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	<title>Revista leer &#187; Félix Grande</title>
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	<description>La revista decana de libros y cultura</description>
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		<title>Sharon Olds, premio Leteo 2015</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Dec 2015 10:52:38 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>P<em>oeta indispensable de las letras estadounidenses, comprometida, desde lo cotidiano, con su creación y el mundo, y con su tiempo a través de lo creado, esta semana <strong>Sharon Olds</strong> será galardonada con el <strong>XV Premio Leteo</strong>, una iniciativa que en los últimos años ha llevado a León a autores de la categoría de Paul Auster, Amélie Nothomb, John Banville, Michel Houellebecq, Martin Amis, Enrique Vila-Matas, Juan Gelman o Adonis, y que desde esta edición cuenta con el respaldo de LEER. La cita, este fin de semana en el MUSAC de León.  </em></p>
<h3><strong><br />
Naturalidad y crudeza </strong></h3>
<h5>Por Marta Caballero</h5>
<p>Probablemente nadie ha declinado jamás una invitación de una Primera Dama con la militante elegancia con la que lo hizo Sharon Olds (San Francisco, 1942) en 2005: “Muchísimos norteamericanos que sintieron orgullo por nuestro país ahora sienten angustia y vergüenza por este régimen vigente de sangre, heridas y fuego. Pienso en el lino limpio de tu mesa, los cuchillos brillantes y las llamas de las velas, y no podría digerirlo”. Estas palabras enviadas en una carta abierta se las dedicó a Laura Bush negándole su asistencia a los actos del <strong>Festival Nacional del Libro en Washington</strong>, y hablan muy bien de qué tipo de persona es la remitente. Poeta tardía, maestra en la autoindagación, feminista, honda y clara a la vez, intensa, llena de fuerza, la autora, uno de los pilares de la poesía norteamericana contemporánea y considerada una de las voces más importantes de este país, estará en <strong>León</strong> para recibir el<strong> Premio Leteo</strong>, una visita que representa una oportunidad única para que los lectores españoles se acerquen a su obra, según sostiene el también poeta Óscar Curieses, que actualmente está traduciendo para el sello Bartleby su libro <em>The Gold Cell</em>.</p>
<blockquote><p>Poeta tardía, maestra en la autoindagación, feminista, honda y clara a la vez, es uno de los pilares de la poesía norteamericana contemporánea</p></blockquote>
<p>El director de la Colección de Poesía de la misma editorial, <strong>Manuel Rico</strong>, destaca de la producción del Olds el apego a la cotidianidad, “a la realidad familiar, a lo que algunos críticos y traductores han llamado el exteriorismo”. Y añade: “Sus poemas abordan el dolor y la experiencia familiar con realismo pero sin desatender esas zonas misteriosas que lo cotidiano nos presenta”. Olds, que nació diez años después que<strong> Sylvia Plath</strong> y 14 después que <strong>Anne Sexton</strong>, engarza con una tradición que, como amplía Rico, mantiene un denominador común, “el canto a lo más próximo y vivido, la apelación a la memoria, el enfrentamiento del drama familiar y de la muerte con la naturalidad y la distancia emocionada de una poeta realista”. En la misma línea, su traductor ensalza el contraste entre la crudeza y la violencia con la ternura, especialmente en <em><strong>El padre</strong></em>, estremecedor libro, un verdadero exorcismo que está considerado su obra maestra y que en <strong>España</strong> también editó Bartleby, un poemario que se llena de amor para hablar de maltrato.</p>
<p>El feminismo es otra de sus constantes, una actitud que, sostiene Rico, conecta con el progresismo estadounidense de los sesenta, con las movilizaciones por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam. “Sus poemas reivindican a la mujer como sujeto integral independiente, como defensora de sus condición de ser humano en todas las circunstancias. Hay composiciones suyas como «El aborto» y «Conflictos», en las que su canto es un alegato contra el sufrimiento de las mujeres, contra su marginación histórica. En lo colectivo y en lo personal”.</p>
<blockquote><p>Sus poemas abordan el dolor y la experiencia familiar con realismo pero sin desatender las zonas misteriosas de lo cotidiano</p></blockquote>
<p>Poderosamente influenciada por <strong>Whitman</strong>, Olds, que es conocida en los círculos poéticos patrios, tiene pendiente, sin embargo, un encuentro mayor con los lectores del país. “Quien haya leído con gusto a Plath o a Sexton no puede obviar a Olds”, sentencia Rico, que reconoce que fue precisamente aquella edición de <em>El padre</em> en 2004 la que propició una audiencia mayor a su producción, de la que también han editado <em>Los muertos y los vivos</em> en 2006. Curieses aporta que en la actualidad es un referente de las nuevas poetas españolas: “Aborda temas poco expresados en la literatura de mujeres. El cuerpo es una figura recurrente en su obra, la materialidad del ser humano. Frente a las autoras confesionales, sus referencias son más cercanas para los lectores, elementos como la violencia o la amenaza de violencia, las relaciones paternofiliales… No es una diva ni una activista radical pero imparte talleres de creación literaria tanto en la<a href="http://www.columbia.edu/"><strong> Universidad de Columbia</strong></a>, donde se doctoró, como a enfermos en hospitales, esos contrastes hablan mucho de su mundo y de sus libros”.</p>
