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	<title>Revista leer &#187; Italo Calvino</title>
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	<description>La revista decana de libros y cultura</description>
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		<title>#LEERsinprisa entre mujeres</title>
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		<pubDate>Tue, 08 Mar 2016 08:25:06 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>Tan estimulante resultó la velada literaria en <strong><a href="http://www.aragonradio.es/podcast/emision/137572/">el programa </a>“Preferiría No Hacerlo” </strong>de <a href="http://www.aragonradio.es/"><strong>Aragón Radio</strong></a> de la que participamos ayer por cortesía de <a href="http://sergiodelmolino.com/"><strong>Sergio del Molino</strong></a> e <strong>Iguázel Elhombre</strong>, que hoy continuamos celebrando esa delicada inclinación hacia lo femenino de nuestro mimado <a href="/2016/03/leer-en-marzo-cherchez-la-femme/"><strong>número de marzo</strong></a>. Con una edición sorpresa de <strong>#LEERsinprisa</strong>, iniciamos la conmemoración del que hemos bautizado en la casa como el Día de la Mujer Escritora, una jornada que culminará en <a href="/espacio-leer/"><strong>Espacio LEER</strong></a> esta tarde con <a href="/evento/dia-de-la-mujer-escritora/"><strong>una convocatoria muy especial</strong></a>.</p>
<p>¡Al ataque, las chicas al poder!</p>
<p><strong>M: </strong>Aguardamos ilusionados la llegada de <a href="http://portal.uc3m.es/portal/page/portal/biblioteconomia_documentacion/profesores/ppozuelo"><strong>Paz Martín-Pozuelo</strong></a>, motor del coloquio en torno las historias de <strong><em>El más hermoso de los milagros y otros cuentos de mujeres</em></strong> (<strong>Playa de Ákaba</strong>), “un libro lleno de mujeres que sufren, que tiemblan, que aguardan, que sueñan, que pasean juntas, que viven, sin tiempo para la tristeza”. En el sofá rojo, a las 19 horas, la autora conversará con la editora, y también poeta, <a href="http://noemitrujillo.blogspot.com.es/"><strong>Noemí Trujillo</strong></a>, y las escritoras <a href="http://viudasenred.blogspot.com.es/"><strong>Lea Vélez</strong></a> y <strong>Carmen Arche</strong>. Un encuentro de ellas, con ellas y por ellas. Para hablar de lo femenino en la escritura y de la escritura en femenino, “de la sensibilidad de hacer grande lo pequeño y de cómo escribir puede, literalmente, salvarte la vida”. De la condición de escritora, aquí y ahora.</p>
<p><strong>B: </strong>No sé si por casualidad, estos días han aparecido un buen puñado de estupendos libros escritos por mujeres. Con traducción de <strong>Jon Bilbao</strong> y postfacio –en realidad un prólogo que va al final– de <strong>Rodrigo Fresán</strong>, <strong>Impedimenta </strong>nos brinda una nueva joya inédita hasta ahora en castellano de <strong>Iris Murdoch</strong>, la autora británica encomiada sobre todos sus contemporáneos por <strong>Harold Bloom</strong>. <strong><em>El libro y la hermandad</em> </strong>se publicó originalmente en 1987 y fue finalista del <strong>premio Booker</strong>. La reunión, una noche de verano, de un grupo de antiguos alumnos de Oxford hermanados hace años en torno al patrocinio del libro de uno de ellos implosiona de manera imprevista e imprevisible. Ahí queda eso.</p>
<p><strong>M:</strong> Jefe, recojo el guante mientras sigo como buena anfitriona con los preparativos de esta tarde que jugamos en casa. Porque no podemos dejar de recomendar las publicaciones de este par de invitadas: <em><strong>Suzanne </strong></em>(<strong>Turpial)</strong>, primera novela de Noemí Trujillo; y la inolvidable <strong><em>El jardín de la memoria</em></strong><em> </em>(<strong>Galaxia Gutenberg</strong>)<strong><em> </em></strong>de Lea Vélez.</p>
<p><strong>B:</strong><em> Carol</em>, la preciosa y preciosista película de <strong>Todd Haynes</strong>, ha puesto a huevo la última reedición de la homónima novela de <strong>Patricia Highsmith</strong>, la única de amor de su autora, que la publicó con seudónimo y otro título en 1952. Cuando la escribió, recién terminada <strong><em>Extraños en un tren</em></strong>, Highsmith trabajaba en la sección de juguetes de unos grandes almacenes. La visión resplandeciente de una clienta rubia envuelta en un abrigo de visón le inspiró la historia del heterodoxo romance de Therese y Carol, que ahora han cobrado vida gracias a las prodigiosas interpretaciones de Rooney Mara y Cate Blanchett. Siguiendo en <strong>Anagrama</strong> no me resisto a mencionar un último <strong>Premio Herralde</strong> con nombre de mujer, <strong>Marta Sanz </strong>y su <strong><em>Farándula</em></strong>, protagonista de una de las entrevistas del <strong>número de marzo de LEER</strong>; y la recuperación de <strong><em>Dúo</em> </strong>de <strong>Colette </strong>con prólogo de <strong>Milena Busquets</strong>.</p>
