Revista leer

Here­dero del espí­ritu que animó las legen­da­rias reunio­nes de C.S. Lewis y J.R.R. Tol­kien, ayer arran­caba Club LEER con un invi­tado de excep­ción que enten­dió a la pri­mera nues­tra inten­ción de reco­ger el tes­tigo de los Inklings y sus ter­tu­lias infor­ma­les de jue­ves al calor de las letras (y la cer­veza). No fue otro que Javier Sie­rra, que com­par­tió algu­nos de los secre­tos de su pro­ceso de escri­tura con los lec­to­res que acu­die­ron a Espa­cio LEER. Toda­vía entu­sias­mada por el éxito de con­vo­ca­to­ria, M. se levan­taba hoy con ganas de (re)leer toda la biblio­gra­fía de su que­rido Sierra.

M: ¡Estoy tan emo­cio­nada con el estreno por todo lo alto de Club LEER! Para empe­zar es evi­dente que me quedo con Ros­well. Secreto de estado. Ya lo dije ayer: es mi libro favo­rito de Javier. Sus con­clu­sio­nes siguen siendo váli­das dos déca­das des­pués. Ade­más, hay que res­ca­tarlo sin demora por­que muy pronto será nece­sa­ria una lec­tura en deta­lle ante acon­te­ci­mien­tos inmi­nen­tes… Tengo la pri­mera edi­ción de Edaf a buen recaudo pero voy a leer la meri­to­ria reedi­ción que realizó Boo­ket. Encuen­tro sus pági­nas sub­ra­ya­das a con­cien­cia por­que es el ejem­plar que tra­bajé para ela­bo­rar aquel repor­taje para LEER titu­lado Marte, el espejo roto (número de octu­bre, 2013) que me tuvo fas­ci­nada durante tanto tiempo… Recuerdo que el relan­za­miento del libro hace dos años coin­ci­dió con el vigé­simo aniver­sa­rio del polé­mico lar­go­me­traje Fuego en el cielo, todo muy curioso, ¿verdad?

B: Yo voy a con­tra­rres­tar tus pro­pues­tas Sie­rra con otras lle­ga­das estos días a la revista… ¡Que aquí la eru­dita en Javier eres tú! El mar­tes que viene se cum­plen 150 años del ase­si­nato de Abraham Lin­coln, así que veo opor­tu­ní­sima la edi­ción por Pla­ta­forma de estas citas repu­bli­ca­nas del heroico pre­si­dente nor­te­ame­ri­cano bajo el título Por la liber­tad y arti­cu­la­das en torno a una serie de epí­gra­fes fun­da­men­ta­les: Reli­gión y mora­li­dad, Liber­tad y Cons­ti­tu­ción, Polí­tica y polí­ti­cos, Sece­sión, escla­vi­tud, la gue­rra… Pre­ciosa la foto de por­tada: el viejo Lin­coln, ajado por los sin­sa­bo­res de la gue­rra, retra­tado pocas sema­nas antes de su muerte junto a su hijo pequeño Tad en el estu­dio de Ale­xan­der Gardner.

M: Yo sigo a lo mío… Por moti­vos de jugosa actua­li­dad –bravo de nuevo por Boo­ket–, me quedo con la nueva y mane­ja­ble edi­ción en bol­si­llo de En busca de la Edad de Oro. Ay, qué ganas de que Javier vuelva a club LEER para que nos cuente más cosas de Julio Verne y la Socie­dad de la Nie­bla, que se me que­dan cor­tas las refe­ren­cias que leo aquí. ¡Que­re­mos saber más!

B: Reco­ge­ría con gusto el guante ver­niano tirando de algu­nas refe­ren­cias recien­tes de nues­tro amigo Javier Fór­cola, pero voy a ate­nerme al guión y a mi idea de incluir todas las sema­nas algún libro grá­fico. Aquí tene­mos Todo el mundo tiene envi­dia de mi mochila vola­dora, la bonita edi­ción que ha hecho Sala­man­dra Grap­hic de un puñado de las tiras cómi­cas sema­na­les que Tom Gauld publica en el dia­rio bri­tá­nico The Guar­dian, muchas de ellas con argu­mento lite­ra­rio, edi­to­rial o cul­tu­ral en el amplio sen­tido de la pala­bra, y todas brillantes.

