<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Revista leer &#187; Juan Bonilla</title>
	<atom:link href="/temas/juan-bonilla/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://revistaleer.com</link>
	<description>La revista decana de libros y cultura</description>
	<lastBuildDate>Tue, 10 Mar 2020 18:03:41 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.29</generator>
	<item>
		<title>#leer295: enseñar a escribir</title>
		<link>https://revistaleer.com/2020/01/leer295-ensenar-a-escribir/</link>
		<comments>https://revistaleer.com/2020/01/leer295-ensenar-a-escribir/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Jan 2020 17:41:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición impresa]]></category>
		<category><![CDATA[Ana Merino]]></category>
		<category><![CDATA[Bauhaus]]></category>
		<category><![CDATA[Clara Obligado]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Halfon]]></category>
		<category><![CDATA[Elisa Ferrer]]></category>
		<category><![CDATA[Escritura Creativa]]></category>
		<category><![CDATA[Escuela de Escritores]]></category>
		<category><![CDATA[Iowa]]></category>
		<category><![CDATA[Iván Parra]]></category>
		<category><![CDATA[Jaime Olmedo]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Lostalé]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Morales]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Rodrigo]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Sagarna]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bonilla]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Valera]]></category>
		<category><![CDATA[Marcel Proust]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nadal]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Tusquets]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Morales]]></category>
		<category><![CDATA[Temporada de avispas]]></category>
		<category><![CDATA[Valeria Luiselli]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://revistaleer.com/?p=8840</guid>
		<description><![CDATA[La necesidad de un MFA en español en el epicentro de la enseñanza de la escritura creativa, replicado ya en otras universidades norteamericanas, pone de manifiesto el creciente e indeclinable peso del idioma en Estados Unidos, donde ya cuenta con más de 42 millones de hablantes nativos. También la demanda sostenida de un estudio, la escritura creativa, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La necesidad de un MFA en español en el epicentro de la enseñanza de la escritura creativa, replicado ya en otras universidades norteamericanas, pone de manifiesto el creciente e indeclinable peso del idioma en Estados Unidos, donde ya cuenta con más de 42 millones de hablantes nativos. También la demanda sostenida de un estudio, la escritura creativa, poco conocido y comprendido en España pese a haber modelado el canon literario estadounidense de las últimas décadas. <strong>Hay aquí una suspicacia, un recelo hacia la idea de que la escritura se puede enseñar.</strong> Una pervivencia del culto romántico al genio, prejuicio que debieron vencer los primeros workshops norteamericanos después de la Segunda Guerra Mundial y que en nuestro país todavía afrontan quienes se dedican a ello en escuelas y talleres.</p>
<p>A reflexionar sobre la posibilidad y la necesidad de enseñar a escribir, de aprender a escribir, está dedicado el tema de portada del número 295 de la revista LEER. Después de ceder la dirección del máster al poeta granadino Luis Muñoz, <strong>Ana Merino, flamante premio Nadal 2020</strong>, <strong>cuenta para LEER</strong> –en esta su casa lleva más de veinte años escribiendo sobre cómic– <strong>los orígenes del proyecto</strong>, el esfuerzo para ponerlo en marcha hasta su aprobación final en 2012 y las peculiaridades del fenómeno del tallerismo anglosajón. El director de LEER Borja Martínez indaga en los comienzos y la expansión de los estudios de la escritura creativa en Estados Unidos. <strong>Los primeros talleres estuvieron marcados por el final de la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría.</strong> A partir de 1945 cientos de miles de ex combatientes obtuvieron becas para cursar estudios universitarios, y muchos de ellos encontraron en la escritura una vocación cierta. Y las instituciones públicas y privadas norteamericanas apostaron por los estudios de letras para fomentar una visión del mundo favorable a los valores occidentales frente a la influencia soviética.</p>
