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	<title>Revista leer &#187; Noemí Sabugal</title>
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	<description>La revista decana de libros y cultura</description>
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		<title>Leer 296: Especial Galdós</title>
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		<pubDate>Wed, 20 May 2020 10:06:08 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Galdós se nos aparece como una figura imponente pero borrosa.</strong> Esto tiene en parte que ver con su proverbial discreción en vida. Visto desde hoy, que con pudor no se llega a ningún sitio, su éxito sin primera persona tiene un mérito añadido. Pero borroso también Galdós por las distorsiones y carencias interpretativas padecidas por el personaje y su obra. La categoría más indiscutible –el escritor realista– es también la más discutida en este número de LEER dedicado a Galdós. Porque poco explica y mucho hurta: el peso de la imaginación en su escritura, la variedad evolutiva de su estilo, la novedad de la psicología en sus novelas. Su polifonía social queda reducida a un casticismo que él rechazó política y literariamente. Y consolida la idea de que fue un escritor elemental y sin recursos. Difundida prolijamente por quienes, como <strong>Juan Benet</strong> y otros autores de la nueva narrativa española, <strong>presumieron de no leerle</strong>.</p>
<p><strong>A base de tópicos «a Galdós le han robado la universalidad», lamenta Germán Gullón</strong>, comisario de la <a href="http://www.bne.es/es/Actividades/Exposiciones/Exposiciones/Exposiciones2019/Benito_Perez_Galdos_La_verdad_humana.html" target="_blank">exposición del centenario</a> en la Biblioteca Nacional con la que ha querido contribuir a cambiar el paradigma de lo que se entiende por Galdós. El objetivo es<strong> liberarle de la rigidez y la pobreza de los esquemas críticos que le han fosilizado y alejado de los lectores.</strong> Este número de LEER pretende contribuir modestamente a ese propósito.</p>
<p><a href="/wp-content/uploads/2020/05/portadaLEER2961-e1589892316213.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-8963" src="/wp-content/uploads/2020/05/portadaLEER2961-e1589892316213.jpg" alt="portadaLEER296" width="900" height="1215" /></a></p>
<p>El director de LEER, <strong>Borja Martínez</strong>, <a href="/2020/06/galdos2020/" target="_blank">introduce la cuestión</a> después de conversar con Gullón y <strong>Marta Sanz</strong>, compañera de tarea en la muestra de la BNE, así como con <strong>Francisco Cánovas Sánchez</strong>, autor de la biografía <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/libros-singulares-ls/benito-perez-galdos-vida-obra-y-compromiso-francisco-canovas-sanchez-9788491816638/" target="_blank"><em>Benito Pérez Galdós. Vida, obra y compromiso</em></a>, que recibió casi en solitario un Año Galdós que parece haber cogido a tantos con el pie cambiado, y <strong>Yolanda Arencibia</strong>, la catedrática canaria que vela por su figura en la patria chica de Las Palmas y que está a punto de publicar una <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-galdos-una-biografia/311092" target="_blank">biografía</a> bendecida por el Premio Comillas.</p>
<p>Uno de los grandes galdosistas españoles, el profesor <strong>Francisco Caudet</strong>, contrasta las sucesivas maneras narrativas de Galdós con sus ideas sobre la modernización de España. Influida por <strong>Cervantes</strong> y la picaresca tanto como por la novela contemporánea europea, la prosa galdosiana va evolucionando en respuesta a los acontecimientos del país. <strong>Álvaro Cortina</strong> reflexiona sobre el desencanto de Galdós con la burguesía, la clase social que alimenta su novela. Y <strong>Paloma Hernández</strong> –creadora del canal <em><a href="http://www.nodulo.org/forja/index.htm" target="_blank">¡Qué m… de país</a></em> y ponente de una <a href="https://youtu.be/mNAHgJn4wCI" target="_blank">conferencia reciente</a> sobre Galdós en la Escuela de Filosofía de Oviedo–, analiza su idea de España, con frecuencia oscurecida por interpretaciones apresuradas o malintencionadas.</p>
<p>Su fama de republicano y anticlerical le colocó en mala posición, incluso después de muerto, en la España de posguerra. A cambio, el exilio académico propició el surgimiento en Estados Unidos del fenómeno del galdosismo internacional coincidiendo con el centenario del nacimiento del escritor en 1943. <strong>Alan Smith</strong>, profesor de la Boston University y director de <a href="https://www.bu.edu/analesgaldosianos/" target="_blank"><em>Anales Galdosianos</em></a>, revista de la <a href="http://www.galdosistas.org/" target="_blank">Asociación Internacional de Galdosistas</a> con sede en EEUU, escribe de todo ello en LEER.</p>