<p> </p>
<p><a href="/wp-content/uploads/2015/12/olds.jpg"><img class="aligncenter size-large wp-image-5042" src="/wp-content/uploads/2015/12/olds-1024x576.jpg" alt="olds" width="690" height="388" /></a></p>
<p> </p>
<h3>Sharon Olds: «Mientras sea fiel a mi lado salvaje todo me parece bien»</h3>
<h5>Una entrevista de Ana Merino</h5>
<p><em>En Secundaría leyó a <strong>Auden</strong>, <strong>E.E. Cummings</strong>, Whitman y <strong>Shakespeare</strong>, raíces de su amor por la poesía. ¿De qué manera relee a sus autores y en qué forma los versos le siguen impactando? ¿Puede darnos retrospectiva de su formación como lectora de poemas y de cómo estos le afectaron en diferentes momentos de tu vida?</em></p>
<p>De niña acudía a los servicios de la Iglesia Protestante Calvinista, esa religión donde ya está decidido antes de que uno nazca si se va al Infierno, con su fuego eterno, o no. Yo quería creer que estaba entre los no condenados mientras escuchaba los maravillosos<em><strong> Salmos</strong></em> y cantaba los Himnos de deliciosa armonía y aburrida letra. De este modo los domingos me encontraba expuesta al arte bueno y al arte malo; y a la metáfora representada por la verdad literal de la transubstanciación, de ese pan y de ese vino que eran la carne y la sangre de Jesús. A los catorce años comencé a leer las obras de teatro y los sonetos de Shakespeare. Y me sumergí en su vocabulario y en su gramática. Descubrí que pronunciarlo y deletrearlo era tan placentero que se sentía como un masaje en el cerebro.</p>
<p>Luego estaban algunos versos de <strong>Ezra Pound</strong>, terribles en su ideología pero hermosos; los que escribió cuando estaba prisionero en una celda, en una auténtica jaula de metal en Pisa. Se le acusaba de traición por haber hecho propaganda fascista en la radio durante la Segunda Guerra Mundial. Por lo que yo muchas veces me decía a mi misma: “What thou lovest well remains, the rest is dross” (“Lo que bien amas, perdura; lo demás es escoria”).</p>
<p><img class="alignleft wp-image-5032" src="/wp-content/uploads/2015/12/csm_10.22.15._Readings.Poetry.SharonOlds.headshot_52fd569d24-781x1024.jpg" alt="csm_10.22.15._Readings.Poetry.SharonOlds.headshot_52fd569d24" width="400" height="524" /></p>
<p>Después leí a muchos otros poetas estadounidenses como <strong>Gwendolyn Brooks</strong> o a <strong>Philip Levine</strong>, con esos poemas sobre la Guerra Civil Española que me impresionaron profundamente.</p>
<p><em>¿Cree que el contexto social y ser testigo de diferentes momentos históricos marca de forma clara la construcción de su yo poético? Su tiempo y su sociedad se reflejan muy bien en su obra…</em></p>
<p>Estoy de acuerdo en que los tiempos en los que vivimos se reflejan en la creación del artista. El amor sexual, el sexismo, la guerra contra las mujeres, todo eso son lugares de los que parten mis poemas. La mujer como un mero objeto doméstico, el riesgo de abuso contra el cuerpo femenino, o nuestras propias experiencias sexuales y las de otros, me han parecido temas sugerentes. Mi próximo libro, que se publicará en septiembre de 2016, es de odas. Incluye una oda al himen, una oda al clítoris, una oda al pene, una oda al tampón, una oda al condón; pero también una oda a mi blancura, a las cosas de las chicas, a los bigotes, a las estrías o a los últimos árboles de la ciudad de Nueva York.</p>
<p><em>¿De qué manera construye sus libros? En algunas ocasiones ha explicado que, de pronto, sus poemas se agrupan y forman un libro. Que muchos de sus libros no surgen de un plan preconcebido.</em></p>
<p>Efectivamente, no escribo libros, escribo poemas. Entonces, cada cuatro o cinco años, busco los que funcionan mejor, los extiendo por el suelo y trato de encontrar afinidades.</p>
<p><em>¿De qué forma piensa en un título cuando tiene todos esos poemas juntos? ¿Cuál resultó el más difícil e intenso? ¿Fue “El padre”?</em></p>
<p>La verdad es que “El padre” no me resultó duro de ordenar, puse esos poemas cronológicamente. Ya había experimentado antes con divisiones formales cuando organicé “los poemas para los muertos” y “los poemas para los vivos”; y ahora con las <strong>“Odas”</strong> trato de alcanzar un orden variado de forma que los poemas sobre el cuerpo no estén todos amontonados y evitar una saturación que pueda resultar desagradable.</p>
<p><em>Hay una tendencia a pensar que la poesía es una experiencia de la juventud efervescente, pero usted debutó a los treinta y ocho años. Es decir, llegó al espacio de los lectores con una voz tan madura y potente que ha hecho que cada uno de sus libros poéticos sea fabuloso. ¿Piensa que comenzar a publicar a esa edad hizo que su poesía fuera más sólida? Cuando uno mira sus libros descubre una voz única y muy auténtica, como si ya hubiera filtrado el sonido de otras voces en libros que nunca publicó.</em></p>