<p>En marzo de 2017, <strong>Elisa Ferrer</strong> fue admitida en el máster de escritura en español de Iowa. Dos años y medio después ha recibido el <strong>Premio Tusquets por su primera novela, <em>Temporada de avispas</em></strong>. Un éxito que confirma la inserción de Iowa en las rutas de reconocimiento de la literatura en español. «Aunque no sabía muy bien qué me esperaba en Iowa City –más allá de campos de maíz eternos, granjas desperdigadas, y el clima atroz del Medio Oeste americano–, sentía que era el lugar en el que tenía que estar, <strong>una beca salvavidas, la habitación propia que reclamaba Virginia Woolf</strong>, esa que tenía la suerte de poseer, pero en la que se me hacía imposible sentarme a escribir, arrastrada por el ritmo apabullante de la rutina», escribe Ferrer para LEER. Otro post graduado de Iowa, <strong>Iván Parra</strong>, aporta su particular visión de la experiencia, no ajena a las contradicciones de un país y un estado arquetípicamente <em>wasp</em> –blanco, anglosajón y protestante– pero con una creciente presencia latina. Parra presenta ahora su primer libro de cuentos, <em>Texarkana</em>, una colección de relatos sobre una comunidad de inmigrantes en una pequeña ciudad imaginaria de Estados Unidos.</p>
<figure id="attachment_8844" style="width: 1024px;" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-large wp-image-8844" src="/wp-content/uploads/2020/01/taller1-1024x675.jpg" alt="LEER asistió a uno de los talleres de Clara Obligado en Madrid. / C. T." width="1024" height="675" /><figcaption class="wp-caption-text">LEER asistió a uno de los talleres de Clara Obligado en Madrid. / C. T.</figcaption></figure>
<p>Si allí la enseñanza de escritura forma parte natural del paisaje literario, incorporada a la cultura popular a través de la propia literatura, el cine o la televisión, <strong>en España sigue topando con la desconfianza de quienes lo consideran una actividad propia de aficionados</strong>. «Yo trabajé entre las suspicacias de los escritores españoles y creo que todavía hoy consideran que los talleres son una fábrica de hacer textos iguales, pero me da la impresión de que no tienen ni idea de lo que es un taller», explica la escritora <strong>Clara Obligado</strong>, directora de <a href="https://escrituracreativa.com/talleres/" target="_blank">uno de los talleres más veteranos de España</a>, al también profesor, escritor y periodista <strong>Javier Morales</strong> en las páginas de este número de LEER. <strong>«El escritor nace o no, pero siempre se hace», añade Javier Sagarna</strong>, director de la <a href="https://escueladeescritores.com/" target="_blank">Escuela de Escritores</a>. «Texto a texto, lectura a lectura, crítica a crítica». Solo o, como en el taller, en compañía. <strong>El broche a este número de LEER lo pone Eduardo Halfon</strong>. El escritor guatemalteco, que acaba de reeditar con Libros del Asteroide <em>El boxeador polaco</em>, estuvo un semestre enseñando en Iowa y lo cuenta en una particular crónica-relato de su estancia.</p>
<p>El último número de LEER cuenta con otros contenidos. <strong>La heterodoxa aproximación de Álvaro Bermejo a la Bauhaus</strong> en su centenario va más allá del mito y busca las raíces de la inspiración original de <strong>Walter Gropius</strong> en catedrales góticas y pirámides espirituales, referencias donde el racionalismo se cruza con el misticismo y la utopía. <strong>Óscar Caballero</strong> recuerda la acerba recepción que hace también cien años mereció <strong>la concesión del Goncourt a Marcel Proust</strong>. <strong>Jaime Olmedo</strong> y <strong>Javier Lostalé</strong> <strong>recuerdan al poeta Rafael Morales</strong>, precursor del nuevo