<p>«Es muy difícil traducir a Galdós por culpa de Galdós», de su vibrante y variadísimo español, afirma Smith, y eso quizá explique la escasa difusión de su obra en ámbitos como el anglosajón o el francés. <strong>Óscar Caballero</strong> escribe la crónica de una ausencia, la de Galdós en Francia, más allá de la efímera popularidad por el escándalo de <em>Electra</em>. Aquel gran fenómeno internacional fue el éxito más resonante del repertorio teatral galdosiano, más de una veintena de títulos a los que se aproxima <strong>Javier Huerta</strong>, crítico con el exceso de «ideología y didactismo» de su dramaturgia.</p>
<p>Pese a la desconsideración oficial y literaria de algunos, la obra de Galdós sigue en el sustrato, se le lee más de lo que cabría suponer, y es precisamente ese interés espontáneo lo que ha obligado a improvisar programaciones y títulos con que estar a la altura del centenario. Un ejemplo de lector espontáneo es <strong>Weldon Penderton</strong>, <a href="https://sites.google.com/view/ninosgratis/colecci%C3%B3n-asterisco/salvemos-la-jarapa" target="_blank">escritor</a> y <a href="https://sites.google.com/view/ninosgratis/nosotros?authuser=0" target="_blank">editor</a>, que cuenta para LEER cómo atravesó la secundaria sin tocar a Galdós y cómo a sus 25, leyéndolo por su cuenta recién llegado a Madrid, se convirtió a la fe galdosiana hasta confesar: «Yo me hice madrileño leyendo <em>Fortunata y Jacinta</em>».</p>
<p>La visión de Galdós de <strong>Luis Alberto de Cuenca</strong> y el contraste de <em>Tristana</em> con la adaptación de Buñuel, analizada por <strong>Noemí Sabugal</strong>, completan una aproximación en la que no podía faltar la Auténtica Entrevista Falsa de <strong>Víctor Márquez Reviriego</strong>, que se cita con don Benito en el Congreso de los Diputados donde ejerció como tal: «Hay que ser generoso, como yo lo fui. Eso también lo aprendí de Cervantes, el más grande y más bueno de todos nosotros, a quien tanto homenaje rendí». Una comentarista entusiasta de Galdós como <strong>María Zambrano</strong> le hermanó con Cervantes a partir de dos ingredientes clave en la novela: la piedad y la ironía. Germán Gullón lo expresa de otro modo: en Galdós <strong>«el elemento humano siempre va por delante de la expresión artística»</strong>, y por ahí se llega a su grandeza, pero también al malentendido de la insuficiencia estilística. Uno de tantos malentendidos que se someten a crítica en este número de LEER, disponible en quioscos y librerías.</p>
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		<title>Lolita, luz de mi vida</title>
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		<pubDate>Thu, 15 Mar 2018 17:13:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Mientras la juventud bailaba al ritmo del rock and roll y el desenfreno consumista explosionaba en una sociedad estadounidense cada vez más próspera, el mismo año –1955– en que se inauguraba Disneyland y se firmaba el Pacto de Varsovia para mayor enconamiento de la Guerra Fría, un escritor ruso residente en Ithaca y que ya [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Mientras la juventud bailaba al ritmo del </span><i><span style="font-weight: 400;">rock and roll</span></i><span style="font-weight: 400;"> y el desenfreno consumista explosionaba en una sociedad estadounidense cada vez más próspera, el mismo año –1955– en que se inauguraba Disneyland y se firmaba el Pacto de Varsovia para mayor enconamiento de la Guerra Fría, un escritor ruso residente en Ithaca y que ya había rebasado el medio siglo recibía los primeros ejemplares de su nueva novela: </span><i><span style="font-weight: 400;">Lolita</span></i><span style="font-weight: 400;">. Acababa de ver la luz la que, pronto, sería reconocida como una obra destacada de la literatura mundial, famosa no sólo por su originalidad y sus indudables hallazgos estilísticos, sino también por las acusaciones de obscenidad debido a su tema principal: las relaciones sexuales con una menor. La novela había sido <strong>publicada en <a href="https://www.christies.com/lotfinder/Lot/nabokov-vladimir-lolita-paris-the-olympia-press-5573499-details.aspx" target="_blank">dos pequeños tomos de bolsillo de color verde</a> en una editorial parisina, Olympia Press, ante el rechazo de varios editores estadounidenses</strong>. Después sería prohibida durante tres años en Francia y tardaría otros tantos en publicarse en el país de acogida de <strong>Vladimir Nabokov</strong>, el maduro escritor ruso cuyo nombre, desde entonces, quedaría unido a esta obra prohibida aún hoy en algunos países.