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	<title>Revista leer &#187; Karla Suárez</title>
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	<description>La revista decana de libros y cultura</description>
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		<title>Algunos buenos libros (ix)</title>
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		<pubDate>Sat, 23 Mar 2019 17:33:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[A finales de 2017 Karla Suárez presentaba El hijo del héroe (Comba), cierre de una personal tetralogía literaria inspirada en sus vivencias y en la historia reciente de su país, Cuba. Autora reconocida, seleccionada por Hay Festival para el Bogotá 39 de 2007, por primera vez en doce años se publicaba una novela suya en España [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>A finales de 2017 <strong>Karla Suárez</strong> presentaba <strong><em>El hijo del héroe </em>(Comba)</strong>, cierre de una personal tetralogía literaria inspirada en sus vivencias y en la historia reciente de su país, Cuba. Autora reconocida, seleccionada por Hay Festival para el <a href="https://www.hayfestival.com/bogota39/bogota39-en-2007.aspx" target="_blank">Bogotá 39 de 2007</a>, por primera vez en doce años se publicaba una novela suya en España casi al mismo tiempo que en Francia y Portugal, países en los que sus libros se editan con total regularidad. «En España yo no entiendo cómo fun­cio­nan las cosas edito­ria­les. Mis­te­rios de este mundo lite­ra­rio que tanto ha cambiado, en el que yo creo que se buscan más lo núme­ros que la lite­ra­tura», <a href="/2018/01/karlasuarez/" target="_blank">explicaba entonces a LEER</a>. Ahora, de nuevo Comba resuelve otra cuenta pendiente con Suárez y publica aquí, ocho años después de las ediciones <a href="https://www.quetzaleditores.pt/produtos/ficha/havana-ano-zero/10527077" target="_blank">portuguesa</a> y <a href="https://editions-metailie.com/livre/la-havane-annee-zero/" target="_blank">francesa</a>, la tercera pieza de su ciclo novelesco, <strong><em>Habana año cero</em></strong>. Una excelente noticia, porque Karla Suárez es una de las voces más claras y estimulantes de la literatura de su país. Esta tercera novela <strong>discurre en los estertores del llamado Periodo Especial</strong>, la época de privación que siguió al colapso de la Unión Soviética. «Todo ocurrió en 1993, año cero en Cuba. El año de los apagones interminables, cuando La Habana se llenó de bicicletas y las despensas se quedaron vacías. <strong>No había de nada. Cero transporte. Cero carne. Cero esperanza. Yo tenía treinta años y miles de problemas</strong>». Por eso y pese a todo la matemática Julia se embarca en una pesquisa con Euclides, mentor, ex amante –«Nuestro romance empezó en la cátedra un día que llovía mucho. Estábamos solos. Era tarde. Mi tesis era muy difícil y afuera diluviaba. La solución de ese problema la encontramos encima de una mesa»– y ahora amigo, para encontrar el documento que demuestre que <strong>Antonio Meucci</strong> inventó el teléfono en Cuba. La ilusión por hallar la prueba que certifique el hallazgo cautiva las energías de dos científicos acogotados por las circunstancias de un país en ruinas y anima una novela brillante, alegre y hermosa, que discurre al ritmo preciso, musical y armónico, de capítulos cortados a escoplo, que impone la cabeza de ingeniera de Suárez.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-8592" src="/wp-content/uploads/2019/03/img-190323192435-0001-e1553361794428.jpg" alt="img-190323192435-0001" width="300" height="469" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="https://www.editorialcomba.com/catalogo/libros/narrativa/habana-ano-cero/" target="_blank">HABANA AÑO CERO</a><br />
</strong></em><strong>Karla Suárez<br />
</strong>Comba</p>
<p> </p>
