Es una lástima que los autores de la Biblia no puedan cobrar derechos de autor. Serían todos riquísimos, porque el libro sagrado de los cristianos sigue siendo el best seller absoluto. Es un hecho conocido que la Biblia es el libro más vendido de todos los tiempos; lo que es menos sabido es que en Estados Unidos viene invariablemente siendo el que consigue mayores ventas cada año, año tras año (…)
(Ver texto íntegro en la edición impresa) |