Roz Chast es una de las humoristas gráficas más carismáticas del “New Yorker”. Durante treinta años ha ido desarrollando un humor doméstico con guiños costumbristas, donde la existencia cotidiana reinventa la risa. Chast fue la hija única de un matrimonio de maestros de escuela que estaban suscritos al “New Yorker”, lo que le permitió conocer la obra de los humoristas que allí publicaban (…)
(Ver texto íntegro en la edición impresa) |