<p>«En el principio fue la madre», advierte en la excelente introducción de este <em>La muerte difícil</em> de René Crevel su traductor y editor, <strong>Julio Monteverde</strong>. El odio a una madre ferozmente burguesa y autoritaria, capaz de exponer al hijo de catorce años a la visión del padre suicida colgado de una soga a modo de inconcebible lección moral, propició el «anti-Edipo» de Crevel y con ello buena parte de los posicionamientos vitales y artísticos que le convirtieron en uno de los miembros más originales de la tribu surrealista, empezando por su bisexualidad militante y continuando con su marxismo a la contra de Moscú. Todo ello se proyecta en esta novela inédita en castellano hasta la fecha, y que con su habitual buen criterio editorial publica desde Sevilla <strong>El Paseo</strong>. <em>La muerte difícil </em>es <strong>una síntesis de todas las rebeldías de Crevel</strong>, que se mira en el espejo de su protagonista, Pierre Dumont, homosexual y toxicómano, atrapado entre la pasión enfermiza por el arrogante americano Arthur Bruggle –trasunto del pintor y músico <strong>Eugene MacCown</strong>, con quien Crevel tuvo una historia tempestuosa entre 1924 y 1926, año precisamente de publicación del libro– y el amor filial y sanador por su amiga Diane, cuyo padre, el señor Blok, se suicida de manera mimética a como lo hizo el padre de Crevel. Elementos autobiográficos de un libro que para <strong>Klaus Mann</strong> recogió como pocos «la esencia de la juventud europea tras la Gran Guerra». Esta edición de El Paseo cuenta como reclamo adicional con <strong>un texto extraordinario, a modo de prefacio, de Salvador Dalí</strong>, que esclarece a su manera paranoico-crítica la figura de un amigo querido –recientemente han sido subastadas, y adquiridas por la Fundación Dalí, <a href="http://www.elpuntavui.cat/cultura/article/19-cultura/1562894-l-estiu-cadaquesenc-de-dali-gala-i-crevel.html" target="_blank">un puñado de fotos inéditas</a> de ambos con <strong>Gala</strong> en Port Lligat– al que recuerda en permanente proceso de reventar y renacer, aquejado de tuberculosis, opiomanía o contradicciones políticas hasta su suicidio en 1935, y que es asimismo <strong>una síntesis poética de lo que fue la implosión del movimiento surrealista</strong>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://elpaseoeditorial.com/es/inicio/52-la-muerte-dificil-9788494898471.html"><img class="aligncenter size-full wp-image-8591" src="/wp-content/uploads/2019/03/978849489847-e1553361436381.jpg" alt="La muerte difícil_cubierta_280219.indd" width="300" height="468" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="http://elpaseoeditorial.com/es/inicio/52-la-muerte-dificil-9788494898471.html" target="_blank">LA MUERTE DIFÍCIL</a><br />
</strong></em><strong>René Crevel<br />
</strong>El Paseo</p>
<p> </p>
<p>«<strong>Un hombre absolutamente rodeado de gloria, no de una gloria académica, sino popular, dilatada.</strong> Era rico, ruidoso, importante, y su nombre volaba de un continente a otro. Un hombre fabuloso, desorbitado». <strong>Vicente Blasco Ibáñez</strong> en versión <em>homenot</em>, en palabras precisas de <strong>Pla</strong>. Político, editor, periodista, agitador y sobre todo novelista, la faceta que le convertirá en celebridad internacional, el autor de <em>La barraca </em>rompió moldes y emprendió proyectos de toda naturaleza. Fue más grande de lo que podía ser un español de la época, y paradójicamente esa dimensión le ha convertido con el tiempo en una figura relativamente obliterada. Ambicioso, proteico, inasequible, sospechoso para el estamento literario español, quedó fuera del canon. Murió de neumonía en su <a href="https://www.menton.fr/Jardin-Fontana-Rosa.html" target="_blank">opulento retiro</a> de la Costa Azul un día antes de cumplir 61 años, en enero de 1928. Le quedaba mucho por escribir. Entre otras cosas, unas memorias. Ahora, para cubrir parcialmente ese vacío de la propia voz, <strong>Emilio Sales</strong> y <strong>Francisco Fuster</strong> han recopilado para <strong>Fórcola</strong> las veinticinco mejores entrevistas que Blasco Ibáñez concedió entre 1910 y 1928 a a medios de España, Francia, Argentina, Cuba y Estados Unidos. Corresponden a su periodo internacional. Años en los que se hace colono en Argentina, triunfa en Estados Unidos con <em>Los cuatro jinetes del Apocalipsis</em>, intenta una carrera en el mundo del cine, viaja lujosamente alrededor del mundo en el crucero <em>Franconia </em>presuntamente financiado por <strong>Hearst</strong>. Hojear este manejable volumen de Fórcola, aderezado con un oportuno pliego fotográfico que ilustra la asombrosa vida aventurera de su protagonista, nos aproxima a un hombre paradójico, <em>celebrity</em> internacional en vida y español relativamente