<p><strong>M:</strong> Añado <em><strong>Se busca mujer perfecta</strong></em> (<strong>Reservoir Books</strong>). No puedo resistirme a una de sus frases de presentación: «No sé si existe la mujer perfecta. Pero sí sé lo que es un amor perfecto». Tiene toda la pinta de ser uno de mis escogidos y conocidos <em>guilty pleasures</em>, protagonizado por la artista visual y fotógrafa Émilienne, quien ronda los cuarenta años, y cuyo nuevo proyecto consiste en fotografiar mujeres perfectas con la aspiración de ganar un prestigioso concurso en Arles. Realizará un periplo a la caza de la perfección femenina que comenzará por el retrato de su vecina Julie, y la conducirá por Francia e Italia donde no sólo se enfrentará a diferentes visiones y versiones de la mujer moderna, sino que también tendrá que hace frente a un amor inesperado y huidizo con el que se topará en el camino. Oh, sí, me apetece mucho leer este libro.</p>
<p><strong>B:</strong> “En mi infancia siempre oía historias de mujeres, historias que nunca vi en los libros”. Lo dice <strong>Svetlana Alexiévich </strong>y lo recoge <strong>Alicia González </strong>en el reportaje sobre la <strong>premio Nobel de Literatura</strong> 2015 que publicamos en nuestro muy femenino <strong>número de marzo de LEER</strong>. El galardón nos está ofreciendo una  proliferación de traducciones de su obra que compensa el vacío previo. Si en las páginas de nuestra revista <strong>Joaquín Armada</strong> comenta <strong><em>El fin del “Homo sovieticus”</em> </strong>editado por <strong>Acantilado</strong>, nos acaba de llegar <strong>Los muchachos del zinc. voces soviéticas de la guerra de Afganistán </strong>(<strong>Debate</strong>).</p>
<p><strong>M: </strong>No podría faltarnos este 8 de marzo <em><strong>De mar a mar</strong></em>, la correspondencia (sesenta y siete cartas, para ser exactos) entre <strong>Rosa Chacel</strong> y<strong> Ana María Moix</strong> tan bien editada por la editorial<strong> Comba </strong>(edición de <strong>Ana Rodríguez Fischer</strong>). <strong>Juan Bautista Durán</strong> nos contó en su visita a Espacio LEER que el epistolario se disfruta como una novela en la que se funde una doble trama vital: de un lado, la historia de una joven de dieciocho años, Ana María Moix, que tras leer <em>Teresa</em> decide escribir a su autora, convencida de que una conversación atenta con ella «es de las que cambia, o mejor, da sentido a unas inquietudes y las encamina»; del otro, el pensamiento de una mujer exiliada en Brasil, Rosa Chacel, que encuentra a una interlocutora lo suficientemente estimulante para hacerle trocar su soliloquio en diálogo, a pesar del enorme océano que las separa.</p>
<p><strong>B:</strong> De entre los muchos centenarios literarios de este año cabe destacar el de <strong>Natalia Ginzburg</strong>. Editora, traductora, crítica y escritora, fue catalizador clave de la cultura italiana del XX. Lanza <strong>Lumen</strong> de una tacada tres obras, todas ellas prologadas por <strong>Elena Medel</strong>: <strong><em>Léxico familiar</em></strong>, que aunque se presenta como novela es la historia de su propia familia, judía y antifascista, y del contexto en el que se desenvolvió, un Turín convulsionado entre los 30 y los 50; la que pasa por ser la mejor novela de <strong>Ginzburg</strong>, <strong><em>Todos nuestros ayeres</em></strong>, versión novelada del anterior a juicio de <strong>Italo Calvino</strong>; y la colección <strong><em>Las tareas de casa y otros ensayos</em></strong>. <strong>Oscar Tusquets Blanca</strong> ha ilustrado la cubierta de los tres libros, y pintó un cuadro expresamente para <em>Léxico familiar.</em></p>
<p><strong>M: </strong>Finalmente dejamos sobre la mesa este tema: «con el término <strong>Generación del 27</strong> se conoce al que seguramente es el grupo de literatos y artistas más influyentes y conocidos de la cultura española. Su legado es ampliamente conocido siempre y cuando hablemos de ELLOS. ¿Pero qué sucede con ELLAS? ¿Es que acaso no había mujeres?» Nada más lejos de la realidad, nos dice este libro. Para darnos a conocer que «dentro del Grupo del 27 existieron, crearon y triunfaron una generación de mujeres pintoras, poetas, novelistas, ilustradoras, escultoras y pensadoras, de inmenso talento que no sólo gozaron en su tiempo de éxito nacional e internacional, sino que a través de su arte y activismo desafiaron y cambiaron las normas sociales y culturales de la España de los años 20 y 30″. Ahí es nada.</p>
