Carlos A. Scolari habla de la Transmedia Week

TEDxMoncloa_2012
Entre el 27 de octu­bre y el 2 de noviem­bre, la cele­bra­ción de la TRANSMEDIA WEEK pre­tende demos­trar en el orden prác­tico las nue­vas for­mas de con­tar pro­pias de la cul­tura digi­tal. Habla­mos con uno de los impul­so­res de la con­vo­ca­to­ria, CARLOS ALBERTO SCOLARI, pro­fe­sor de Comu­ni­ca­ción en la Uni­ver­si­dad Pom­peu Fabra de Bar­ce­lona y uno de los teó­ri­cos de refe­ren­cia del fenó­meno de las narra­ti­vas trans­me­dia, que for­ma­lizó en 2013 en el libro del mismo título publi­cado por Deusto y del que ya nos habló en nues­tro número de febrero dedi­cado a la Cul­tura Digital.
 

Cuál es el obje­tivo de la Trans­me­dia Week? ¿Qué even­tos destacarías?

El obje­tivo de la Trans­me­dia Week es pro­po­ner a la comu­ni­dad aca­dé­mica y pro­fe­sio­nal un espa­cio de debate e inter­cam­bio –ahora se suele lla­mar net­wor­king– alre­de­dor de las narra­ti­vas trans­me­dia. La Trans­me­dia Week no es un evento, es una pla­ta­forma abierta en línea donde cual­quier indi­vi­duo o ins­ti­tu­ción puede orga­ni­zar un evento durante la semana del 27 de octu­bre al 2 de noviem­bre de 2014 y com­par­tirlo con otros intere­sa­dos. ¿Que tipos de even­tos? Cual­quier tipo de even­tos. Pue­den ser con­fe­ren­cias aca­dé­mi­cas, pane­les con espe­cia­lis­tas, pit­ching de pro­yec­tos trans­me­dia o cual­quier tipo de acti­vi­dad vin­cu­lada a este sec­tor de las comu­ni­ca­cio­nes. Ya exis­ten pla­ta­for­mas simi­la­res –como la Big Data Week o la Social Media Week–: se trata de un for­mato orga­ni­za­tivo bottom-up, donde los even­tos van emer­giendo desde abajo, sin un inter­lo­cu­tor cen­tral que los orga­nice o con­trole. Hay gente orga­ni­zando even­tos en varios paí­ses de Amé­rica Latina y Europa que irán apa­re­ciendo en la pla­ta­forma (trans​me​dia​week​.org).

Trans­me­dia es hoy la pala­bra clave en comu­ni­ca­ción, desde la fic­ción hasta el perio­dismo pasando por la publicidad

¿Hay alguna evo­lu­ción reciente del fenó­meno que te haya lla­mado espe­cial­mente la atención?

Me sor­prende cómo el con­cepto de «narra­tiva trans­me­dia» –creado por Henry Jen­kins en el 2003 den­tro de un con­texto aca­dé­mico– ha salido del cir­cuito aca­dé­mico para con­ver­tirse en la pala­bra clave de dife­ren­tes sec­to­res de la comu­ni­ca­ción, desde la pro­duc­ción de fic­ción hasta el perio­dismo, pasando por el docu­men­tal y la publi­ci­dad. Cada vez más los acto­res de la comu­ni­ca­ción hablan de «trans­me­dia». ¿Es buena esta pre­sen­cia? A mi no me parece mal… Pero soy cons­ciente de que, en un par de años, los acto­res de la comu­ni­ca­ción bus­ca­rán nue­vos con­cep­tos para dife­ren­ciarse de la com­pe­ten­cia. En los años 1990 estaba de moda el «mul­ti­me­dia», mar­caba una dife­ren­cia res­pecto a la com­pe­ten­cia… Y ahora esta­mos en la era del «trans­me­dia». Así como pasó de moda el con­cepto de «mul­ti­me­dia» –hoy suena a cosa vieja– tam­bién el con­cepto de «trans­me­dia» algún día será con­si­de­rado supe­rado. Lo intere­sante es que, para enton­ces, los crea­do­res y pro­duc­to­res habrán inter­na­li­zado la lógica de las narra­ti­vas trans­me­dia y será parte del ADN de cual­quier comu­ni­ca­dor. En el plano aca­dé­mico los inves­ti­ga­do­res segui­re­mos por muchos años hablando de este tipo de rela­tos: los rit­mos de la aca­de­mia no son los del mer­cado y tene­mos mucho campo por delante. Queda mucho por inves­ti­gar y apren­der de las narra­ti­vas transmedia.