olvidado hoy. En la imagen de portada vemos a Blasco asomado a un balcón del parisino Hôtel du Louvre. Allí se encontró en esa misma época con <strong>Manuel Bueno</strong>, que escribió para <em>ABC</em> un excelente texto, recogido aquí, que da una medida plausible del personaje. «El pasado no existe para Blasco Ibáñez. <strong>Como todos los seres fuertes, nace todos los días</strong>, y el universo canta un nuevo himno en sus oídos. Los recuerdos y las nostalgias se quedan para nosotros, los que no nos consolamos de las ilusiones perdidas, de los sueños truncados y de las burlas implacables del destino». El himno blasquista de aquel día era llevar la república a la España alfonsina y primoriverista. No le dio tiempo.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://forcolaediciones.com/producto/suenos-de-revolucionario/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8590" src="/wp-content/uploads/2019/03/978841742529-e1553361376769.jpg" alt="978841742529" width="300" height="450" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="http://forcolaediciones.com/producto/suenos-de-revolucionario/" target="_blank">SUEÑOS DE REVOLUCIONARIO</a><br />
</strong></em><b>Emilio Sales y Francisco Fuster (eds.)<br />
</b>Fórcola<b><br />
</b></p>
<p> </p>
<p>La gente no entiende, o lo hace con dificultad, lo que ve, lee o escucha. Vivimos superficialmente distraídos. Falta voluntad, entendimiento y memoria. La sociedad se resiente del empobrecimiento espiritual y devuelve más pobreza a sus miembros. Así ve las cosas <strong>Miquel Escudero</strong>, que observa la realidad desde una condición académica, la de matemático, que seguramente le ayuda a aislar, reconocer y conjuntar ideas e impresiones cuando ejerce de escritor. De su experiencia enseñando en la universidad ha extraído <strong>la voluntad y la exigencia de enseñar a pensar</strong>, y lo aplica a su búsqueda y perfeccionamiento del «arte de vivir razonablemente». Un objetivo que puede resultar modesto en los términos pero que quizá sea el más ambicioso posible. En este su último libro, <a href="https://edicionescarena.com/producto/sostiene-mengano/" target="_blank"><em>Sostiene Mengano</em></a> (<strong>Carena</strong>), que esta semana presentó en Madrid de la mano de <strong>Ramón Tamames</strong> y <strong>Francesc de Carreras</strong>, Escudero reflexiona sobre la sociedad, la historia, la política o el arte a través de las afirmaciones de los demás. Cada página es una pieza que lleva el nombre de alguien que ha sostenido algo en algún lugar, y que propicia un comentario leve, cordial, una invitación a reflexionar. Un libro penetrante pero conciliador, sorprendente y oportuno, que reúne a personas y personajes diversos para que sea el lector quien metabolice las afirmaciones y los interrogantes resultantes.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://edicionescarena.com/producto/sostiene-mengano/"><img class="aligncenter size-full wp-image-8589" src="/wp-content/uploads/2019/03/Sostiene-Mengano-e1553361340354.jpg" alt="Sostiene-Mengano" width="300" height="448" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="https://edicionescarena.com/producto/sostiene-mengano/" target="_blank">SOSTIENE MENGANO</a><br />
</strong></em><strong>Miquel Escudero<br />
</strong>Carena</p>
<p> </p>
<p><strong>Penelope Lively</strong> no solo es una reconocida novelista sino una apasionada jardinera. En este libro que brota con la primavera de la mano de <strong>Impedimenta</strong> en traducción de <strong>Alicia Frieyro</strong>, Lively reflexiona sobre la necesidad y el sentido del jardín a través de su experiencia personal y de la literatura. Porque <strong>en su vida el jardín, la escritura y la lectura se han injertado mutua y exitosamente</strong>. La pasión jardinera de Lively, heredada de su familia, despertó durante su infancia en El Cairo, donde su padre trabajaba para el Banco Nacional de Egipto, en un jardín cuidadosamente organizado por su madre al estilo inglés donde la pequeña Penelope encontró una salida secreta al país de las maravillas de <strong>Carroll</strong> en el seto sobre el que se tumbaba a leer. Hoy escribe de una pasión que ya no puede practicar como antes, desde la limitada «jardinería de senectud» que todavía se puede permitir, pero que puede recrear con el entusiasmo de siempre a través de su vigorosa escritura. «Cultivamos para mañana, y aun para después. Cultivamos con expectación, y esa es la razón de que resulte tan estimulante», asegura Lively. <strong>Un ejercicio, pues, necesario y a la contra de un tiempo actual de satisfacciones instantáneas.