<p>Gracias por sus amables palabras. Tenía treinta años cuando comencé a dedicarme de lleno a la escritura, mientras ejercía como madre todo el día. Mi primer libro apareció cuando cumplí los treinta y siete. Todavía por aquel entonces era joven y salvaje. Ahora soy vieja y salvaje. Mientras sea fiel a mi lado salvaje todo me parece bien. Lo que ocurre es que, a diferencia de <strong>Louise Glück</strong> o <strong>Adrienne Rich</strong>, yo no había escrito nada que mereciera la pena hasta que apareció mi primera obra.</p>
<p><em>Siempre hay gente que le pide consejos para los jóvenes poetas. ¿Puede darnos consejos para los viejos?</em></p>
<p>Lo mismo que les digo a los jóvenes poetas. Toma vitaminas, baila, nada. No bebas mucho vino. No tomes drogas. Háblate a ti mismo con dulzura y protege tu corazón (eso lo he visto escrito en las aceras de Nueva York).</p>
<p><em>Su primer libro <strong>‘Satán dice’</strong> fue un comienzo clave que tenía una mirada contundente. Sus escritos ofrecen una voz llena de precisión que va desde lo biográfico a la invención literaria y fabrican pura poesía con imágenes muy explícitas…</em></p>
<p>Siento intensamente al hombre y a la mujer, los temas de género y raza, o cómo tratan los padres a los hijos. Tengo muchas cosas que elogiar: el amor, el sexo, los hijos. Amo las palabras y tengo la suerte de que los símiles llegan a mí, a mi brazo y a mi bolígrafo, y que mi habilidad intuitiva va más allá de las estructuras tradicionales. Me encanta saltarme la estructura de los versos tradicionales: ponme un límite dibujando una raya en la arena y me lo saltaré.</p>
<blockquote><p>Toma vitaminas, baila, nada. No bebas mucho vino. No tomes drogas. Háblate a ti mismo con dulzura y protege tu corazón. Son mis consejos para el poeta</p></blockquote>
<p><em>¿Qué puede contar sobre su proyecto <strong>Goldwater</strong>? ¿De qué forma entiende la responsabilidad de los creadores con el mundo?</em></p>
<p>Aquellos que hemos sido privilegiados por la educación, las circunstancias, el tiempo y el lugar en el que nacimos, somos muy afortunados. Además poseemos un talento en el que nuestro corazón, nuestra mente, nuestra alma y pensamiento político pueden danzar, y los programas de escritura creativa son lugares perfectos para repartir esa suerte que tenemos. El compromiso de la Universidad de Nueva York ha estado activo a través de los años en una prisión de mujeres, en escuelas secundarias especiales y en una unidad oncológica infantil. Nuestros estudiantes del MFA ayudan a que los niños, algunos de ellos terminales, y sus padres escriban juntos. Nuestro programa de talleres más antiguo es el del <strong>Hospital Isador Goldwater Memorial</strong>, un hospital estatal de novecientas camas para gente gravemente limitada. Algunos de los escritores de esa clase no pueden moverse o hablar. Ese programa ha estado funcionando durante casi treinta años, y los talleres de escritura para veteranos de <strong>Afganistán</strong> o<strong> Irán</strong> llevan funcionando seis años. La amistad entre “maestros” y “estudiantes” en esas comunidades es igual de enriquecedora para ambas partes. Tres de nuestros estudiantes graduados enseñan en Goldwater durante el otoño y otros tres durante la primavera.</p>
<p><em>¿Cree en el futuro?</em></p>
<p>No lo sé. Me preocupan demasiado los niños, las mujeres y hombres jóvenes, la libertad, la opresión, la intolerancia, los árboles, las flores, los pájaros, el aire, la Tierra.</p>
<h3 style="text-align: center;">-&amp;-</h3>
<p> </p>
<h3 style="text-align: center;"><strong>Yo también soy Leteo</strong></h3>
<h5 style="text-align: center;">Por Rafael Saravia</h5>
<p style="text-align: left;">Resulta que en el norte de España, en una pequeña ciudad como es <strong>León</strong>, se celebra desde principios de siglo un encuentro muy especial en torno a la literatura. Unas jornadas culturales que en este año cumplen su XV aniversario. Esto tal vez no debería ser especialmente reseñable si no fuera porque estas jornadas, organizadas por una asociación sin ánimo de lucro, y actualmente sin ningún respaldo institucional, han convocado en esta ciudad, León, a lo más granado de la literatura internacional.</p>
<p style="text-align: left;"><a href="/club-leteo/"><img class="alignright wp-image-5031" src="/wp-content/uploads/2015/12/yo-tb-soy-LETEO-1-724x1024.jpg" alt="yo tb soy LETEO (1)" width="400" height="566" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Las <strong>Jornadas Leteo</strong> nacen por iniciativa de un grupo de jóvenes escritores de León que se dan cuenta de que la gran programación literaria en España se centralizaba en <strong>Madrid</strong> y <strong>Barcelona</strong>, frente a otras escenas literarias importantes pero sin los medios ni las ganas de desarrollar una programación de primer orden. En aquel momento –hablamos de 2001– no existían festivales tan importantes como <a href="http://www.cosmopoetica.es/"><strong>Cosmopoética</strong> </a>en Córdoba o el <a href="https://www.hayfestival.com/segovia/es-index.aspx?skinid=4&amp;localesetting=es-ES&amp;currencysetting=EUR&amp;resetfilters=true"><strong>Hay Festival </strong></a>de<strong> Segovia</strong>, y las <strong>I Jornadas Leteo</strong> nacen con un afán muy concreto: acercar y dar a conocer lo mejor de la literatura mundial a los lectores del noroeste español. Siempre desde la perspectiva de un grupo de escritores veinteañeros con hambre de aprender y descubrir.</p>
