Revista leer

Tras el “debate sobre la racio­na­li­dad” cele­brado entre filó­so­fos, antro­pó­lo­gos y otros cien­tí­fi­cos socia­les, en la década de los sesenta y setenta del pasado siglo, se defi­nió el plan­tea­miento racio­na­lista con una serie de carac­te­rís­ti­cas: la racio­na­li­dad es uni­ver­sal, no pro­ducto de la cul­tura; las reglas de pen­sa­miento lógico son igua­les en todos los sitios; el mundo des­crito por la inves­ti­ga­ción cien­tí­fica es el mismo para todos: no es un mundo, es el mundo; las ase­ve­ra­cio­nes de los múl­ti­ples len­gua­jes serán ver­da­de­ras o fal­sas según se ade­cúen al mundo real y a su capa­ci­dad para refle­jarlo tal y como es; las afir­ma­cio­nes o creen­cias con­tra­rias a la cien­cia son, por defi­ni­ción, fal­sas. En cam­bio, la pos­tura rela­ti­vista, con­tra­ria al sen­tido común, surge de inver­tir estos tér­mi­nos. Algún lec­tor obser­vará con razón en que ahí está el meo­llo de cómo expli­can el mundo la cien­cia y las reli­gio­nes. La cues­tión es que el ser humano en su vida coti­diana, y la mayo­ría de los cien­tí­fi­cos en sus inves­ti­ga­cio­nes, uti­liza lo que hoy lla­ma­mos teo­ría de la ver­dad como corres­pon­den­cia, en esen­cia un com­pen­dio de lo afir­mado ante­rior­mente: una afir­ma­ción es ver­da­dera si se corres­ponde con los hechos que des­cribe. Como dice el pro­fe­sor Car­les Sala­zar en este Antro­po­lo­gía de las creen­cias, “sin defen­der esta teo­ría, implí­cita o explí­ci­ta­mente, el acto de comu­ni­ca­ción o inter­ac­ción social más ele­men­tal se con­ver­ti­ría, sen­ci­lla­mente, en impo­si­ble”. En este libro exce­lente, de argu­men­ta­ción impe­ca­ble, se adopta una pos­tura antro­po­ló­gica a la hora de hacer un estu­dio de lo irra­cio­nal, algo inse­pa­ra­ble al ser humano. Esta­mos hablando de la irra­cio­na­li­dad en per­so­nas sanas, no en los tras­tor­nos o enfer­me­da­des men­ta­les. Ade­más, el autor no pre­tende curar, sino expli­car. A su vez, se ana­liza la irra­cio­na­li­dad como cons­truc­ción cul­tu­ral –creen­cia en lo extra­or­di­na­rio y mis­te­rioso de las reli­gio­nes– en la que tanta impor­tan­cia tiene el sím­bolo, espe­cial­mente el len­guaje. Un tra­bajo modé­lico, no apto para dog­má­ti­cos ni fanáticos.

JUAN LUIS PUENTE

Antropología de las creenciasANTROPOLOGÍA DE LAS CREENCIAS. RELIGIÓN, SIMBOLISMO e IRRACIONALIDAD
Car­les Salazar
Frag­menta. Bar­ce­lona, 2014
453 pági­nas. 27 €
 
Una ver­sión de este artículo apa­rece publi­cada en el número de noviem­bre de 2014, 257, de la edi­ción impresa de la Revista LEER. Dispo­ni­ble en quios­cos y libre­rías de toda España (¡sus­crí­bete!).