</strong> «Cuando trabajamos en el jardín nos hacemos inmunes a los dictados del tiempo. Creamos orden. Diseñamos y dirigimos. Nos plantamos ahí, en medio de la vegetación, escapamos de los problemas mundanales, ejercitamos nuestras rodillas y nuestra espalda, ponemos a funcionar nuestros ritmos circadianos, estimulamos nuestro sistema inmunitario, y posiblemente sumamos unos cuantos años de vida». Fascina a la escritora «la tenacidad y la antigüedad de la vida vegetal», y certifica la proustiana capacidad de evocación que pueden tener las fragancias vegetales. «Y esa es la razón de que constituyan un material tan fértil para el escritor». Una hermosa lectura, abundante en referencias botánicas que invitan al apunte o el googleo del jardinero aficionado, y que se desgranan en un práctico índice onomástico de especies, conceptos, categorías, autores y libros. Una caja de semillas y letras.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://impedimenta.es/libros.php/vida-en-el-jardin"><img class="aligncenter size-full wp-image-8588" src="/wp-content/uploads/2019/03/9788417553050_VIDA-EN-EL-JARDIN_RGB_900-e1553361284267.jpg" alt="VIDA EN EL JARDIN" width="300" height="480" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><b><i><a href="http://impedimenta.es/libros.php/vida-en-el-jardin" target="_blank">VIDA EN EL JARDÍN</a><br />
</i>Penelope Lively<i><br />
</i></b>Impedimenta</p>
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		<title>La suite cubana de Karla Suárez</title>
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		<pubDate>Wed, 31 Jan 2018 09:58:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Con El hijo del héroe (Comba) la escritora cubana Karla Suárez completa un ciclo de cuatro novelas inspirado en la historia reciente de su país. Después de abordar temas como la familia –Silencios (1999), V Premio Lengua de Trapo–, la emigración –La viajera (2005)– y el periodo especial –Habana año cero (2011)–, Suárez (La Habana, 1969) se acerca [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">Con <a href="https://www.editorialcomba.com/catalogo/libros/narrativa/hijo-del-heroe/" target="_blank"><strong><em>El hijo del héroe</em></strong></a> (Comba) la escritora cubana <strong>Karla Suárez</strong> completa un <strong>ciclo de cuatro novelas inspirado en la historia reciente de su país</strong>. <span style="font-weight: 400;">Después de abordar temas como <strong>la familia</strong> –</span><a href="http://www.karlasuarez.com/ksite16/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=20:silencios&amp;catid=12&amp;lang=es&amp;Itemid=144" target="_blank"><i><span style="font-weight: 400;">Silencios</span></i></a><span style="font-weight: 400;"> (1999), V Premio Lengua de Trapo–, <strong>la emigración</strong> –</span><a href="http://www.karlasuarez.com/ksite16/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=22:la-viajera&amp;catid=12&amp;lang=es&amp;Itemid=144" target="_blank"><i><span style="font-weight: 400;">La viajera</span></i></a><span style="font-weight: 400;"> (2005)– <strong>y el </strong></span><strong><i>periodo especial</i></strong><span style="font-weight: 400;"> –</span><a href="http://www.karlasuarez.com/ksite16/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=25:habana-ano-cero&amp;catid=12&amp;lang=es&amp;Itemid=144" target="_blank"><i><span style="font-weight: 400;">Habana año cero</span></i></a><span style="font-weight: 400;"> (2011)–, Suárez (La Habana, 1969) se acerca con </span><i><span style="font-weight: 400;">El hijo del héroe</span></i><span style="font-weight: 400;"> a <strong>los traumas y fracturas que provocó la participación de Cuba en la guerra de Angola.</strong> Su protagonista, Ernesto, coetáneo ficcional de la propia Suárez, pierde a su padre en aquel lejano conflicto con solo 12 años, y asumirá con ello una serie de pesadas cargas que condicionarán el resto de su vida.