Revista leer

AMAINA el ambiente en la redac­ción. Lle­ga­mos al pri­mer vier­nes de febrero ple­tó­ri­cos por la calu­rosa aco­gida que ha tenido nues­tra #G30LEER (¡esto sólo acaba de empe­zar!) pero casi a cámara lenta, exhaus­tos. Y, ade­más, con las mesas reple­tas de libros. Se nos han ido acu­mu­lando sin dar­nos cuenta mien­tras andá­ba­mos ocu­pa­dí­si­mos con los del pri­mer número del treinta aniver­sa­rio de LEER. Ahora escru­ta­mos título a título, des­em­pa­que­ta­mos las nove­da­des recién lle­ga­das y pro­ce­de­mos a selec­cio­nar un puñado de ellos para el fin de semana, res­ca­tando algún otro, con la espe­ranza de poder dedi­car­les el pri­vi­le­gio de una lec­tura pau­sada. ¿Lo con­se­gui­re­mos? ¿#libroy­man­tita? Ya vere­mos. Parece que el tiempo va a invi­tar a la reclu­sión lectora…

M: El Día de San Valen­tín es un infierno. Espe­cial­mente por culpa de las  fic­cio­nes satu­ra­das de azú­car indus­trial. O rom­pes con todo, o te sal­van los clá­si­cos. Nece­si­ta­mos a Neruda: Tus pies toco en la som­bra y otros poe­mas iné­di­tos (Seix Barral). Al pare­cer, los vein­tiún poe­mas iné­di­tos de esta reco­pi­la­ción esca­pa­ron a las pri­me­ras revi­sio­nes de los ori­gi­na­les del poeta y sólo apa­re­cie­ron durante la cata­lo­ga­ción exhaus­tiva de todos los docu­men­tos exis­ten­tes… ¡Ah, siem­pre me han fas­ci­nado estas his­to­rias! Es el pri­mero de mi lista. Y por qué no recu­pe­rar Ala­banza de Alberto Olmos, per­te­ne­ciente a #G30LEER, que comienza con un “no estoy enamo­rado de ti” y ya me con­quis­taba hace meses, pro­me­tiendo ser “una emo­cio­nante novela sobre las rela­cio­nes de pareja, la ges­tión de la pro­pia iden­ti­dad y el futuro de la lite­ra­tura”. Perfecto.

B: Del amor a la muerte: yo me llevo uno de los últi­mos títu­los de Javier Fór­cola, que sigue en racha de exce­len­cia y diver­si­dad. La danza de la muerte de Miguel Ángel Ortiz Albero. Es un libro incla­si­fi­ca­ble, entre la lite­ra­tura y el ensayo, que repasa los diver­sos modos de repre­sen­ta­ción de las dan­zas maca­bras, pre­sen­ta­das como un modo plau­si­ble de apla­za­miento, de “demo­rar la escena” ante lo inevi­ta­ble. En uno de los capí­tu­los nos lleva el autor a una tienda de cachi­va­ches de Min­nea­po­lis. Encon­tra­mos a Merce Cun­ningham com­prando unos dados que deci­di­rán los movi­mien­tos de sus bai­la­ri­nes; del mismo modo que, “ante la inevi­ta­bi­li­dad de la muerte, acaso sólo quede con­fiar en que el azar per­mita bur­larla, jugar con ella, tra­tar de ganarle algún tiempo, lograr un apla­za­miento”. Y uno se acuerda inevi­ta­ble­mente del asom­broso home­naje que los pupi­los de Cun­ningham ofre­cie­ron al maes­tro en el Park Ave­nue Armory de Nueva York tres meses des­pués de su muerte. Cen­te­na­res de ellos eje­cu­tando sus coreo­gra­fías en pro­gra­mas que se suce­die­ron y simul­ta­nea­ron durante cinco horas en la enorme can­cha cubierta del viejo edi­fi­cio neo­gó­tico… Pero esa es otra his­to­ria. Apunta, apunta en la agenda: La danza de la muerte se pre­senta el pró­ximo jue­ves 12 en la Libre­ría Cálamo de Zara­goza, y el 24 de febrero en la Rafael Alberti de Madrid.

M: ¡Apun­tado! Mira, una bio­gra­fía poé­tica que “revela el des­tino trá­gico de un hom­bre radi­cal­mente entre­gado a la poe­sía y gol­peado por ella”. Impo­si­ble resis­tirse a Höl­der­lin, quien “tal vez sea el que en más alto grado merece el título de poeta por anto­no­ma­sia, de todos cuan­tos han exis­tido en el mundo occi­den­tal”. Sí, impo­si­ble resis­tirse y mucho menos cuando Helena Cor­tés Gabau­dan (Hiper­ión) te lo pre­senta en estos suges­ti­vos tér­mi­nos, con dedi­ca­to­ria “a todos los poe­tas”.