¿Pue­den las narra­ti­vas trans­me­dia ofre­cer una tabla de sal­va­ción a las indus­trias cul­tu­ra­les, al mul­ti­pli­car el radio de acción de pro­duc­tos antes limi­ta­dos a un solo medio?

Las narra­ti­vas trans­me­dia se pre­sen­tan como una posi­ble res­puesta por parte de la indus­tria cul­tu­ral a la frag­men­ta­ción del con­sumo mediá­tico. Antes de la lle­gada de la web y de la explo­sión de nue­vos medios pasá­ba­mos mucho tiempo en pocos medios (prensa, radio, tele­vi­sión y cine). Ahora nues­tra dieta mediá­tica es mucho más frag­men­tada, casi ato­mi­zada diría: pasa­mos un ratito en cada medio –Twit­ter, You­Tube, Face­book, tele­vi­sión bajo demanda, tele­vi­sión broad­cas­ting, DVDs, pod­cas­ting, radio broad­cas­ting…­–. Esta ato­mi­za­ción del con­sumo rompe con el modelo de nego­cio del broad­cas­ting. Antes, las audien­cias se cons­truían alre­de­dor de un medio (eran tele­vi­den­tes, lec­to­res, oyen­tes, etcé­tera); las narra­ti­vas trans­me­dia per­mi­ten cons­truir audien­cias alre­de­dor de una narra­tiva, la cual abarca muchos medios y pla­ta­for­mas. No sé si las narra­ti­vas trans­me­dia sal­va­rán a cier­tas empre­sas o medios en deca­den­cia, pero en un terri­to­rio tan ato­mi­zado pro­po­nen una posi­ble forma de reor­ga­ni­za­ción de las audien­cias narrative-centred.

Antes, las audien­cias se cons­truían en torno a un medio; ahora se for­man en muchos medios alre­de­dor de una narrativa

¿Cabe con­ce­bir una tran­si­ción a corto plazo en sec­to­res como el edi­to­rial, donde la figura del autor sigue siendo ‘sagrada’?

Res­pecto a la situa­ción del autor, dado que las narra­ti­vas trans­me­dia abren el juego para que las audien­cias par­ti­ci­pen en la expan­sión narra­tiva, se genera una cierta des­com­po­si­ción de la figura del crea­dor. Esta cri­sis del autor no es nueva y está sobre el escri­to­rio de los inves­ti­ga­do­res y los teó­ri­cos al menos desde los años 1970 (pienso sobre todo en las refle­xio­nes de Roland Bart­hes y Michel Fou­cault). La digi­ta­li­za­ción del eco­sis­tema de medios y el avance de las redes ha ter­mi­nado de poner en jaque la figura tra­di­cio­nal del autor. Pero tam­poco esta­mos ante a una desa­pa­ri­ción del autor: Star Wars es un mundo narra­tivo trans­me­dia y todos sabe­mos quién es George Lucas

Recien­te­mente has publi­cado un ensayo sobre expe­rien­cias pre-transmedia en torno a ‘El Qui­jote’. Un fenó­meno muy intere­sante que arroja con­clu­sio­nes diversas.

El Qui­jote de Cer­van­tes se pro­pone como un canon mono­me­diá­tico: el autor sólo escri­bió dos volú­me­nes. Dife­rente hubiera sido si Cer­van­tes con­taba la infan­cia de San­cho a tra­vés de una obra de tea­tro. Pero no fue así. Sin embargo fue­ron los lec­to­res más inquie­tos quie­nes, a lo largo de cua­tro siglos, se apro­pia­ron de la obra para gene­rar todo tipo de tex­tua­li­da­des que amplían el mundo narra­tivo ori­gi­nal de Cer­van­tes. En las ale­lu­yas (auques) publi­ca­das en Bar­ce­lona en el siglo XIX encon­tré ver­sio­nes de la infan­cia de San­cho Panza o mas­hups que denun­cia­ban algún per­so­naje polí­tico de la época. Es ahí, cuando entran en escena los usua­rios con sus pro­duc­cio­nes, cuando El Qui­jote se con­vierte en un mundo narra­tivo transmedia.