</span></p>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">“La participación en la guerra de Angola es un tema que siempre me interesó”, explica Suárez, que <strong>reside en Lisboa tras años viviendo en Francia, donde ha labrado buena parte de su carrera literaria.</strong> “Entre 1975 y 1991 fueron más de 300.000 cubanos. Era algo que primero le tocaba a tus padres y luego a tus amigos, crecimos con eso. Cuando aquello acabó, con un acontecimiento además muy doloroso para el país como <a href="https://elpais.com/diario/1989/07/14/internacional/616370404_850215.html" target="_blank">los fusilamientos</a> del general Ochoa y el coronel La Guardia, <strong>se terminaba la era de las hazañas. Amanecimos al día siguiente en un país completamente devastado</strong>, la Cuba del </span><i><span style="font-weight: 400;">periodo especial</span></i><span style="font-weight: 400;">, donde la mayor preocupación era qué comer cada noche. La guerra pasó a un segundo plano, pero las heridas estaban ahí. Por eso siempre tuve la idea de hacer un libro en el que fuera el tema central”.</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><i><span style="font-weight: 400;">Pero no es una historia de la guerra.</span></i></h6>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">El personaje tiene la obsesión de entender la guerra que se llevó a su padre. Empieza a investigar muchos años después, cuando es adulto y vive fuera, en Berlín y en Lisboa. Busca información y hace un blog para saber lo que pasó, y yo sigo al personaje en esa labor.</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><i><span style="font-weight: 400;">¿Ese extrañamiento geográfico te ha venido bien desde el punto de vista narrativo?</span></i></h6>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Cuando empecé la novela pensé que tenía que ir a Angola. En el primer capítulo, el personaje está viajando a Angola y el capítulo terminaba con él llegando a Luanda. Pero pensé, si Ernesto está en Angola esto es otra novela, así que lo bajé del avión. Y <strong>a mí no me interesaba la Angola real ni la Angola de hoy, sino la que está en mi cabeza, en el imaginario de los que no fuimos.</strong> Un país que ha estado presente en tu vida pero que tú físicamente no has visto. Me di cuenta sobre la marcha.</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><i><span style="font-weight: 400;"><img class="alignright size-full wp-image-7904" src="/wp-content/uploads/2018/01/Portada-pequeña-El-hijo-del-héroe-e1517392084443.jpg" alt="Portada-pequeña-El-hijo-del-héroe" width="345" height="536" />¿Has vivido con naturalidad la creación de este protagonista masculino o lo has trabajado de un modo especial?</span></i></h6>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Cuando terminé la novela se la di a leer a un montón de amigos míos por si notaban algo, si salió la mujercita que soy (risas). Hay muchos personajes femeninos en la novela, y que son muy fuertes, que viven la historia de otra manera.<strong> A mí me interesaba que Ernesto fuera un hombre</strong>. A los doce años le dicen, tu padre ha muerto, eres el hijo de un héroe y el hombre de la casa. A ese niño que dos horas antes de recibir la noticia estaba correteando con sus amigos y con la muchacha que le gustaba de pronto le cae todo ese peso, con la carga que eso tiene en Cuba, porque <strong>allí primero está el machismo caribeño, luego el imaginario de los barbudos de la sierra, somos hombres fuertes que hacemos la revolución</strong>…</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><i><span style="font-weight: 400;">…Quizá una renovación y una legitimación ideológica de ese machismo ambiental.</span></i></h6>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Exactamente. <strong>No se permiten debilidades a los hombres.</strong> Y esto genera un gran conflicto en él. Ernesto vive una vida que no eligió, porque a lo mejor no fue tan fuerte como para imponerse y decir, yo voy a hacer lo que yo quiera. Esos son los personajes que me interesan, no los bárbaros y los valientes, sino los que tienen debilidades y que no siempre saben reaccionar ante las cosas. <strong>Todo el tiempo está debatiéndose entre lo que le hubiera gustado hacer y lo que tuvo que hacer.