Revista leer
Ante el estreno de “El Hob­bit: La bata­lla de los Cinco Ejér­ci­tos” (17 de diciem­bre), hay que apro­vi­sio­narse de bue­nas lec­tu­ras con objeto de sacar el máximo pro­ve­cho de la expe­rien­cia. Res­ca­ta­mos y actua­li­za­mos las reco­men­da­cio­nes que ofre­ci­mos hace un año en el Extra de Navi­dad 2013 de LEER con oca­sión de la segunda entrega de la saga.
 

Para empe­zar, una pieza de colec­cio­nista impres­cin­di­ble: la edi­ción de lujo, forrada en tela, del clá­sico (Mino­tauro). Su encan­ta­dora ilus­tra­ción corrió a cargo de Jemima Catlin, quien bebió direc­ta­mente las fuen­tes genui­nas para su tra­bajo. Así lo reveló a la revista LEER, su prin­ci­pal ins­pi­ra­ción para obte­ner un resul­tado tan fresco fue­ron “las pro­pias ilus­tra­cio­nes de J.R.R. Tol­kien, así como sus lumi­no­sas y atmos­fé­ri­cas des­crip­cio­nes” que ase­guró haber releído cien­tos de veces. Es más, durante los tres años de abso­luta dedi­ca­ción a la tarea, con­fesó haber soñado con uno de los más espe­ra­dos per­so­na­jes de la ante­rior entrega cine­ma­to­grá­fica, el gran Beorn…

EL HOBBIT INFANTIL OKI DOKI.inddCabe pre­gun­tarse, como hace El poder del ani­llo (Encuen­tro) en la edi­ción revi­sada: ¿qué es lo que hay en la obra tol­kie­niana que ins­pira esta par­ti­cu­lar devo­ción casi espi­ri­tual? El pro­pio autor de esta publi­ca­ción, Strat­ford Cal­de­cott (falle­cido este año; aquí nues­tro afec­tuoso recuerdo en su memo­ria) argu­mentó para LEER que “un cuento de hadas como El Hob­bit no es un mero entre­te­ni­miento sino una his­to­ria ver­da­dera, y así lo enten­dió Tol­kien”. Por eso, su libro «está dise­ñado para explo­rar los sig­ni­fi­ca­dos más pro­fun­dos de la his­to­ria y las inten­cio­nes de Tol­kien al escri­birla”, incre­men­tando el dis­frute de la expe­rien­cia en el cine.

En estas pági­nas, Cal­de­cott explica “por qué la Tie­rra Media, creada a par­tir de expe­rien­cias y luga­res reales, es rele­vante para noso­tros hoy”. Des­taca, por ejem­plo, “las vívi­das des­crip­cio­nes natu­ra­les, ins­pi­ra­do­ras del uni­verso fíl­mico de Peter Jack­son, que nos con­ce­den una nueva mirada del mundo con una mejor apre­cia­ción de su belleza y un amor más fuerte por la natu­ra­leza como, de hecho, los escri­tos tol­kie­nia­nos con­tri­bu­ye­ron a enar­de­cer el movi­miento eco­lo­gista en los años sesenta”. Pero, sobre todo, resulta impor­tante adver­tir que “la narra­ción versa sobre la trans­for­ma­ción de una per­so­na­li­dad”, es decir, “Bilbo Bol­són nos repre­senta a cada uno de noso­tros en un viaje desde la abu­rrida auto­com­pla­cen­cia hasta un estado mucho más ele­vado de exis­ten­cia que Tol­kien deno­mina nobleza de espí­ritu y que implica la posi­bi­li­dad de un heroísmo enten­dido como pre­pa­ra­ción para el sacri­fi­cio por el bien de otros, como el pro­ta­go­nista es capaz de rea­li­zar al final”.

9788499201726No puede olvi­darse, estimó Cal­de­cott, que la gesta de estos rela­tos “comenzó antes de la I Gue­rra Mun­dial y que El Hob­bit fue escrito en entre­gue­rras de manera que tuvo mucho tiempo para cre­cer y madu­rar en el sub­cons­ciente tol­kie­niano antes de encon­trar su forma final”. Ahora, “el gran alcance de todo ese mundo a cuyo desa­rro­llo y per­fec­ción el autor dedicó toda la vida” puede verse en una pano­rá­mica de su obra a tra­vés de El poder del ani­llo, y, en este sen­tido, “el filme desa­rro­lla un buen tra­bajo para atra­par­nos den­tro de ese ima­gi­na­rio en el que Tol­kien invir­tió mucho tiempo no sólo para entre­te­ner­nos sino tam­bién para dejar­nos una visión de la ver­dad, la bon­dad y belleza que mejo­ra­ría nues­tras vidas”. Strat­ford Cal­de­cott ofre­ció sus intere­san­tes refle­xio­nes como apoyo para pro­fun­di­zar, con un men­saje que sigue vigente para el público espa­ñol: “¡espero que al menos aliente a leer la obra ori­gi­nal y a no con­ten­tarse úni­ca­mente con ver la pelí­cula!”.