<p><strong>B: </strong>Y acabamos con un escritor. Hombre, se entiende: <strong>Mario Vargas Llosa</strong>. Que como todo el mundo sabe acaba de publicar una nueva novela que arranca con el inesperado encuentro erótico de Chabela y Marisa. Dos mujeres de la elite limeña que nos invitan desde las primeras páginas a la lectura de <strong><em>Cinco esquinas</em></strong> (<strong>Alfaguara</strong>).  Una nueva oportunidad para reflexionar sobre la construcción de personajes femeninos por escritores varones. Tema recurrente desde Bovary…</p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>B&amp;M #LEERsinprisa</em></strong></p>
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		<title>¡Es la inutilidad, estúpido!</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Jun 2014 10:05:56 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">Porque no solo de pan vive el hombre, <strong>Confucio</strong>, cuando le preguntaron por qué compraba arroz y flores, contestaba que lo uno para vivir y lo otro para tener algo por lo que vivir. <strong>Las flores no sirven para nada, pero de nada sirve una existencia movida en exclusiva por finalidades prácticas</strong>, aunque en este ejemplo se trate de una necesidad básica. Lo que el filósofo y profesor de literatura italiana de la Universidad de Calabria <strong>Nuccio Ordine</strong> denuncia en su espléndido manifiesto <strong><em>La utilidad de lo inútil</em> </strong>(Acantilado) es esta reducción de la cultura, en su concepto más amplio, a la esfera utilitarista, a la consecución del beneficio material o económico. En nuestro mundo <em>business-as-usual</em>, en el que arroz y demás cereales también se han convertido en un objeto más del juego financiero, haciendo del hambre un lucrativo negocio, <strong>un libro como este invita a pensar en Ordine como uno de esos «hombres libro» de <em>Fahrenheit 451</em></strong>, los académicos de la novela de <strong>Ray Bradbury</strong> que iban por los bosques transmitiendo oralmente los libros (que estaban prohibidos).</p>
<p style="text-align: left;"><img class="alignleft wp-image-1482" src="/wp-content/uploads/2014/06/La-utilidad-de-lo-inútil-Nuccio-Ordine_cubierta-672x1024.jpg" alt="La-utilidad-de-lo-inútil-Nuccio-Ordine_cubierta" width="320" height="487" />No obstante, como bien decía Bradbury, <strong>no hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee</strong>, que no aprende, que no sabe… En esencia viene a ser lo mismo. Ordine lo sabe y echa mano de los próceres de la cultura occidental para exponernos con claridad y hondura <strong>las causas un calentamiento global de la cultura</strong> que nos está llevando a un mundo en el que “un martillo vale más que una sinfonía, un cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil para qué pueden servir la música, la literatura o el arte”.</p>
<p style="text-align: left;">El ensayo está estructurado en tres partes: la útil inutilidad de la literatura, los efectos desastrosos producidos por la lógica del beneficio en el campo de la enseñanza, la investigación y las actividades culturales en general, entre las y una tercera parte, que lleva por título <em>Poseer mata. “Dignitas homine” Amor, verdad,</em> en el que el autor echa mano de los clásicos para demostrarnos que <strong>amar para poseer mata el amor y poseer la verdad mata la verdad.</strong> El manifiesto se completa con un breve ensayo de 1937 que firma <strong>Abraham Flexner</strong>, fundador del Institute for Advanced Study de Princeton, “un centro nacido con el objetivo expreso de proponer una <em>quête</em> libre de cualquier atadura utilitarista e inspirada exclusivamente por la <em>curiositas</em> de sus ilustres miembros”. <strong>Faraday</strong>, <strong>Einstein</strong> o <strong>Pasteur</strong> son algunos de los científicos que el pedagogo estadounidense utiliza para mostrar cómo <strong>investigaciones surgidas sin un fin en concreto han desembocado en descubrimientos que a la postre han resultado de lo más útiles</strong> para distintos fines prácticos.</p>