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">El propio autor se burlaría de aquellos «corderos que leyeron el original de </span><i><span style="font-weight: 400;">Lolita</span></i><span style="font-weight: 400;">» en el epílogo que añadiría al final de la obra y en el que explicaría irónicamente: «Su negativa a comprar el libro no se basaba en mi tratamiento del tema, sino en el tema mismo, pues <strong>hay por lo menos tres temas absolutamente prohibidos para casi todos los editores norteamericanos</strong>. Los otros dos son: un casamiento entre negro y blanca de éxito completo y glorioso que fructifique en montones de hijos y nietos, y el ateo total que lleva una vida sana y útil y muere durmiendo a los ciento seis años». </span> <span style="font-weight: 400;">Nabokov, profesor universitario inventor de jugadas de ajedrez y descubridor de un nuevo tipo de mariposa –la </span><i><span style="font-weight: 400;"><a href="https://www.gbif.org/species/1926887" target="_blank">Lycaeides sublivens Nabokov</a>–</span></i><span style="font-weight: 400;"> <strong>ofrecía una sonrisa torcida a aquellos que habían visto en su </strong></span><strong><i>Lolita</i></strong><span style="font-weight: 400;"><strong> una vulgar novela pornográfica y no habían entendido nada más</strong>. Incluso llegaba a la carcajada cuando recordaba consejos como el de un lector editorial que sugirió que la novela se podría publicar si Lolita se convertía en un niño de doce años al que seduciría Humbert, un granjero, en un pajar, «en un ambiente agreste y árido, todo ello expuesto con frases breves y fuertes».</span></p>
<figure id="attachment_7949" style="width: 644px;" class="wp-caption aligncenter"><a href="/wp-content/uploads/2018/03/nabokov-644x362.jpg"><img class="size-full wp-image-7949" src="/wp-content/uploads/2018/03/nabokov-644x362.jpg" alt="Nueva York, 1958. Nabokov dicta a su inseparable esposa Vera. " width="644" height="362" /></a><figcaption class="wp-caption-text">Nueva York, 1958. Nabokov dicta a su inseparable esposa Vera.</figcaption></figure>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Nabokov advierte de que su </span><i><span style="font-weight: 400;">Lolita</span></i><span style="font-weight: 400;"> es mucho más que esas novelas «triviales y escritas a máquina por los pulgares de densas mediocridades» y a la vez, por suerte, «no tiene lastre moralizante». Algo que debió de despertar el interés de un director tan particular como <strong>Stanley Kubrick</strong>, que se había cubierto de gloria con la dirección de </span><i><span style="font-weight: 400;">Espartaco</span></i><span style="font-weight: 400;"> dos años antes y estaba en la mejor situación –también económica– para afrontar </span><i><span style="font-weight: 400;">Lolita </span></i><span style="font-weight: 400;">como un proyecto personal. </span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Costó convencer al novelista, pero la insistencia de Kubrick y tal vez su mutua pasión por el ajedrez acabó por hacer no sólo que Nabokov aceptara, sino que además participara en el guión. Así consiguió una nominación al Oscar por el mejor guión adaptado, aunque finalmente se lo llevaría <strong>Horton Foote</strong> por </span><i><span style="font-weight: 400;">Matar a un ruiseñor</span></i><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Cuando </span><i><span style="font-weight: 400;">Lolita</span></i><span style="font-weight: 400;"> se estrenó, habían pasado siete años desde la publicación de la novela y aun así las rigideces de la censura obligaron a hacer varios cambios. El principal era que Lolita crecía dos años de golpe y se convertía en una adolescente de catorce años, los mismos que tenía la actriz <strong>Sue Lyon</strong>, a la que Kubrick contrató tras verla en bikini en una popular serie de televisión. Con esa prenda la descubrirá por primera vez el maduro profesor Humbert Humbert, un <strong>James Mason</strong> en estado de gracia. Esa Lolita displicente, que lee en su jardín y se baja las gafas de sol para observar al turbado tipo que ya no le hace ningún caso a su madre mientras le habla de sus rosas y de sus tartas de cereza, quedaría para siempre impresa en la retina de los espectadores desde los años 60 hasta hoy.</span></p>
