conspiranoia luego han ido confirmándose o cumpliéndose. Con lo cual los que ahora se están desprestigiando son aquellos historiadores sociales o de universidades que decían que eran paranoias. Gente como <strong>Jordi Gracia</strong>, que hacen congresos de la Transición, ya no tienen ninguna credibilidad.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Pero son los que salen en los papeles.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Pero como la gente ya no presta atención a esos papeles, han perdido la clientela. Ya no venden libros. Son intelectuales orgánicos.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Tú crees que el ‘establecimiento’ es consciente de esa devaluación?</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Sí. La sienten en sus bolsillos. Ya no ganan lo que ganaban. Ya no les pagan lo que les pagaban. Esa es la justificación de Cebrián para decir que el papel ya no vende. Y por eso es interesante que el </span><i><span style="font-weight: 400;">Ajo</span></i><span style="font-weight: 400;"> diga que el papel es importante.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Mencionabas el caso del 77 con Tarradellas: disolver un problema político desde lo sentimental. La sentimentalización de la política es una de las claves de su degradación, en estrecha correspondencia con la falta de rudimentos de la ciudadanía para interpretar la realidad.</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Es exactamente así. Por ejemplo, se está usando la corrupción desde un punto de vista genérico. Por eso es importante lo que ha hecho gente como <strong>Simona Levi</strong> –</span><a href="http://capitanswing.com/libros/votar-y-cobrar/" target="_blank"><i><span style="font-weight: 400;">Votad y cobrar. La impunidad como forma de gobierno</span></i></a><span style="font-weight: 400;"><a href="http://capitanswing.com/libros/votar-y-cobrar/" target="_blank">, Capitán Swing</a>– con el caso Bankia para exponer el proceso, cómo se comportan los elementos corruptos, cómo funciona el sistema. Creo que es muy bueno que todo esto se ponga boca arriba, que la gente vea este proceso, y que incluso lo vea en un teatro –</span><a href="https://xnet-x.net/hazte-banquero/" target="_blank"><i><span style="font-weight: 400;">Hazte banquero</span></i></a><span style="font-weight: 400;">–.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong><i>Pese a todo, el capitalismo ‘realmente existente’ parece más fuerte que nunca. La caída del socialismo real lo galvanizó de tal modo que ni siquiera ha sido puesto socialmente en cuestión con la última crisis. Y una herramienta teórica valiosa como el marxismo sigue pagando la enorme factura del socialismo real… En el aniversario de ‘El Capital’, ¿puede el marxismo formar parte de un corpus teórico libertario para el futuro?</i></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">El marxismo ofrece un análisis de la realidad desde el punto de vista de la economía y la estadística. Tiene vigencia, es un gran libro para comprender el desarrollo económico del mundo, occidental sobre todo, pero <strong>no tiene en cuenta la espiritualidad, los placeres, que nos movemos por muchas cosas que ha sabido desarrollar muy bien el capitalismo, que es toda la cultura del ocio</strong>, algo impensable hace 150 años. El marxismo te sirve para algunas cosas pero no para todo. Lo que sí está claro es que si seguimos por este camino el sistema se cargará a la mitad de la población, porque sobra, porque es basura. No sé lo que puede pasar, es muy difícil saberlo porque el capitalismo, la tecnología, el desarrollo se han vuelto monstruosos… Antes había una economía de escala, ahora no. Ahora la escala es planetaria. Yo creo que Occidente tiene, sobre todo Europa y Latinoamérica, una responsabilidad de saber ofrecer una alternativa post capitalista. Personalmente creo que hay que recuperar muchas cosas. La economía de la proximidad. La artesanía. El artesano como tal, no como </span><i><span style="font-weight: 400;">artista</span></i><span style="font-weight: 400;">. Y en todos los campos, desde las artes gráficas a la madera. Hay centros de experimentación que son esenciales para poder dar una alternativa al sistema, que si se da no se hará desde el poder, sino de abajo arriba. Lo importante: educación, cultura, transformación.</span></p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>BORJA MARTÍNEZ GUTIÉRREZ</em></strong></p>