aliento de la poesía española de posguerra. <strong>Fernando Palmero</strong> esclarece la devoción vanguardista de <strong>Juan Bonilla</strong>, expresada en su reciente antología de poesía latinoamericana realizada en colaboración con <strong>Juan Manuel Bonet</strong> y en <em>Totalidad sexual del cosmos</em>, su última novela; y entrevista al historiador <strong>Javier Rodrigo</strong>, referente de la nueva historiografía contemporánea, uno de los más activos y prolíficos investigadores españoles y coautor reciente de <em>Comunidades rotas. Una historia global de las guerras civiles</em>. La conversación con la escritora mexicana <strong>Valeria Luiselli</strong>, una de las sensaciones de 2019 con su novela <em>Desierto sonoro</em>, la Auténtica Entrevista Falsa de <strong>Víctor Márquez Reviriego</strong> dedicada a <strong>Juan Valera</strong> y las secciones habituales completan, entre otros artículos, este número de LEER, ya disponible en kioscos y librerías de toda España.</p>
<figure id="attachment_8843" style="width: 765px;" class="wp-caption aligncenter"><a href="/wp-content/uploads/2020/01/PORTADA_SOLA_295.jpg"><img class="wp-image-8843 size-large" src="/wp-content/uploads/2020/01/PORTADA_SOLA_295-765x1024.jpg" alt="PORTADA_SOLA_295" width="765" height="1024" /></a><figcaption class="wp-caption-text">En portada, Ana Merino y Horacio Castellanos Moya retratados en Managua durante el Festival Centroamérica Cuenta 2014 por Daniel Mordzinski.</figcaption></figure>
<p> </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://revistaleer.com/2020/01/leer295-ensenar-a-escribir/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La biblioteca de Benítez Reyes</title>
		<link>https://revistaleer.com/2017/05/la-biblioteca-de-benitez-reyes/</link>
		<comments>https://revistaleer.com/2017/05/la-biblioteca-de-benitez-reyes/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 10 May 2017 09:31:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición impresa]]></category>
		<category><![CDATA[Abelardo Linares]]></category>
		<category><![CDATA[Aguilar]]></category>
		<category><![CDATA[Alberti]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Machado]]></category>
		<category><![CDATA[Aristóteles]]></category>
		<category><![CDATA[Auden]]></category>
		<category><![CDATA[Barral]]></category>
		<category><![CDATA[Baudelaire]]></category>
		<category><![CDATA[Bécquer]]></category>
		<category><![CDATA[Bergamín]]></category>
		<category><![CDATA[Bioy Casares]]></category>
		<category><![CDATA[Borges]]></category>
		<category><![CDATA[Caballero Bonald]]></category>
		<category><![CDATA[Camus]]></category>
		<category><![CDATA[Chaves Nogales]]></category>
		<category><![CDATA[Chesterton]]></category>
		<category><![CDATA[Cioran]]></category>
		<category><![CDATA[Dashiel Hammett]]></category>
		<category><![CDATA[Edhasa]]></category>
		<category><![CDATA[Eliot]]></category>
		<category><![CDATA[Erasmo de Rotterdam]]></category>
		<category><![CDATA[Esa puta tan distinguida]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Benítez Reyes]]></category>
		<category><![CDATA[García Montero]]></category>
		<category><![CDATA[Gastón Baquero]]></category>
		<category><![CDATA[Gómez de la Serna]]></category>
		<category><![CDATA[Gore Vidal]]></category>
		<category><![CDATA[Hernán Cortes]]></category>
		<category><![CDATA[Hojas de hierba]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús Marchamalo]]></category>
		<category><![CDATA[John Fante]]></category>
		<category><![CDATA[José Hierro]]></category>
		<category><![CDATA[Joyce]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bonilla]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Ramón]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Ramón Jiménez]]></category>
		<category><![CDATA[Lorca]]></category>
		<category><![CDATA[Marsé]]></category>
		<category><![CDATA[Martin Amis]]></category>
		<category><![CDATA[Metafísica]]></category>
		<category><![CDATA[Monterroso]]></category>
		<category><![CDATA[Muñoz Molina]]></category>
		<category><![CDATA[Nabokov]]></category>