</strong> ¡Y además se llama Ernesto, como el Che! Nosotros crecimos haciendo todos los días el saludo a la bandera, “pioneros por el comunismo seremos como el Che”. Él tiene que serlo como todo el mundo y porque se llama Ernesto y porque su padre murió en la guerra. Tiene una carga impresionante y no sabe cómo reaccionar. Se queda completamente bloqueado y está toda su vida bloqueado.</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><i><span style="font-weight: 400;">Y al final hay desbloqueo?</span></i></h6>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">El presente de la novela es un momento de su vida de crisis total: con su mujer, en el trabajo, personal, cumplidos los 40… Todo se ha roto, y por eso hace recuento para saber dónde está y adónde va.</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><i><span style="font-weight: 400;">Llama la atención que esta novela, como otros libros tuyos, haya salido antes en <a href="https://www.portoeditora.pt/produtos/ficha/um-lugar-chamado-angola/18687354" target="_blank">portugués</a> y en <a href="https://editions-metailie.com/livre/le-fil-du-heros/" target="_blank">francés</a>.</span></i></h6>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">En Portugal y en Francia salieron con mis editores de siempre, y yo en España realmente no tenía editor. Aquí salieron mis dos primeras novelas, no así la tercera. <strong>En España… yo no entiendo cómo funcionan las cosas editoriales.</strong> Es una cosa rarísima. Misterios de este mundo literario que tanto ha cambiado, en el que yo creo que se buscan más lo números que la literatura.<strong> </strong>Hacía doce años que no publicaba aquí. Así que estoy felicísima de que Comba la edite.</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><i><span style="font-weight: 400;">Te has profesionalizado como escritora en Francia. ¿Te sientes más reconocida allí?</span></i></h6>
<p style="text-align: left;"><span style="font-weight: 400;">Un día comentaba en broma que yo soy <strong>una escritora francesa que escribe en cubano</strong> y luego me traducen. En Francia he evolucionado como escritora y tengo una vida literaria. Me han seguido desde la primera novela, y menos mal. Pero yo escribo en español, y me interesa que se me pueda leer en español. Tengo un amigo, escritor peruano, que al ver que </span><i><span style="font-weight: 400;">El hijo del héroe</span></i><span style="font-weight: 400;"> había aparecido en Francia me dijo, ¡pero Karla, no puede ser, me voy a tener que matricular en la Alianza Francesa para poder leerte!</span></p>
<h6 style="text-align: left;"><em><span style="font-weight: 400;">¿Hay un interés especial en Francia por los escritores iberoamericanos?</span></em></h6>
<p style="text-align: left;"><strong><span style="font-weight: 400;"><strong>El público francés siente interés por todo</strong>. Es impresionante. Hay muchos circuitos y festivales donde puedes coincidir con escritores de todas partes del mundo que de otro modo no conocerías. El Centro Nacional del Libro da muchas <a href="http://www.centrenationaldulivre.fr/?-LES-AIDES-" target="_blank">ayudas a la creación</a>. Yo cuando vivía en Francia gané dos becas importantes que me permitieron sentarme unos meses a escribir. Los dos libros anteriores y este mismo lo empecé a escribir con una beca y lo terminé con otra. </span><i><span style="font-weight: 400;">El hijo del héroe </span></i><span style="font-weight: 400;">lo terminé en la <a href="https://lenord.fr/jcms/pnw_5066/la-villa-departementale-marguerite-yourcenar" target="_blank">villa Marguerite Yourcenar</a>, que es un lugar maravilloso. Estás con otros dos autores, internet ni siquiera funciona bien, estás concentrado en un lugar que es un parque natural maravilloso, y ahí terminé la escritura y la primera corrección completa. Yo puse el punto y final de esta novela allí. Y de hecho hay uno de los capítulos, todos tienen nombre de grandes novelas, y hay uno que es una novela de Yourcenar, que es un <em>gracias Marguerite</em>, gracias por esta beca.</span></strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>BORJA MARTÍNEZ</strong></p>
<p style="text-align: left;"><strong><em>Una versión de este artículo aparece publicada en el el <a href="/2017/12/leer-en-navidad-extra-2017/" target="_blank">número 288, Número Extra Diciembre 2017-Enero 2018</a>, de la Revista LEER.</em></strong></p>
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