<p style="text-align: left;">El primer galardonado fue un poeta. Uno de los grandes, aunque todavía no había sido encumbrado y popularizado con el <strong>Premio Cervantes</strong> o el <strong>Reina Sofía</strong>.<strong> Antonio Gamoneda</strong> abría una vía por la que circularon muchos más. Por nuestra ciudad pasaron año tras año escritores de la talla de <strong>Belén Gopegui</strong>, <strong>Gonzalo Rojas</strong>, <strong>Fernando Arrabal</strong>, <strong>Michel Houellebecq</strong>,<strong> Amélie Nothomb</strong>, <strong>Martin Amis</strong>, <strong>Adonis</strong>, <strong>Paul Auster</strong>, <strong>Enrique Vila-Matas</strong>, <strong>Ledo Ivo</strong>, <strong>Juan Gelman</strong>, <strong>John Banville</strong> o <strong>Erri de Luca</strong> –que no pudo acudir pero lo hará en breve–. Este año, el XV Premio Leteo recae en la mejor poeta viva estadounidense, Sharon Olds.</p>
<p style="text-align: left;">Además de traer a una ciudad como León a estas personalidades literarias, el <strong>Club Leteo</strong> quiso generar una cultura de base realizando cada año encuentros, lecturas y, sobre todo, un sello editorial que apostase por el riesgo y la calidad. Más de 40 publicaciones atestiguan nuestro buen hacer. Con textos difíciles de grandes autores como <strong>Ildefonso Rodríguez</strong>, <strong>Miguel Suárez</strong> o <strong>Eduardo Milán</strong>, o de jóvenes inéditos como <strong>Carlos Loreiro</strong>, que acabó ganando el <strong>Premio Nacional de Poesía Joven</strong> con el libro publicado en Ediciones Leteo en el 2013.</p>
<blockquote><p>Leteo nace hace 15 años con un afán muy concreto: acercar y dar a conocer lo mejor de la literatura mundial a los lectores del noroeste español</p></blockquote>
<p style="text-align: left;">En nuestra andadura nos han acompañado lo mejor de la literatura de nuestro país. <strong>Juan Carlos Mestre</strong>, <strong>Luis Alberto de Cuenca</strong>, <strong>Ray Loriga</strong>, <strong>Alberto Olmos</strong>, <strong>Juan Barja</strong>, <strong>Rodrigo Fresán</strong>, <strong>Félix Grande</strong>, <strong>Jesús Hilario Tundidor</strong>, <strong>Agustín Fernández Mallo</strong>, <strong>Jorge Riechman</strong>, Manuel Rico y un larguísimo etcétera. O de la ilustración, como <strong>Toño Benavides</strong>, <strong>Martín</strong>, <strong>Raúl Allén</strong>, <strong>Modesto Llamas</strong>, <strong>Paula Escanciano</strong>, Dadanoias, Guzpeña, el artífice de nuestro premio <strong>Amancio González</strong> y otro sin fin de artistas plásticos.</p>
<p style="text-align: left;">Ahora, en el año que celebramos tres lustros, necesitamos más que nunca que tú seas parte de este proyecto. Contamos con el apoyo de LEER como patrocinador oficial, además del apoyo de la <a href="http://www.fundacionmonteleon.es/"><strong>Fundación Monteleón</strong> </a>y la <a href="http://www.fundacioncerezalesantoninoycinia.org/"><strong>Fundación Cerezales Antonino y Cinia</strong></a>. También de muchos ciudadanos como tú que ya se han querido sumar a este proyecto para que la literatura de primer orden pueda seguir disfrutarse en ciudades pequeñas como León. Por eso comenzamos la campaña <strong>Yo también apoyo Leteo</strong>, a través de la cual podrás hacerte Amigo de Leteo por tan sólo 50 euros al año. Con Esta aportación, haces posible que grandes escritores como Sharon Olds puedan charlar y dialogar con sus lectores del noroeste español, pero también podrás conseguir unos beneficios fantásticos en torno a la literatura, como por ejemplo una suscripción anual a LEER. Además de las publicaciones de cada año del Club Leteo y un descuento del 50% en el fondo de catálogo de Ediciones Leteo. Puedes informarte en la página de Leteo en LEER, <em><a href="/club-leteo/" target="_blank">revistaleer.com/club-leteo/</a></em>, o escribiendo a <a href="mailto:leteo@clubleteo.com">leteo@clubleteo.com</a>.</p>
<p style="text-align: left;">Creemos que la gran literatura no debe ser monopolio de las grandes metrópolis. Con tu aportación, seas de la ciudad que seas, respaldas esta filosofía y esta manera de entender una cultura plural.</p>
<h3 style="text-align: center;">-&amp;-</h3>
<p> </p>
<h3 style="text-align: center;">Programación de las Jornadas Leteo 2015</h3>
<ul>
<li><span style="color: #003366;"><em><strong><a href="/wp-content/uploads/2015/12/cartel-leteo-2015.pdf" target="_blank"><img class="alignright wp-image-5058" src="/wp-content/uploads/2015/12/0001-731x1024.jpg" alt="0001" width="300" height="420" /></a>Sábado 19 de diciembre</strong><br />
</em>Entrega XV Premio Leteo a Sharon Olds,</span><br />
<span style="color: #003366;">con lectura de sus poemas</span><br />
<span style="color: #003366;">Interviene <strong>Oscar Curieses<br />
</strong>MUSAC. 20:30 horas</span></li>