		<category><![CDATA[Pessoa]]></category>
		<category><![CDATA[Piglia]]></category>
		<category><![CDATA[Pla]]></category>
		<category><![CDATA[Proust]]></category>
		<category><![CDATA[Realidad casi nuve]]></category>
		<category><![CDATA[Rimbaud]]></category>
		<category><![CDATA[Ruano]]></category>
		<category><![CDATA[Seix Barral]]></category>
		<category><![CDATA[Shakespeare]]></category>
		<category><![CDATA[Shelley]]></category>
		<category><![CDATA[Teresa de Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Torrente Ballester]]></category>
		<category><![CDATA[Trapiello]]></category>
		<category><![CDATA[Valle-Inclán]]></category>
		<category><![CDATA[Vallejo]]></category>
		<category><![CDATA[Walt Whitman]]></category>
		<category><![CDATA[Wilde]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://revistaleer.com/?p=7118</guid>
		<description><![CDATA[Un joven Felipe de trece años, flequillo desfilado, pantalón corto y ojos vivarachos, decidió hacerse escritor. Su padre había heredado la casa de unos parientes y allí, en un viejo despacho, llegaba cada tarde y, a escondidas se ponía a fumar con el pretexto de escribir una novela. Era ya entonces un niño lector, al [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">Un joven Felipe de trece años, flequillo desfilado, pantalón corto y ojos vivarachos, decidió hacerse escritor. Su padre había heredado la casa de unos parientes y allí, en un viejo despacho, llegaba cada tarde y, a escondidas se ponía a fumar con el pretexto de escribir una novela. Era ya entonces un niño lector, al que su padre, que fue alcalde de Rota, empezaba a traer libros desde Madrid cuando viajaba por motivos de trabajo, casi siempre de poesía, cumpliendo diligente sus encargos: <strong>Rimbaud</strong> y <strong>Baudelaire</strong>, <strong>Lorca</strong> y <strong>Vallejo</strong>, <strong>Gil de Biedma</strong>, <strong>Salinas</strong>, con los que empezó a formar una pequeña y selecta biblioteca. De aquellos libros, muchos víctimas de mudanzas y de expurgos, conserva todavía una vieja edición de <strong>Walt Whitman</strong>, <em>Hojas de hierba</em>, y otra de <strong>Castellet</strong>, <em>Nueve novísimos</em>, editada en <strong>Barral</strong>.</p>
<p style="text-align: left;">Por entonces, también, año arriba o abajo, compró su primer libro. Estudiaba interno en el colegio de los jesuitas de El Puerto de Santa María, con la sombra invocada –largos pasillos, patios al sol, invierno– de <strong>Alberti </strong>y <strong>Juan Ramón</strong>, también allí estudiantes cuando niños. Leía biografías de <strong>Hernán Cortes</strong> o <strong>Teresa de Jesús,</strong> y poesía, y un día en esas salidas, lunes y miércoles, seis a ocho, puntuales, compró en una librería, no supo bien por qué, la <em>Metafísica</em> de <strong>Aristóteles</strong>. Con él volvió al colegio, y recuerda a aquel cura, en la puerta, que recibía a  los niños con apremio, y cómo le arrebató el libro y, escamado por lo impropio del tema para un niño, se dirigió a él y más acusador que interrogante, le preguntó: «<em>¿Y este libro, Benítez, de dónde lo ha robado?». </em>De esa época rememora también las lecturas de <strong>Erasmo de Rotterdam</strong>, del que tampoco entendió nada, teatro clásico, griego y latino, sacado de la biblioteca del colegio, y de <strong>Antonio Machado</strong>, las <em>Poesías Completas</em>, regalo de su abuelo materno, y que hoy están entre sus libros poéticos, lomo desportillado y marcas de humedad, puntos de óxido, con su firma de entonces, infantil pero firme, pequeña y apretada, tinta negra, en una esquina, abajo. “Teníamos horas de estudio, por las tardes, en las que podíamos hacer lo que quisiéramos menos hablar, y yo leía”, recuerda. “Completamente helado en invierno, por cierto, porque el cura tenía la idea de que el frío activaba la sangre y el cerebro, así que nos hacía leer con las ventanas abiertas de par en par”.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-7125 size-large" src="/wp-content/uploads/2017/05/UNO-1024x768.jpg" alt="UNO" width="690" height="518" /></p>