<p style="text-align: left;">Cada una de las partes incluye breves parábolas y ejemplos de escritores y filósofos, <strong>un muestrario de enseñanzas morales concentradas en apenas cien páginas.</strong> Es como si el pensamiento del autor al escribir el libro se proyectara a un hipotético mundo post-apocalíptico en el que apenas quedaran unos habitantes que necesitasen de una brújula para reconstruir los cimientos de la cultura universal.</p>
<p style="text-align: left;">No todo está perdido, aún estamos a tiempo de revertir la situación, pero en su grito desesperado Ordine se lamenta de que de nada parece haber servido el sublime verso final de un poema de <strong>Hölderlin</strong>, en el que se recuerda el papel fundador de la figura del poeta: “Pero lo que permanece lo fundan los poetas” (“<em>Was bleibet aber, stiften die Dichter</em>”). “El deber de los escritores, nos decía <strong>Gabo</strong>, no es conservar el lenguaje, sino abrirle camino en la historia”. Al respecto de la <strong>“fecunda inutilidad de la literatura”</strong>, el humanista italiano recuerda el pasaje de <em>Cien años de soledad</em> en el que el de los inútiles pescaditos de oro que el coronel Buendía fabricaba y vendía para fundir las ganancias y repetir el proceso de la pescadilla que se muerde la cola. El arte por el arte: “Sus únicos instantes felices, desde la tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo, habían transcurrido en el taller de platería, donde se le iba el tiempo armando pescaditos de oro. Había tenido que promover treinta y dos guerras, y había tenido que violar todos sus pactos con la muerte y revolcarse como un cerdo en el muladar de la gloria, para descubrir con casi cuarenta años de retraso los privilegios de la simplicidad”. Ordine observa en estas palabras una prueba de que la verdadera literatura se basa en esa simplicidad, en un gozo desinteresado que consiste en darse sin esperar nada a cambio.</p>
<p style="text-align: left;">“El niño no nace para la sociedad, aunque la sociedad se apodere de él, Nace para nacer. La obra de arte nace igualmente para nacer, se impone a su autor, exige sin tener en cuenta sin preguntarse si es requerida o no por la sociedad. Si no se comprende la utilidad de lo inútil, la inutilidad de lo útil, no se comprende el arte”, recuerda Ordine a <strong>Ionesco</strong> y se pregunta cuántos bienes de consumo innecesarios se nos venden como útiles e indispensables. Por la misma razón <strong>Picasso</strong> afirmaba que aprender a pintar como los pintores del renacimiento le había llevado unos años, pero aprender a pintar como los niños le llevó toda la vida. En ese realismo mágico de la mirada de los niños está contenida la esperanza de la <em>dignitas hominis</em>, la verdad y el amor. La verdad como búsqueda insaciable y el amor libre de la jaula de la posesión.</p>
<p style="text-align: left;"><em>“¡Es la economía, estúpido!»</em> es la célebre y manida frase de <strong>James Carville</strong>, el asesor de la exitosa campaña que en 1992 aupara a <strong>Bill Clinton</strong> hasta el Despacho Oval de la Casa Blanca. <strong>La estulticia y cortedad de miras del neoliberalismo se parece a la fábula del burro persiguiendo la zanahoria.</strong> El sueño prometeico del capitalismo (“El burro grande, ande o no ande”) lo está arrasando todo a su paso. Démonos el lujo necesario de la felicidad sencilla, del <em>fin en sí mismo. </em><strong>Italo Calvino</strong>: “La cultura, como el amor, no posee la capacidad de exigir –observa con razón <strong>Rob Riemen</strong>–. No ofrece garantías. Y, sin embargo, la única oportunidad para conquistar y proteger nuestra dignidad humana nos la ofrece la cultura, la educación liberal”. La economía, pues, al servicio de la cultura y no al revés. Nuccio Ordine, caballero de la Legión de Honor francesa desde 2012, sabe lo mucho que está en juego, y lo expresa con la delicadeza propia de un excelso espíritu humanista: “La mirada fija en el objetivo a alcanzar no permite ya entender la alegría de los pequeños gestos cotidianos ni descubrir la alegría que palpita en nuestras vidas: en una puesta de sol, un cielo estrellado, la ternura de un beso, la eclosión de una flor, el vuelo de una mariposa, la sonrisa de un niño. Porque a menudo, la grandeza se percibe mejor en las cosas más simples”. La lección de <em>La utilidad de lo inútil</em> –léanlo, por favor– es que si perdemos las cosas más simples, aquellas que (sólo) en apariencia no valen para nada, lo perderemos todo. <strong>Con lo inútil no se juega.  </strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>ALBERTO SÁNCHEZ MEDINA</em></p>
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