<li><span style="color: #003366;"><em><strong>Domingo 20 de diciembre</strong><br />
</em>Mesa redonda <em>Los muertos y los vivos</em>. Panorama de la poesía de Olds en España</span><br />
<span style="color: #003366;">MUSAC. 12:30 horas</span></li>
<li><span style="color: #003366;"><em><strong>Lunes 21 de diciembre</strong><br />
</em>Presentación de la novela <em><strong>Una historia de Anar Khan</strong> </em>(Ediciones Leteo) de <strong>Alfonso Barguñó Viana</strong></span><br />
<span style="color: #003366;">Librería Artemis. 20:30 horas</span></li>
<li><span style="color: #003366;"><em><strong>Martes 22 de diciembre</strong><br />
</em>Presentación del poemario<em><strong> Impajaritable</strong> </em>de <strong>Julio Obeso González</strong> (Ediciones Leteo)</span><br />
<span style="color: #003366;">CaféRistán 20:30 horas</span></li>
<li><span style="color: #003366;"><em><strong>Martes 29 de diciembre</strong><br />
</em>Noches de R. Burns</span><br />
<span style="color: #003366;">Clausura de las Jornadas Leteo con la poeta <strong>Ruth Miguel Alonso</strong></span><br />
<span style="color: #003366;">Chelsea British Bar. 21:00 horas</span></li>
</ul>
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		<title>Morán: “Este es mi libro más duro y más brutal”</title>
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		<pubDate>Fri, 31 Oct 2014 15:13:02 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La decisión de Planeta de cancelar el lanzamiento “El cura y los mandarines”, una de las grandes novedades del otoño, ha sido la noticia cultural de la “rentrée”. Antes de la polémica y el escándalo, LEER fue el primer medio que habló de la obra con su autor. La entrevista de FERNANDO PALMERO con GREGORIO [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<address>La decisión de Planeta de cancelar el lanzamiento “El cura y los mandarines”, una de las grandes novedades del otoño, ha sido <a href="/2014/10/el-cura-y-los-mandarines-historia-de-un-libro-nonato/" target="_blank">la noticia cultural de la “rentrée”</a>. Antes de la polémica y el escándalo, LEER fue el primer medio que habló de la obra con su autor. La entrevista de <strong>FERNANDO PALMERO</strong> con <strong>GREGORIO MORÁN</strong> publicada en <a href="/2014/10/leer-en-octubre/" target="_blank">nuestro número de octubre</a> ha sido la fuente primera y necesaria para entender lo sucedido. El 13 de septiembre conversamos con Morán (Oviedo, 1947) en el despacho de su ático barcelonés, fumando y hablando de una obra en la que ha invertido diez años de estudio y que define como un “un ajuste de cuentas” con su generación; una indagación en las promiscuas relaciones de los intelectuales con el poder desde la madurez del franquismo hasta el ocaso del felipismo, siguiendo la inclemente línea de ‘El maestro en el erial’ pero cambiando a Ortega por Jesús Aguirre como figura vertebral. Finalmente lo publicará Akal. Entretanto, aquí está el resultado de aquel encuentro, cuajado de declaraciones y revelaciones explosivas.</address>
<address> </address>
<h5><em>¿Este es otro de esos libros en los que cuentas cosas que nadie quiere escuchar?</em></h5>
<p>Posiblemente sí. En este caso creo que el que más, porque es un ajuste de cuentas. <strong>Es quizá el más duro y más brutal de todos los que he escrito.</strong> De alguna manera es un relato que, sin vanidad alguna, sólo podía hacer yo, porque tenía ganas de hacerlo y porque es mi generación. Además yo no entré en el PSOE y antes de la legalización del PCE ya estaba fuera… Pero también es <strong>una continuación del libro de Ortega</strong> –<em>El maestro en el erial</em> (Tusquets, 1998)–, porque el libro de Ortega es una explicación de la barbarie en la cual nacimos. <strong>Por eso es posible que este libro no exista, que no salga en los papeles como se intentó con el de Ortega…</strong> Es el único favor que le debo a <strong>Vargas Llosa</strong>. El grupo Prisa había decidido no publicar ni una sola referencia, pero el director de Tusquets, <strong>Antonio López Lamadrid</strong>, que ya falleció, le mandó un ejemplar a Vargas Llosa, que estaba en Berlín en una de esas genialidades (dos años de beca) que consiguen los que saben vivir bien. Y sin tener ni idea de las consecuencias que tenía aquello, hizo un artículo para <em>El País</em>, que nadie se atrevió a levantar, absolutamente impresionante a favor del libro. Y ahí empezó a existir.</p>
<h5><em>‘El cura y los mandarines’ tiene como hilo conductor a <strong>Jesús Aguirre</strong>…</em></h5>
<p>Sí, pero la historia es más compleja. Están los <strong>Pradera</strong>, los <strong>Gil de Biedma</strong>, los <strong>Castellet</strong>… Los mandarines de la época que consideraron que el hecho más importante de sus vidas fue ver a <em>Jesusito</em> convertido en duque de Alba. Eso dice mucho. <strong>Aguirre es un personaje complejo e importantísimo en esos años.</strong> No olvides que es él quien presenta en sociedad a <strong>Felipe González</strong> cuando el PSOE aún no es legal. En la presentación de un libro sobre <strong>Besteiro</strong> de <strong>Guillermo Solana</strong>, que ahora es director del Thyssen y que antes estaba vinculado al PSOE y a <strong>Tierno Galván</strong>, ante el <em>tout</em> Madrid, <em>Jesusito</em> Aguirre, director de Taurus, dice: ‘ese hombre tan citado que la gente llama Isidoro, yo lo tengo que presentar aquí, se llama Felipe González’. Te podría contar de estas anécdotas una docena, que están en el libro. Se podría decir que Aguirre es un personaje secundario, sí, pero está allí. <strong>Es como Forrest Gump, con la diferencia de que no es Forrest Gump, sino todo lo contrario.</strong></p>