<h5></h5>
<p style="text-align: left;">Aquello de la novela y el tabaco terminó de forma abrupta, porque una tarde, fumando allí en la casa de sus parientes, sintió una desazón inesperada, un silencio helado y misterioso, una presencia vaga, indeseada, antes de que un reloj antiguo de pared cayera al suelo con un estrépito de engranajes y madera astillada. Un susto que se fue acrecentando cuando vio que la hembrilla estaba intacta, como también lo estaba la escarpia que lo sujetaba a la pared. Un fenómeno inexplicable, fantasmal y lleno de misterio que le hizo dejar aquella casa, recogiendo, apurado, los papeles, el borrador de su novela y el tabaco. Y no volver ya nunca.</p>
<p style="text-align: left;">Hoy, en su biblioteca, bonita y apacible, ordenada, presidida por un quinteto de guitarras que posan espigadas y coquetas, se respira el sosiego de los libros: <strong>Valle-Inclán</strong> y <strong>Juan Ramón Jiménez</strong>; <strong>Ruano</strong>, el del bigote pintado a tinta china, <strong>Cansinos</strong>, <strong>Bioy Casares</strong> y <strong>Gómez de la Serna</strong> al lado de <em>El cuarteto de Alejandría</em>, de <strong>Durrell</strong>, en la edición de <strong>Edhasa</strong>, cuatro tomos, en dos cuerpos de estantes a medida, del suelo al techo, airosos, donde tiene novela y biografía; <strong>Torrente Ballester</strong>, <strong>Marsé</strong>, <strong>Pla</strong>, lomos rectos, apenas interrumpidos por un pequeño busto de Falla en medio de las obras de <strong>Bergamín</strong>, y al lado, <strong>Martin Amis</strong> y <strong>Camus</strong>, <strong>John Fante </strong>y <strong>Dashiel Hammett</strong>. “Todo está un poco mezclado, con un orden bastante personal”, afirma. “Pero como es una biblioteca pequeña, yo sé dónde está todo, y ya desde hace tiempo me propuse que cada libro que entra en casa, obliga a otro a salir”.</p>
<blockquote><p>Me gusta leer varios libros al tiempo, tengo quince o veinte en la mesilla: biografías, poesía, tres o cuatro novelas, y algún clásico</p></blockquote>
<p style="text-align: left;">Porque durante años fue adicto de librerías de viejo. Llegaba a una ciudad, confiesa, la que fuera, dejaba las maletas en el hotel y con el impulso de los descubridores, salía a visitar librerías en busca de esa suerte, esquiva y caprichosa, del comprador de libros que, a veces, las menos, te lleva a encontrar un tesoro, un destello que brilla apenas un instante entre las montoneras de papel. “Viví, hace tiempo, en Sevilla y mi rutina consistía en recorrer librerías de viejo tres o cuatro veces por semana en un afán de acumular y comprar: libros que me gustaban por la tipografía, o por la cubierta, o autores desconocidos, raros, hasta que cada vez se fue imponiendo más el lector al bibliófilo”, recuerda, “pero fui descubriendo en aquello una cierta patología, así que lo acabé dejando”. De su etapa de bibliófilo, y su obsesión por los libros antiguos, queda en la biblioteca pública de Rota, una de las mejor surtidas gracias a sus regulares donaciones, un rastro de poetas modernistas”. También regalo a amigos, a <strong>Abelardo Linares</strong>, por ejemplo, le regalé <em>Viaducto</em>, de Ruano, con una dedicatoria autógrafa, que él, que tiene casi todo, no tenía”</p>
<p style="text-align: left;">Enfrente, y bajo la escalera, también del suelo al techo, poesía: <strong>Lorca</strong>, <strong>Gil Albert</strong>, <strong>Darío</strong> o <strong>Guillén</strong>, y amigos, muchos, y muchos de sus libros, dedicados:<strong> Marzal</strong>, <strong>García Montero</strong>, <strong>Alberti</strong>; <strong>José Hierro</strong>, aquel artista secreto, que dibujaba, marinas y retratos; <strong>Gastón Baquero</strong>, también firmado, con su letra de médico; o ese ejemplar de <strong>Caballero Bonald</strong>, <em>Vivir para contarlo</em>, en <strong>Seix Barral</strong>, donde se lee:</p>
<p style="text-align: left;"><em>A Silvia y a Felipe, este libro tan viejo como yo<br />
</em><em>con los muy especiales cariños de Pepe.<br />
</em><em>Entre Rota y Chipiona, abril de 2000</em></p>