M: En busca de la Edad de Oro me remite direc­ta­mente a La ruta prohi­bida, a esa deli­ciosa edi­ción en tapa dura que vuelve a embar­car­nos en via­jes, encuen­tros for­tui­tos, docu­men­tos que ocul­tan men­sa­jes secre­tos, infor­ma­cio­nes reco­pi­la­das durante años, refle­xio­nes y deduc­cio­nes personales…

B: Refle­xio­nes en abun­dan­cia, pre­ci­sa­mente, ofrece Adolfo Gar­cía Ortega en No es lo mismo (afo­ris­mos car­di­na­les), edi­tado por Abada. Una colec­ción de apun­tes, “la única selec­ción publi­ca­ble” de entre las dece­nas de cua­der­nos que Gar­cía Ortega lleva desde los veinte años, y que cons­ti­tuye una suerte de carre­tera secun­da­ria para­lela a su obra explí­ci­ta­mente lite­ra­ria. Asun­tos muy varia­dos, pero como resul­tado prin­ci­pal un apre­tado “ensayo sobre la poe­sía y sus apro­xi­ma­cio­nes”. Por cierto jefa, ¿sabes que abada sig­ni­fica rino­ce­ronte? ¿Y te acuer­das de lo que nos contó ayer Manuel Vilas en su visita a Espa­cio LEER acerca del pro­ta­go­nismo de los rino­ce­ron­tes en su pró­xima novela que publi­cará Alfa­guara en mayo? Pues eso.

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Javier Sie­rra, ayer, en Espa­cio LEER (foto: Ricardo Torres).

M: En efecto, millo­nes de rino­ce­ron­tes que apa­re­cen insos­pe­cha­da­mente… Dig­nos de incor­po­rarse al ima­gi­na­rio de La España Extraña de Javier Sie­rra y Jesús Callejo (Debol­si­llo). Nues­tros mitos esen­cia­les siguen más vivos que nunca y es mara­vi­lloso dis­fru­tar de esta guía Miche­lín del mis­te­rio patrio que me sigue reve­lando esa ima­gen, tan cer­cana, que me entu­siasma del escri­tor en toda su salsa como incan­sa­ble tro­ta­mun­dos a la bús­queda de res­pues­tas. Mapas, com­ple­tos índi­ces ono­más­ti­cos y geo­grá­fi­cos para faci­li­tar la con­sulta, ilus­tra­cio­nes… ¡me hace sen­tir como una autén­tica caza­mi­tos en activo, como parte ver­da­dera de su equipo de incan­sa­bles bus­ca­do­res que jamás sacian la sed de aven­tu­ras del conocimiento!

B: Una España más con­creta es la que se apa­rece al lec­tor de Felipe IV y la España de su tiempo (Crí­tica) de Alain Hugon, que ya comen­tara en su Carta desde París de LEER nues­tro Óscar Caba­llero allá por octu­bre, coin­ci­diendo con la publi­ca­ción del libro en Fran­cia bajo el título Phi­lippe IV. Le siè­cle de Vélas­quez (Payot). Con­no­ta­cio­nes del nom­bre ori­gi­nal: Hugon sub­raya que, “por como­di­dad, Felipe IV es lla­mado rey de España, título en reali­dad inexis­tente”; y hace hin­ca­pié en la figura del pri­mero de nues­tros pin­to­res: “Felipe IV sería tal vez un des­co­no­cido, hoy, si no hubiera tomado a su ser­vi­cio” a Veláz­quez. Y de pin­tor a pin­to­res: Picasso y yo (Elba) toma nom­bre de la polé­mica con­fe­ren­cia que Sal­va­dor Dalí ofre­ció en el Tea­tro María Gue­rrero de Madrid en 1951, tra­viesa iden­ti­fi­ca­ción para­noi­co­crí­tica del genio de Figue­ras con el régi­men de Franco en su opor­tu­nista comen­ta­rio de la obra de Picasso. En esta oca­sión da título a un libro que recoge el epis­to­la­rio (casi uni­di­rec­cio­nal, con Dalí como remi­tente) así como los diver­sos escri­tos de Dalí sobre Picasso y tes­ti­mo­nios de pri­mera mano reco­gi­dos por Víc­tor Fer­nán­dez en el estu­dio preliminar.

M: Para aca­bar, y como ayer en nues­tro club LEER no fal­ta­ron pre­gun­tas y diver­ti­das anéc­do­tas sobre la novela La Dama Azul, se impone la relec­tura de algu­nas de sus pági­nas en este fin de semana. Me alu­cina que la his­to­ria tuviera que revi­sarse, es un texto vivo… Hasta hace rela­ti­va­mente poco tiempo, los inves­ti­ga­do­res no han tenido acceso a los miles de docu­men­tos del Depar­ta­mento de Defensa de los EEUU sobre espías psí­qui­cos capa­ces de salirse fuera del cuerpo… Apa­sio­nante.

B&M #LEER­sin­prisa