<blockquote><p><em>Los mandarines de la época consideraron que el hecho más importante de sus vidas fue ver a “Jesusito” convertido en duque de Alba. Eso dice mucho </em></p></blockquote>
<h5><em>El libro arranca en 1962…</em></h5>
<p><strong>Hay años en la historia de la Humanidad donde se concentran los acontecimientos. Y el 62 es uno de ellos.</strong> La gente ya no lo recuerda, pero en el 62 se casan <strong>Don Juan Carlos</strong> y <strong>Doña Sofía</strong>; se produce la gran huelga minera asturiana y se declara el estado de excepción; tiene lugar el Contubernio de Múnich; no sólo aparecen <em>Nosaltres, els valencians</em>, de <strong>Joan Fuster</strong>, y una editorial muy potente, Ediciones 62, sino que <strong>Martín Santos</strong> hace la novela más importante de la posguerra española y de la segunda mitad del siglo XX, <em>Tiempo de Silencio</em>… Es además el final de una etapa del franquismo muy dura que desemboca en el estado de excepción del 69 provocado por el asesinato de <strong>Enrique Ruano</strong>. Yo recojo algunos datos poco conocidos. Por ejemplo, los nombres de los tres policías que lo asesinaron, a los que se les dio unas medallas y fueron ascendidos por el primer ministro de Interior socialista, <strong>Barrionuevo</strong>. La reacción frente a aquel crimen provoca en el movimiento estudiantil una violencia enorme, que aprovecha el franquismo, y concretamente <strong>Carrero Blanco</strong>, para preparar el nombramiento de Juan Carlos como sucesor. Y <strong>Franco</strong> liquida a <strong>Fraga Iribarne</strong>, porque éste echa un pulso al régimen pensando que Franco en el momento que descubra que tiene unos chorizos como ministros los va a echar. Se equivocaba. Evidentemente, Franco los asciende.</p>
<figure id="attachment_2574" style="width: 690px;" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-2574 size-large" src="/wp-content/uploads/2014/10/IMG_8749REC-1024x557.jpg" alt="IMG_8749REC" width="690" height="375" /><figcaption class="wp-caption-text">Últimas pruebas de “El cura y los mandarines”.</figcaption></figure>
<p>Ese año 69 es decisivo y es también cuando <strong>Max Aub</strong> consigue venir a España con un visado de tres meses, utilizando como tapadera su libro sobre <strong>Buñuel</strong>, porque no le habían concedido el visado ni cuando murió su madre ni cuando murió su padre. A ese capítulo lo llamo “El año de la gallina ciega”. Gracias a mi buena relación con una hija de Max Aub, que era militante del PCE de entonces, he podido entrar en los archivos y ver, por ejemplo, el manuscrito de <em>La gallina ciega</em>. Ese libro es capital para entender lo que era el 69. Hay quienes dicen, como <strong>Manolito Aznar</strong>, que se equivocaba Max porque aquí había grupos de luchadores… Aquí no había nada, lo puedo constatar yo con mi experiencia. <strong>Éramos cuatro, y cuando ocurría algún incidente grave desaparecía todo el mundo.</strong> Nosotros no vivimos el 68, vivimos el 69, que a algunos nos afectó personalmente más que a otros. Cuando algún gracioso dice algo del 68, sé que no estuvo en nada.</p>
<h5><em>Y el final del periodo que abarcas es el año 96.</em></h5>
<p>Sí, es el final del PSOE. Hay un capítulo entero dedicado a esto, en el cual juego con <strong>Adorno</strong>, para desarrollar <em>una teoría de la ilustración</em>: el PSOE viene a ilustrar y su política ilustrada es absolutamente memorable. La situación económica no es que fuera buena pero tampoco es la de ahora. Por primera vez hay un Gobierno que invierte en comprar inteligencia y compra a prácticamente la totalidad de la inteligencia española, con cosas divertidísimas, como una exposición de abanicos en la cual paga 50.000 pelas por el texto de tres líneas que acompaña a cada abanico. El que desenmascara todo esto es <strong>Sánchez Ferlosio</strong> en <a href="http://elpais.com/diario/1984/11/22/opinion/469926007_850215.html" target="_blank">el artículo más agudo sobre aquella época</a>, donde incluye una frase memorable que decía algo así: Si <strong>Goebbels</strong> (no lo había dicho él, pero se le atribuye) cada vez que oía la palabra <em>cultura</em> sacaba la pistola, el PSOE ha cambiado la frase. Cada vez que oyen hablar de la cultura sacan la chequera.</p>
<blockquote><p><em>El PSOE vino a ilustrar y su política ilustrada fue memorable. Por primera vez un Gobierno invirtió en comprar inteligencia, y compró a prácticamente la totalidad de la inteligencia española</em></p></blockquote>
<h5><em>En ‘Los españoles que dejaron de serlo’ hablas del ‘síndrome <strong>Maeztu</strong>’ para referirte a los intelectuales vascos que cambiaron de discurso sin tener que dar explicaciones. </em></h5>