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<video class="wp-video-shortcode" id="video-7944-1" width="640" height="360" preload="metadata" controls="controls"><source type="video/mp4" src="/wp-content/uploads/2018/03/lolita62_whatwasthedecisivefactor_FC_640x360_800.mp4?_=1" /><a href="/wp-content/uploads/2018/03/lolita62_whatwasthedecisivefactor_FC_640x360_800.mp4">https://revistaleer.com/wp-content/uploads/2018/03/lolita62_whatwasthedecisivefactor_FC_640x360_800.mp4</a></video></div>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">El cuerpo de Sue Lyon tenía más de mujer que de niña y eso también servía para sortear los escrúpulos de los censores, además de las sutiles –y no tanto– referencias a su predisposición sexual, ya antes de sus encuentros con Humbert. Por ejemplo en el baile de fin de curso en el instituto de Ramsdale, al que acude como acompañante de su madre, la frívola Charlotte, que mientras ríe y devora una salchicha le cuenta que Lolita le ha dicho que el chico con el que está bailando le pedirá </span><i><span style="font-weight: 400;">relaciones</span></i><span style="font-weight: 400;"> esa noche. «¡Forman una parejita encantadora!», exclama ante un acongojado profesor. Esa <em>madurez</em> de Lolita no es tan clara en la novela, pero parecía necesaria para evitar que se impidiera la llegada de la película a los cines y, de todas formas, nunca llegará a plasmarse de modo explícito en una escena sexual. A pesar de eso, <strong>el escalofrío del deseo recorre toda la historia desde la misma sensualidad de los títulos de crédito</strong>, proyectados sobre la imagen de la mano de hombre que pinta morosamente, dedo a dedo, las uñas del hermoso pie adolescente de Lolita. Está en el beso que Lolita –en camisón infantil– le da antes de irse a la cama, en la observación codiciosa de su juego con el aro en el jardín y hasta en la niña comiendo patatas fritas y sorbiendo cocacola.</span></p>
<p><a href="http://www.artofthetitle.com/title/lolita/"><img class="aligncenter size-full wp-image-7947" src="/wp-content/uploads/2018/03/lolita_c-0-1080-0-0.jpg" alt="lolita_c-0-1080-0-0" width="1080" height="638" /></a></p>
<p> </p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Si el trabajo de la joven Sue Lyon como Lolita es casi insuperable, cabe decir lo mismo de <strong>Shelley Winters</strong> como Charlotte Haze. La madre de la adorada ninfa de Humbert es ordinaria, fuma sin parar y en la novela usa un «abominable francés» que le debe de parecer el colmo de la sofisticación. El sarcasmo de Humbert se dirige muchas veces hacia esta mujer con la que finalmente deberá casarse si quiere estar cerca de </span><i><span style="font-weight: 400;">su</span></i><span style="font-weight: 400;"> Lolita y a la que describe como «una copia mala de Marlene Dietrich». <strong>El contraste entre la fascinación que produce la ninfa y la artificiosidad de su madre</strong> es tan evidente en la obra de Nabokov como en la película y aviva el desprecio que el profesor siente hacia ésta última, aún más tras convertirse en su marido.   </span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;"><strong>Kubrick acertará también trasladando a la pantalla el corrosivo humor de Nabokov</strong>, que enturbia aún más el trágico dilema de Humbert. Esto se destila no sólo en los personajes y situaciones (como la de la cama plegable en el hotel, puro </span><i><span style="font-weight: 400;">slapstick</span></i><span style="font-weight: 400;">), sino en nombres como el del campamento de verano al que va Lolita, el </span><i><span style="font-weight: 400;">Camp Climax for girls </span></i><span style="font-weight: 400;">o el bar </span><i><span style="font-weight: 400;">La reina frígida</span></i><span style="font-weight: 400;">. En esta línea, un personaje que <em>crece</em> en la película es el patético Clare Quilty, un autor teatral que surge como una especie de doble de Humbert a causa de su atracción por Lolita. Kubrick decidió que el final del libro se convirtiera en el principio de la película, narrando la historia hacia atrás, y en él Quilty será la pieza clave. </span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;"><strong>Peter Sellers</strong> es el melindroso y astuto Quilty, pero Kubrick usará la habitual esquizofrenia interpretativa del actor británico para convertirlo también en un supuesto policía en el primer hotel al que van Humbert y Lolita (y donde se celebra, ¡vaya!, una convención de este cuerpo) o en el Dr. Zempf, el psicólogo alemán de la escuela de Lolita que sugiere a Humbert que la niña requiere mayor libertad.