<p style="text-align: left;">Y arriba, en el estudio donde escribe –barcos, velas al viento, máquinas de escribir, sombreros– los escritores que son fidelidades permanentes: <strong>Chesterton</strong>, <strong>Pessoa</strong>, <strong>Eliot</strong>, y cerca, una balda completa de <strong>Nabokov</strong>, uno de sus dioses mayores; <em>Ada, Cartas a Vera</em>, y varias ediciones de <em>Lolita. </em>En los estantes, <strong>Trapiello</strong>, cuatro o cinco volúmenes de sus diarios, <strong>Muñoz Molina,</strong> <strong>Wilde</strong>, <strong>Monterroso</strong>… También sus propios libros, a los que cada vez resta más sitio <strong>Borges</strong>. Y por allí, <strong>Cioran</strong>, <strong>Auden</strong>, <strong>Piglia</strong>. “Me gusta leer varios libros al tiempo, lo mismo tengo quince o veinte en la mesilla; biografías, poesía, tres o cuatro novelas, algún clásico, y contemporáneos o amigos, voy alternando, hasta que hay algo que se cruza, y lo termino”. Y me enseña, en un cuaderno, la lista de lecturas que anota, minucioso, siquiera para que, cuando de una revista le pregunten por los libros del año, pueda hacer el balance de lecturas: <strong>Gore Vidal</strong>, <em>Palimpsesto</em>; <strong>Marsé</strong>, <a href="http://www.megustaleer.com/libro/esa-puta-tan-distinguida/ES0121323"><em>Esa puta tan distinguida</em></a>; <strong>Juan Bonilla</strong>, <em>Poemas pequeño-burgueses</em>; <strong>Antonio Soler</strong>, <em>Apóstoles y asesinos</em>…</p>
<p style="text-align: left;">Veo por los estantes <strong>Proust</strong>, <strong>Joyce</strong>, <strong>Bécquer</strong>, <strong>Chaves Nogales</strong>, la colección completa de la revista <em>Poesía</em>, <strong>Shakespeare</strong> y<strong> Shelley</strong> y, en medio, inadvertido, minúsculo, un librito de la colección de<strong> Aguilar</strong>, los <em>crisolines</em>, de su amigo <strong>Ángel González</strong>, <em>Realidad casi nube</em>, en cuya página de cortesía firmó, letra pequeña:</p>
<p><em>Para Silvia y Felipe, con los besos de Ángel. </em></p>
<p style="text-align: left;">Y es verdad que no caben más besos en menos sitio.</p>
<p> </p>
<h5><strong>TRES ESCOGIDOS</strong></h5>
<p><em>David Copperfield</em>. <strong>Charles Dickens</strong><br />
“Recomendar un libro es una imprudencia, porque se trata de reacciones químicas imprevistas y de reacciones metafísicas imprevisibles. Pero me cuesta imaginar que a alguien pueda no gustarle este libro”.</p>
<p><em><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-azar-y-viceversa/202495">El azar y viceversa</a></em>. <strong>Felipe Benítez Reyes</strong><br />
“Me acuerdo muy poco de los libros que he escrito, sospecho que por necesidad de depuración, así que elegiría la última novela, <em>El azar y viceversa</em>, de la que ya he empezado a olvidarme”.</p>
<p><em><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-corazon-perplejo/89472">El corazón perplejo</a></em>. <strong>Carlos Marzal<br />
</strong>“Estoy releyendo la poesía reunida de Carlos Marzal. De los muy grandes de ahora, y creo que también de mañana”.</p>
<p style="text-align: right;"><em><strong>JESÚS MARCHAMALO </strong></em>(<a href="https://twitter.com/jmarchamalo?lang=es"><span dir="ltr">@jmarchamalo</span></a>)</p>
<p> </p>
<p>El <strong>ciclo de Bibliotecas de escritores</strong> organizado por la <strong><a href="http://www.ayto-fuenlabrada.es/index.do?MP=1&amp;MS=53&amp;MN=3">Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Fuenlabrada</a> </strong>se desarrolla en dos ciclos anuales, en noviembre y abril-mayo, hasta 2018. El coloquio sobre la biblioteca de Felipe Benítez Reyes tuvo lugar el pasado mes de noviembre en el <a href="http://ceartfuenlabrada.es/"><strong>Centro de Arte Tomás y Valiente</strong></a><b> </b>(calle Leganés, 51), que acogerá los encuentros en torno a las bibliotecas de <strong>Luisgé Martín </strong>(11 de mayo) y <strong><a href="http://www.javiersierra.com/">Javier Sierra</a> </strong>(16 de mayo). Ambos entrarán en conversación con <strong>Jesús Marchamalo </strong>a partir de las 18 horas.</p>