B: Otra Elena, pero sin H, Elena Ponia­towska, reci­bía hace exac­ta­mente una semana, el 30 de enero, el doc­to­rado Hono­ris Causa de la Uni­ver­si­dad Com­plu­tense de Madrid, y Esco­lar y Mayo, el estu­pendo sello que tam­bién es libre­ría en cua­tro facul­ta­des de la UCM, pre­sen­taba su edi­ción con­me­mo­ra­tiva de La noche de Tla­te­lolco. En este impre­sio­nante informe publi­cado por pri­mera vez en 1971, la perio­dista y escri­tora mexi­cana, pre­mio Cer­van­tes 2013, da cuenta con abun­dan­cia de tes­ti­mo­nios de la matanza que el 2 de octu­bre de 1968 tuvo lugar en la plaza de las Tres Cul­tu­ras del DF, trá­gico desen­lace de las pro­tes­tas socia­les y estu­dian­ti­les que agi­ta­ban México. Imprescindible.

M: Me quedo con un par de nove­las negras de Jean Eche­noz: Chre­ro­kee y el Meri­diano de Green­wich (Anagrama). Me gustó mucho la expe­rien­cia con Correr, pero recuerdo con cierta frus­tra­ción la lec­tura con­tra­rre­loj para aquel repor­taje de lec­tu­ras olím­pi­cas del Extra de Verano 2012 de LEER. Me ape­tece resar­cirme ahora con estos dos títu­los, Pre­mio Médi­cis y Pre­mio Fénéon, res­pec­ti­va­mente. Tam­bién fue en 2012, pero ya otoño, cuando conocí per­so­nal­mente al ber­li­nés Sebas­tian Fit­zek durante la V edi­ción del Fes­ti­val Getafe Negro. Meto en el bolso El sonám­bulo (Boo­ket) para ame­ni­zar los tra­yec­tos cor­tos del fin de semana.

B: Hablando de negru­ras: nos ha lle­gado de una tacada un puñado de los Com­pac­tos de Anagrama ines­pe­ra­da­mente teñi­dos de negro y con­for­mando una muy desea­ble Biblio­teca Highs­mith. Es cono­cida la que­ren­cia de Herralde por la autora nor­te­ame­ri­cana. Ya editó un Ripley com­pleto en su serie ber­me­llón Otra vuelta de tuerca, y ahora que arranca esta recu­pe­ra­ción con seis títu­los. Nos que­da­mos con el pri­mero para leerlo sin prisa durante el fin de semana, El talento de Mr. Ripley.

M: ¡Otra reedi­ción intere­sante! Glo­bal Rhythm publicó El año del pen­sa­miento mágico en 2006, ape­nas un año des­pués de que reci­biera el Natio­nal Book Award. Ahora, Lite­ra­tura Ran­dom House recu­pera este clá­sico con­tem­po­rá­neo, un tes­ti­mo­nio abru­ma­dor del duelo de Joan Didion por la muerte de su marido, el tam­bién escri­tor John Gre­gory Dunne, coin­ci­dente con la enfer­me­dad de su hija Quin­tana, que tam­bién mori­ría meses des­pués. El relato de Didion, que for­maba con Dunne una pareja icó­nica de las letras USA, con­mo­ciona por la fran­queza, por el recuerdo de los años vivi­dos… y por la cali­dad lite­ra­ria, claro.

B: Estoy recor­dando que nos per­di­mos la pre­sen­ta­ción que Edi­to­rial Drá­cena hizo el mar­tes pasado en un sitio muy de nues­tro gusto, el tan aco­ge­dor Cock, pero no nos vamos a per­der los dos títu­los que allí pre­sen­ta­ron y con los que se estre­nan en libre­rías: Los cua­der­nos de un amante ocioso, vol­cado en forma de libro del muy reco­men­da­ble blog de Gas­tón Segura, y Las cien­cias ocul­tas en la ciu­dad de Bue­nos Aires, el pri­mer texto de ese cro­nista por­teño con voca­ción de bohe­mio lla­mado Roberto Arlt (1900–1942). Un librito fas­ci­nante, y un pro­yecto a seguir este de Drá­cena, que des­pués de varios años como edi­to­rial digi­tal y bajo demanda entra en el cir­cuito con­ven­cio­nal de la mano de Diego Hidalgo Sch­nur. Lo que no nos per­di­mos fue el encuen­tro con Deyan Sud­jic, direc­tor del Design Museum de Lon­dres (quizá el más impor­tante del mundo en su espe­cia­li­dad) ayer en el Cole­gio Uni­ver­si­ta­rio San Pablo de Madrid pre­sen­tando su libro B de Bauhaus, un exce­lente no-diccionario que disec­ciona el mundo moderno a tra­vés de un puñado de con­cep­tos, la mayo­ría de ellos rela­cio­na­dos con el diseño y la arqui­tec­tura, las pie­zas que usa­mos y que habi­ta­mos y que por ello nos con­for­man. De la pequeña mas­ter­class de ayer se ente­ra­ron ape­nas unos pocos; con dema­siada fre­cuen­cia acon­te­ci­mien­tos como este pasan un poco inad­ver­ti­dos en esta ciu­dad… Afor­tu­na­da­mente está su libro –y otros como El len­guaje de las cosas y Nor­man Fos­ter. Arqui­tec­tura y vida, todos ellos gra­cias al buen ofi­cio de Tur­ner y de su edi­tora Pilar Álva­rez– para recrearla.

B&M #LEER­sin­prisa