La lec­tura del texto sugiere que lo que se ha dado en lla­mar el ‘fan­dom’, la parte del relato trans­me­dia creado por esos lec­to­res inquie­tos, hoy segui­do­res y fans, lejos de ser una ame­naza para el canon –o parte ofi­cial del relato–, fun­ciona como alta­voz es éste.

El mundo del fan­dom, ya se ins­pire en El Qui­jote o en Iron­man, no debe ser con­si­de­rado como una ame­naza: ¡es el mejor aliado del crea­dor! Cuando el story­te­lling te atrapa nos con­ver­ti­mos en mili­tan­tes de ese mundo narra­tivo. Nos trans­for­ma­mos en evan­ge­lis­tas del relato, lo lle­va­mos con noso­tros y lo com­par­ti­mos con nues­tros ami­gos. Todos los días viene alguien y nos dice «Tie­nes que ver Brea­king Bad». O «¿Cómo? ¿Toda­vía no has visto True Detec­tive?». El canon, como sos­tiene mi amigo Jorge Carrión, ahora no lo cons­tru­yen los aca­dé­mi­cos: es una crea­ción de estas redes glo­ba­li­za­das de consumidores.

La digi­ta­li­za­ción del eco­sis­tema de medios y el avance de las redes ha ter­mi­nado de poner en jaque la figura tra­di­cio­nal del autor

No cabe pen­sar, pues, que la legi­ti­ma­ción de un ‘fan­dom’ puede pro­pi­ciar la bana­li­za­ción de su canon…

Por el con­tra­rio: lo refuerza. Existe un diá­logo per­ma­nente, con­flic­tivo y al mismo tiempo coope­ra­tivo, entre el canon y el fan­dom. La exis­ten­cia de un fan­dom potente es la prueba de que un relato ha gene­rado una masa crí­tica de fans que lle­va­rán «la pala­bra» por el mundo. A pro­pó­sito… ¿Has visto Fargo?

(Habla Sco­lari de la pre­miada serie creada de Noah Hawley que, a par­tir del espa­cio y el relato crea­dos por los her­ma­nos Coen en la pelí­cula homó­nima del año 1996 desa­rro­lla sus pro­pias tra­mas. Un ejem­plo sin­gu­lar de las nue­vas estra­te­gias narra­ti­vas en circulación…).

BORJA MARTÍNEZ

Maquetación 1Una ver­sión de este artículo ha sido publi­cada en el número de octu­bre de 2014, 256, de la edi­ción impresa de la Revista LEER. Cóm­pralo en quios­cos y libre­rías, o mejor aún, sus­críbete.

 

Hay 3 comentarios

  • […] Una his­to­ria trans­me­dia es aque­lla que se narra a tra­vés de varios medios y for­ma­tos, tanto físi­cos como digi­ta­les. En Odio el rosa cada libro en papel está aso­ciado a un objeto; en His­to­ria de Dani se trata de cua­tro car­tas de rol que son pis­tas que rela­cio­nan Dark Legend, el libro escrito por Dani, con per­so­na­jes cono­ci­dos por el chico, como Norma. En His­to­ria de Sara el objeto físico es una carta de Teresa, la mejor amiga de Sara que ha desaparecido. […]

  • […] miro hacia la lite­ra­tura ibe­roa­me­ri­cana del rea­lismo mágico y mis influen­cias son trans­me­dia: me dedico a un video­juego por la mañana, leo filo­so­fía por la tarde y ter­mino la […]

  • […] Sco­lari que las narra­ti­vas trans­me­dia se pre­sen­tan como un dis­po­si­tivo (noso­tros aña­di­mos entorno, o […]

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