<p><em><i><img class="alignleft wp-image-7055" src="/wp-content/uploads/2017/05/PORTADA2827-225x300.jpg" alt="PORTADA282" width="150" height="200" /><br />
Una versión de este reportaje aparece publicada originalmente en el <a href="/2017/04/leer-en-abril-opera-una-sublimacion-literaria/" target="_blank">número de <strong>mayo de 2017</strong></a>, 282, de la <strong>edi­ción impresa de la Revista <span class="caps">LEER</span></strong><span class="caps">.</span></i></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://revistaleer.com/2017/05/la-biblioteca-de-benitez-reyes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Leer en abril: Kronen y alrededores</title>
		<link>https://revistaleer.com/2016/04/leer-en-abril-kronen-y-alrededores/</link>
		<comments>https://revistaleer.com/2016/04/leer-en-abril-kronen-y-alrededores/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Apr 2016 10:15:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición impresa]]></category>
		<category><![CDATA[Ada del Moral]]></category>
		<category><![CDATA[Cálamo]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Comba Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[Constantino Bértolo]]></category>
		<category><![CDATA[Documental]]></category>
		<category><![CDATA[El día del Watusi]]></category>
		<category><![CDATA[Espacio LEER]]></category>
		<category><![CDATA[Francisco Casavella]]></category>
		<category><![CDATA[Generación Kronen]]></category>
		<category><![CDATA[Gonzalo Toca]]></category>
		<category><![CDATA[Grunge]]></category>
		<category><![CDATA[Ignacio Viladevall]]></category>
		<category><![CDATA[Inca Garcilaso]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Azpeitia]]></category>
		<category><![CDATA[José Ángel Mañas]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bonilla]]></category>
		<category><![CDATA[Juana Salabert]]></category>
		<category><![CDATA[Kronen]]></category>
		<category><![CDATA[La noche de los libros]]></category>
		<category><![CDATA[Librerías]]></category>
		<category><![CDATA[LNL 2016]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Mancha]]></category>
		<category><![CDATA[Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[María Ángeles Naval]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa]]></category>
		<category><![CDATA[Novela]]></category>
		<category><![CDATA[Paula Izquierdo]]></category>
		<category><![CDATA[Ray Loriga]]></category>
		<category><![CDATA[Stella Maris]]></category>
		<category><![CDATA[Víctor Márquez Reviriego]]></category>
		<category><![CDATA[Zaragoza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://revistaleer.com/?p=5382</guid>
		<description><![CDATA[Hace veinte años tuvo lugar el último gran fenómeno generacional de la literatura española. Por dimensión mediática y vocación de reconocimiento. Y porque ofreció a sus protagonistas, por última vez, el espejismo de vivir exclusiva y holgadamente de la escritura. Una heterogénea nómina de coetáneos, que en muchos casos no tenían mucho que ver, pero que, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Hace veinte años tuvo lugar el último gran fenómeno generacional de la literatura española. Por dimensión mediática y vocación de reconocimiento. Y porque <strong>ofreció a sus protagonistas, por última vez, el espejismo de vivir exclusiva y holgadamente de la escritura</strong>. Una heterogénea nómina de coetáneos, que en muchos casos no tenían mucho que ver, pero que, tras el éxito de <strong>José Ángel Mañas</strong> y sus <em>Historias del Kronen</em>, fueron objeto de la última gran cacería editorial de jóvenes valores en nuestro país. «Gracias al éxito de Mañas o de Ray Loriga,<strong> los editores se volvieron locos por la carne joven</strong> y eso me benefició, porque yo pasaba por allí y no hice nada para merecerlo», confiesa<strong> Juan Bonilla</strong> a LEER en <strong>este número de abril dedicado a <em>Kronen y alrededores</em> y al<em> desencanto de la generación que no fue</em>.</strong></p>