<p>Esto es mucho más. Cuando Max Aub va al Congreso Cultural de La Habana en 1968 (sobre el que hizo un libro muy bonito que nadie quiere reeditar) se queda turulato, <strong>yo no sabía que había en España tantos intelectuales revolucionarios por metro cuadrado, dice</strong>, porque fueron como 300 o 400. Y todos firmaron una declaración a favor de la lucha armada de los pueblos frente a las dictaduras, que era una cosa absolutamente surrealista para unos tíos como <strong>Félix Grande</strong>, que luego venía a España y ejercía como secretario de una revista oficial como <em>Cuadernos Hispanoamericanos</em>. Yo recuerdo personas, podría decir hasta los nombres, me acuerdo perfectamente, pero hoy sería un escándalo, que se iban a hacer práctica de lucha armada a la sierra… de Guadarrama. Eso lo viví yo. Y el cura Aguirre era también partidario de la lucha armada.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-2802 size-large" src="/wp-content/uploads/2014/10/IMG_8732-1024x682.jpg" alt="IMG_8732" width="690" height="459" /></p>
<h5><em>El cura estaba en el ‘Felipe’</em>…</h5>
<p>Sí pero el <em>Felipe</em> [FLP, Frente de Liberación Popular] se disuelve antes del 69. <strong>Jaime Pastor</strong>, que es uno de los principales, se va a los <em>troskos</em>, y <strong>Julio Cerón</strong> se retira al castillo del Périgord, un castillo con puente levadizo. Hay unos buenos apartados sobre el inefable Cerón, que era realmente un tipo de psiquiatra, además de ser un católico… <strong>Todo el grupo del FLP estaba muy afectado por el catolicismo, salieron del seminario para entrar en el <em>Felipe</em></strong>, como<strong> César Alonso de los Ríos</strong>, uno de los que cruza todo el ciclo español entero: sale de un seminario de un pueblo de Valladolid y va directamente al FLP; de ahí al PCE, donde tiene una activa participación; luego pasa al PSOE a ser nada menos que la mano izquierda de <strong>Solana</strong> en Cultura, y de ahí al PP, extrema derecha, además, no la facción más moderada. Lo de Maeztu… eso es una broma, porque en Maeztu no había el aspecto chorizo. Yo no creo que tuviera muchas luces pero no era un tipo que como estos entraron donde entraron siempre por dinero. <strong>Toda esa generación entró por dinero.</strong> Por ejemplo, <strong>Juan Benet</strong> participa en un libro, <em>Cien españoles y la OTAN</em>, de Víctor Márquez Reviriego, donde dice que no firmará nunca a favor del ingreso en la OTAN. El libro sale dos meses antes de que Benet dijera sí a la OTAN.</p>
<h5><em>Sin rubor intelectual…</em></h5>
<p>Mira, <strong>el carácter falaz de la cultura de la época está en unas cartas del 64–65 entre Gil de Biedma y Ferrater</strong>, dos <em>patums</em> de la sociedad <em>barcelonina</em>, en las que uno le dice al otro: ‘Oye ¿tú has leído <em>La Regenta</em>? La acabo de empezar y es increíble’; y dice el otro: ‘Yo la estoy leyendo ahora, es impresionante sí’. Eso es lo más grave. Pero si hay un resumen de lo que significa el libro, o de lo que significa para mí al menos como autor, es la conclusión de que <strong>la quiebra de la Guerra Civil, intelectualmente, me refiero, no se cerró en el 39 y que la Transición no significó borrón y cuenta nueva.</strong> Eso no es verdad. El exilio fue implacable, sobre todo con los que tienen que escapar de aquí durante y al final de la Guerra. Porque la de los otros, los que se van en los años 60, como <strong>López Pacheco</strong> a Canadá o <strong>Ángel González</strong> a EEUU, es otra historia diferente, que evidentemente trato, pero es diferente. Los de aquel exilio se tiraron seis o siete años sin deshacer las maletas, pensando que volvían. Terrible. Y luego no los dejan volver. No a todos. Max Aub vuelve completamente lúcido, pero sólo unos meses. <strong>Juan Goytisolo</strong>, que es poco dado a la autocrítica, me contó una cosa que yo introduzco en el libro: <strong>‘¡Qué mal nos portamos con Max!’</strong>, me dijo. ‘Él leía todo lo nuestro y nosotros nunca leímos sus libros’. Es bestial.</p>
<blockquote><p><em>Cela es excepcional por haber escrito ‘La Colmena’, pero luego está el trepa, y desde Quevedo no ha habido uno como él</em></p></blockquote>
<h5><em>Pero hablas también de los que se quedaron…</em></h5>
<p>Claro. Hay un capítulo entero dedicado a <strong>Cela</strong> que es memorable. No creo que haya en la Historia de la Literatura Española desde <strong>Quevedo</strong> un trepa con tanto talento para trepar. Y que supiese de literatura. Cualquier acto, cualquier decisión que toma siempre tiene un doble fin: subir la Cucaña. Cela es excepcional por haber escrito un libro capital, que es <em>La Colmena</em>. Pero luego está el trepa. Él había hecho en los años 40 <a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/A_379" target="_blank">un libro por encargo</a> de la dictadura venezolana de <strong>Marcos Pérez Jiménez</strong>, <em>La Catira</em>. Como Cela era un figurón de la cultura española, le vendió la moto al dictador y escribió un libro que era una mierda (los términos