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">La novela –la película menos– <strong>es también una historia de carretera, un recorrido por ese Estados Unidos resplandeciente en apariencia pero lleno de pequeñas miserias.</strong> Ese tipo de huida tan norteamericana que consiste en dar vueltas por el país en búsqueda de uno mismo y que también servirá para que, por fin, Humbert sea dueño de Lolita. Al menos en apariencia, claro. </span><i><span style="font-weight: 400;">Lolita</span></i><span style="font-weight: 400;"> tiene de esta forma muchas y variadas lecturas, pero nunca la de ser simplemente una historia tórrida con menor de por medio. Como advierte Nabokov, «después de todo, no somos niños, ni delincuentes juveniles, ni analfabetos, ni alumnos de escuelas públicas inglesas que tras una noche de juegos homosexuales deben soportar la paradoja de leer a los antiguos en versiones expurgadas». Eso sí, como el escritor comentó irónicamente en una entrevista, tal vez los norteamericanos ahora eviten usar el nombre de Lolita para sus hijas y lo dejen para «pequeños caniches hembra».</span></p>
<p style="text-align: right;"><em><strong>NOEMÍ G. SABUGAL</strong></em></p>
<p style="text-align: left;"><em>Una versión de este artículo aparece en el <a href="/2017/11/leer-en-noviembre-madrid-protagonista-en-la-fil-guadalajara/" target="_blank">número de noviembre de 2017, 287</a>, de la Revista LEER.</em></p>
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		<title>Leer en octubre: Zorrilla, a la sombra del Tenorio</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Oct 2017 12:28:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Es el bicentenario de José Zorrilla y al autor del Tenorio, que solía venir cada año con la víspera de difuntos, no le damos calabazas con Halloween sino que le correspondemos. Las páginas del último número de LEER nos aproximan a la aventuras y desventuras de su figura romántica, un acercamiento en panorámica a toda una época [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">Es el bicentenario de <strong>José Zorrilla</strong> y al autor del <em>Tenorio</em>, que solía venir cada año con la víspera de difuntos, <strong>no le damos calabazas con Halloween sino que le correspondemos</strong>. Las páginas del último número de LEER nos aproximan a la aventuras y desventuras de su figura romántica, un acercamiento en panorámica a toda una época del teatro y la literatura españoles. Desde la butaca en la que <strong>Víctor Márquez Reviriego</strong> le sienta redivivo para la <strong>Auténtica Entrevista Falsa</strong> nos detalla cómo llegó a ser el autor más célebre de su tiempo, y también el más pobre; y, sobre todo, cuánto llegó a odiar a su <strong>Tenorio</strong>. Paradigmático, sin embargo, y de poderoso influjo, como toda su obra pese al juicio académico aquí representado por <strong>Javier Huerta</strong>.<img class="alignright wp-image-7562" src="/wp-content/uploads/2017/10/PORTADA286-768x1024.jpg" alt="PORTADA286" width="345" height="460" /></p>
<p style="text-align: left;">Inferior en calidad frente a otras interpretaciones del mito como las de <strong>Tirso de Molina</strong> o <strong>Molière</strong>, todavía impresiona a los dramaturgos de hoy como <strong>Alberto Conejero</strong>, y ha propiciado toda una tradición satírica, rematada por el <em><strong>Ensayando Don Juan</strong></em> de <strong>Albert Boadella</strong> protagonizado por <strong>Arturo Fernández</strong>(nº 247, noviembre de 2013). Hace exactamente cuatro años, <strong>Ada del Moral</strong> se encontraba con aquel <em>caballero del teatro</em> de capa en el escenario de los <strong>Teatros del Canal</strong>, y de aquellas tablas viaja ahora a <strong>Valladolid</strong>, en busca del genuino espíritu a la <a href="http://www.valladolid.es/es/gente/visitantes/servicios/casa-jose-zorrilla"><strong>Casa Zorrilla</strong></a>.</p>
<blockquote><p>Pese al juicio académico, el Tenorio sigue ejerciendo poderoso influjo en lectores y creadores de hoy como Alberto Conejero</p></blockquote>