<figure id="attachment_5394" style="width: 345px;" class="wp-caption alignright"><a href="/wp-content/uploads/2016/04/DSC_0340ed.jpg"><img class="wp-image-5394" src="/wp-content/uploads/2016/04/DSC_0340ed.jpg" alt="DSC_0340ed" width="345" height="518" /></a><figcaption class="wp-caption-text">José Ángel Mañas, en LEER.</figcaption></figure>
<p>Hablamos con Mañas, cuya icónica y rompedora novela <em>Historias del Kronen</em> <strong>reedita ahora Stella Maris, casi a la vez que su última obra, <em>Todos iremos al paraíso</em></strong>; y con <strong>Luis Mancha</strong>, autor de una tesis y <a href="https://www.filmin.es/pelicula/generacion-kronen" target="_blank">un documental en torno a la <i>Generación</i> </a><em><a href="https://www.filmin.es/pelicula/generacion-kronen" target="_blank">Kronen</a> </em>que formaliza aquel fenómeno y estudia la lógica de funcionamiento del mundo editorial y literario español. También con Bonilla, cuya biblioteca, o la fracción de ella que atesora en su <em>exilio</em> leonés, visitamos en este número de abril. Además, <strong>un fenómeno particularmente noventero como el <em>grunge</em></strong> es objeto de un amplio reportaje. Y no desaprovechamos la ocasión para reivindicar a un autor que, pese al encaje cronológico, no suele aparecer en las nóminas generacionales de los 90, «quizá porque se presentó en Barcelona con un lenguaje probado y rodado, listo para fajarse con los clásicos», tal y como defiende la profesora María Ángeles Naval: <strong>hablamos de Francisco Casavella, de actualidad por la reedición por Anagrama de su trilogía del <em>Watusi</em></strong>.</p>
<p>De Casavella conversamos con Naval durante la entrega de los <strong>XV Premios Cálamo</strong> en Zaragoza. Un viaje relámpago a la capital aragonesa repleta de gratas experiencias libreras al que dedicamos una pequeña pero enjundiosa crónica. Hablando de viajes: viaje literario a la actualidad de la industria editorial el que realiza <strong>Gonzalo Toca</strong> en la segunda parte de <em>Los libros fetiche</em>, nuestro reportaje sobre la renovación del libro como objeto, y viaje literario y aventurero, en este caso de <strong>Víctor Márquez Reviriego </strong>con su Auténtica Entrevista Falsa, para conmemorar el <strong>cuarto centenario de la muerte del Inca Garcilaso</strong>, primer escritor mestizo que comparte efemérides con Shakespeare y Cervantes.</p>
<p>Cautos y silenciosos,<strong> mariposas</strong> y <strong>osos </strong>invaden, tras la hibernación propia de la estación que nos precede, nuestras Páginas Verdes y la sección de Infantil y Juvenil. Son, por un lado, <a href="https://www.editorialcomba.com/catalogo/libros/sincategorizar/luz-de-las-mariposas/" target="_blank"><em>Luz de las mariposas</em></a>, una propuesta literaria, singular y bella de <strong>Ignacio Viladevall</strong> que nos descubre <strong>Pedro Cáceres</strong> y, por otro; una propuesta reflexiva, apasionante y rebelde, por parte de <strong>Ada del Moral</strong>, sobre la ambivalencia de la bestia domesticada hecha peluche.</p>
<p><a href="/wp-content/uploads/2016/04/PORTADA-LEER-271.jpg"><img class="alignleft wp-image-5392" src="/wp-content/uploads/2016/04/PORTADA-LEER-271.jpg" alt="PORTADA LEER 271" width="345" height="464" /></a>Son algunos de los muchos contenidos del número de abril de LEER, ya en quioscos y librerías, y cuya coloración noventera tendrá continuidad el próximo 22 de abril en Espacio LEER. <strong>Por tercer año consecutivo formamos parte de la programación de</strong> <strong>La Noche de los Libros</strong> con un encuentro con escritores, críticos y editores en torno a <em>Generación Kronen. </em><strong>José Ángel Mañas, Luis Mancha, Constantino Bértolo, Juana Salabert, Javier Azpeitia y Paula Izquierdo</strong>, entre otros, conversarán sobre aquella ilusión, con el tiempo diluida y en algunos casos desencantada, de la última generación que creyó que podría vivir de la literatura.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://revistaleer.com/2016/04/leer-en-abril-kronen-y-alrededores/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