venezolanos, por ejemplo, estaban todos equivocados), pero eso sí, él había cobrado por adelantado tal cantidad de dinero que se construye una casa en Mallorca, la casa de Son Armadans. Entonces Venezuela era una dictadura siniestra y en la que había todo el dinero del mundo para robar. Y años después, cuando ya estaba casado con la chica joven de la radio, quiso repetir la jugada, porque necesitaba numerario para construirse una casa en el Jarama. Y le hace una proposición a su agente, <strong>Carmen Balcells</strong>, que ésta transmite al Ayuntamiento de Marbella, es decir, a <strong>Gil y Gil</strong>: escribir un libro sobre Marbella que se llamase <em>Marbella Paraíso</em>, o algo así, una cosa golfa, por 100 millones. Hasta a Gil y Gil, que no tenía ningún rubor, aunque no fuera la literatura lo suyo, le pareció excesivo. Si le llega a salir, hubiera sido como <em>La Catira</em>. <strong>Cela no tenía ningún problema de principios. Es la representación genuina del escritor del franquismo.</strong> Era listo, no era un escritor de fondo (los poemas que hizo se pueden tirar todos a la basura) y además publicaba mucho, estoy seguro de que ni corregía todo lo que le hacían los negros, pero sacó muchísimo dinero. En el libro no entro en cómo consiguió el Nobel, pero doy las pistas para entenderlo. Muerto Franco en noviembre del 75, habiendo recibido todos los premios y siendo senador real de aquellos que nombró Juan Carlos, <strong>¿cómo llega al Nobel? ¿Cómo se puede saltar de la Alcarria al mundo?</strong> Fácil. ¿Qué organización no existía en España entonces? La hispano-israelí. La funda él, con el grupo de judíos de<strong> Max Mazin</strong>. Después del Holocausto aquí estoy yo, dice. Es el presidente de la asociación hispano israelí en un momento en el que no hay relaciones diplomáticas entre España e Israel. Eso es talento. Recorrió todos los centros judíos del mundo dando conferencias y se transformó en una figura internacional. Sin el sionismo no lo hubiera conseguido. Eso es Cela.</p>
<figure id="attachment_2582" style="width: 690px;" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-2582 size-large" src="/wp-content/uploads/2014/10/IMG_8741-1024x682.jpg" alt="IMG_8741" width="690" height="459" /><figcaption class="wp-caption-text">Fotografías: Ana Lisis.</figcaption></figure>
<h5><em>Volviendo a Aguirre, ¿por qué se casó <strong>Cayetana</strong> con él sabiendo que era homosexual?</em></h5>
<p>Posiblemente con ella no lo fuera. No sería el primer caso. Tampoco me pareció ella una persona especialmente apasionada, pero ¿quién de nosotros no conoce homosexuales casados? A ella le fascinaba. Aguirre se llevaba bien con todos los hijos de Cayetana menos con <strong>Jacobo</strong>, porque era un competidor, y él no admitía competidores. <em>Jesusito</em> tenía que ser siempre el más brillante. En el entierro privado, según contaba Pradera, no lloró ninguno de los hijos. La única persona que lloró fue Cayetana, y lloró de verdad, porque le quería. El amor tiene esas cosas. Y lo de ser homosexual no creo que tuviera la más mínima importancia. Es más, a ella le sorprendería. Y eso que él siguió con una vida más bien irregular en esos campos, era un homosexual con una relación notable… Su final, sin embargo, es terrible, enloquece, porque <strong>es un duque de Alba que se aburre. Siendo un hombre tan frívolo llegó al puesto más importante de España</strong>, ni el Rey es tan importante como un duque de Alba. Fíjate, al Rey lo han retirado, aún no sabemos quién y tardaremos tiempo en conocer los detalles de la conspiración, pero a un duque no lo pueden retirar. Y sin embargo se aburre. Al final del libro explico que somos una generación absolutamente fracasada, ninguno de sus objetivos se cumplió, salvo en el caso de Jesús Aguirre.</p>
<h5><em>Bueno, y de muchos de esos mandarines…</em></h5>
<p>Sí, pero llegaron con unos peajes terribles. Esos mandarines no son los mandarines de <strong>Simone de Beauvoir</strong>, no son los mandarines franceses, aquí el peaje son los 40 años de franquismo, que parecía que no se acababa nunca. Y cuando acabó… En un capítulo del libro trato de las relaciones entre los intelectuales y el entonces príncipe Juan Carlos, intelectual importante donde los haya.</p>
<h5><em>Entre él y <strong>Suárez</strong> se leyeron tres libros… </em></h5>
<p>No, Suárez no leyó ninguno y el Rey tampoco. <strong>Suárez empezó <em>Papillon</em> y lo dejó porque le parecía muy denso.</strong> ¿El Rey? Hay una anécdota, que tiene trascendencia, durante la inauguración de la primera Feria del Libro del postfranquismo. Están paseando Juan Carlos y Sofía por las casetas y alguien le enseña a la Reina un ejemplar de <em>El Principito</em> de <strong>Saint-Exupéry</strong>. Y ella dice: ‘Juanca, Juanca, mira <em>El Principito</em>, como nuestro hijo’. Lo de la cultura de la Reina es otra mitología. El rey de ahora, mucho más allá no irá. La que sí va mucho más allá es ella.</p>
<p style="text-align: right;">Revista LEER, <a href="/2014/10/leer-en-octubre/" target="_blank">octu­bre de 2014, número 256</a>.</p>
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