<p style="text-align: left;"><a href="/wp-content/uploads/2017/07/PORTADA284-1-001-e1502133486831.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-7336" src="/wp-content/uploads/2017/07/PORTADA284-1-001-e1502133486831.jpg" alt="PORTADA284-(1)-001" width="150" height="201" /></a><br />
<em>Una versión de este artículo aparece publicada en el <a href="/2017/07/leer-en-verano-vanidades-y-revoluciones/" target="_blank"><strong>Extra de Verano 2017</strong>, número 284, de la Revista LEER</a>. </em></p>
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		<title>Leer en verano: vanidades y revoluciones</title>
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		<pubDate>Mon, 10 Jul 2017 07:30:07 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Lo escribió Juan Soto Ivars en Siberia, uno de sus primeros libros: desde que las fotografías han pasado del ámbito privado y familiar al público, todos hemos elegido una pose. Vivimos en un tiempo del culto al cuerpo y a la imagen, y estas circunstancias han inundado cada uno de los ámbitos de la vida. [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong><span style="font-weight: 300;">Lo escribió <strong>Juan Soto Ivars</strong> en </span><i><span style="font-weight: 300;">Siberia</span></i><span style="font-weight: 300;">, uno de sus primeros libros: desde que las fotografías han pasado del ámbito privado y familiar al público, todos hemos elegido una pose. Vivimos en un tiempo del culto al cuerpo y a la imagen, y estas circunstancias han inundado cada uno de los ámbitos de la vida. También el literario. El artículo de portada del Extra de Verano 2017 de LEER, ya en circulación en kioscos y librerías españolas, surge de una imagen: <strong>Agustín Fernández Mallo</strong> urdiendo una columna –«<a href="http://www.elcultural.com/revista/opinion/Epifanias-de-eliptica/39255" target="_blank">Epifanías de elíptica</a>”, </span><i><span style="font-weight: 300;">El Cultural</span></i><span style="font-weight: 300;">, 17 de febrero de 2017– a lomos de una máquina en el gimnasio.</span></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Cuando todos nos preocupamos más que nunca por la salud, el aspecto y la forma física, ¿por qué los escritores debieran seguir confinados, en el imaginario social o en la realidad, al territorio de la circunspección, donde sólo ilumina la luz del flexo sobre el libro, el teclado o el folio en blanco? Como humanos que son, y más aún como figuras públicas (cuando lo son), tienen derecho a la salud y a la frivolidad, sea del culto al cuerpo o de la indumentaria. </span><strong><span style="font-weight: 300;">Condicionados por la solemnidad de su oficio, los autores se ven obligados a gestionar con sumo cuidado una imagen mundana que hoy se ha hecho para ellos necesaria e inevitable. </span></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;"><img class="alignleft size-full wp-image-7336" src="/wp-content/uploads/2017/07/PORTADA284-1-001-e1499635996166.jpg" alt="PORTADA284-(1)-001" width="345" height="463" />Todo esto nos sugirió <strong>una aproximación estival, veraniega y ligera a los escritores desde la coquetería.</strong> Cuál es el estado de una cuestión que inauguró el dandismo. Hoy, cuando el libro y la escritura han perdido relevancia en el espacio público, los autores se ven muchas veces <strong>obligados a salir de su estricto ámbito para adquirir una repercusión que de otro modo no tendrían.</strong> Y en ese contexto las decisiones que se tomen respecto a la actitud, la pose o la indumentaria resultan decisivas. <strong>Marta Caballero</strong> aborda con tiento la cuestión de la mano de un puñado de escritores que se han puesto a tiro: <strong>Benjamín Prado, Elena Medel, Laura Freixas, Daniel Monedero o Almudena Sánchez</strong>. Porque otros muchos han declinado participar por considerar el tema una frivolidad. Ya viene a continuación <strong>Jordi Corominas</strong> para refutar eso, lo de la frivolidad de la frivolidad, esgrimiendo a <strong>Byron, Baudelaire, Cocteau o Camus. Y a Oscar Wilde</strong>, que retratado por <strong>Napoleon Sarony</strong> mira con justificada arrogancia desde la portada de este Extra de Verano de LEER. </span></p>