<p style="text-align: left;">Se suceden otros variados temas otoñales de interés, como la entrevista a <strong>Paul Auster</strong>. El escritor de<strong> Brooklyn</strong> dio el pistoletazo de salida de la nueva temporada editorial con su visita a España para presentar su nueva novela, la colosal <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-4-3-2-1/252821"><em><strong>4 3 2 1</strong></em></a>. Reposado el impacto mediático, su conversación con <strong>Maica Rivera</strong> ofrece algunas claves de su «narrativa del azar»,  una de las obras más influyentes de la literatura contemporánea.</p>
<figure id="attachment_7543" style="width: 690px;" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-large wp-image-7543" src="/wp-content/uploads/2017/10/IMG_0718-1024x791.jpg" alt="Paul Auster en Espacio Fundación Telefónica. Foto: M.R." width="690" height="533" /><figcaption class="wp-caption-text">Paul Auster en Espacio Fundación Telefónica. Foto: M. R.</figcaption></figure>
<p style="text-align: left;">Otros encuentros, con <strong>Enrique Gimbernat</strong> y <strong>Magdalena Lasala</strong>. Celebramos los diez años de <strong><a href="http://www.getafenegro.com/" target="_blank">Getafe Negro</a></strong> y que el <strong>Foro de las Ciudades de Fuenlabrada</strong> aborde en esta edición la cultura con la presencia en la convocatoria de <strong>Borja Martínez</strong>. Estrenamos sección de cine, <strong>Tinta y celuloide</strong>, con <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-trenes-rigurosamente-vigilados/230512" target="_blank"><em><strong>Trenes rigurosamente vigilados</strong></em></a>, guiados por<strong> Noemí Sabugal</strong>.  Y más sugerencias otoñales, como <a href="https://www.megustaleer.com/libro/la-mirada-de-los-peces/ES0154063" target="_blank"><em><strong>La mirada de los peces</strong> </em></a>de <strong>Sergio del Molino</strong> o <em><strong><a href="https://www.megustaleer.com/libro/berta-isla/ES0151318">Berta Isla</a> </strong></em>de <strong>Javier Marías</strong>, que acaba de ser galardonado con el <strong>Premio LIBER 2017</strong> al autor iberoamericano más destacado. Sin olvidar el repaso de Ana Merino a la obra del autor de <em><strong>Krazy Kat</strong></em>, <strong>George Herriman</strong>, con motivo de una exposición antológica que llega al <strong><a href="http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/george-herriman" target="_blank">Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía</a> de Madrid</strong>.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Todo esto y mucho más en el número 286 de la Revista LEER. Disponible en quioscos y librerías de toda España (también puedes suscribirte <a href="/suscribete/" target="_blank">aquí</a>).</strong></p>
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<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/2-6/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/2-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="J.L. Acín, I. Escuín y B. Martínez en el primer acto  del especial de Letras Aragonesas que acaba de presentarse en Liber2017." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/dsc_0334/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/DSC_0334-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Enrique Gimembart en la biblioteca de su despacho." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/m-r/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/M.R.-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Paul Auster. / M. R." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/raimundo_de_madrazo-_retrato_de_maria_guerrero_en_dona_ines-_1891/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/Raimundo_de_Madrazo._Retrato_de_María_Guerrero_en_Doña_Inés._1891-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Retrato de María Guerrero en Doña Inés (1891) por Raimundo de Madrazo." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/acto-iii-2/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/ACTO-III-2-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Una escena del tercer acto del Tenorio en la Cebada en 2011." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/una-2/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/UNA-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Luisgé Martín, en su biblioteca, por Jesús Marchamalo." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/1-3/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Kim Jong-un." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/uno-11/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/UNO1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Patrick Modiano." /></a>
