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Además de los textos que, cada vez más, configuran una exposición paralela, las nuevas posibilidades técnicas, una prolongación visual –el best off de la exposición, por ejemplo– o auditiva transforman los catálogos en obras en sí. Es el caso del que acompaña la más importante exposición, en la Fondation Cartier de París, de la obra de David Lynch, a sus 64 años el más joven cineasta con un León de Oro al conjunto de su obra, pero también artista plástico (…)
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