<h5>A la revolución por El Capital</h5>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Aprovechando un puñado de efemérides –el centenario de la Revolución rusa, el 150 aniversario de la publicación del primer volumen de </span><i><span style="font-weight: 400;">El capital</span></i><span style="font-weight: 400;">–, salpicamos este número con varios contenidos alusivos. <strong>Víctor Márquez Reviriego </strong></span><i><span style="font-weight: 400;">entrevista</span></i><span style="font-weight: 400;"> a <strong>Karl Marx</strong>, que con mucho sentido común se lava las manos de los desmanes del socialismo real; <strong>Carmen Grimau</strong> habla de la complicada relación de los artistas con la Revolución tomando como referencia el último libro de <strong>Tzvetan Todorov</strong>, </span><i><span style="font-weight: 400;">El triunfo del artista</span></i><span style="font-weight: 400;">, publicado en España por Galaxia Gutenberg; y <strong>Fernando Palmero</strong> nos acerca el testimonio de los acontecimientos revolucionarios de <strong>Sofía Casanova</strong>, que además de directo demostró ser clarividente.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">En clave también revolucionaria conversamos con <strong>Pepe Ribas</strong>. Vuelve con su histórica revista </span><strong><a href="http://www.ajoblanco.org/" target="_blank"><i>Ajoblanco</i></a></strong><span style="font-weight: 400;">, tercer movimiento de una publicación icónica que condensó y proyectó las inquietudes libertarias durante la Transición, y que ahora resurge en sintonía con los movimientos que desde el 15M desafían el sistema.</span></p>
<figure id="attachment_7339" style="width: 690px;" class="wp-caption aligncenter"><a href="/wp-content/uploads/2017/07/Marx.jpg"><img class="size-large wp-image-7339" src="/wp-content/uploads/2017/07/Marx-768x1024.jpg" alt="Karl Marx interpretado por David Pintor para la Auténtica Entrevista Falsa de Víctor Márquez Reviriego." width="690" height="920" /></a><figcaption class="wp-caption-text">Karl Marx interpretado por David Pintor para la Auténtica Entrevista Falsa de Víctor Márquez Reviriego.</figcaption></figure>
<p> </p>
<p style="text-align: left;"><strong><span style="font-weight: 400;">Además, un balance de la Feria del Libro de Madrid de la mano de su director <strong>Manuel Gil</strong>, y la crónica del éxito deI I Ciclo de Poesía Ciudad de Valladolid. Y un nutrido hatillo de recomendaciones para el verano: lo último de <strong>Harkaitz Cano</strong> o <strong>Rosa Ribas</strong>, el Premio Ribera de Duero <strong>Antonio Ortuño</strong>, el viaje de <strong>María Belmonte</strong> por la costa vasca acompañada de escritores, artistas y aventureros en <a href="http://www.acantilado.es/catalogo/los-senderos-del-mar/" target="_blank"><em>Los senderos del mar</em></a>, el ensayo <em>Los vencidos </em>sobre la nada pacífica primera posguerra mundial o el nuevo libro de <strong>Caballero Bonald</strong>…</span></strong></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Y en las páginas centrales, la segunda entrega de </span><i><span style="font-weight: 400;">Senda de Papel</span></i><span style="font-weight: 400;">, el proyecto impulsado por la Revista de Literatura Popular y <strong>Taciana Fisac</strong>, directora del <a href="http://departamento.lllf.uam.es/ceao/" target="_blank">Centro de Estudios de Asia Oriental</a> adscrito a la Universidad Autónoma de Madrid, que pretende dar a conocer a los lectores españoles lo mejor de la literatura china actual. En esta segunda colaboración se presenta el relato de <strong>Bi Feiyu</strong> ‘Caían chuzos de punta’ y los poemas viajeros de <strong>Cai Tianxin</strong>.</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong>Todo esto y mucho más en el Extra de Verano 2017 de la Revista LEER. Disponible en kioscos y librerías de toda España (también puedes suscribirte <a href="/suscribete/" target="_blank">aquí</a>).</strong></p>
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