<a href='/2017/10/leer-en-octubre-zorrilla-a-la-sombra-del-tenorio/zorrilla/'><img width="150" height="150" src="/wp-content/uploads/2017/10/Zorrilla-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Zorrilla por David Pintor." /></a>

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		<title>Leer en septiembre</title>
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		<pubDate>Fri, 05 Sep 2014 11:08:07 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Más allá del despliegue de aroma catalán en torno a Josep Pla, protagonista de nuestra portada de septiembre, la rentrée de LEER viene plena de contenidos. Coincidiendo con el centenario de la Primera Guerra Mundial, Fernando Palmero analiza la movilización de los escritores españoles en favor de ambos bandos: a pesar de que España se [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Más allá del despliegue de aroma catalán en torno a <strong>Josep Pla</strong>, protagonista de nuestra <a href="/2014/09/leer255-honorable-pla/" target="_blank">portada de septiembre</a>, <strong>la </strong><strong>rentrée</strong><strong> de LEER viene plena de contenidos</strong>. Coincidiendo con <strong>el centenario de la Primera Guerra Mundial</strong>, <strong>Fernando Palmero</strong> <strong>analiza la movilización de los escritores españoles</strong> en favor de ambos bandos: a pesar de que España se declaró neutral, en la prensa y la calle los españoles no desaprovecharon la oportunidad de reeditar su particular y secular cruzada y quedaron divididos en dos bandos irreconciliables de los que escritores e intelectuales fueron interesada proyección. La mayoría de ellos –<strong>Pérez de Ayala, Valle-Inclán, Blasco Ibáñez, Maeztu</strong>– “mostraron sin disimulos sus posiciones políticas con un maniqueísmo burdo y simple”. <strong>Muy pocos, como Gaziel o la olvidada Sofía Casanova, se desmarcaron del pelotón de la propaganda</strong> por la honestidad e intensidad de sus crónicas.</p>
<figure id="attachment_2276" style="width: 614px;" class="wp-caption aligncenter"><a href="/wp-content/uploads/2014/09/Sofia-21.jpg"><img class="wp-image-2276 size-full" src="/wp-content/uploads/2014/09/Sofia-21.jpg" alt="Sofía Casanova." width="614" height="480" /></a><figcaption class="wp-caption-text">Sofía Casanova.</figcaption></figure>
<p>La publicación de <em><strong>Sirenas</strong> </em>(Turner) de <strong>Carlos García Gual</strong> brinda a <strong>Maica Rivera</strong> la ocasión de repasar el acervo literario, desde Homero a nuestros días, en torno a estos seductores “<strong>monstruos ambiguos, híbridos entre dos esferas</strong>: la sapiencia y la muerte, en el mundo antiguo; el agua y el mundo de los vivos en el moderno”.</p>
<p><img class="alignleft wp-image-2274" src="/wp-content/uploads/2014/09/Sirenas1-647x1024.jpg" alt="Sirenas" width="200" height="316" />Precisamente <strong>Turner, último Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial</strong>, es el sello protagonista de nuestra sección <strong>Los Otros Editores</strong>. La suya, tal y como nos ha contado su director, <strong>Santiago Fernández de Caleya</strong>, es una historia de moderado éxito que contradice en parte los lamentos del sector: con un catálogo que crece a un ritmo muy moderado, entre 2011 y 2013 sus ventas en librerías han crecido un 40%.</p>
<p>Además, nos adelantamos a la publicación en español por Fondo de Cultura Económica de <em><strong>El capital en el siglo XXI</strong></em>. En su habitual Carta desde Nueva York, <strong>Julio Valdeón Blanco</strong> pulsa el impacto en el mundo anglosajón del libro de <strong>Thomas Piketty</strong> que ha revolucionado el estudio de la desigualdad económica en el mundo. Entrevistamos, entre otros, a <strong>Mari Pau Domínguez</strong>, <strong>Luis García Montero</strong> y <strong>Qiu Xiaolong</strong>: el que es sin duda uno de los escritores de novela negra más importantes del momento estuvo en la <strong>Semana</strong><strong> Negra</strong><strong> de Gijón</strong> y charló con <strong>Noemí Sabugal</strong>.</p>
<p>Las secciones habituales de reseña y comentario de libros, y otros contenidos como <strong>un imprescindible canon de la literatura infantil y juvenil española a cargo de Ada del Moral</strong>, completan este generoso número de LEER, <strong>ya disponible en quioscos y librerías.</strong></p>
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