Tam­bién Joseph Pearce pro­pone el des­cu­bri­miento de los sig­ni­fi­ca­dos más ocul­tos de El Hob­bit con El viaje de Bilbo (Pala­bra) que «sigue la trama tras los pasos de Bilbo Bol­són en el viaje a la Mon­taña Soli­ta­ria y de regreso a la Comarca, teniendo siem­pre en cuenta el sen­tido ético y espi­ri­tual que emerge en cada etapa del tra­yecto”. Así lo mani­festó a LEER, ins­tando a recor­dar que “si Tol­kien con­si­deró El Señor de los Ani­llos como una obra fun­da­men­tal­mente reli­giosa y cató­lica, tene­mos que enten­der El Hob­bit en los mis­mos tér­mi­nos para acce­der a su nivel de sig­ni­fi­ca­ción más pro­fundo”. Siguiendo esta pers­pec­tiva, “El viaje de Bilbo per­mite com­pren­der y dis­fru­tar la his­to­ria en toda su riqueza y hon­dura, lo que faci­li­tará la obser­va­ción crí­tica de los acier­tos y debi­li­da­des de la adap­ta­ción cine­ma­to­grá­fica de Peter Jackson”.

Recor­da­mos espe­cial­mente el dis­gusto de Pearce con la pri­mera entrega de la saga. No quedó “muy impre­sio­nado”, ya que “se toma­ron dema­sia­das liber­ta­des con el texto ori­gi­nal” y, en este sen­tido, su libro “ayuda a res­tau­rar la mag­ni­fi­cen­cia y majes­tuo­si­dad de la obra”. Sobre las ense­ñan­zas rele­van­tes, el espe­cia­lista bri­tá­nico nos invitó a apre­ciar que, «en lo más íntimo, El Hob­bit es una medi­ta­ción sobre las pala­bras de Cristo reco­gi­das en el Evan­ge­lio según San Mateo: donde está tu tesoro, allí estará tam­bién tu cora­zón, ya que la enfer­me­dad del dra­gón es simi­lar a los efec­tos malé­fi­cos del poder del ani­llo en El Señor de los Ani­llos, se nos advierte con ello de que lo poseído posee al posee­dor, de que esta­mos en peli­gro de lle­gar a ser domi­na­dos por nues­tras pose­sio­nes como Smaug o Gollum, adic­tos a esas cosas que son auto­des­truc­ti­vas en última instancia”.

untitledTal egoísmo recreado “sólo puede superarse con altruismo, entre­gando nues­tra vida a otros en actos amo­ro­sos de sacri­fi­cio, y El Hob­bit nos enseña cómo hacerlo, cómo superar nues­tro orgu­llo para poder amar de la manera más plena, y ésta es, ni más ni menos, la lec­ción más impor­tante que tene­mos que interio­ri­zar”. Todos habre­mos de apren­der a ser hob­bits, como lo fue el pro­fe­sor J.R.R. Tol­kien. Ya lo dijo Peter S. Bea­gle: “En una época pla­gada de libros de auto­ayuda y de guías super­fi­cial­mente espi­ri­tua­les para vivir una vida humana y en ver­dad com­pleta, resulta difí­cil creer que nadie haya pen­sado en tomar a los media­nos como ejem­plo, tanto físico como filo­só­fico, de una vida de ese tipo”. En espe­cial, con la adap­ta­ción al cine de El Hob­bit en tres par­tes, La Sabi­du­ría de la Comarca (Zenith) de Noble Smith “puede crear un nicho pro­pio y atraer a un público que no se limite úni­ca­mente a los devo­tos de Tol­kien”. En decla­ra­cio­nes a LEER, Smith ase­guró que su libro “tiene muchos deta­lles fas­ci­nan­tes sobre la forma de vida del hob­bit, su his­to­ria en la Tie­rra Media y su men­ta­li­dad en rela­ción a lo que con­si­dera correcto e inco­rrecto”. A todas luces, se trata de “la lec­tura per­fecta para los intere­sa­dos en el per­so­naje de Bilbo Bolsón”.

UnknownEntre otras curio­sas con­clu­sio­nes, parece que actual­mente podría­mos tomar ejem­plo de las bue­nas prác­ti­cas de la pobla­ción hob­bit sobre “sos­te­ni­bi­li­dad (viven de todo lo de la Comarca) y auto­su­fi­cien­cia (toman sólo lo que nece­si­tan)”. Tol­kien glosó su «estre­cha amis­tad con la Tie­rra”, una acti­tud de res­peto medioam­bien­tal hacia la que podría­mos evo­lu­cio­nar para lle­gar a ser ver­da­de­ra­mente “sabios” como indica Smith. Con­cluyó el escri­tor esta­dou­ni­dense que «los hob­bits se mues­tran ama­bles y diver­ti­dos, ami­gos lea­les y muy valien­tes cuando tie­nen que serlo pero, en el fondo, son aman­tes de la paz, dis­cre­tos jar­di­ne­ros que desean tener una vida tran­quila, y esos son justo los ras­gos del carác­ter de Bilbo que el actor Mar­tin Free­man retrata tan bien en los fil­mes”. Ahora, de nuevo, vol­ve­mos a tener la opor­tu­ni­dad de com­pro­barlo en la gran pantalla.

 MAICA RIVERA (@maica_rivera)